Catálogo Digital de Publicaciones DC
  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25 >
  4. Los dibujos animados de Disney influyen en el Público Infantil

Los dibujos animados de Disney influyen en el Público Infantil

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25 [ISSN: 1668-5229]

Ensayos Contemporáneos. Edición III Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2009

Año VI, Vol. 25, Noviembre 2009, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

[descargar en PDF ]

[ver índice ]

[Ver todos los libros de la publicación]

[+] compartir


Mitri, Claire

¿Qué es lo primero que se nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra Disney? Tal vez sea infancia, inocencia
y diversión. Es así como esta compañía trata de venderse al mundo, pero sin embargo existe una verdad tras todo esto,
donde nos damos cuenta el valor y la historia de los dibujos animados más conocidos, y podemos observar la influencia
que tienen hacia los niños, quienes hoy Disney considera como su público objetivo, sin dejar de lado a los adultos.
Al comienzo, los dibujos animados de Walt Disney, (director y pionero de estos dibujos), no estaban dirigidos a un público
infantil, y en sus historias, el objetivo principal era hacer reír al espectador con escenas socialmente incorrectas. En la mayoría de los casos incluían ciertos elementos de crítica social.
El primer dibujo animado creado por Walt Disney en los años 20, fue Mickey Mouse, un personaje descarado, travieso, que
representaba a la clase media-baja, de raza negra y quien escuchaba música jazz. En ese entonces este tipo de música
era mal vista por la sociedad blanca.
A partir de los años 30, los dibujos animados de Disney empezaron a buscar otro tipo de público, cambiaron el estilo de
los relatos, en donde ya no había tanta crítica social sino más bien historias y personajes más suaves y menos comprometidos.
La imagen de Mickey Mouse, se transforma, con mejillas más formadas, ojos agrandados, y empieza a transmitir la idea de ser un personaje dulce e inocente.
A partir de los 70, tras la muerte de Walt Disney, los dibujos animados deciden dirigirse completamente al público infantil,
reflejando ideas más conservadoras, y construyendo imágenes inocentes, divertidas y aptas para todo público. Por entonces sus películas comienzan a transmitir valores apropiados, historias de buenos y malos, lo moralmente correcto, finales felices y personajes dulces que comunican ideas conservadoras al mundo. Sin embargo, no podemos dejar de lado que en ese entonces y hasta hoy en día, los espectadores pueden optar por otro posible significado de lo que realmente la historia desea transmitir, teniendo en cuenta los posibles mensajes contradictorios que se pueden encontrar en alguno de
estos dibujos. Actualmente, los niños toman estas películas, como ejemplos de la vida cotidiana, y se ve muy claramente
el reflejo que tienen hacia ellos, y la interpretación que hacen a partir de los personajes animados.
La cultura y la ideología de Disney se transmite a través de los dibujos animados, definiendo a los ciudadanos principalmente como consumidores y espectadores que asumen valores conservadores y no cuestionan el orden social establecido.
La mujer es sumisa y obediente, se orienta al amor y al matrimonio, es ama de casa, se preocupa por la familia, y en
diversos casos es “la niña inocente“ o “la mujer malvada”.
Es interesante nombrar algunas películas de dibujos animados donde podemos identificar el rol de estos personajes
estereotipados. Por ejemplo en El rey león vemos la actitud sumisa de las leonas, incapaces de hacer algo cuando Scar, el
rey malvado toma el poder. En Aladino, por su parte, Jazmín, se convierte en el objeto de deseo del protagonista; y en La
Sirenita, el personaje femenino principal suele verse como una mujer rebelde que lucha por lo que quiere, pero finalmente
encuentra el amor y al hombre de su vida, y cambia sus planes. También podemos ver los estereotipos femeninos en
Hércules, quien es la mujer la que cuida a la familia, la que llora, es sensible, dulce, se preocupa por su estética, y se siente
atraída por los hombres musculosos y de buen físico.
Es interesante remarcar que en estas películas observamos aspectos donde la raza y las clases sociales se diferencian. Por
ejemplo, mostrando al personaje que pertenece a otra cultura, como alguien malvado o tonto. Esto nos conduce a vincular la marginación que se ve en la pantalla con lo que se vive también en la sociedad real. A través de estos films los niños aprenden, creando así estereotipos que pueden subestimar al prójimo.
Esto pasa no solo en la caracterización de los personajes de las películas, sino incluso en las canciones, donde se remarcan claramente estas ideas. Tal como lo encontramos en la canción de Aladino, las noches de Arabia cuando dice: “y si allí, les caes mal, te van a multar. ¡Qué barbarié! Pero es mi hogar…”.
Otro aspecto interesante donde podemos observar la “discriminación” con la intención de marcar las diferentes clases sociales, es en la película La Sirenita traducida al castellano, en donde el cangrejo, un personaje que todos se burlan y es el “tonto” de la película, tiene un acento cubano que sobresale en comparación del resto de acentos de los personajes.
El orden social que se presenta en las películas de Disney es también un tema interesante para analizar. En el caso de El
Rey León, se presenta una sociedad jerarquizada, donde el rey es el que manda, y existen los subordinados, que son los
otros animales, los cuales se encuentran “humanizados”, sin ningún tipo de poder, y en constante lucha para cambiar su
situación social. Esto se puede pensar en función de la vida actual, como una interpretación de nuestra sociedad, donde el público se identifica.
El presente ensayo intenta una reflexión profunda acerca de los estereotipos que encontramos en estos dibujos animados,
y que se reflejan en la historia y los valores que transmiten.
Se busca también denunciar cómo el público infantil en específico se ve influenciado por estas historias, ya que son ellos quienes resultan los espectadores y consumidores principales de este tipo de films. Los niños al ver estas películas se ven afectados por los personajes, los estereotipos y las historias que allí trascurren. Y quizás, a largo plazo, estos mismos niños, al ser adultos, traten de imitar a aquellos héroes de su infancia, y todos los conceptos que acarrean.
¿Por qué el cangrejo en la película de La Sirenita, tiene un acento cubano?, ¿por qué los hombres son los personajes
que saben más acerca de la tecnología y la ciencia?, ¿por qué los personajes masculinos son los héroes y los más agresivos? ¿por qué los personajes femeninos siempre buscan el amor y se encargan de la familia? ¿por qué hay personajes malvados, historias tristes y finales felices?
Cuando vemos las historias de Disney, entendemos que estos estereotipos sostienen las historias y, de alguna manera,
buscan conducir al público infantil a estas formas de pensamiento..
¿Y qué problema hay de que estos niños se asemejen a los personajes de los dibujos? El problema no son las películas,
los dibujos, ni mucho menos los dueños de la compañía. El problema es que poco a poco, y a lo largo del tiempo, mientras
va cambiando la sociedad y las formas de pensar, las películas y sus historias también se van modificando, creando
personajes aun más malvados, y con historias que representan la vida actual, donde los niños observan e idealizan un
concepto de vida. “El receptor pasivo (quienes en este caso consideramos al público infantil) consume a los medios de comunicación (los dibujos animados) para satisfacer sus necesidades propias, y utilizan al medio para gratificarse” (EliuKatz,
Jay Blumer, Michael Gurevitch, 1986. Usos y gratificaciones).
El público infantil utiliza la comunicación, entre otros recursos de su ambiente, para satisfacer sus necesidades y para
conseguir sus objetivos. El consumo de estos medios y de lo que ve la audiencia es considerada como una respuesta a las
necesidades de la sociedad.
La Teoría de Usos y Gratificaciones explica también que “Los personajes son suficientemente conscientes como para poder informar sobre su interés y su motivo en casos determinados, o por lo menos reconocerlos cuando se ven confrontados por los medios masivos en una formulación verbal, inteligible y familiar”. (EliuKatz, Jay Blumer, Michael Gurevitch, 1986. Usos y gratificaciones)
En este caso estoy totalmente en desacuerdo con este supuesto, ya que no todos somos conscientes del papel que
llevamos en cuanto a satisfacer nuestras necesidades, utilizando los medios de comunicación. Sobre todo cuando hablamos
de un público infantil, que inconscientemente utiliza los estereotipos para identificarse.
Cuando somos conscientes de que estamos utilizando el medio para distraernos, esto “Hace surgir ciertos valores, cuya
afirmación y refuerzo son facilitados por el consumo” (Eliu Katz, Jay Blumer, Michael Gurevitch, 1986. Usos y gratificaciones).
Este es un ejemplo claro, de los puntos negativos que tiene esta idea de que los niños son influenciados por lo dibujos animados de Disney, y utilizan estos medios para satisfacerse. Muchas de las cosas que los niños aprenden observando los dibujos animados, son valores y creencias que no deberían ser transmitidas hacia ellos. Ideas y estereotipos que actualmente son un problema social, originarios de las diferentes clases sociales, la discriminación, etc. Al observar el estereotipo de una princesa, se aprecia la belleza física (tiene que ser delgada), el amor, y todo lo perfecto para tener un
final feliz. Y como todos sabemos, no es así; la vida está compuesta por diversas cosas que los niños tienen que aprender,
y al sentirse identificados con estos personajes ideales, concluyen con una idea de la vida superficial.
El consumo de los medios de comunicación, en específico los dibujos animados de Disney, cuyos personajes tienen distintas
personalidades, pero siempre siguiendo el mismo estereotipo de malo, bueno, bonito, varonil, y un final feliz, crea
también valores como “la moda”, donde los niños las aplican en su ambiente actual. Si la princesa está vestida de alguna
manera, ellas también lo quieren. Si el hombre fuerte es “musculoso”, ellos también lo quieren. Si el personaje “tonto”
actúa de distinta manera, ellos se identifican, y tratan de evitar ser así. “La situación social produce tensiones y conflictos
que llevan a presionar su alivio mediante consumo de medios masivos”. (Eliu Katz, Jay Blumer, Michael Gurevitch, 1986. Usos y gratificaciones)
Diversión, conocimientos, relaciones personales, estética, y sobre todo la identidad personal, son necesidades que crean
estos estereotipos. ¿Qué pasa cuando uno se identifica con un personaje? Enfocándonos en un público infantil, se crea
una idealización acerca de un personaje y su identificación.
“La situación social produce tensiones y conflictos que llevan a presionar su alivio mediante consumo de medios masivos”
(Eliu Katz, Jay Blumer, Michael Gurevitch, 1986. Usos y gratificaciones. Barcelona).
Los estereotipos en las películas a veces se entrecruzan con la vida real: el padre, un hombre fuerte, o el que manda y sabe
de tecnología. La mujer, ama de casa, la que llora, sensible, y busca amor. Las niñas quieren ser como esos personajes,
creando una estética ideal: “la mujer bonita, delgada, y que finalmente encuentra al amor de su vida”. Esto tiene aspectos
positivos y negativos. Por ejemplo, para la niña que quiere buscar a su príncipe perfecto; o los niños que quieren ser
musculosos y que deberían saberlo todo. Aquí se genera una situación de poder, siempre presente en las películas, en donde se transmite fuertemente ese valor a los niños, quienes dejan de hacerse hombres cuando no se identifican con el
personaje y que muchas veces también incluye violencia.
Cuando se sienten solos, cuando quieren idealizar, imaginar, y satisfacer sus necesidades, el medio de comunicación les ofrece esa oportunidad. El problema surge cuando el dibujo está al alcance de niños que no tienen el criterio para saber qué está bien y qué está mal, y como consecuencia aparecen problemas psicológicos, vinculados con la identidad y la autoestima.
En cuanto a los dibujos animados de Disney, éstos al transmitir un entorno de felicidad, no son tan mala influencia para los
niños, como otros dibujos animados de hoy en día. Sin embargo, al ofrecer distintos estereotipos, le damos la oportunidad
al público infantil de que utilice estos medios para identificarse con el personaje que más se acomode. Esta influencia está dada también por la manera en las que se desenvuelve el proceso de comunicación, que va dirigido directamente al receptor (público).
¿Qué tipo de comunicación reciben cuando éstos ven películas? ¿Cuáles son las funciones en el lenguaje que hace que
este proceso de comunicación sea aún más entretenido?

Este proceso de comunicación es la transmisión de información que va desde el emisor hacia el receptor, y la manera en el que estos lo reciben. Existen diversos modelos de comunicación que explican el proceso de transmisión de información,
pero creo que el más adecuado para hacer referencia a un público y una película, es el Modelo Lingüístico y el concepto de dominancia que propone Jackobson. “La comunicación humana tiene características propias, y el lenguaje tiene distintas funciones” (Marc, E. y Picard, D. 1992). Una de ellas es la emotiva, la cual aparece en todas las películas infantiles, donde cada personaje se expresa en cada escena emotivamente, haciendo que el receptor comprenda la situación y el
concepto de su estado físico. Por ejemplo el uso de la onomatopeya “ay” cuando Winnie the Pooh expresa alegría al
ver a su amigo Tiger.
Otra es la conativa. “¡Ariel, tu padre te está buscando!”.
“Orientado hacia el contexto y del que depende el significado” - O referencial. “La comida es nutritiva”, ejemplo de algunas
películas como Mickey Mouse House, donde más allá de una historia, enseña y explica cosas de la realidad O poética, en donde todos los dibujos de Disney abarcan esta función en la comunicación, ya que expresan una situación y lo hacen mediante canciones y expresiones poéticas; como en la Sirenita: “Bajo del mar, bajo del mar, Vives contenta, siendo sirena eres feliz, Sé que trabajan sin parar y bajo el sol para variar, Mientras nosotros siempre flotamos, Bajo el mar”.
Todas las formas de comunicar en una película de Disney, incluyen algunas de estas funciones con el objetivo de captar la atención del receptor. Cuando se trata de las canciones, éstas se expresan de una manera singular, y el infante no sólo
se las aprende de memoria, sino que comprende la situación, ya que las canciones son explicativas y hacen referencia a lo
que está sucediendo en el contexto de la película. Se puede decir que estas funciones que comprenden el proceso de comunicación en dibujos como éstos, van dirigidos al receptor, captando su atención, y éstos al tratar de imitar al personaje
divertido, se sienten más a gusto y se identifican con lo que están observando.
Haciendo una referencia más general podríamos detenernos en los medios de comunicación (TV, o cine) que exponen estas
películas, y en donde podemos ver también la relación e influencia que tienen hacia el público, en este caso el infantil.
La teoría Crítica, postula que los medios de comunicación contribuyen a neutralizar las relaciones de poder, ya que generan un empobrecimiento de las capacidades del ser humano. Se les compara con las industrias, ya que ambas son estándar, tienen los mismos patrones y características. A la cultura la imponen los medios, no las masas. Todo lo que el público observa, son estereotipos y conceptos formados por los medios de comunicación, y cuyo público idealiza y lo toma como referencia para hacerlo similar a su vida.
Todos los dibujos animados están compuestos por los mismos estereotipos que hablábamos cuando hacíamos referencia a la teoría funcionalista. Existen cuatro personajes y/o características principales que nunca faltan; el bueno, el malo, la bella, el feo, y un final feliz. Se trata de una concepción del mundo y de la vida muy alejada de la realidad del niño que la consume. Él observa, idealiza lo quiere, pero es tan perfecto que es difícil de conseguir. He aquí una de las razones por las cuales hablamos de consecuencias negativas en el consumo de estos dibujos.
Son historias que confunden a los chicos, quienes no ven que su vida concuerde con lo que observan en las películas.
“Si quieres no te vistas a la moda, pero nadie te va dar trabajo”.
Con estas palabras trato de explicar metafóricamente que los dibujos animados y los medios de comunicación en sí,
estandarizan y estereotipan características en los personajes que hacen que las sociedades se manejen por lo material.
El personaje hermoso, vestido de cierta manera, impone una moda que si no eres así, pues tampoco serás parecido a él. Por esto es que el sujeto vive una vida que no es propia, concepto de alienación impuesto por los medios de comunicación.
El continuo maltrato, y el quiebre de toda resistencia individual es la condición de vida que se da en esta sociedad, y que
es extraída por los dibujos animados, cuya violencia siempre está. Centrándonos más en Disney, podemos observar como
la acción consiste en divertidas escenas violentas que suceden continuamente y se expresan de alguna u otra manera.


Como suele ser frecuente, desde los primeros momentos se anuncia un tema de acción sobre el que se ejercitará la destructividad. En rápidas imágenes caricaturescas y ante la aceptación divertida del público infantil, un personaje es golpeado sucesivamente por otros que van apareciendo en escena, como si se tratara de una pelota.
(Anónimo. Influencia dibujos animados, Internet)


De esta manera, como señaló acertadamente Adorno y Horkheimer (1944/1998)


La cantidad de diversión organizada se transfiere a la calidad de ferocidad organizada... Si los dibujos animados tienen otro efecto fuera del de acostumbrar los sentidos al nuevo ritmo, es el de martillar en todos los cerebros la antigua verdad de que el maltrato continuo, el quebrantamiento de toda resistencia individual, es la condición de vida en esta sociedad.


Y añaden: “El pato Donald, en los dibujos animados, como los desdichados en la realidad, reciben sus puntapiés a fin de que los espectadores se habitúen a los suyos”.


Los niños se acostumbran a lo que ven. Y la violencia aparece en estos dibujos como algo natural y divertido en la vida, y
eso deviene en una influencia negativa. Por otro lado, los aspectos positivos que encontramos que brindan estos dibujos
animados, tienen una contracara, ya que la mayoría de veces son irreales, porque muchos de los conceptos que transmiten
son escenas que en nuestra vida ocurren con muy poca frecuencia, o que invitan a “soñar” algo imposible. Es irónico
pensar que historias tan inocentes y entretenidas puedan terminar jugando un papel determinante en la construcción de
esta vida “ficticia” en la que estamos.
Entonces, ¿Los dibujos animados de Disney influyen de una manera positiva o negativa en el público infantil? Es cierto que los niños aprenden y tienen un concepto más claro de lo que es y puede ser la vida en una sociedad como la nuestra.
Pero, la excesiva exposición a dibujos animados donde existen escenas violentas, conduce a consecuencias psicológicas
como la insensibilizar la angustia y la repulsión que deberían naturalmente producir estas escenas violentas. También conlleva a que la violencia se aprecie como algo interesante y divertido, Se aprenden, con detalles técnicos y operativos,
formas muy crueles y dañinas de agresión. La confianza ilusoria en la violencia puede llegar a dar una falsa sensación
de seguridad en personalidades inmaduras de cualquier edad; estableciendo la personalidad violenta como una forma de ser y de estar en el mundo, una forma satisfactoria que parece compensar –ilusoriamente– un gran número de carencias
afectivas, intelectuales o de habilidades físicas y de comunicación con los otros. (Consecuencias Psicológicas de Dibujos
animados. 1986. Internet)
También es real que estos dibujos ofrecen consecuencias efectivas gracias a la forma en las que estos aspectos son
comunicados, captando la atención de los niños. Aprenden aspectos positivos de la vida como finales felices, príncipes
azules, alegrías, cantares y también los distintos tipos de personalidades de cada personaje.
Los dibujos animados de Disney, no tienen ni una mala intención en la información que transmiten ni en la manera en que
lo hacen, sin embargo, nosotros como receptores debemos reflexionar y estar atentos, ya que estamos hablando de un
público ingenuo, carente de la capacidad de reflexión de un adulto. Su imaginación está alimentada por el entretenimiento,
y todavía no comprenden la realidad de la vida, ni las restricciones sociales.


Bibliografía

Katz, Eliu, Jay G. Blimler y Michael Gurevitch (1986). “Usos y Gratificaciones de la comunicación de masas”, en M. de Morgas (ed.)
Sociología de la Comunicación de masas, Barcelona, Gustavo Gilli (Pp. 127-172).
Marc, E. y Picard, D. (1992). La interacción Social. Paidós. Barcelona.
Mattelart, A y M. (1997). La Industria Cultural, ideología y poder en: Historia de las teorías de la comunicación, Paidós. Barcelona.



Enviar a un amigo la publicación

Tu nombre:    Tu e-mail:


Info de tu amigo

Apellido:    Nombre: *

E Mail: *       Sexo: * Femenino | Masculino

Comentarios:

  • Los dibujos animados de Disney influyen en el Público Infantil fue publicado de la página 113 a página116 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº25
  • [ver detalle e índice del libro]

VERSITIOSDC Top 1 en Diseño | Palermo es la mejor Universidad Privada en Argentina

Prohibida la reproducción total o parcial de imágenes y textos. Términos y Condiciones