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Intuición

Forero, Milena

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos Ganadores Asignaturas Comunicación Oral y Escrita e Introducción a la Investigación

Año VI, Vol. 28, Junio 2010, Buenos Aires, Argentina | 122 páginas

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Bogotá - Colombia, 30 de Julio de 1970, comienzan las contracciones, Leonor sintió que su cuerpo le avisaba que era el momento, sintió los mismos dolores que había sufrido hacia 15 meses con su primera hija, pero esta vez fue diferente, el temor la embargaba porque sabía que no era normal, ella sabía que a pesar de que su cuerpo deseaba iniciar trabajo de parto, aún no era el momento, según el cálculo tenía aproximadamente 33 semanas de gestación.

Antes de iniciar el trabajo de parto, el doctor se le acercó y le advirtió que era probable que su hija corriera el riesgo de tener complicaciones de salud al ser un nacimiento prematuro, como: problemas respiratorios o de padecer incapacidades permanentes, como retraso mental, problemas de aprendizaje y de conducta, parálisis cerebral, problemas pulmonares y pérdida de la visión y la audición, o en su defecto no sobreviviera.

Durante 8 días Leonor estuvo hospitalizada en la Clínica Palermo de Bogotá, después de un intenso trabajo de parto el 7 de agosto de 1970, nació una pequeña niña a la que llamó Rocío, pesó 2.100 gramos lo cual significaba un bajo peso para los parámetros normales. Midió 42 centímetros, casi que cabía en las dos manos de su mamá, su piel era tan trasparente que dejaba ver cada venita de su cuerpo, lo curioso fue que a pesar de ser tan pequeña y tan débil sus ojos estaban abiertos, vivaces, casi que recorrían el lugar donde se encontraba.

Las enfermeras se la llevaron para ingresarla a una incubadora y comenzar los procedimientos necesarios para mantenerla viva. Pero desafortunadamente en la mayoría de los casos, estos bebés requieren atención especial en una unidad de cuidados intensivos neonatal con personal médico y equipos especializados capaces de tratar los diferentes problemas a los que están expuestos. Y este no era el caso en Colombia en el año de 1970, donde aún era precaria la tecnología médica.

Así que los presagios no eran alentadores. Ricardo su esposo le dijo que no debía encariñarse con ella porque se iba a morir. Para Leonor estas palabras fueron inconcebibles y no podía creer que le dijeran tal crueldad, fue un momento muy doloroso para ella, por un lado su hija con pocas probabilidades de vida y por el otro, su esposo, que no era un apoyo positivo para ella.

Leonor comenzó a llorar y pedía que por favor se la trajeran, porque ella lo único que quería era tenerla cerca, poder mirarla y cuidarla.

Después de unas horas se la trajeron con pocas probabilidades de vida.

Leonor la tomó entre sus brazos y su primera reacción fue recostarla sobre su tórax en posición vertical únicamente con su pañal, en contacto directo con su piel para darle calor. “Me dio mucha rabia cuando me dijeron que no me encariñara con la bebé, porque lo más probable era que muriera, yo les dije que era mi hija a pesar de todo y que por favor me la trajeran, yo sólo quería tenerla entre mis brazos…” Las personas suelen ser más intuitivas cuando están sometidas a fuertes presiones de tiempo, o en casos de sobrecarga de información o de peligro grave, en donde el análisis consciente de la situación puede ser difícil o imposible. Este fue el caso de Leonor, al saber que su hija no sobreviviría.

Así pasaron los días y poco a poco, el bebé comenzó a ganar peso. Sin darse cuenta Leonor había hecho lo correcto, durante un mes repitió el mismo procedimiento, logrando completar las 40 semanas de edad gestacional. Días después, gracias a su perseverancia, impulsada por ese amor incondicional, de esa intuición, de dejar que su cuerpo obrara por si solo sin mayores razonamientos lógicos. El bebé se había desarrollado completamente.

Curiosamente 8 años después El Programa Madre Canguro nació en 1978 en el Instituto Materno Infantil de Bogotá, ideado por el médico Rey Sanabria, profesor de pediatría de la Universidad Nacional de Colombia y director del departamento de pediatría del Instituto Materno Infantil. Siguiendo los parámetros tradicionales de la atención de los recién nacidos, al nacer los prematuros eran aislados de sus madres, situación que generaba un alto índice de abandono debido a los prolongados períodos de separación. Las pocas incubadoras disponibles frente al alto número de recién nacidos, obligaban al hacinamiento y facilitaban la proliferación de infecciones y otras enfermedades.

Sanabria había planteado ya inquietudes al respecto al observar a los marsupiales y sus crías. El aporte de las madres fue también relevante. Al darles salida a sus hijos, las madres volvían a los controles con sus bebés dentro de su ropa para protegerlos. El contacto piel a piel, promovido por el programa Canguro, surgió como una respuesta natural, que se estableció en éste, gracias a la retroalimentación entre médicos y madres.

Leonor fue una de tantas madres que gracias a su instinto maternal, sirvieron como modelo, para las generaciones futuras.

Después de eso, Leonor tuvo 3 hijos más, todos sus partos estuvieron dentro de los parámetros normales. A pesar de haber tenido 5 hijos en total, con Rocío siempre existió un lazo un poco más fuerte. Ese suceso sólo le dejó a Rocío un pequeño problema con sus pulmones, pero durante varios años estuvo bajo tratamiento para el asma.

Su vida, continuó normalmente fue una niña bastante activa, y talentosa desde pequeña desarrolló su talento para el dibujo. En 1995 con su tesis laureada, se graduó de diseño gráfico y publicitario, como una de las mejores estudiantes de su universidad.

Ahora 39 años después, espera a su primer hijo con 3 meses y medio de embarazo, y lo único que desea es poder tener esa misma sabiduría que tuvo y que sigue teniendo su mamá, para superar probables momentos adversos con el hijo que espera y de tener esa dedicación y amor que aún tiene Leonor por sus hijos.

Síntesis Durante muchos años los relatos familiares fueron un mecanismo importante en la socialización de valores; enuncian la identidad de quien los transmite y contribuye a formar nuevos criterios para quien lo escucha. Los relatos proporcionan en cierta manera conocimiento.

El presente escrito tiene como objetivo explorar en la historia familiar, específicamente en el suceso ocurrido en la familia Forero López en el año de 1970, en Bogotá, Colombia. Fue un momento en el cual, surgieron complicaciones durante el nacimiento de mi hermana Rocío Forero ya que fue prematuro.

El precario avance tecnológico en la medicina, en ese entonces, no le brindaba esperanza alguna al bebé. Aquí se relata cómo mi mamá Leonor López, gracias a su instinto de madre, contribuyó para que su bebé continuara con vida y el hecho de saber que su manera de actuar sin conocimiento alguno, fue usado 8 años después, en los centros de neonatología en Colombia, implementado por el doctor Edgar Rey Sanabria

Conclusión “Una historia de mi familia”, a partir de esta frase comenzó un proceso de investigación alrededor de los sucesos acaecidos en mi familia, después de buscar, recordé lo que le había sucedido a mi mamá con el nacimiento de su segunda hija, mi hermana Rocío. Decidí que era una historia susceptible de ser escrita. En este momento donde la sociedad ha pasado por tantos avances tecnológicos, la parte vital, el contacto humano ha perdido fuerza por la llegada de nuevos medios, ya no se toca tanto el tema del valor de la familia. Las nuevas generaciones son arrastradas a la competitividad, a ser cada día mejor como individuos, pero no como núcleos familiares.

Por eso me pareció pertinente retomar este tema donde se puede apreciar con claridad que ese instinto primitivo que aún continúa en nosotros, esa fe, esa esperanza, ese sentimiento de protección por los nuestros, que surge en momentos difíciles, aún sigue vigente a pesar del paso del tiempo. Lo cierto es que con este trabajo descubrí que mi mamá había hecho parte vital en nuevos descubrimientos médicos que han podido ser utilizados aún en día.


Intuición fue publicado de la página 24 a página25 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

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