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El Ángel Custodio

Lloret, Lucía Soledad

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos Ganadores Asignaturas Comunicación Oral y Escrita e Introducción a la Investigación

Año VI, Vol. 28, Junio 2010, Buenos Aires, Argentina | 122 páginas

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Relato escrito

Esta historia comenzó el domingo 11 de marzo de 1962, día en que nació Miguel Alberto Lloret en la ciudad de Punta Alta, Provincia de Buenos Aires, donde está ubicada la base General Belgrano. Nació en el seno de una familia muy humilde, conformada por su padre Juan Carlos, su madre Florinda y sus hermanos Luis y Graciela.

Aproximadamente en el año 1970 se trasladan a Ayacucho por cuestiones de trabajo de su padre, ya que debía hacerse cargo del gremio municipal. Miguel ya estaba en 3er grado cuando se mudaron a Ayacucho, y allí comenzó a trabajar de diarero en la calle. A causa de problemas económicos que atravesaba su familia, debió abandonar sus estudios secundarios a los 12 años y ayudar a sus padres y sus hermanos.

En el 1978 ingresa a la Escuela Mecánica de la Armada; a los 6 meses pidió la baja pero no regresó a Ayacucho. Viajó a Mar del Plata, con 16 años, en donde trabajó de lava-copas y mozo. Estuvo 2 años trabajando, y con la plata recaudada viajó junto a un compañero a La Plata, donde pusieron una rotisería. A los pocos meses lo convocan al servicio militar y tiene que dejar el comercio para cumplir, aproximadamente en el año 1981.

En un contexto histórico en el que el país estaba en plena dictadura militar; en donde no había libertad de expresión, la crisis económica llegó al extremo. Miguel, con tan solo 18 años, en enero de 1982 ingresó al Servicio Militar de Infantería Marina, donde se especializó en comunicaciones y participó en la Guerra de Malvinas, conflicto armado entre nuestro país y Gran Bretaña que tuvo lugar en las Islas Malvinas. Se inició el 2 de abril, como consecuencia de la invasión de las Fuerzas Armadas argentinas, y culminó el 14 de junio del mismo año, fecha en la que los argentinos se retiran de las islas a causa de haber perdido la soberanía de las mismas.

Regresa al país en agosto del 1982, momento en el cual le dan de baja en el servicio militar. La vuelta de estos héroes a tierras argentinas pasó desapercibida. El golpe militar estaba recayendo, y nadie estuvo allí para recibirlos y ayudarlos a salir de la depresión que la guerra les traía. No muchos decidieron seguir viviendo, y esto a nadie le importó. Miguel, a pesar de los desordenes que sufría posguerra, decidió viajar a La Plata y comenzar de nuevo su vida, formar una familia y tener un trabajo para mantenerse; allí comenzó a salir con una chica.

Aunque no era muy practicante, la religión es algo que siempre llevó con él, y fue lo que lo ayudó a ser fuerte y perseverar luego de tantas idas y vueltas que había sufrido. En ese entonces trabajaba de día de barrendero y de noche en la recolección de residuos. A los pocos meses, en 1983, ingresa a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

En ese mismo año nace su primer hijo. El matrimonio duró un año y como no funcionó, se divorciaron. De común acuerdo, con la intervención del juez que dictaminó el divorcio, determinó la tenencia de su hijo con aceptación de la madre. Se abocó a su trabajo y a darle a su hijo todo lo que podía, sin privarlo de nada.

En la policía es destinado a la Dirección de Comunicaciones y a la Dirección General de Cuerpo y Custodia del Sr. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Como en esa época no existía el sistema de celulares, se movilizaban en un automóvil no identificable con equipamiento de comunicaciones, que cubrían todo el país. De esta manera, cuando el funcionario se desplazaba a distintas localidades o provincias, las comunicaciones y la custodia se realizaban a través de dicho móvil operacional, el cuál estaba a disposición tanto para el gobernador de la provincia de Buenos Aires, como así también para el presidente de la nación y vicepresidente.

En sus días francos trabajaba de mozo en fiestas (casamiento, cumpleaños de 15). Se puso una panadería, la cual fue administrada por él, conociendo un oficio más en su vida. Por el estallido social y económico del gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, y para poder solventar las deudas contraídas, tuvo que luego vender la panadería.

Se dedicó entonces enteramente a la policía, a trabajar de custodia de funcionarios políticos, trabajo que realizó durante 26 años, con gobernadores, presidentes y funcionarios de turnos. Entre ellos el presidente Raúl Ricardo Alfonsín, en el año 1983 con la vuelta de la democracia, y con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Armendáriz hasta el año 1987. En diciembre del mismo año comenzó a trabajar con el Dr. Antonio Cafiero, quien se hace cargo de la gobernación de la provincia hasta el año 1991.

En la gestión anteriormente nombrada, sucedió algo fantástico y romántico en la vida de Miguel, dado que por su trabajo de custodia, estando con el Dr. Antonio Cafiero en un aniversario de una localidad bonaerense, solicitó para que se movilice con la comitiva una ambulancia, que pasó a hacerle atención primaria y prioritaria para el funcionario. Resultó que a cargo de la ambulancia vino una doctora, la cual se presenta ante Miguel y se pone al servicio del gobernador.

Trabajaron en conjunto todo el día y al finalizar el servicio, él agradeció a la doctora la atención dedicada y la liberó de responsabilidades; no sin antes pedirle el teléfono particular.

Esto motivó a que en los momentos libres, Miguel viajara a Capital Federal y la visitara asiduamente. Tal es así que se pusieron de novios, se casaron y nació Lucia Soledad. Era tanto lo que Miguel viajaba, que el día del nacimiento de su hija se encontraba en Mar del Plata trabajando de custodia del Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde.

Paralelo a su trabajo comenzó sus estudios secundarios y posteriormente realizó un estudio terciario obteniendo el título de Técnico Superior en Relaciones Públicas y Ceremonial.

En ese momento Miguel y su familia vivían en Palermo, hasta el año 1994 cuando por cuestiones laborales tuvieron que mudarse a La Plata, ya que él trabajaba como custodia del Gobernador Eduardo Duhalde desde el año 1991.

A pesar de la lejanía, lo trasladaron después a la Quinta Presidencial de Olivos para desempañarse como custodia del Presidente de la Nación Carlos Saúl Menem, permaneciendo en dicho destino hasta 1996, año en el que fue trasladado nuevamente a la gobernación de la ciudad de La Plata y designado como encargado de la seguridad de la primera dama de la provincia de Buenos Aires, la Sra. Hilda Beatriz González de Duhalde, persona muy sensible en lo social. Con ella recorrió toda la provincia de Buenos Aires, realizando un relevamiento de los problemas socioeconómicos que atravesaba la Argentina de esos días. Ejecutó distintos planes de contención social en distintas localidades con personas con necesidades básicas insatisfechas a lo largo y a lo ancho de toda la provincia de Buenos Aires y gran parte del país, donde Miguel pudo conocer de cerca el hambre, la pobreza, la desnutrición y la muerte infantil. No alcanzaban las horas, días ni años para paliar tantas necesidades, algo terrible que hasta el día de hoy sigue en crecimiento, a pesar de tantos programas de contención y ayuda social y económica que existen en la actualidad.

Finalizó su cargo de custodia con “Chiche” Duhalde en el año 1999. A finales de ese mismo año realizó el “Primer Curso de Custodia y Seguridad de Dignatarios” junto con la división de seguridad del Grupo Halcón, en el cual lo entrenaron y lo habilitaron para el cuidado de funcionarios, oficializando de esta manera lo que venía haciendo desde el año 1983.

En enero de 2000, ya en la gestión de otro gobernador, el Dr. Carlos Ruckauf, lo trasladaron a Buenos Aires, para hacerse cargo de la seguridad del hijo del gobernador, el licenciado en comunicaciones Germán Ruckauf, que era a su vez el Director de Prensa y Cultura de la provincia de Buenos Aires. Con él realizó eventos a beneficio llamados “Cultura para todos” en toda la provincia, acercando la cultura de manera gratuita a todo el pueblo bonaerense.

Llegó la crisis del 2001, contexto en el que el presidente Fernando De La Rúa debió abdicar a pedido del pueblo, y asumieron en un corto lapso de tiempo cinco presidente, hasta que fue nombrado como Presidente de la Nación el Dr. Eduardo Duhalde.

En ese año, Miguel es nombrado Encargado de la Seguridad de la Casa de la Provincia de Buenos Aires, lugar donde residía un director provincial que representaba al Sr. Goberna dor de la Provincia de Buenos Aires en la Capital Federal. La función de Miguel fue la de organizar la seguridad interna y protección de los funcionarios que trabajaban allí, trabajo que desempeñó hasta el año 2006.

Por cuestiones de servicio decidieron enviarlo nuevamente a la Quinta Presidencial de Olivos. Allí se hizo cargo del área de logística, y el control de la seguridad del perímetro externo, prestando colaboración en apoyo de las comunicaciones para la Custodia y Seguridad del Presidente de la Nación Néstor Kirchner, y a continuación de la Sra. Presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández de Kirchner, y cumpliendo servicios hasta el mes de abril del año 2009, momento en el cual fue pasado a retiro.

Hoy, él considera que en esta profesión aprendió muchísimo, conoció mucho el dolor, las alegrías, postergaciones; pero orgulloso por la experiencia de su vida policial. A pesar de estar rodeado de los políticos, nunca abandonó su rol policial, es decir, nunca se politizó, dado que amaba mucho su trabajo y siempre prevaleció su vocación de servicio. Siempre enfatizó que lo más sacrificado y doloroso de la profesión es cuanto tiempo debe un policía postergar a su familia.

Síntesis

Miguel Alberto Lloret nació en el seno de una familia muy humilde por lo que desde muy pequeño tuvo que desempeñarse en diferentes trabajos para ayudar a sus padres. Decidió irse de su pueblo y comenzó a trabajar en Mar del Plata, luego viajó a La Plata y allí lo convocaron al servicio militar para ir a luchar a la guerra de Malvinas.

Cuando regresó de la Guerra, decidió no volver a su pueblo y se fue a vivir a La Plata en donde tuvo a su primer hijo.

Ingresó a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en donde cumplió el rol de custodio de los funcionarios, gobernadores y presidentes de turno. Gracias a las diferentes comitivas desempeñadas conoció a su actual esposa, con la que tuvo una hija. Ejerció a lo largo de 26 años su vocación de policía; y culminó en abril de éste año cuando pidió el retiro.

Conclusiones

Me pareció un trabajo interesante ya que me permitió conocer y poder ahondar aún más sobre la vida de mi padre. Yo era muy chica cuando el ejerció la parte más importante en su carrera, y me pareció agradable escribir sobre su vida.

Hay que reconocer que es difícil cuando uno se basa en hechos reales novelar lo que escribe. Generalmente se hace más fácil escribir un estilo de biografía y no contar algo similar a un cuento.


El Ángel Custodio fue publicado de la página 52 a página54 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

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