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Personas discapacitadas, ¿vacaciones discapacitadas?

Marsch, Lucía

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos Ganadores Asignaturas Comunicación Oral y Escrita e Introducción a la Investigación

Año VI, Vol. 28, Junio 2010, Buenos Aires, Argentina | 122 páginas

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Síntesis

Para esta investigación se planteó como tema “Dificultades que se presentan a las personas que utilizan silla de ruedas al momento de vacacionar en ciudades turísticas populares y utilizar ómnibus como medio de transporte para llegar a ellas”.

Como objetivos nos propusimos conocer estas dificultades, verificar si se cumplen o no las leyes de transporte y accesibilidad para discapacitados, corroborar si reciben la atención necesaria durante las actividades turísticas y si pueden realizarlas plenamente. También queremos saber cómo son tratados durante su estadía.

Sabemos que existen disposiciones que protegen los derechos de los discapacitados, pero sucede muy frecuentemente que los beneficiarios por estas regulaciones siquiera están enterados de la existencia de las mismas, otorgando el poder absoluto al antojo de las empresas, que definen como prioridad dinero antes que deber.

Para respaldar nuestro trabajo utilizamos fuentes de artículos periodísticos, entrevistas y declaraciones de personas discapacitadas halladas en Internet.

Durante la búsqueda de información recibimos respuestas de toda clase, por ejemplo: un representante de una empresa de ómnibus de larga distancia, al preguntarle si contaban con algún servicio para brindar mayor accesibilidad a los discapacitados al micro, nos respondió con seguridad: “¡Si, el maletero te lo lleva a upa!”. Esto manifiesta un evidente desinterés de la empresa por el bienestar de las personas con movilidad reducida. También nos informó que el pasaje gratuito está sujeto a la disponibilidad del servicio en el que desean transportarse o sea, si una persona con discapacidad pretende viajar gratuitamente, debe esperar que el servicio que quiere tomar no esté completo, ya que a pesar de tener cuatro asientos reservados para su uso, la empresa decide venderlos y esperar que ninguno elija viajar por ese medio. En negligencia absoluta, las empresas no sólo cobran un subsidio del Estado sino que venden los asientos subsidiados a quien llegue primero, dejando a los beneficiarios a la espera de un asiento vacío.

Se realizaron encuestas a personas sin discapacidades, para descubrir si están familiarizados con las problemáticas que viven a diario los ciudadanos discapacitados.

Nuestra hipótesis fue planteada por suposiciones y luego confirmada con la interpretación de las herramientas utilizadas.

La hipótesis fue la siguiente: las personas discapacitadas encuentran mayores dificultades a la hora de vacacionar en la Argentina que quienes no padecen de esta condición, debido a que no se cumplen las leyes y regulaciones que los amparan; los lugares de destino y medios de transporte no están correctamente equipados para recibirlos ni el personal de estos transportes capacitado para su atención.

Conclusión

Luego de realizar diversas encuestas, notamos que la sociedad es consciente -hasta cierto punto- de las dificultades que se les presentan a las personas que utilizan silla de ruedas a la hora de vacacionar; no muchos conocen centros de recreación para personas con capacidades diferentes. Sin embargo, todos consideran que las vacaciones y la recreación son imprescindibles para la recuperación física y mental. Llama la atención que la misma sociedad que se da cuenta de esta situación, opina que las barreras más significativas que se presentan para los discapacitados a la hora de tomar vacaciones son sociales y físicas. Es decir: la sociedad es consciente de esta problemática y a la vez es la principal generadora de obstáculos contra el bienestar de estas personas. Por supuesto que también se han considerado las barreras físicas pero la solución de las mismas no está al alcance de nuestra investigación y para cada persona es diferente.

Muy pocos consideran que las personas discapacitadas pueden aprovechar plenamente sus vacaciones; esto también varía de acuerdo con el punto de vista con el que se mire, ya que cada individuo tiene su propia manera de disfrutarlas.

Lo cierto es que, más allá del estilo de vida al que cada uno está acostumbrado, hay necesidades que son comunes para todos y muchas veces son esas carencias las que no pueden satisfacerse plenamente. Además (de acuerdo con la encuesta realizada) la accesibilidad en nuestro país es muy limitada, privando a quienes utilizan sillas de ruedas a realizar, a veces, hasta un simple paseo por las calles o el ingreso a un local; o, incluso, como planteamos en un principio, dificultándoles el traslado hacia una ciudad turística y su estadía allí.

Los encuestados entienden que las personas discapacitadas son discriminadas por las empresas, negándoles la posibilidad de un trabajo digno y generando exclusión social, también por el gobierno, al no disponer de una ciudad accesible. Suelen mencionar a “la sociedad” como un ente discriminador al cual no pertenecen, sin asimilar que todos somos parte de ese sistema y por lo tanto responsables de estos actos, muchas veces por no tener conocimiento o contacto con las discapacidades.

Muchas personas no tienen conocimiento de las leyes que protegen los derechos de los discapacitados (a veces hasta no conocen ley alguna); más allá de esta situación, la mayoría percibe que dichas disposiciones no se cumplen casi en absoluto, debido a lo que pueden observar a diario en cualquier lugar (los colectivos que no paran, las calles y veredas no pensadas para el tránsito de las personas discapacitadas o preparadas pero en mal estado).

Las últimas preguntas de la encuesta son de opiniones personales; en general, la sociedad comprende que el gobierno no se preocupa por el bienestar de los ciudadanos discapacitados.

Las instituciones que se dirigen a este tipo de problemas no tienen los recursos o las fuerzas suficientes para erradicar la discriminación y la falta de accesibilidad de nuestro país. A muchos no los sorprende y propondrían un cambio total de gobierno; otros creen que no va a cambiar nunca y que -hagan lo que hicieren-, la corrupción será más fuerte. También están los que confían en que mediante campañas de concientización y educación se alcanzarán las metas buscadas y los que opinan que mediante mayores controles y más penalización por la violación de estos derechos podrá reducirse la exclusión social que viven las personas con capacidades diferentes.

Hay muchas visiones y formas de parecer; lo cierto es -que a la hora de hacer una conclusión que se refiera a nuestra hipótesis-, no hay dudas de que estamos en condiciones de afirmar dichas suposiciones. Por lo tanto podemos afirmar que: las personas discapacitadas encuentran mayores dificultades a la hora de vacacionar en la Argentina que quienes no padecen de esta condición debido a que no se cumplen las leyes y regulaciones que los amparan, los lugares de destino y medios de transporte no están correctamente equipados para recibirlos ni el personal de estos transportes capacitado para su atención.


Personas discapacitadas, ¿vacaciones discapacitadas? fue publicado de la página 101 a página102 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

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