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Una historia de mi familia

Wysypka, Magalí Andrea

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos Ganadores Asignaturas Comunicación Oral y Escrita e Introducción a la Investigación

Año VI, Vol. 28, Junio 2010, Buenos Aires, Argentina | 122 páginas

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Una segunda oportunidad

Elizabeth, empleada en el sector de contaduría en la embajada de Israel, recibe una segunda oportunidad tras salvarse del atentado por mera casualidad, al no haber estado allí en el momento de la explosión. Una historia que relata cómo juega el destino con la vida y, a veces ofrece otra chance.

Aportes significativos del trabajo

Con este trabajo aprendí a organizarme antes de escribir un cuento, discurso, relato y demás textos. Aprendí desde la teoría y con la práctica los pasos esenciales para que el resultado sea el esperado.

Aprendí que es fundamental tener un objetivo planteado para saber a dónde uno quiere llegar con la investigación, qué se quiere averiguar, saber sobre el tema del que se va a hablar, al público al cual uno se dirige y a organizar sistemáticamente los pasos a seguir, cual será la introducción, el núcleo y la conclusión del tema.

Me enseñó a ser un buen orador, a poder enfrentar los miedos que surgen al hablar frente a un público conocido y/o desconocido mediante ciertas estrategias.

Este fue un proceso en el que creo que avancé y fui creciendo en mis conocimientos sobre la comunicación oral y escrita por medio de la teoría aprendida en clase y la práctica con los trabajos, actividades y este, él trabajo final.

Introducción

El trabajo práctico final se pudo realizar gracias a un proceso del día a día en el transcurso de la cursada. Comenzó con una investigación de tipo exploratoria, en la cual la herramienta fue la entrevista al protagonista de la historia familiar. Luego se la contextualizó mediante el relevamiento bibliográfico y fotográfico armando así el marco teórico y el correlato visual.

En tercera instancia se realizaron los esquemas a través de los cuales se armó la estructura del cuento a realizar, las funciones de los personajes y el esquema secuencial de introducción, nudo y conclusión, para así poder ordenar la historia y pensarla mejor antes de realizar la elocutio. Por último y como fruto del trabajo de investigación se escribió el cuento “Una segunda oportunidad” siendo el género realista el que más se adapta a la anécdota en la cual Elizabeth, empleada en el sector de contaduría en la embajada de Israel, quien recibe una segunda oportunidad tras salvarse del atentado por mera casualidad, al no haber estado allí en el momento de la explosión. Una historia que relata cómo juega el destino con la vida y, a veces ofrece otra chance.

Desarrollo

Elizabeth, empleada en el sector de contaduría en la embajada de Israel, recibe una segunda oportunidad tras salvarse del atentado por mera casualidad, al no haber estado allí en el momento de la explosión. Una historia que relata cómo juega el destino con la vida y, a veces ofrece otra chance.

Objetivos

- Entrevistar al personaje principal - Indagar y profundizar sobre el atentado a la embajada - Contextualizar la historia (maneras de vestir, programas de televisión, etc. de la época) - Buscar fotografías del hecho - Averiguar detalles sobre los personajes secundarios - Redactar un cuento breve

Justificación

Elijo este tema para desarrollar la historia ya que marcó un punto importante en la vida de Elizabeth como trabajadora y como amiga de fallecidos en el atentado. Aunque se sabe mucho (por la repercusión) y muy poco a la vez (porque no se conocen los culpables), es interesante tratarlo ya que hay muchas historias personales y experiencias vividas que nadie sabe, y esto sirve para contar que las personas eran simplemente personas como todos y por mala suerte les toco vivir lo vivido y no pudieron sobrevivir, en cambio otros pudieron salvarse y gracias a ello hoy siguen con su vida, sin olvidar aquello que sucedió y para poder contarlo.

Preguntas guía de investigación: - ¿Quiénes participaron del hecho? - ¿Dónde estaban los personajes principales? - ¿Dónde (lugar físico) sucedió? - ¿Cuáles fueron las reacciones de los diferentes personajes ante el hecho? - ¿Qué sucedió un año después y en adelante? - ¿Cómo afecto en sus vida y más que nada en la del personaje principal? - ¿Qué genero va a desarrollar el relato?

Límite de tiempo y espacio: El lugar en el que sucede la historia es en la Ciudad de Buenos Aires, el 17 de marzo de 1992.

En 1992 en Argentina presidía Carlos Saúl Menem, que asume en 1989, tras la renuncia anticipada de su antecesor Raúl Alfonsín.

En 1991 se sanciona la ley de Convertibilidad del Austral, que popularmente se llamo “El uno a uno” (un peso era equivalente a un dólar) y se adopto una económica neoliberal.

En el país existe la libertad de culto o religiosa, que esta garantizada por el articulo 14 de la Constitución Nacional. Se ubica a la iglesia católica en un estatus jurídico diferenciado respecto al resto de las iglesias y confesiones.

Según el censo echo por el JOINT (Jewish organisation internacional) en el 2007, se estima que en la Argentina hay una población de 300.000 Judíos (1% de la población nacional aproximadamente), el 70% se concentra en Capital Federal, y el 30% restante en las demás provincias. Es la sexta más grande del mundo (después de Israel) y la más grande de Latino América.

Existen varios organismos pertenecientes a la comunidad judía, entre los cuales se encuentran la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), OSA (Organización Sionista Argentina) y el estado de Israel tiene la embajada, ubicada en Av. De Mayo 701.

El 17 de Marzo de 1992 se dio un hecho histórico en el país, en el que se atentó contra la embajada Israelí. Este sucedió a las 14:42 hora local cuando un furgón Ford F-100 (conducido por un suicida) cargado con explosivos, estrelló contra el frente del edificio antiguamente localizado en la esquina de Arroyo y Suipacha. El ataque terrorista causó la destrucción de la embajada, daños a una iglesia católica y a una escuela ubicada en un edificio cercano. En el hecho murieron 29 personas entre las cuales había israelíes y argentinos, y resultaron heridas otras 242. Fue el peor ataque terrorista en la historia de Argentina, hasta que atentaron contra la AMIA el 18 de Julio de 1994 en el cual las víctimas fatales fueron 85.

Actualmente existe un monumento a las víctimas al Estado de Israel por el atentado terrorista. El lugar donde se hallaba la embajada se preservó y es un sitio para la memoria. Se mantuvo una parte original del muro, los nombres de los fallecidos han sido colocados en una placa y se plantaron dos líneas de tilos, que simbolizan a cada una de las victima. Cada 17 de marzo a las 3:00 p.m. se recuerda a las víctimas del atentado en esta plaza de la memoria.

Elizabeth Vogel en el año 1992, con 27 años, trabajaba de administradora contable en la embajada de Israel, su oficina se ubicaba en el altillo. Tenía cuatro compañeros, Alicia, Ana, Eduardo, y Alfredo. Su familia se conformaba por su marido Ricardo, un hijo, Ioni, de 3 años y una hija, Magali, de 6 meses.

Por el reciente nacimiento de la niña, a Elizabeth se le otorgó una licencia por maternidad y trabajaba cuatro horas diarias. Se levantaba a las 7, esperaba a que llegara la niñera y se iba a la embajada. Se retiraba a las 13 y se iba a su casa en el barrio de Caballito para estar con su hijo que volvía del jardín y para cuidar a Magali, quedándose con ellos toda la tarde. Por esta suerte, el 17 de marzo de 1992 a las 14.42 Elizabeth ya se había retirado del establecimiento y no presenció el trágico hecho.

Estamos en Caballito, 17 de Marzo de 1992 y son las siete de la mañana. Elizabeth Intenta apagar el despertador, que suena marcando el comienzo de un nuevo día, hay que seguir con las tareas cotidianas, tareas de una reciente madre de su hija Magali.

Como siempre, apoya el pie derecho sobre el piso, no sabe si es por superstición o una casualidad por dormir del lado derecho de la cama desde hace ya cinco años, desde que convive con Ricardo, su marido.

Trata de abrir los ojos, pero la luz que se asoma por las ranuras de la persiana, le complica ver. Con ayuda de su memoria, llega al baño donde se moja la cara pero no llega a secarse, es que Magali está llorando.

Elizabeth vuelve a su cuarto donde esta la cuna, se acerca para ver qué le inquieta al nuevo miembro de la familia. Por intuición de madre sabe que es la hora de desayunar. Se toma su tiempo y luego va a despertar a Ioni, su hijo de 3 años.

Ya son las siete y media, esta llegando la niñera. Magali duerme con calma en la cuna. Ricardo intercala sus movimientos, en una mano sostiene la remera que se va a poner, en otra el café que cotidianamente toma, y fija la vista en la tapa del diario Clarín que estaba sobre la mesa del living. Elizabeth realiza maniobras de circo, tratando de vestirse, de vestirlo a Ioni con su guardapolvo, de preparar el desayuno para ellos, pero se le vuelca toda la taza, y mientras organizando su cartera poniendo uno a uno los elementos que se iba a llevar a la oficina.

Suena el timbre: - ¿Quién es? - Pregunta Ricardo por el portero eléctrico. - Paola - Responden del otro lado. Él baja a abrir la puerta, era la niñera que venía cada mañana para cuidar a Magali.

Son las siete y cuarenta y cinco, Elizabeth, Ricardo y Ioni se van apuradísimos. Ella se toma el colectivo 92 hasta Retiro, donde trabaja, en la embajada de Israel ubicada en Arroyo y Suipacha.

Pasó media hora; ocho y cuarto de la mañana. Elizabeth está en la puerta de la embajada. Sube el ascensor y marca el botón del 4to piso. Llega a su oficina, es la única que se encuentra en ese pasillo silencioso, en el que solo se oía el ruido de las maquinas de escribir, una a una las letras tipiadas.

Ella apoya la cartera en su escritorio y saluda a sus compañeros, sabe que este día iba a haber mucho trabajo por hacer, la pila de papeles pendientes era superior a los que hubo alguna vez.

Pasan las horas en las que había mucho movimiento en esa oficina que compartían 5 personas. Papeles de acá para allá, entre ellos se gritaban los números que no cerraban y había que volver a revisar y sacar cuentas.

Es la una y media de la tarde y no faltaba más, ¡suena el teléfono! - Hola, ¿Elizabeth? - Si, ¿quien habla? - Señora, soy Paola, ¡la llamo por que Magali tiene fiebre! - ¡Mi nena! Ya salgo para allá.

Elizabeth sale corriendo de la oficina. Entonces agarra su cartera, mete todas sus cosas rápidamente y sale. Apurada va hacia la parada, pero no tiene monedas para viajar. Va al quiosco de la esquina, y compra un huevo Kínder para Ioni.

Paga con 2 pesos y le dan 1 de vuelto. ¡Ahora puede viajar!, va otra vez a la parada, espera media hora a que llegue el colectivo.

Se sube y paga el boleto, no había casi lugar. Son las dos y media de la tarde.

Se escucha un ¡BOOM!, todas las ventanas del 92 temblaron.

Los pasajeros se preguntan que pasó y nadie responde.

Al fin Elizabeth llega a su casa. Primero ve como esta la nena y le toma la temperatura. Y el teléfono empieza a sonar. Es Ricardo preocupado por su mujer. Habla con ella y le pregunta si esta todo bien. No le explica por que le pregunta eso y corta.

Entonces prende la TV, estaba invadida por flashes de noticieros.

El titulo en todos lados era “Volaron la embajada de Israel”. Ahí ella comprendió lo que estaba pasando, empezó a llamar a su oficina para ver como estaban sus compañeros, pero la línea estaba rota. Unos minutos mas tarde recibe un llamado de uno ellos para decirle que estaban a salvo. Elizabeth podía ver en las imágenes de la televisión que pasaban los noticieros el interior de su oficina, su escritorio ya no estaba.

Ya era de noche. Todos los medios repetían los encabezados. A la mañana siguiente solo se hablaba del atentado, era algo de no creer. Un tiempo después mudaron el edificio a otra calle. En el lugar donde estaba antiguamente la embajada se hizo una plaza, en la que se plantaron árboles por cada una de las victimas.

Elizabeth a pesar del peligro que pudo haber pasado, siguió trabajando en el mismo lugar. Piensa que no hay mejor remedio contra el terrorismo que seguir siendo parte de la comunidad.

A penas pasaron dos años. Otro nuevo atentado, esta vez en el edificio de la AMIA.

Conclusión

Luego de haber finalizado el trabajo, puedo decir que he cumplido con los objetivos planteados. La entrevista fue un paso muy importante ya que me aportó los detalles de la historia, y así pude representarlos mediante el relato. Dicho relato fue realizado dentro del género realista con el toque de humor necesario para que resulte llevadero en su lectura.


Una historia de mi familia fue publicado de la página 82 a página84 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº28

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