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Las huellas de la inmigración en la cinematografía argentina

Lozano Velásquez, Valentina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

ISSN: 1668-5229

Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 31, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina | 88 páginas

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La conformación de la sociedad argentina está caracterizada por el alto número de inmigrantes, la mayoría europeos, que llegaron a este territorio suramericano desde el siglo XIX, trayendo consigo sus idiomas, tradiciones, costumbres y estilos de vida que, con el paso de los años, se fueron sustentando en el país y actualmente definen a los argentinos en el resto del mundo. Considerando que el cine, de cada nación, busca registrar y representar realidades que le pertenecen, este ensayo intenta reflexionar sobre las huellas que el proceso de inmigración ha dejado en algunos films argentinos. Enfocando en el o los personajes sobre los cuales se presenta la temática a tratar, profundizando en los elementos que aparecen en cada uno de los films y a través de los cuales se pueden afirmar algunas de las consecuencias y cambios socioculturales ocasionados tanto en la sociedad Argentina como en los extranjeros que llegaron a la misma.

La inmigración: proceso relevante en la sociedad argentina

El interés y la necesidad por parte del gobierno argentino de poblar el extenso territorio nacional y las difíciles situaciones que acontecían en Europa a mediados del siglo XIX e inicios del XX, son las principales razones por las cuales se dio la llegada de un número elevado de extranjeros a la Argentina Por medio de la promoción de trabajos y mejor calidad de vida realizada por gobernantes argentinos, se logró que una gran cantidad de extranjeros, especialmente europeos, se trasladaran al sur del continente americano. Entre 1871 y 1915 entraron al país aproximadamente cinco millones de inmigrantes siendo los italianos los de mayor porcentaje seguido por españoles, ingleses, franceses, alemanes y judíos (polacos, rusos), entre otros.

A su llegada los inmigrantes fueron ubicándose en distintas zonas del país, realizando trabajos propios del lugar e iniciando un proceso de adaptación en el nuevo territorio. Como era de esperarse, cada grupo de inmigrantes cargaba tradiciones y costumbres. Fue así como se introdujeron a la cultura argentina nuevas comidas como los guisos españoles y las pastas italianas, la forma de trabajar de los obreros franceses o la labor de trazar ferrocarriles de los ingleses. Con el paso del tiempo cada inmigrante se fue consolidando en profesiones determinadas y adoptó un rol específico en cada ciudad o pueblo donde se asentaba. Los italianos se dedicaron al campo, los españoles a ser peones y más adelante dueños de almacenes, los libaneses y turcos a vender hilos y telas, por citar algunos ejemplos. Otro cambio fue la introducción de palabras provenientes de idiomas hablados en Europa al castellano hablado por los criollos argentinos. Algunos de estos, que incluso se mantienen hoy en día son: cana, chabón, laburo y milonga. La creación de familias compuestas por inmigrantes y criollos fue otra forma mediante la cual se integraron elementos y estilos de vida de Europa y Argentina, resultando en una nueva cultura que hoy identifica a los argentinos y que se ha representado de diversas maneras, entre las cuales se incluye el cine.

La inmigración en el cine nacional

Ahora proponemos señalar las huellas de este proceso y la forma en que éstas se han visto representadas en la cinematografía nacional.

La película Los tres berretines (1933) puede considerarse como una de las primeras en usar la temática de inmigración, ya que su trama se basa en una temática diferente a la del campo y el gaucho, elementos tratados en varios de los films realizados hasta este año.

La representación de la inmigración en el film se hace a través de la procedencia española del padre y los abuelos de la familia, quienes mantienen una forma de actuar y pensar conservadora y tradicional. El padre es dueño de una ferretería y considera que sus hijos deben desempeñarse en labores que les permita llevar una buena vida. A partir de este punto se puede reflexionar acerca de algunos de los cambios sociales y culturales a los que se enfrentan argentinos e inmigrantes.

Cuando los extranjeros tienen hijos que se crían entre el estilo de vida argentino y las costumbres de sus padres, se unen elementos culturales que, en vez de complementarse, chocan y crean diferencias entre padres e hijos, situación que se ve en Los tres berretines. Lo que se puede ejemplificar a través de los problemas que se generan entre el padre y los dos hijos menores en relación a las profesiones que los jóvenes quieren ejercer: uno futbolista y el otro músico, labores con las que no está de acuerdo el padre, pero que a su vez son dos pasiones que enmarcan la cultura argentina. Se observa entonces cómo dos elementos culturales importantes de Argentina no son del agrado del inmigrante, llevándolo al punto extremo de echar de su casa al que quiere convertiste en deportista.

Claudio España propone una afirmación acerca de lo que eran estas aficiones para el personaje del padre en la película: “para el inmigrante español que constituyó una nueva tradición de familia propia, los berretines representan el vacío presente y el miedo de una fisura de los afectos que podrían reiterar el desprendimiento iniciado por él con su viaje al nuevo continente”.

Lo anterior confirma cómo el padre se ve perturbado por las decisiones que toman sus hijos, diferentes a sus deseos.

Es así como entonces este inmigrante, debe hacer un cambio al darse cuenta que no va a poder mantener siempre sus tradiciones intactas sino que va a empezar a adaptarse a las que identificaban al país al que ahora pertenece y del cual son originarios sus hijos, suceso que se refleja en las últimas escenas del film, cuando el padre decide asistir a un partido de fútbol de su hijo y disfruta del mismo.

Otro de los elementos culturales de inmigración que se acentúa son las expresiones con las que hablan el padre y el abuelo, diferentes a las usadas por los hijos: “El habla de los personajes reproduce modalidades nativas y vocablos de la jerga popular y de las profesiones u oficios que ejercen. En los límites, el padre es gallego y los abuelos son andaluces; los hijos traen la calle a la casa a través de la verba del deporte y la música popular”.

Este elemento es muy importante porque los cambios idiomáticos fueron parte del proceso de inmigración y, a pesar de que en este caso se está hablando de inmigrantes españoles que comparten la misma lengua que los argentinos, las diferencias para comunicarse existen también. Además de una unión en el núcleo familiar, de las diferentes formas de expresarse dependiendo de quien lo haga. En Así es la vida, film de 1939 dirigido por Francisco Múgica, la marca de la inmigración está enfocada en dos personajes cercanos a la familia que protagoniza el film, aunque los integrantes principales son porteños.

Los extranjeros son dos amigos allegados del padre quienes tienen participación en distintas secuencias de la historia, en las que se trae a colación su condición de inmigrantes. Uno de estos momentos ocurre en la mesa del comedor, espacio privilegiado en la historia, donde están reunidos todos los integrantes de la familia, incluidos los dos amigos, quienes se caracterizan por su estado civil de soltería y su poco interés por formar una familia, lo cual es el eje principal de la película.

En esta escena, en un tono nostálgico, acompañado de la música, el gallego explica el porqué no le gustaría tener hijos, a través de este diálogo: “en casa hemos sido ocho hijos, dos mujeres y seis varones. Las mujeres se casaron y se fueron con sus maridos, nosotros uno a uno nos fuimos viniendo para América en busca de mejor vida. Pero ¿los viejos que se sacrificaron por nosotros toda la vida? Uno murió sin vernos, señora. La vieja está sola, sin una mano que la ayude en sus achaques de anciana, ni una boca que le de un beso, así es la vida…”. A partir de este ejemplo se confirma la idea mencionada al comienzo del ensayo de que los inmigrantes tenían que empezar una nueva vida acá, acoplándose a todo lo que les brindaba Argentina y conservando únicamente en sus recuerdos a la familia que quedaban en el viejo continente.

En este film también aparece el aspecto de las diferencias idiomáticas, expuesto en la presentación del film Los tres berretines. Esta condición, según Claudio España: “…en material de uso lingüístico, los inmigrantes mantienen el decir cocoliche; los otros son porteños aunque los hijos tratan a los padres de usted y los novios, en sus encuentros, se hablan de tú”. Esto es notorio en todas las secuencias en las que aparecen el italiano y el español, reconociéndose las diferencias en sus acentos, marcando una particularidad en los personajes. Lo anterior es importante ya que una cualidad que se mantiene en la mayoría de los inmigrantes es que, sin importar cuánto tiempo lleven en Argentina, hay elementos que conservan como sus acentos y expresiones.

En este film, aunque la inmigración no es el eje central de la historia los elementos nombrados permiten reconocer algunos de las consecuencias y cambios que ocurren con la inmigración, como el mantener parte de sus costumbres pero a la vez crear relaciones con argentinos para sentirse más propios del lugar en el que se encuentran, aunque recordando siempre a su país de origen.

Esto permite hacer una relación con el tercer film seleccionado para el desarrollo de este ensayo: Cándida millonaria, realizada en 1941 y que hace parte de una saga de tres películas dirigidas por Luís Bayón Herrera, cuyo personaje principal es Cándida, una inmigrante gallega que vive en Buenos Aires, quien recuerda con frecuencia su lugar de origen.

El acento español del personaje está marcado en varias situaciones que le ocurren y que caracterizan muy bien el papel de inmigrante que representa Niní Marshall, tanto así que es el recurso que usan otros personajes para referirse a ella como “la gallega”. Pero dicha caracterización no sólo se hace importante por su relación con los demás, pues ella hace uso de este aspecto para enfatizar su origen. Uno de estos momentos sucede en el barco en el que ha viajado con Don Marcial, su esposo. Allí, dice: “a veces se me escapa un válgame San Pedro”, expresión típica española y que ella usa para argumentar cómo aún mantiene su origen gallego.

Esto reafirma lo dicho en el desarrollo de Así es la vida, la manera como los inmigrantes mantienen sus expresiones idiomáticas y que, a pesar de usar algunas palabras y expresiones argentinas, conservan las de su país de origen.

Otros personajes en los que se resaltan las características de inmigración, son los de Don Marcial y Benito. Estos mantienen la identificación de la cultura gallega, quienes llegaron a Argentina en busca de las nuevas posibilidades que se les ofrecía, pero que para obtenerlas trabajaron fuertemente hasta poder consolidarse económicamente. Esta situación se recalca a través de diálogos que expresa Benito cuando se refiere a los primeros años en Buenos Aires, explicando que “para eso habían cruzado el charco, para hacer dinero”. Se ve entonces como se hace visible una de las cualidades de los inmigrantes, que se plantea en el primer apartado de este ensayo, la idea de trabajar para lograr una mejor vida.

Aunque estos dos personajes se reconocen como inmigrantes, existe una situación para enfatizar y es que hacen parte del grupo de extranjeros que pierden sus tradiciones y se “argentinizan” con rapidez, situación que explica María Valdez, al hablar del personaje de Don Marcial: “pero es un gallego de traje y corbata”, que “se ha hecho la América” y cuyo acento apenas reconoce la tierra de origen”. Esta consecuencia no estaba exenta de suceder, por el entorno en los que se encontraban y hasta la necesidad que sentían por ligarse más a Argentina y desprenderse de sus lugares de origen.

Siguiendo con las características que representan a la gallega, aparecen dos elementos importantes que llegan con la inmigración y comienzan a ser parte de la sociedad argentina: la comida y la música, dos aspectos que se trabaja en el film. La comida aparece en la primera escena del film, cuando Cándida se encuentran con un puesto de venta de castañas asadas, pasaboca español. A través del diálogo que tiene la mujer con el vendedor, explica que es un alimento que siempre ha comido todas las noches de navidad, día en el que trascurre la primera secuencia de la película, por lo cual enfatiza que no quiere perder la tradición y quiere comerlas como lo haría si estuviera en su tierra natal.

El elemento de la música aparece ese mismo día cuando, tras haber compartido la cena con Don Marcial, su compatriota, oyen que en la casa del lado, que es un conventillo, están escuchando música típica española. Al asomarse por la ventana, se dan cuenta que hay un grupo de españoles celebrando la noche buena, con baile y música. La caracterización de ambos personajes se enfatiza cuando estos empiezan a bailar en la cocina, recordando los pasos españoles. Con este film vuelven a aparecer los aspectos mencionados en la exposición de los otros films, donde las características de los inmigrantes se fueron introduciendo a la sociedad argentina hasta volverse propios, pero que el recuerdo de su país natal siempre existe y se trae a colación cada vez que es posible.

El último exponente fílmico seleccionado para este ensayo es El abrazo partido, realizado en 2004 por Daniel Burman y el cual se escogió para analizar cómo en el cine contemporáneo también se tiene en cuenta la temática de la inmigración. Se indagó sobre la forma en que el interés por este tópico se mantiene, aunque se trabaja de manera distinta, teniendo en cuenta las nuevas herramientas y posibilidades que brinda el cine actual.

En el caso del film de Burman, hay varias unidades que permiten reconocer que la inmigración es un punto esencial para el desarrollo de la historia. Desde el principio, cuando se hace la presentación de la galería, espacio importante en el filme donde “conviven los exponentes de una Buenos Aires cosmopolita y multicultural: judíos, italianos, gallegos, coreanos e inmigrantes latinoamericanos con sus costumbres, sus rituales, sus pequeñas solidaridades y -también- sus patetismos y miserias a cuestas”. Allí se reconoce que la historia tendrá relación con los personajes que ahí interactúan, que son inmigrantes de distintos países del mundo. Dada la hipótesis desarrollada en este ensayo, sólo se mencionará un nuevo grupo de inmigrantes: los judíos, por la gran representatividad que estos tienen en la Argentina, no se hará énfasis ni en los coreanos, bolivianos o peruanos.

La relevancia de los inmigrantes judíos en este film es que los padres y abuelos del joven protagonista hacen parte de esta comunidad, y a partir de esta condición crean varios de los conflictos con los que el personaje se encuentra.

Se puede plantear que la inmigración en este film está expuesta en varios personajes de la historia, pero que en los que más se enfatiza es en la familia del protagonista, entre ellos la abuela quien es de origen polaco lo cual recuerda en algunas de las escenas. Uno de los momentos en los que hace referencia a esto es hacia el final, cuando cuenta el porqué llegó a la Argentina a través de este diálogo “cuando nos escapamos del ghetto con el abuelo, vinimos a la Argentina, yo en Varsovia cantaba en un club con las chicas, pero cuando nos instalamos en Argentina, el abuelo no quiso que cante más, decía que le recordaba el horror, a su familia, a los amigos que ya no estaban, y yo para no hacerlo sufrir cantaba para adentro, aunque me gustaba cantar, cantaba para adentro…” presentando otra de las situaciones por las cuales tenían que pasar los inmigrantes al llegar a América, recalcando las cosas de las que se tenían que olvidar de su tierra natal para así empezar una nueva vida.

A su vez, este filme también muestra cómo los inmigrantes mantienen parte de su cultura y la establecen dentro de la Argentina, situación que se puede ver en el hecho de que los judíos sean los dueños del almacén de telas de la galería, oficio a la que se han dedicado siempre, o cuando se muestran los lugares a los que acude la madre del protagonista, que junto a otros judíos hacen bailes típicos con trajes para la ocasión. Este film permite reconocer la forma en que actualmente se viven las consecuencias y cambios de la sociedad, surgidos a partir de la inmigración, donde se puede reconocer la aceptación de cada uno de los individuos que pertenecen al país, reconociendo las diferencias y similitudes que tienen con inmigrantes o argentinos y quienes forman una país multicultural interesante de conocer y analizar.

Argentina, entre cambios y adaptaciones

Luego de haber repasado parte de la filmografía pertinente para el desarrollo de este ensayo, es posible destacar cómo el interés de varios directores por representar desde distintas perspectivas la inmigración, permite que se logre realizar un estudio acerca de lo relevante que fue y es este proceso para la sociedad argentina y reconocer varios de los aspectos más importantes por medio de la presentación de espacios, personajes, labores, tradiciones que se introdujeron con la llegada de los inmigrantes y que se mantienen hasta el día de hoy.

El planteo inicial de este ensayo a través del estudio de películas, permite profundizar a través de la observación de los tópicos y los recursos estilísticos elementos tales como el perfil de personajes, la creación de espacios típicos (que han permitido consolidar elementos de género), el diseño de vestuario representativo de las diversas culturas que conformaron “lo nacional” (como en el caso del personaje de Cándida) o aquellos presentes en El abrazo partido.

Por lo anterior se puede destacar que, de los cambios y manifestaciones heterogéneas ha surgido en gran medida la conformación de la sociedad argentina y sus representaciones en el séptimo arte.

Bibliografía

España, Claudio. (2000). Medio siglo de cine. Argentina Sono Film. Buenos Aires: Editorial Heraldo.

Recursos electrónicos

Batlle, Diego. (2004). www.fotograma.com/notas/reviews/3484.shtml

Filmografía

Bayón Herrera , Luis José. (1941). Cándida millonaria Burman, Daniel. (2004). El abrazo partido Mugica, Francisco. (1939). Así es la vida Susini, Enrique. (1933). Los tres berretines


Las huellas de la inmigración en la cinematografía argentina fue publicado de la página 39 a página41 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

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