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Identidad gráfica argentina. La ecología como aspecto de la identidad gráfica

Rivolta, Florencia

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

ISSN: 1668-5229

Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 31, Agosto 2010, Buenos Aires, Argentina | 88 páginas

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‘’Solo los individuos tienen sentido de la responsabilidad” Nietzsche

El paisaje es el contexto de la naturaleza donde la mirada de la civilización ha plasmado sus deseos y proyectado sus fantasmas.

Es el espejo donde se mira la civilización para identificarse o para diferenciarse. Hasta el Siglo XX la naturaleza fue un tema traducido en paisaje, un argumento integrado en el discurso de la cultura y desde luego del poder. Su enfoque se centraba en las diferentes maneras de aproximación, en la diversidad de tratamientos y de intereses. El medio ambiente fue contemplado y luego comunicado a través de distintos medios desde que el Hombre existe en la tierra.

El Siglo XX convierte la naturaleza en un problema real. Mas bien es la naturaleza la que se convierte en algo extremadamente problemático para nuestra cultura actual.

Lineamientos básicos de la ecologia como ciencia

En 1869, el biólogo alemán Ernst Haeckel acuñó el término ecología, remitiéndose al origen griego de la palabra oikos: casa; logos, ciencia, estudio, tratado. Según Haeckel, la ecología debía encarar el estudio científico de una especie en sus relaciones biológicas con el medio ambiente.

La ecología se trata de una disciplina científica diferente. Una disciplina que aborda y contribuye a la comprensión de los problemas del medio ambiente. Esto lo realiza a través del estudio de los seres vivos y su entorno. Además de cómo influye esta interacción en la distribución y cómo esas propiedades son afectadas entre los organismos y su ambiente.

Los seres vivos están en permanente contacto entre sí y con el ambiente físico en el que viven. La ecología analiza cómo cada elemento de un ecosistema afecta los demás componentes y cómo el medio ambiente es afectado por aquellos.

Es una ciencia de síntesis, pues para comprender la compleja trama de relaciones que existen en un ecosistema toma conocimientos de botánica, zoología, fisiología, genética y otras disciplinas como la física, la química y la geología.

Surgimiento de una conciencia ecológica

La preocupación del medio ambiente no es un fenómeno reciente.

Las civilizaciones clásicas se ocuparon de este problema, planteándose cuestiones similares a las actuales. El estudio de la ecología en la Antigüedad Clásica denota que los intereses de un grupo humano en la antigüedad no difieren demasiado de los de otros grupos humano en la actualidad.

Aunque la percepción ecológica se haya agudizado hoy, ya los antiguos griegos y romanos fueron conscientes hace veinte siglos de los devastadores efectos de una irracional explotación de los recursos naturales, de la que en gran parte fueron agentes causales dentro del entorno mediterráneo. Sus intelectuales se plantearon cuestiones ecológicas, pero fueron incapaces de hallar soluciones. Aquellas generaciones empezaron a sufrir las negativas consecuencias de asuntos que hoy nos afectan profundamente: el agotamiento de los recursos acuíferos, la degradación de los suelos, el hacinamiento humano en las grandes urbes, la extinción o retroceso de las especies animales, etc.

En el período Neolítico, diez mil años atrás, los hombres talaban bosques para obtener madera y abrir claros donde sembrar los granos de los que se alimentaban, alterando los ecosistemas en los que esas comunidades vivían.

En Grecia, Platón dejó testimonio escrito de la deforestación de ciertas montañas del Ática, que habían quedado como "el esqueleto de un cuerpo enflaquecido por la enfermedad". El agua, observaba el filósofo, "no se perdía entonces como ocurre hoy, discurriendo sobre el terreno desnudo".

Desde luego, el problema no afectó sólo a la Antigüedad: a lo largo de la historia diversas áreas terrestres se vieron modificadas por la acción del hombre. Por ejemplo, a partir de la década del '50 la agricultura experimentó un crecimiento favorecido por los adelantos en ingeniería genética de semillas y desarrollo de agroquímicos. Esta intensificación del uso de las tierras ocasionó la degradación de las mismas y la necesidad de explotar nuevas áreas.

El siglo XIX inició la llamada Revolución Industrial, de la cual podemos decir que no se ha detenido. Las máquinas de vapor, o más tarde, de los derivados del petróleo, el uso extenso de la electricidad y el fenómeno imparable del urbanismo han afectado no sólo nuestras vidas sino el presente y el futuro de la vida en el planeta. Con una población motorizada de millones y millones de personas aglomeradas en espacios relativamente pequeños, pronto esta contaminación se hizo visible. Ciudades como Londres o Chicago se hicieron famosas por su “smog”, neologismo para designar una niebla (fog) que viene del humo (smoke) de nuestras máquinas. El smog fue una de las primeras señales de que no todo iba bien con el avance acelerado de la industrialización.

Pronto llegaron otras señales de desastre: las especies extintas eoo en vías de extinción, el avance de los desiertos, los desastres nucleares como Chernobyl, la polución a veces irreversible de ríos y canales, el mal manejo de basuras y desechos industriales, la deforestación acelerada, el avance del cáncer y también de daños genéticos en animales y personas. Todo ello fue revelando el rostro oscuro y preocupante del avance de la industrialización; todo ello hizo que la ecología dejara de ser una afición romántica o técnica y empezara a ser del interés de todos.

La ecología ha alcanzado enorme trascendencia en los últimos años. El creciente interés del hombre por el ambiente en el que vive se debe fundamentalmente a la toma de consciencia sobre los problemas que afectan a nuestro planeta y exigen una pronta solución.

Es en la década de los sesenta que paralelo al surgimiento de la conciencia ecológica aparece en escena el discurso artístico medioambiental el cual acentúa los orígenes biológicos del hombre, su parentesco con toda la vida, la continua pertenencia y dependencia de la comunidad biótica.

El ambiente físico, semántico y cultural influye en nuestra manera de ver y comprender quienes somos con relación al lugar donde vivimos.

Los artistas tienen diferentes miradas sobre el mundo para interpretar las condiciones artísticas y contextuales de una situación comunitaria particular.

Conciencia ecológica hoy

"Hablamos sobre los recursos naturales como si todo tuviera una etiqueta con el precio. Pero no podemos comprar los valores espirituales en una tienda. Las cosas que estimulan nuestro espíritu son intangibles: los viejos bosques, un río claro, el vuelo de un águila, el aullido de un lobo, el espacio y el silencio sin ruido de motores. Esos son los valores que las personas buscan y que todos necesitan." George B. Schaller

A muchos nos preocupa el suicidio ambiental al cual parece estar condenada la sociedad contemporánea. Es mundialmente aceptado que tenemos menos de diez años para revertir nuestra manera poco sustentable de vivir. En este estado de emergencia ¿cuál es el rol del diseño y del arte en la creación de soluciones positivas que mejoren nuestra calidad de vida? Algunos proponen soluciones científicas y otras acciones políticas.

Algunos artistas proponen el arte como el lugar para integrar la ciencia, el diseño y la acción a través de proyectos donde la investigación científica sea parte del arte. Muchos artistas y diseñadores, en colaboración con científicos, se dedican a la investigación y a la recopilación de datos para comprender la naturaleza de los problemas y de esta manera encontrar nuevas soluciones. Se diseñan acciones ecológicas en donde la integración del arte y la ciencia estimulan la acción pública.

El cambio climático les presenta a los diseñadores una responsabilidad masiva, pero también una oportunidad. Como pensadores y hacedores creativos, los diseñadores son quienes cuentan con las herramientas para repensar y rehacer los productos, servicios y sistemas del futuro valiéndose de innovación sustentable.

Los artistas son organizadores de grandes cantidades de información.

Se caracterizan por ser individuos que encuentran relaciones inusuales entre imágenes y eventos. Son personas que crean algo completamente original y nuevo, algo más allá de lo conocido. Al utilizar o inventar nuevas técnicas evidencian nuevos usos, crean sinergia y sintetizan los diferentes campos.

Al igual que los científicos, los artistas y los diseñadores son también responsables de aportes significativos en la materia.

Similitudes

Como aspectos en común las tres disciplinas comparten el valor por la contemplación del medio ambiente con el fin de reunir información a través de los sentidos. También valoran la creatividad y tienen como objetivo introducir cambios valiéndose de la innovación y el mejoramiento de lo ya existente.

Todos aspiran a crear trabajos de relevancia universal.

En la actualidad el diseño es un arte de la modernidad. Al igual que en la arquitectura el diseño es un arte que sirve, que tiene una utilidad que puede ser aprovechada por el ser humano. Por ende se llama también artista a todo individuo que produce diseño.

Importancia de los materiales

Podemos adjudicar gran parte de los cambios socioculturales que se han producido a partir del medioevo a los progresos de la técnica y la tecnología, principalmente a los recursos energéticos y los materiales utilizados.

Sobre el tema, Lewis Mumford, en su libro Técnica y Civilización escribe: ‘’Contemplando los últimos mil años, se puede dividir el desarrollo de la máquina y su civilización en tres fases sucesivas pero que se superponen y se interpenetran: Eotécnica, paleotécnica y neotécnia (….) Expresándonos en términos de energía y materiales característicos, la fase eo- técnica es un complejo de agua y madera, la fase paleotécnica es un complejo carbón y hierro, y la neotécnica es un complejo electricidad y aleación.’’ La importancia de los materiales queda señalada por el hecho de que épocas enteras tales como la Edad de la piedra tallada, de la piedra pulida, del bronce, del hierro se las designa de acuerdo a los materiales y los procedimientos técnicos utilizados.

Si el acero caracterizó al siglo XIX por ser el símbolo de la revolución industrial, actualmente estamos viviendo el fin de la hegemonía del acero, y los plásticos están en camino de convertirse el símbolo de los años que vivimos. Lo que no podemos predecir es lo que nos deparará el futuro, pero seguramente habrá una hiperoferta de materiales.

Gestación de la identidad gráfica argentina-movimientos plásticos de la época-

Desde principios del siglo XX, los artistas latinoamericanos viajan a Europa y toman contacto con los movimientos de vanguardia. Desarrollan propuestas relacionadas con el expresionismo, el cubismo y el futurismo, participando activamente de sus circuitos de exposiciones y debates, en ciudades como Paris, Madrid, Barcelona, Berlín, Florencia y Milán.

Sus obras y manifiestos insisten sobre la autonomía del arte y se alejan de la pintura y la escultura como modos de representación de la realidad. Durante los años 20 muchos de ellos regresan a sus países de origen y como protagonistas de las escenas nacionales, lideran las distintas batallas entre lo tradicional y lo nuevo.

El neo criollo Xul Solar, en Buenos Aires, la antropofagia en Tarsila do Amaral, así como el vibracionismo y el universalismo constructivo de Rafael Barradas y Joaquín Torres García en Montevideo, son ejemplos clave de aquellas vanguardias propias de la modernidad latinoamericana.

Durante los años 30 se afirma el eje arte-política como campo de acción a nivel regional e internacional. Desde el muralismo mexicano de Diego Rivera y David Alfaro Sequeiros hasta las pinturas de Antonio Berni y Cándido Portinari, los artistas discuten y proponen diferentes maneras de relación entre las manifestaciones artísticas y sus contextos sociales. Entre el trabajo colectivo de los artistas, la militancia y el debate de programas, aparecen variantes de realismo social, el nativismo, el nuevo realismo y el arte crítico, sobre todo en la pintura y en las artes gráficas. La fotografía, el cine y los sucesos de la prensa contemporánea sobre la inestabilidad política, son las fuentes documentales para la producción plástica, en la que aparecen imágenes de obreros rurales y urbanos, en formatos pictóricos monumentales, como los personajes de una marcha por reclamos sociales o en celebraciones de tradición popular. A estas representaciones cargadas de localismo se le suma la incorporación de materiales y recursos expresivos técnicos que aportan una dimensión social a las manifestaciones, tales como la elección de la arpillera tomada de las bolsas de papas como soporte, o la opción de la técnica de pintura al temple para producir un efecto de pintura mural.

A mediados de los años 40, Buenos Aires en uno de los centros mas activos del arte concreto y sus variaciones. Madí, Asociación Arte Concreto Invención y Perceptismo, son los tres grupos, que formados entre otros, por argentinos como Gyula Kosice y Enio Iommi aportan nuevas vías de reflexión y producción al debate mundial del Concretismo. Con los elementos materiales del lenguaje visual: formas, colores, líneas y planos, sus trabajos reemplazan el marco octogonal tradicional por contornos irregulares y recortados; investigan la función de las capas del color y el sistema de estructuras en serie; inventan esculturas articuladas y transformables; recurren a materiales industriales como esmaltes, vidrio y baquelita, y fabrican pinturas-objeto montadas sobre las paredes y móviles colgando en el espacio. En esta década y en la siguiente construyen artefactos que investigan la experiencia física y perceptiva de la mirada, agregando el concepto del movimiento real o ilusorio y la participación activa del espectador, ambas innovaciones del arte óptico y cinético.

Desde fines e los años 50, el mundo de las artes visuales vive el cierre de la modernidad y el inicio del arte contemporáneo.

La crítica y los artistas hablan de la muerte de la pintura y del fin del arte. Con el cambio de época la pintura y la escultura dejan de reinar sobre las bellas artes. Aparecen disciplinas, medios y soportes nuevos: objetos, construcciones, performances, collages, ensamblados, happenings, instalaciones, videos, ambientaciones, intervenciones y recorridos. Las obras de arte dejan de parecer obras de arte, los artistas trabajan sobre elementos cotidianos, industriales, desechos, textos y palabras, realizan acciones urbanas o en la naturaleza, registros fotográficos y fílmicos, proponen experiencias corporales y sensoriales, ideas y conceptos en procesos se suceden y combinan con poéticas neo figurativas, por, minimalistas, el neo surrealismo y la geometría sensible, etc. La discusión se radica en temas como la desmaterialización de la obra de arte y las relaciones entre arte y política. Antonio Berni, Fernando Botero, Jorge de la Vega, León Ferrari, Gyula Kosice, son exponentes argentinos de estas nuevas tendencias.

Conciencia ecológica en el artista argentino: Antonio Berni

Artista clave de la cultura argentina, Berni fue uno de los primeros en manifestar una conciencia ecológica a través de una enorme creatividad. Antonio Berni nació en Rosario en 1905 y murió en Buenos Aires en 1981. Durante sesenta años se dedicó a la pintura convirtiéndose en uno de los artistas más importantes de América Latina. Fue pintor, grabador, dibujante, muralista, ilustrador, realizó objetos e instalaciones.

En los años 60’s trabajó en una serie de obras donde los protagonistas eran Juanito Laguna y Ramona Montiel, dos personajes inventados por él para representar la niñez explotada en América Latina. Se trata de dos habitantes de las villas miserias, surgidos alrededor de los centros industriales, con sus casas precarias y sus habitantes sumergidos en la pobreza y el desamparo.

Juanito Laguna es un niño que vive en una de esas villas miserias y Berni pinta su vida cotidiana, sus juegos, su familia.

Ramona Montiel es la chica de la villa miseria convertida en prostituta para poder sobrevivir. Para estas obras Berni utiliza una técnica inventada a principios de siglo: el collage, el agregado a la pintura de materiales reales que son pegados sobre el cuadro. El artista utiliza una gran cantidad de materiales con el fin de transformar sus imágenes en superficies cargadas de elementos como latas, plásticos, hierros, maderas, telas, zapatos, juguetes, papeles, señales de tránsito, tela fabril, arpillera, etc.

Su idea: incorporar los desechos que recolecta en los barrios marginales de Buenos Aires donde podrían vivir Juanito y Ramona.

Los cuadros y sus personajes están construidos con los mismos materiales reales que se encuentran en las villas.

Para Berni la pintura al óleo no es suficiente para expresar su crítica frente a la sociedad de consumo, es necesario utilizar los objetos reales de la vida de estos personajes, llevándolos al ámbito del arte y transformando lo culto y exclusivo del arte en algo cotidiano que genere conciencia popular.

Arte ambiental

El término arte ambiental o arte ecológico se utiliza para denominar a un tipo de arte que trata temas ecológicos o del medio ambiente con el fin de suscitar conciencia sobre la fragilidad de la naturaleza.

Es posible seguir el crecimiento del arte ambiental como un movimiento, comenzando a finales de los años 60`s y 70`s. En sus primeras fases se lo relacionó sobre todo con la escultura y con el Land Art Habiéndose gestado como una forma de crítica hacia las formas escultóricas y prácticas tradicionales que eran vistas de forma progresiva como desfasadas y potencialmente en desacuerdo con el medio ambiente natural.

La categoría, actualmente, abarca muchos medios artísticos.

El arte ambiental también crea consciencia de la importancia de reciclar materiales.

Al identificar el arte ambiental debe diferenciarse claramente entre artistas que dañan el medio ambiente de aquellos otros que pretenden no causar daño a la naturaleza, o mejor aún restaurar el paisaje inmediato para volverlo a un estado natural. Por ejemplo, a pesar de su mérito estético, la celebrada escultura del artista land art Robert Smithson Spiral Jetty (1969) implicó un daño permanente considerable al paisaje en el que trabajó. El paisaje se convirtió en una forma de campo de residuos, y Smithson usó una grúa para raspar y cortar el paisaje, afectando al lago. El arte se convertía entonces en otra forma de contaminación del medio ambiente.

Otros artistas land art han sido también objeto de crítica, como el escultor europeo Christo cuando envolvió temporalmente la costa de Little Bay, al sur de Sydney, Australia, en 1969. Los ecologistas locales protestaron argumentando que la obra era ecológicamente irresponsable y afectaba al medio ambiente local de manera negativa, especialmente a los pájaros que tenían nidos en los acantilados envueltos. Las quejas aumentaron cuando varios pingüinos y una foca quedaron atrapados bajo la tela y ésta tuvo que cortarse. Los comentarios de los ecologistas atrajeron la atención internacional hacia los círculos medioambientales, y llevó a que los artistas contemporáneos de la región se replantearan las inclinaciones del Land art y el arte para un lugar específico.

El proyecto the Rhythms of Life, del artista australiano Andrew Rogers es la más grande empresa de land art contemporáneo del mundo, formando una cadena de esculturas de piedra, o geoglifos, alrededor del planeta. Geoglifos monumentales se han construido en siete países hasta ahora: Israel, Chile, Bolivia, Sri Lanka, Australia, Islandia y China. En el futuro se instalarán en otros países hasta llegar a implicar a más de 5.000 personas de los seis continentes.

Lo sagrado de la naturaleza y del medio ambiente natural es a menudo evidente en la obra de los artistas ambientales. Chris Drury creó una obra titulada Medicine Wheel (La rueda de la medicina) que era el fruto de un paseo meditativo diario a lo largo de un año. El resultado era un mandala en forma de mosaico con objetos encontrados: el arte de la naturaleza como un arte de proceso, más que un arte de resultado.

Un ejemplo de artista land art comprometido con el entorno, a diferencia de Smithson o Christo, sería el británico Richard Long quien durante varias décadas hizo obra escultórica contemporánea en exteriores, reorganizando materiales naturales que encontraba en el lugar, como rocas, lodo o ramas, y que por lo tanto no tendrían ningún efecto perjudicial permanente.

Hay otros artistas ambientales como el escultor holandés Herman de Vries, el escultor australiano John Davis y el escultor británico Andy Goldsworthy que de manera similar dejan el paisaje en el que han actuado sin daño alguno, y en algunos casos han hecho, en el proceso artístico, vuelto a cubrir de vegetación con flora autóctona adecuada tierras que habían resultado dañadas por el uso humano. De esta forma, la obra de arte suscita una sensibilidad hacia el hábitat.

Alan Sonfist, con su primera histórica escultura Time Landscape, propuesta a la ciudad de Nueva York en 1965, visible hasta hoy en la esquina de Houston y La Guardia en el Greenwich Village, presentó la idea ecologista clave de hacer regresar la naturaleza al medio ambiente urbano. Sonfist ha propuesto una red de semejantes lugares por toda el área metropolitana, como una forma de concienciar sobre el papel clave que debe desempeñar la naturaleza en los desafíos del siglo XXI. “En este momento lo mas importante en la sociedad es la sobrevivencia. El balance del mecanismo global esta amenazado, el mundo del arte es muy estrecho, es más importante comprender el mundo de Einstein. Solo mirando en conjunto la civilización y la naturaleza podemos sobrevivir”.

Probablemente el ejemplo más famoso de Arte ambiental a finales del siglo XX fue 7000 Oaks (7.000 robles), una protesta ecologista que se representó en Documenta en 1982 por Joseph Beuys, en la que el artista y sus ayudantes subrayaron la condición del medio ambiente local intentando reforestar áreas contaminadas y dañadas con 7.000 robles. Otras obras medioambientales son las de Rosalie Gascoigne, que realizó sus serenas esculturas con basura y desperdicios descartados en áreas rurales; Patrice Stellest, quien creó grandes instalaciones con basura, pero también los objetos correspondientes recogidos alrededor del mundo y mecanismos de energía solar; y John Wolseley, quien camina por regiones remotas, reuniendo datos visuales y científicos, incorporando después información visual o de otro tipo en complejas obras sobre papel. El arte ambiental o arte verde realizado por Erwin Timmers, escultor de vidrio con base en Washington, DC incorpora algunos de los materiales de construcción menos reciclados como es el cristal de ventanas.

Arte ambiental argentino

Es poco lo realizado en el país hasta el momento. Podemos señalar al artista plástico Milo Lockett decidido a ayudar desde el arte plástico “A mi, como pintor, me parece interesante poder cambiar la realidad de las persona por unas horas o por unos días, no con la promesa de para siempre... si todos pudiéramos hacernos cargo de la pobreza del mundo, la pobreza desaparecería. Lo que pasa es que el mundo se fue volviendo un poco caníbal y una parte del planeta se quiere comer a la otra. Me parece que lo que hace falta es acción mas que discurso” Recientemente la Plaza de la Flor, en Buenos Aires, se convirtió en el escenario del primer parque temático navideño, realizado íntegramente con envases de tetra-brick reciclados.

El trabajo del creador chaqueño, compuesto de cinco árboles de navidad en altura, murales y tótems; tiene como fin concientizar sobre la importancia del cuidado medioambiental; así como realizar un aporte a la construcción de la Casa Garrahan del Chaco, para ello se realizó una subasta de sus obras, destinándose todo lo recaudado a dicho fin solidario.

Cabe también destacar Animales Argentinos, una muestra colectiva de artistas con una inquietudes en común: la naturaleza.

En especial, los tesoros naturales de nuestro país.

Lejos de ser una muestra más, Animales Argentinos es una manifestación plural de expresiones de arte unidas a la prédica, el trabajo y la constancia de aquellos que desde otras áreas velan por el cuidado y la conservación de nuestra tierra.

Desirée De Ridder, Hernán Álvarez Forn, Ernestina Anchorena, Adrián Paiva y Astrid Sanguinetti, son los artistas que se unen para iniciar este camino y son ellos mismos quienes han invitado al naturalista y fotógrafo Douglas Tompkins, y a los artistas Aldo Chiappe y Florencia Bohtlingk para que los acompañen en su búsqueda de vincular el arte con la protección de la naturaleza argentina. Es un nuevo movimiento hacia la comunicación de valores esenciales para la protección de nuestros recursos.

El rol del diseñador industrial frente a la problemática ambiental

‘’Sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana… y no estoy seguro de lo primero’’ (Albert Einstein)

La definición moderna de desarrollo sustentable anula todas las barreras, estereotipos y limitaciones financieras ya que ahora todos ganamos por que diseñar inteligentemente desde el principio es bueno no solo para la sociedad y el medioambiente pero es mejor negocio para las corporaciones. Esto marca la gran diferencia y coloca al diseñador industrial en un lugar principal frente a este cambio de paradigma en el mundo del diseño y el desarrollo global.

La gran mayoría de los productos de consumo y servicio pueden ser concebidos con diseños inteligentes desde el principio, de una manera que su contenido material sea beneficioso, sano y económico. En este tipo de modelo, los productos y materiales circularían en circuitos técnicos y biológicos cerrados siendo parte de ciclos reutilizables eternamente, al igual que en la naturaleza.

Es importante que esta disciplina cuente con un cuerpo teórico sustentable que eleve al diseño al nivel de las ciencias sociales, ciencias exactas y las artes.

Si bien el camino recorrido hasta nuestros días ha abierto panoramas totalmente nuevos y hoy la tecnología es el componente más importante de nuestra vida, fundamentalmente por el confort que nos aporta en la vida cotidiana, también puede llegara ser un espada de Damocles sobre el presente y el futuro de la humanidad si no se toma suficiente conciencia de que la naturaleza es una estructura en donde cada acción compromete el equilibrio del todo. El desarrollo tecnológico debe ser la salvación del hombre y no su condena, pero para esto no se debe ver al mundo como una abstracción numérica, como un mecanismo, si no como un organismo, como un todo biológico que merece nuestro respeto. La contaminación del medio ambiente, resultado no solo de la actividad industrial, si no también de nuestro modo de vida, forma parte de esa espada de Damocles.

Bibliografía

Mumford, Lewis. (1934). Técnica y Civilización. Madrid: Alianza Editorial (1997).

Nietzsche, Friedrich. (1887). La genealogía de la moral. Madrid: Alianza Editorial (1996).

Recursos electrónicos

Lockett, Milo (2009). Milo Lockett: una artista plástico al servicio de la imaginación infantil. Disponible en: www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1090253


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Identidad gráfica argentina. La ecología como aspecto de la identidad gráfica fue publicado de la página 51 a página55 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº31

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