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Unasur

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº32

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº32 [ISSN: 1668-5229]

Ensayos Contemporáneos. Edición V Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 32, Octubre 2010, Buenos Aires, Argentina | 132 páginas

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Berti, Florencia; Roig, Geaccomina

Tema
Establecimiento de la Unasur, como organización principal frente a otras con mayor trayectoria para la toma de decisiones
en América del Sur.

Hipótesis
Este organismo que pretende la integración de los países latinoamericanos proyecta además, la posibilidad de lograr
acuerdos políticos y económicos que mejoren las relaciones internas y establezcan la independencia respecto de las demás
organizaciones.

Objetivos
• Analizar si la Unasur puede establecerse como principal organización dentro de América del Sur.
• Comparar los objetivos y funciones de las distintas organizaciones que rigen dentro de América del Sur.
• Investigar las acciones ya realizadas por la Unasur y las otras organizaciones para demostrar que ésta ha sobrepasado
las acciones realizadas por otros bloques en plazos mucho más cortos.

Fundamentación
En la actualidad dentro del campo de las relaciones internacionales está en boga el multilateralismo, término que hace
referencia a la actividad conjunta de varios países para el tratamiento de distintos temas y es en este contexto en donde
podemos entender de mejor manera el funcionamiento de las organizaciones internacionales. Este es el caso de la Unión
de Naciones Sudamericanas, que surge en el contexto de las asimetrías en América del Sur, región que a lo largo de la
segunda mitad del siglo XX se ha caracterizado por distintos avances y a su vez retrocesos en lo que a materia de integración se refiere.
Por lo tanto, esta investigación analizará lo importante que es el fortalecimiento de la institución para poder lograr los distintos objetivos y a su vez para la proyección de América del Sur hacia muchos lugares con los cuales nunca tuvo relación o sus lazos eran mínimos. Se intenta demostrar, además, cuáles son los objetivos más claros de Unasur y cuáles son sus planes para alcanzarlos, demostrando que es posible la integración y que se pueden superar las barreras económicas y políticas que poseen los países de América Latina.

Introducción
La Unión de Naciones Sudamericanas o Unasur según sus siglas, es la organización que pretende ser la única voz y fuerza para velar por la seguridad y el desarrollo del territorio suramericano para potenciar su imagen a nivel internacional
mostrando un cambio positivo en esta nueva década.
La voluntad y el anhelo de 12 países (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela) fueron los responsables de la consolidación de esta organización aún en proceso de construcción.
Su consolidación busca mantener a todos sus integrantes involucrados en una sola causa trabajando todos juntos por su territorio, dejando a un lado el individualismo que los caracterizaba.
Es así que a través de las ganas que ha mostrado desde su creación, la organización ha logrado reposicionar la imagen de
los países sudamericanos y demostrar su unión en distintos ámbitos ya sean culturales, políticos o sociales, potenciando el diálogo y las acciones a favor de todo el conjunto a diferencia de otras organizaciones que aun rigen en Latinoamérica.

Desarrollo

La integración regional de América del Sur
En América Latina, el proceso de globalización y/o regionalización viene plasmándose en la conformación del Mercado
Común del Sur. El Mercosur es un marco de integración regional que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
desde principios de 1995. Si bien existen muchos antecedentes que involucran a estos países, recién en 1991 el Tratado
de Asunción estableció los compromisos para su concreción.
El proceso de integración de carácter progresivo, incluye por el momento la libre circulación de nueve mil productos sin
recargo aduanero, la fijación de un arancel externo común, el establecimiento de controles aduaneros, migratorios y fitosanitarios únicos en el tránsito fronterizo, la libre circulación de vehículos de uso particular, el reconocimiento de los títulos de estudios de enseñanza primaria y secundaria no técnica.
Esta unión aduanera incompleta no permite la libre circulación de trabajadores entre los países miembros, ni da reconocimiento automático a los títulos técnicos o universitarios. Tampoco se contemplan en esta etapa la coordinación de políticas macroeconómicas y tipos de cambio, ni la moneda común.

La discusión en torno al Mercosur ha girado en torno a dos modelos: mientras uno supone la construcción de una zona
de libre comercio, el otro habla de una integración regional.
El primer modelo está más cerca de lo planteado en el TLC o NAFTA mientras el segundo se parecería a la integración de la
Comunidad Europea. En un caso estaríamos en una situación donde lo negociado serían aranceles, circulación de bienes y
eventualmente de personas, pero no iría más allá de acuerdos económicos. En el segundo caso, "la integración sería mucho mayor y obligaría a una serie de paulatinos acuerdos y convergencias que no se limitaría a lo económico sino que podría incluir lo político y lo social" (Achugar y Bustamante 1996, pág. 127).
La integración regional no se reduce a conformar un mercado común, sino que exige la expansión de un mercado interno,
políticas proteccionistas y planificación participativa dentro un encuadre regulatorio proporcionado por los estados nación
declinantes. Ello supone la existencia de marcos institucionales legítimos y de sociedades cuyas normas de convivencia
den reconocimiento a la pluralidad de intereses en juego. Estos requerimientos no condicen con las actuales pautas económicas y culturales del proceso de globalización / regionalización en el área. Integración regional y globalización entran
así en una contradicción donde los apoyos regionales se ven constreñidos por su misma realización de lo global.


El proyecto de integración de la Unasur
Determinante ha sido la convergencia de los intereses políticos, económicos, sociales, culturales y de seguridad de los
distintos líderes políticos de los países sudamericanos, y que nuevamente han puesto en el centro de las preocupaciones
las convicciones e ideales para la construcción de una comunidad multilateral, que sepa articular los respectivos intereses
nacionales con las urgencias de integración y cooperación, justamente para darle una mayor solidez y contexto a las necesidades particulares.
El documento declarativo del año 2004 decía lo siguiente:


El pensamiento político y filosófico nacido de su tradición, que reconociendo la preeminencia del ser humano, de su dignidad y derechos, la pluralidad de pueblos y culturas, ha consolidado una identidad sudamericana compartida
y valores comunes, tales como la democracia, la solidaridad, los derechos humanos, la libertad, la justicia social, el respeto a la integridad territorial, a la diversidad, la no discriminación y la afirmación de su autonomía, la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de controversias.


Varios años y cumbres presidenciales pasaron, hasta llegar al encuentro de mayo de 2008 en la ciudad de Brasilia, donde
se constituye formalmente como Unión de Naciones Suramericanas, en que reafirman el objetivo de “(…) construir una
identidad y ciudadanía suramericanas y desarrollar un espacio regional integrado en lo político, económico, social, cultural,
ambiental, energético y de infraestructura, para contribuir al fortalecimiento de la unidad de América Latina y el Caribe”.
Vivimos una realidad que nos impulsa para que esta integración sea un imperativo en avanzar sobre materias impostergables para nuestros pueblos, como son el desarrollo sostenible y el bienestar, así como también la superación de la pobreza, la exclusión y la desigualdad. Las materias en las que se pretende generar políticas comunes y cooperaciones son de las más urgentes para nuestros respectivos países, y tienen que ver con infraestructura, comercio, energía, sector financiero, sustentabilidad, educación, salud, migración, entre otros.
A este proceso de integración se le otorga una estructura oficial que asegura un funcionamiento regular, tanto a nivel de
las cumbres anuales, como una secretaría permanente, un parlamento regional y muy especialmente el espacio para la
participación de la sociedad civil. Un aspecto muy sensible en esta trayectoria está dado por la proposición de constituir un
Consejo de Defensa, para lo cual está funcionando un grupo de trabajo, que deberá hacer proposiciones de contenido y
formas para una resolución definitiva. Esta materia es uno de los temas más relevantes, porque es un hecho inédito que un
proceso de integración sub regional quiera asumir el desafío de construir conceptos comunes en materias de defensa con
la posibilidad de interacción y cooperación en este campo, sin la presencia de hegemonías extra regionales, que por décadas han instalado ideas, fuerzas y mecanismos de operación que no tenían que ver con nuestras realidades y aspiraciones.
La posibilidad de construir una arquitectura propia en el ámbito de la defensa, que conlleva a compartir visiones estratégicas, mecanismos, interacción y trabajo conjunto, puede significar un aporte cualitativo a la responsabilidad e integración sub regional.


Los aspectos positivos de Unasur
Como todo bloque regional, la Unasur busca generar beneficios a favor de los países que la integran. Es por esto, que se
ha planteado objetivos y metas a cumplir con la participación y la ayuda de todos quienes la conforman.
El Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Sudamericanas, cuenta con varios objetivos, entre los que se encuentran
los siguientes: construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural, social,
económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad al diálogo político, a la educación, la energía, la infraestructura,
el financiamiento y el medio ambiente, entre otros, con miras a eliminar la desigualdad socioeconómica, para lograr la inclusión social y la participación ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetrías en el marco del fortalecimiento de la soberanía e independencia de los Estados (Pozzo, Horacio, 2008 UNASUR Nace con Muchas Ilusiones. En línea).
Unasur reúne en ella a aproximadamente 388 millones de personas con un PBI global de US$ 1,9 billones (alrededor del
3,5% del PBI mundial). Hoy en día cualquier país de la región puede invertir en otro país y sus inversiones serán respetadas
y tratadas de la misma manera que las inversiones endógenas, sin posibilidad de nacionalizaciones arbitrarias o cobro
posteriores de impuestos directos o indirectos, no previstos y contractuales. También por primera vez Sudamérica intenta
resolver sus problemas evitando que intervenga en ellos Estados Unidos.
Unasur puede y debe avanzar hacia una mayor intervención en problemas y conflictos mundiales, pero con una filosofía
diferente a la que predomina en países anglosajones y capitalistas, es decir de buena vecindad y construcción de una
nueva civilización mundial, humana, social, libertaria, pacifista, científica, cultural y moderna. Con sus características únicas,
Unasur deberá esclarecer su rol en la integración regional para el desarrollo de Sudamérica.

Unasur frente a Mercosur y Can
Uno de los problemas a los cuales se enfrenta es el del vínculo entre la nueva organización y sus relaciones con la Comunidad Andina (Can) y el Mercado Común del Sur (Mercosur).
Desde hace algún tiempo, la participación de estos antiguos bloques regionales como son el Mercosur y Can, han mostrado
un estancamiento, permitiendo a Unasur avanzar en el cumplimiento de sus acciones y objetivos.
En lo que a CAN se refiere, si bien todos ellos tienen gobiernos democráticos: radicales de izquierda, socialdemócrata y
conservadores los vínculos entre países son muy complicados.
Por su parte, Mercosur no acaba de consolidar sus instituciones políticas. La otra gran diferencia, es que el Mercosur
está basado no sólo en una voluntad política de trabajar los países miembros juntos, sino sobre todo en un pilar fundamental para la integración productiva conjunta: las preferencias comerciales pactadas.
Otro de los grandes problemas que ha tenido el Mercosur es que no quiso aceptar a Venezuela para que forme parte del
mismo. Si bien todos estos bloques, incluyendo la Unasur, tienen el mismo propósito: apuntar a la gobernabilidad de la
región sudamericana, también están presentes los objetivos políticos.
El Mercosur es una realidad asentada en compromisos jurídicos ya asumidos por sus países miembros. Unasur en cambio,
debe aún superar varios procesos (Peña, Félix 2008). El Mercosur y Can se encuentran sectorizados contando con la
presencia de solo algunos países en cada uno de ellos, es así que la Unasur entra mostrando una gran diferencia, ya que ha tomado como parte de ella a todos los países sin importar a que bloque pertenecen. Si bien existen diferencias, Unasur
reconoce los avances de los otros bloques que se mantuvieron durante todos estos años, por lo que sabe que tiene un
largo trayecto por recorrer y en el cual ha sabido ir transitando de la mejor manera demostrando ser el bloque más apto para resolver problemas y representar a la región.

Conclusiones
Luego del proceso exploratorio que realizamos respecto a la Unasur, sus objetivos y sus proyectos con la región sudamericana hemos podido delimitar así la función que ésta cumple con el aporte de los países que la integran.
Unasur ha logrado establecerse como el principal bloque regional de Sudamérica, ya que ha sido el primero en integrar
a los 12 países y a la vez a otros bloques regionales ya existentes.
Este bloque integrador se diferencia de otros mundialmente reconocidos debido a que su principal objetivo es la unión y el trabajo en equipo como un solo país, eliminando así desigualdades y posibilidades de guerras entre ellos.
Sus acciones y propuestas se han hecho presentes en cada acontecimiento de los últimos tiempos, no solo internos sino
también mundiales, como en el caso de la catástrofe de Haití.
Es así que a pesar de no estar del todo consolidada ha logrado posicionarse en tan poco tiempo como el principal bloque
regional, a pesar de que todos apuntan a la gobernabilidad de la región sudamericana.
Esta iniciativa, que nació un 23 de Mayo del 2008, ha demostrado que a pesar de las dificultades que atraviesa cada uno
de sus integrantes y sus diferencias, el objetivo de formar un solo bloque regional capaz de resolver todos sus problemas
y fomentar la unión de la región ha podido superar todos los obstáculos que puedan interponerse.
De esta forma se ha demostrado que la Unasur cuenta con todos los requisitos y la voluntad para establecerse como el
principal bloque de la región, ya que se muestra capaz de no solo unir a todos los países del continente sudamericano,
sino también de sacar adelante a la región como una sola fuerza que afronta problemas y plantea soluciones.


Bibliografía
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Phillipe Moreau-Defarges. “Le multilatéralisme et la fin de l'histoire”.
Artículo publicado en la revista Política Exterior (2004). Disponible en: http://www.diplomatie.gouv.fr/fr/IMG/pdf/0104-Moreau-espAVB.pdf



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