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El doinel de Tsai Ming Liang

Levato, Camila

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº35

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº35

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 35, Diciembre 2010, Buenos Aires, Argentina | 168 páginas

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Introducción

En este trabajo se analizarán cuatro películas de François Truffaut protagonizadas por Jean Pierre Leáud, y se las relacionará con el film ¿Allí qué hora es? (2001) del director taiwanés Tsai Ming Liang. En la misma, se cita a Los 400 golpes y también participa Jean Pierre Leáud.

Las cuatro películas a analizar del director francés son: Los 400 golpes (1959), Besos robados (1968), Domicilio Conyugal (1970) y El amor en fuga (1979). En ellas somos testigos de cómo Antoine Doinel va creciendo, enfrentándose a distintas situaciones conflictivas acordes a la edad que el personaje tiene en cada film. Antoine es fundamental en la filmografía de Truffaut, que lo acompaña desde su primer film hasta El amor en fuga.

Veremos cómo ¿Allí qué hora es? (2001), de Tsai Ming Liang, comparte mucho más que solo las citas del primer film de Truffaut. Fanático del francés, devela en su obra muchas características similares en donde las comparaciones son inevitables.

Analizaremos particularmente la figura de Hsiao Kang, su personaje predilecto, y algunos aspectos notables que ambos directores tienen en común.

Breve contexto histórico Desde la década del 10, en donde el cine institucionalizó la narración clásica, surgen diversas tentativas de ruptura; desde el cine soviético de los años 20, el expresionismo alemán y el neorrealismo italiano hasta algunos grandes directores norteamericanos como Hitchcock en la impronta de la eliminación del montaje y Welles con la profundidad de campo.

Estos ejemplos están citados por Bordwell, (1985: 26) como “efectos perturbadores de la relación que el espectador mantiene habitualmente, a través de la narración clásica, con los parámetros de espacio-tiempo”. Los nuevos cines de los años sesenta buscan romper ese cine cada vez más industrializado y sometido al poder de los estudios de Hollywood, impulsados por un espíritu y deseo de renovación social.

La característica principal que reúne a todas las películas consideradas de 'La Nueva Ola', es la crítica y enemistad hacia el cine de los estudios de Hollywood. A la mayoría de los jóvenes cineastas no les gustaban los EE.UU., que para ellos era el país del imperialismo. (…) Pensaban que la rutina y los estereotipos estaban destruyendo el cine europeo y su convicción convirtió su intento en un conflicto generacional. (Sorlin, 1996: 138-139).

Había un claro intento de hacer películas mejores que las norteamericanas, rechazando el estilo clásico. Primero surgió en Polonia, luego Hungría, luego Inglaterra (Free Cinema) y el considerado más relevante, la Nouvelle Vague (Francia) basado en la política de autor e impulsada por la revista Cahiers du Cinema de André Bazin. La trayectoria de sus integrantes son aún hoy la “columna vertebral” del cine francés. Entre muchos, se encuentran principalmente directores como Godard, Chabrol, Rivette, Rohmer, Resnais, y por supuesto el que analizaremos, François Truffaut.

Francois Truffaut, (París, 6 de febrero de 1932 - 21 de octubre de 1984), comienza a trabajar como crítico en Travail et Culture, gracias a André Bazin, quien en 1953 lo lleva a trabajar como crítico en la famosa revista Cahiers du Cinema. “André ha sido el hombre al que más he querido. Janine y él me adoptaron en el momento en que yo me encontraba en pleno desamparo y pusieron fin al período más lamentable de mi vida” (Truffaut, 1999: 68). No es casualidad que Los 400 golpes está dedicada a Bazin. A partir de Los 400 golpes Truffaut deja de ser sólo un gran crítico, para pasar a ser también un gran director.

La Nouvelle Vague no cambió el mundo, como habrían pretendido sus protagonistas, pero sí la percepción de la realidad a través del cine. Sus filmes propusieron nuevos temas: infancias difíciles, inestabilidades emocionales que replanteaban algunas de las instituciones tradicionales (la pareja; el matrimonio, la familia), el inconformismo juvenil derivado de diversos desencantos o frustraciones, el compromiso político o el reflejo de una cinéfilo inherente a los propios realizadores”. (Monterde, Riambau y Terrero, 1987: 225-226).

Luego de haber visto Los 400 golpes (infancia difícil), cualquiera de las otras tres analizadas y por supuesto Jules et Jim (inestabilidades emocionales de la pareja), Domicilio Conyugal (replanteamiento del matrimonio e inestabilidades emocionales), consideramos que todos estos temas que nos mencionan Monteverde, Riambau y Terrero son los temas que reúnen las películas del francés que podríamos relacionar con estos temas mencionados a lo largo de toda su filmografía.

En Los 400 golpes Antoine es un niño pícaro que vive teniendo problemas con sus superiores, se escapa de la escuela y sus padres deciden llevarlo a un correccional de menores, de donde termina escapando. Antoine es un niño triste, incom-prendido, solo.

En Besos robados, el protagonista consigue un trabajo de detective, luego de ser despedido como recepcionista de un hotel. Como siempre tiene amoríos, uno de ellos con la esposa de quien investigaba en su trabajo, aunque termina finalmente con Christine. En Domicilio Conyugal Antoine experimenta su vida de casado con Christine, con la que tiene un hijo. En su nuevo trabajo Antoine conoce a una japonesa que lo seduce con quien él termina engañando a su esposa, quien al enterarse, decide su separación.

En Amor en fuga, Antoine se separa definitivamente de Christine (primer divorcio en París). En el transcurso de la película se va a encontrando a distintos amores de su pasado, y constantemente se citan las tres películas anteriores que mencioné, probablemente como un especie de recorrido del personaje ya que ésta es la última película de Jean Pierre como Antoine Doinel.

¿Allí qué hora es? La película cuenta la historia de un chico, Hsiao Kang, que acaba de perder a su padre. Su madre, rehusada totalmente a admitir la muerte de su marido, adquiere costumbres para el espectador inútiles y cómicas como cocinarle al muerto y servirle la comida a la mesa, o creer que habría resucitado en una cucaracha. Si bien el protagonista intenta convencerla de que lo que hace es una locura, su madre no puede razonar y sigue con sus prácticas extrañas, tapiando las ventanas para que su marido se sienta cómodo en la oscuridad, creyendo que su esposo vivía con el horario del reloj de la cocina (el horario de París, que nunca sabremos si en verdad se cambió sólo o fue el mismo Hsiao que estaba obsesionado cambiando el horario de todos sus relojes). Si bien el personaje del padre, es decir su fantasma, no vuelve a presentársele a su familia, en la última escena aparece en París, caminando hacia lo que parece un parque de diversiones, donde estaba Shiang-Chy (la chica que al comienzo de la película le compra el reloj de su padre para luego viajar a Francia) durmiendo en un banco, no siendo advertido nada más que por la cámara.

Antoine Doinel y Hsiao Kang

Truffaut conoce a Jean Pierre Leáud en las audiciones de Los 400 golpes. Según el director, la elección de este actor no fue por lo físico sino más bien por una cuestión moral, y porque reconoció al instante en Jean Pierre que él realmente quería el papel. A partir de ese momento, Jean Pierre se convertirá en el mismo Truffaut en la pantalla. Específicamente Los 400 golpes, es casi una autobiografía del director: su difícil adolescencia, su rebeldía, sus problemas con sus padres (en la realidad su padre siempre estuvo ausente, él vivía con su abuela), su roce con la delincuencia, su incomprensión.

“El caso de Antoine Doinel, el alter ego del cineasta transferido sobre la personalidad de Jean Pierre Leáud para que ambos, personaje y actor, fueran creciendo simultáneamente frente a la cámara, es prácticamente único en la historia del cine” (Riambau, 1998: 177). Riambau nos cuenta además, que fue tal la relación entre ellos y el grado de identificación entre actor y personaje que cuando Truffaut muere Jean Pierre Léaud tiene un severo cuadro depresivo. Tal como lo dijo Rohmer (otro famoso director de la época también perteneciente a la Nouvelle Vague francesa), la vida era la pantalla.

“Los 400 golpes es la autobiografía perfecta, pero también la única posible […] un simultáneo reflejo de la infancia pero también en la literatura y en la pantalla” (Riambau, 1998: 181).

En El placer de la mirada Truffaut nos cuenta algunas anécdotas interesantes, en donde en la calle la gente lo confundía con el actor y le decían “lo he visto en la película…” o pensaban que era su hijo el que actuaba. Tal como lo describe él mismo, “Les cuento esta historia porque ilustra bastante bien la ambigüedad (al mismo tiempo que la ubicuidad) de Antoine Doinel, ese personaje imaginario que resulta ser la síntesis de dos personas reales, Jean-Pierre Leáud y yo”. (1999: 23) Jean Pierre Léaud vuelve a aparecer en Antoine y Colette (1962), Besos robados (1968), Domicilio conyugal (1970), y El amor en fuga (1978) junto a la actriz Claude Jade. Estas tres últimas películas son las mencionadas anteriormente ya que serán materia de análisis en este ensayo.

“En ellos surge el autor que ejerce su influencia, pero también el personaje que se refleja en la pantalla a través de un doble juego de espejos entre el cine y la realidad, el actor y el realizador.” (Riambau, 1998:185). Aquí Jean Pierre va creciendo junto a Truffaut, cuyas películas se convierten en una especie de cronología de la vida de Antoine Doinel.

“Franços Truffaut es el único cineasta surgido de la Nouvelle Vague que hizo de su propia vida un status social y un sustrato para buena parte de su obra. Sólo él, entre sus colegas generacionales, dispone de una biografía oficial” (de Baecque y Toubiana, en Riambau, 1998:177).

Hsiao Kang Buena parte de la obra de Tsai Ming-liang (lo que podría considerarse la columna vertebral de su obra) está protagonizada por el mismo personaje, encarnado siempre por el mismo actor. El personaje se llama Hsiao Kang, el actor que lo interpreta es Lee Kang-sheng y hasta ahora sus pasos han podido seguirse desde la adolescencia, huyendo de su familia y juntándose con una pequeña barrita de amigos (en Rebeldes del dios Neón, opera prima de Tsai, de 1992), intentando iniciar su vida adulta (en Vive l’amour, 1994), volviendo al seno familiar y siendo abusado por su padre (El río, 1997). (Bernades: 2001)

Si bien el director es también relacionado por muchos críticos con el cine de Antonioni, por la fuerte temática de la incomunicación que recorre todas sus películas, el lazo con el director francés creemos, es aún más evidente. En una entrevista publicada en la página de 791cine, que distribuye y edita películas de cine de autor, el mismo Tsai Ming Liang hablaba de las influencias que tuvo de Truffaut y del cine europeo de 'Las Nuevas Olas' en general:

(…) La primera vez que vi una película de Truffaut fue en una sala muy antigua. Un filme con Isabelle Adjani, donde representaba a una mujer que busca a su amante, un oficial del ejército, ¿sabe cuál es? (L'Histoire de Adele H, 1975) Esta película me conmovió mucho. Y luego comencé a buscar otras películas de Truffaut. (…) Me gusta mucho Bresson, pero Truffaut para mí es diferente. Ha creado su propio mundo, que filma una y otra vez. Siempre tiene las mismas preocupaciones que encuentran su camino de regreso hacia sus películas. Y me gusta mucho eso. (…) creo que las películas europeas me llegan más porque tratan sobre la vida moderna y los hombres modernos y comunes. Y tengo la idea de que son más realistas, más auténticas. (…) Si uno observa entonces estas películas europeas, son películas donde el papel del director es mucho mayor. Esto crea otro tipo de cine. Ahora estoy mucho más concentrado en las ideas que yo, como director, coloco en mis películas y el efecto que puede tener en el público. Ahora también puedo pensar sobre lo que puedo dar yo mismo haciendo un filme en particular (2005).

En uno de sus ensayos, llamado What time is it there? y Goodbye Dragon Inn, que es otro título de sus películas, Tsai Ming Liang cuenta cómo fue que conoció a Lee Kang-Sheng y cómo el actor ha influido en sus películas, específicamente en ¿Allí qué hora es?. “En este sentido What time is it there? Le pertenece, porque refleja no sólo su modo de actuar sino su modo de ser en la vida.” (Tsai Ming Liang: 2001) En ¿Allí qué hora es? el personaje principal, que acababa de perder a su padre, compra la película Los 400 golpes. Luego ve la escena en donde Antoine que se había escapado del colegio se sube al juego de la rueda que gira sin parar. Otra escena citada del film es en la cual Antoine se roba la botella de leche la noche en que se escapa de su casa. Ésta, en cambio, aparece como pensamiento del personaje de Hsiao Kang.

Si alguna duda faltaba respecto a la influencia que Truffaut tuvo sobre Tsai Ming Liang, aparece el mismo Jean Pierre Leáud en una escena en donde dialoga con la protagonista.

Tampoco podemos evitar relacionar el final del film con el de Los 400 golpes, film citado en la película de Tsai Ming Liang, (como mencionamos anteriormente el protagonista tenía una cierta obsesión por el film de Truffaut, que no solo aparece mirándola en su televisor sino que además una de las escenas es recordada por él), donde el personaje de Antoine, corriendo sólo en la playa, termina mirando a la cámara, siendo el único testigo el espectador.

Conclusión Si quisiéramos establecer los puntos más importantes para relacionar a ambos directores, consideraríamos principalmente la figura de un personaje que además de ser interpretado por el mismo actor (Jean Pierre Leáud y Lee Kang-sheng) y repetirse en varias de sus películas, representa al mismo director en pantalla, su propia vida volcada en sus films. Este tal vez sea el más evidente y el más analizado por otros autores.

Si bien no todas las películas de estos directores son tan autobiográficas como señalamos en Los 400 golpes, la historia del personaje, la personalidad, sus sueños, sus miedos, sus desilusiones e ilusiones, sus amores y desencuentros, tanto en Truffaut como en Tsai Ming Liang, se ven volcadas en Antoine Doinel y en Hsiao Kang.

En El Río los tres personajes de ¿Allí qué hora es? (el padre, la madre y el hijo) son los mismos: iguales personajes, iguales actores, aunque la historia es totalmente diferente.

Shiang-chyi, la chica con la cual el protagonista se obsesiona, ya había parecido en El Río, protagonizó The skywalk is gone y The wayward cloud, por lo que no solo es comparable Hsiao Kang con Antoine Doinel, sino que Shiang-chy también está presente en otras películas como Claude Jade.

La soledad es otro de los puntos importantes que rescatamos de los films analizados, específicamente en los dos que se relacionan más fuertemente que son ¿Allí qué hora es? y la tan mencionada película Los 400 golpes.

La soledad es una marca adquirida, un estado del ser en los films de Tsai Ming Liang; y en What time is it there? Los lugares vaciados de Taipei (…) se duplican. (…) Aquí Shiang-Chyi transcurre en un tiempo vacío, atraviesa sin reconocer los lugares de la ciudad, se detiene a buscar un número de teléfono en un banco del cementerio de Pére Lachaise, al lado de un cuerpo extraordinariamente envejecido como el de Jean Pierre Leáud. (Jameson y Wollen: 2004, 32).

Tanto la soledad como el vagabundeo no sólo está presente en el personaje de Hsiao Kang, sino también y más específicamente en el de Shiang-Chyi (la chica que pasea por París).

Ninguno de los dos personajes tiene un rumbo fijo, simplemente vagabundean, y como citamos anteriormente, la soledad es un sentimiento compartido tanto por Antoine Doinel en Los 400 Golpes, como en Hsiao Kang y su madre, y con la protagonista, que termina después de irrumpir en llantos dormida en una plaza de un país que desconoce y en donde no logra sentirse feliz.


El doinel de Tsai Ming Liang fue publicado de la página 41 a página43 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº35

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