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Cuando la animación digital se vuelve un arte

Pascual, Teresa Guillermina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº14

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº14

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la imagen. Edición II.

Año IV, Vol. 14, Marzo 2008, Buenos Aires, Argentina | 77 páginas

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Las Trillizas de Belleville es un largometraje francocanadiense que combina el arte de la animación tradicional con la animación digital y tridimensional. A través de estas herramientas busca diferenciarse de la animación típica de Disney que repite cada vez más fórmulas, dejando de sorprender al espectador. El director Sylvain Chomet, junto con su equipo de animación y composición 3D, utiliza las nuevas tecnologías no sólo para maravillar visualmente sino también para deslumbrar narrativamente. Por otro lado, considera que dichas herramientas resultan muy útiles para la libertad de un creador.

Ciclos de la cinematografía 

A lo largo de la historia cinematográfica, se fueron dando distintos tipos de desplazamientos en las formas populares tradicionales y en la estética. En los primeros tiempos, las películas de trucajes fueron sustituidas por las películas narrativas, así como lo fantástico dio paso al realismo y a la caracterización de personajes. Hoy en día estamos asistiendo a algo parecido a un resurgimiento del espectáculo en cuanto a las formas de entretenimiento y a las diversiones populares. Como vanguardia de este retorno al espectáculo y a la estimulación visual, se encuentran las expresiones de una emergente cultura visual digital. 

Las formas propias de la cultura visual digital comparten un cierto espacio cultural con una tradición anterior de formas populares de entretenimiento. Lo que hacen, puede compararse perfectamente con el funcionamiento de otras formas de entretenimiento populares anteriores, regidas por los mismos principios generales. Lo que estas formas recientes tienen en común con sus correlatos del pasado es su interés primordial en nutrir y en tomar posesión de los ojos, en estimular, conmocionar o saturar los sentidos. La técnica y la destreza resultan esenciales para la producción de estos efectos. (Darley, 2003, p.98) (1)

Pero, a medida que se ha ido desarrollando y ampliando ese rejuvenecimiento de los efectos especiales, el elemento narrativo en el cine ha ido perdiendo importancia en favor de la estimulación, del impacto y del asombro que puede producirse mediante técnicas nuevas o mejoradas de captura y construcción de imágenes; y este fenómeno se ve muy claramente dentro del cine de animación, donde los efectos tridimensionales y especiales son cada vez más impresionantes. Sin embargo, en la construcción narrativa se repiten los procedimientos narrativos y estéticos y se tiende a realizaciones de tipo comercial, dejando de lado el cine como arte. 

Las Trillizas de Belleville (2003) da cuenta de cómo el cine de animación se puede volver un arte desde la construcción de imágenes digitales a través de un ordenador y dándole una importancia primordial a las herramientas narrativas. 

La animación digital en el cine 

Para poder tratar el tema de la animación digital y las ventajas y posibilidades que aporta a la cinematografía como arte, conviene primero definir ciertos términos y explorar un poco la historia de la animación. El concepto de animación por computadora se refiere a una manera específica de producir la ilusión del movimiento e invoca una película producida de esta forma. ”En el ámbito, al menos, de la cultura destinada al gran público, este título se reserva habitualmente para las películas completamente sintetizadas por medios digitales.” (Darley, 2003, p.133) (2) 

El primer largometraje hecho por computadora fue Toy Story (1995); luego surgieron empresas como Pixar y Dreamworks que hoy en día lideran las producciones de cine de animación digital. Desde que Pixar comenzó a trabajar en este sector, las películas de animación por computadora se pusieron a la altura de lo que la animación tradicional había conseguido en cuanto a la animación de los personajes, aunque las propias historias no resulten excepcionales. En términos de textura, apariencia, peso y movimiento, películas como Toy Story, Monsters Inc. o Shrek, producen ciertamente la impresión de un grado mucho más elevado de precisión de las superficies que el que se ha dado hasta ahora en las películas de dibujos animados. Y esta exactitud conjuga las transformaciones en la estética cinematográfica con los cambios suscitados en el espectador. 

La idea es que la “magia” de los dibujos animados le permita al espectador compartir con el animador la fascinación por ese momento único en que un universo es animado para su disfrute y que ese universo no sólo lo atrape desde la sofisticación de las imágenes y la tecnología utilizada, sino desde la caracterización de los personajes y por lo que se quiere contar. Precisamente estos aspectos caracterizan a Las Trillizas de Belleville. 

Arte y animación digital 

Fue dirigida por el animador francés Sylvain Chomet en 2003. Es un film de animación sin prejuicios, una obra de climas y personajes que ofrece una visita a un mundo regido por otras leyes: la de la observación asombrada y cómplice antes que la del espectáculo vertiginoso, aún cuando su visión también asegura un espectáculo para los ojos. También se efectúa una muy sutil pero ácida crítica al modo de vida occidental en que vivimos y a la moderna transformación de la infraestructura de las grandes ciudades. Por ende, se aprecia una mirada nostálgica a un pasado de vidas contemplativas y autoafirmadas, en contraposición a un presente competitivo y volátil. 

Chomet apunta a convertirse en el nuevo autor de lo que él llama una tercera vía de animación. La de aquellos que no piensan en el estilo Disney ni en el de la animación televisiva, que piensan en la obra antes que en el público, que a la hora de pensar en sus películas no piensan solamente en los niños. (Monteagudo, 2004) (3)

En evidente puja con la estética de las animaciones de Disney, el creador de Las Trillizas de Belleville no presenta mayor interés por la perfección del trazo, lo que genera que sus dibujos incrementen su subjetividad y evidencien la presencia de un autor; este trazo también otorga a los personajes expresividad e identidad. Combinando diversas técnicas como trazos a lápiz y acuarelas, pintura, animación digital y animación 3D, logra referenciar y homenajear al cine mudo, al jazz, a los musicales, al humor de Buster Keaton o de Chaplin, a la estética del director de fotografía Darius Khondji desde la semejanza con Delicatessen y muy especialmente al cómico francés Jacques Tati. 

Las Trillizas de Belleville es una verdadera obra de arte, porque no apuesta al entretenimiento fácil y accesible que suelen proponer las películas animadas pensadas para el consumo familiar. Sin duda, es en la narrativa donde reside una de sus mayores fuerzas y donde queda claro que los artistas que estuvieron detrás del proceso creativo, no sólo conocen el alcance de la animación sino también su valor como herramienta dramática y de comunicación. 

Como animadores, en definitiva estamos trabajando para mostrar nuestra obra a través de una pantalla provista con un sistema de sonido. Estos son los elementos que disponemos para narrar, para comunicar una historia. Entonces se hace obvio que también debemos tener la necesidad de contar, de comunicar algo que sentimos. (Sáenz Valiente, 2007) (4)

Herramientas de creación 

Otro de los puntos más fuertes del film radica en su poderoso estilo visual, que combina animación tradicional con animación por computadora. La dirección de animación, efectos especiales y composición 3D fue realizada por Pieter Van Houte, que logró detectar lo que Sylvain Chomet pretendía para sus imá- genes y encontró la mejor manera de obtener ese resultado. El trabajo de animación digital se repartió en equipos de tres países diferentes. El equipo técnico belga estuvo a cargo de hacer a los ciclistas y los vehículos del Tour de France, como así también de los vehículos de Belleville. El equipo francés fue el responsable de hacer la persecución de autos y el canadiense, dirigido por el animador Alain Dumais, trabajó en el resto de los efectos. 

Dentro de lo que es la técnica de animación digital, el film se destaca por lograr su utilización de un modo innovador; esto es incorporando los efectos 3D en un estilo gráfico de animación tradicional. Para lograrlo se prestó cuidadosa atención a los bosquejos dibujados a mano y se intentó realizar el mejor copiado posible de los mismos. Se tuvieron que evitar todos los efectos vivos que brinda el 3D y encontrar el tono de color apropiado y línea adecuada del 2D. Los animadores pasaron mucho tiempo duplicando el estilo de línea a mano del diseñador Evgeni Tomov. Además utilizaron un dispositivo de copiado disponible en la mayoría de los software 3D actuales, que le da a cualquier objeto un contorno bien definido y perfeccionaron este procedimiento usando Fusion Digital, que produce rápidamente efectos 2D de alta complejidad. Tomaban una línea de un boceto y la integraban a la versión de un objeto en 3D, alterando el contorno hasta que las versiones en 2D y en 3D fuesen indistinguibles; para ello también fue necesario que los personajes no fueran sombreados, lo cual terminó por asemejarlos más a la animación tradicional. Se utilizaron docenas de colores en diferentes tonos para más de mil tomas y se optó por la fusión con el fondo para evitar desprolijidades. 

Otra hazaña dentro de la técnica fue la realización de la escena en la cual los ciclistas son animados tradicionalmente y sus bicicletas, en 3D. Para ello, comenzaron animando una muy simple silueta de ciclista sobre una bicicleta en 3D e imprimieron cada una de estas imágenes como una línea dibujada, luego le dieron estas impresiones a los animadores tradicionales, para que ellos pudiesen dibujar al ciclista en la bicicleta. Después, los dibujos de los animadores fueron escaneados y coloreados digitalmente con los detalles de la bicicleta incluidos, empleando tonos mate sobre cada parte que estuviera en contacto con cuerpos humanos y sus pies, manos, etc. 

Otros efectos digitales de alta dificultad técnica fueron los efectos acuáticos, explosiones, incendios o los rayos de sol, sobre todo porque debieron adaptarse a un mundo 2D:

La explosión en el pantano. Creo que este es un buen ejemplo de cómo los efectos 2D y 3D pueden ser combinados. El efecto de la explosión fue animado en 2D, luego fue añadido a más de 150 elementos, efectos de 3D, volumen y pequeñas animaciones. Le tomó a la computadora más de dos días en producir el resultado final. (Bullock, 2003) (5)

El rol del espectador 

En la actualidad se puede apreciar cómo el rol del espectador no pretende ser un simple receptor pasivo a merced de lo que los medios le suministran, pero acepta simultáneamente reconocer la realidad y evitarla. 

Robins (...) cuando reflexiona sobre las nuevas tecnologías de la imagen, sostiene que la cultura “fantasmagórica” y espectacular que apareció como parte de la modernidad del siglo XIX puede entenderse como una especie de ¨realidad compensatoria¨. Las impresiones y sensaciones placenteras y divertidas que provocaban las nuevas formas de entretenimiento tecnológico funcionaban cerrando el paso a los estímulos competidores de un carácter amenazante. Las nuevas formas audiovisuales constituían respuestas al impacto de la vida moderna, no en términos de una insensibilización o amortiguación de la sensación, sino más bien mediante la gestión y el control de los estímulos. (...) Se suministra una especie de anestesia mediante la embriaguez, mediante la inundación de los sentidos. (Robin en Darley, 2003) (6)

A partir de lo postulado por el autor, se puede considerar que las nuevas tecnologías de la imagen están “en contacto” con la realidad, pero muchas veces es muy factible que el espectador permita que las mismas puedan manejarse como distracciones frente a las vicisitudes de la realidad, o en peor medida, se empleen para construir realidades alternativas o compensatorias e inexistentes. 

El cine de animación digital no gira esencialmente en torno a un deseo de saber o de crítica, sino que más bien procura deslumbrar visualmente o distraer, porque es la herramienta más poderosa para poder realizar este tipo de efecto. Entonces esto hace que la experiencia del espectador sea espectacular, repetitiva, que sólo esté preocupada por la forma y por el ritmo y que finalmente manifieste un aumento del interés por lo sensual y por lo sensacional. 

En este siglo, como poseedores privilegiados de estas nuevas herramientas de la imagen digital que cada día evolucionan tecnológicamente de manera impensada, el mundo de la cinematografía tiene la posibilidad de generar un nuevo ciclo, donde logre tanto deslumbrar y capturar la atención del espectador a nivel visual y espectacular, como generar una narrativa que transmita emoción y que estimule la actitud crítica del espectador. De esta manera se hará posible llevar el cine de animación a diversos tipos de públicos con distintos intereses. Toda manifestación artística debe provocar emoción en quien la recibe. Hitchcock decía, con mucha sabiduría, que lo importante no era sólo provocar la emoción sino saber cómo mantenerla.

Notas 

1 Darley, A. (2003). Cultura visual digital. Espectáculo y nuevos gé- neros en los medios de comunicación, Barcelona: Paidós. p. 98. 

2 Darley, A. (op. cit.) p. 133. 

3 Monteagudo, L. (2004). La vuelta al mundo en una bicicleta. Recuperado en 2007 de www.fotograma.com/notas/reviews/3606. shtml. 

4 Sáenz Valiente, R. (2007) El animador y su arte. Universidad Maimónides. Recuperado en 2007 de www.multimedia.maimonides. edu/es/articulos/arte/1468.htm. 

5 Bullock. (2003). Direct Animation, special effects and 3D compositing: Pieter Van Houte en The Triplets of Belleville (2003). Recuperado en 2007 de www.rottentomatoes.com/m/triplets_of_belleville/about.php 

6 Darley, A. (Op. cit.) 

Bibliografía 

- AA.VV. Las Trillizas de Belleville. Recuperado en 2007 de www. cineuropa.org. 

- Ávila Andrade, J. Las Trillizas de Belleville. Recuperado en 2007 de www.moviola.com 

- Ayala, E. Las Trillizas de Belleville. La fiesta de la forma. Revista Wikén. El mercurio. Recuperado en 2007 de www.civilcinema.com

 - Batlte, D. Creatividad visual en un audaz film animado. Recuperado en 2007 de www.lanacion.com.ar 

- Bullock. Direct Animation, special effects and 3D compositing: Pieter Van Houte en The Triplets of Belleville (2003). Recuperado en 2007 de www.rottentomatoes.com/m/triplets_of_belleville/ about.php 

- Darley, A. (2003). Cultura visual digital. Espectáculo y nuevos gé- neros en los medios de comunicación, Barcelona: Paidós. 

- Lerer, D. La animación no es sólo para chicos. Recuperado en 2007 de www.me.gov.ar/escuelaymedios. 

- Moins, P. Sylvain Chomet´s. The triplets of Belleville. Recuperado en 2007 de www. Mag.awn.com 

- Monteagudo, L. (2004). La vuelta al mundo en una bicicleta. Recuperado en 2007 de www.fotograma.com/notas/reviews/3606. shtml. 

- Murillo. E. Las Trillizas de Belleville. Recuperado en 2007 de www. unavuelta.com 

- Russo, S. Las trillizas de Belleville. Recuperado en 2007 de www. leedor.com 

- Sáenz Valiente, R. (2007). El animador y su arte. Universidad Maimónides. Recuperado en 2007 de www.multimedia.maimonides. edu/es/articulos/arte/1468.htm. 

- Sotomayor Velásquez, H. La evolución de la animación 3D. Recuperado en 2007 de www.pucp.edu.pe/noticias_pucp.


Cuando la animación digital se vuelve un arte fue publicado de la página 55 a página57 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº14

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