Catálogo Digital de Publicaciones DC
  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº17 >
  4. Tiwanaku: ciudad de los dioses

Tiwanaku: ciudad de los dioses

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº17

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº17 [ISSN: 1668-5229]

Ensayos sobre la imagen Edicion III.

Año V, Vol. 17, Agosto 2008, Buenos Aires, Argentina | 111 páginas

[descargar en PDF ]

[ver índice ]

[Ver todos los libros de la publicación]

[+] compartir


Melgar Castedo, Jessica

Tiwanaku es una antigua ciudad preincaica, situada en la actual Bolivia. Ubicada a unos 3845 metros sobre el nivel del mar, a 70 kilómetros desde la ciudad de La Paz y a 10 kilómetros de la orilla del Lago Titicaca. Tiwanaku es uno de los sitios arqueológicos de América del Sur, el más importante de Bolivia.
Esta civilización tuvo su éxito gracias a sus extensos campos de cultivo. Se estima que su agricultura era capaz de abastecer
la población actual de Bolivia. También eran buenos guerreros y llegaron a conquistar todas las otras culturas alrededor del
lago y gran parte del altiplano.
De lo que una vez fue el soberbio núcleo templario del más alto asentamiento urbano del mundo antiguo, sólo quedan
vestigios destruidos y parcialmente reconstruidos Las ruinas del Tiwanaku, conocidas por su gran misterio, ensueño y encanto.
En ninguna otra cultura se observa una escala de civilización tan marcada como en Tiwanaku, donde se ve salir al hombre de las cavernas, para construir pétreas habitaciones subterráneas mejoradas, poco a poco, hasta edificar durante tres diferentes periodos templos y palacios primitivos, hasta construir una ciudad de templos y jardines.
La maravillosa pieza arquitectónica es la monolítica Puerta del Sol, colosal escultura cincelada en un solo bloque de 3 metros de altura y de 4 metros de ancho. Su peso ha sido calculado en 10 toneladas; 48 formás rectangulares con diseños indescriptibles flanquean en tres hileras la enigmática figura de un dios alado. La estupenda simetría de la escalinata del recinto de Kalasasaya ha sido considerada como una de las obras más grandes de todos los tiempos.
¿Que había ocurrido con aquella magnífica ciudad, que marcó todo un milenio en la brillante prehistoria del lago Titicaca?
Según el arqueólogo Dr. Carlos Ponce Sanguinés, la cultura tiwanaku, se divide en cinco estratos productivo – culturales;
el primero y el segundo corresponden al Estadio Aldeano, el tercero y cuarto al Estadio Urbano y el quinto al Estadio
Imperial. En este mismo orden secuencial otros investigadores establecen a estas tres épocas de variada manera; por ejemplo el prestigioso investigador José Fellman Velarde en su obra Imperios Andinos las denomina: “la epoca de los
grandes cultivos, la epoca del bronce y expansion IMPERIAL respectivamente”.
Sin embargo, estos tres períodos no se encuentran separados unos de los otros en forma absoluta, sino que cada uno
deviene en el otro.
Cada período utilizó y perfeccionó recursos, obras y experiencias del anterior.
El investigador Wendell C. Bennett identifica tres fases para Tiwanaku: Temprano, Clásico y Decadente. Sin embargo, se
encuentran características similares en los restos de las dos últimás fases. Más adelante, el arqueólogo boliviano Carlos
Ponce Sanginés propone una cronología dividida en cinco fases, guiándose por las características de la alfarería Tiwanaku.


La estratificación social, se estructura de la siguiente manera:
1. la clase guerrera gobernante.
2. la clase media artesanal.
3. la clase popular formada por agricultores, pastores y pescadores.


No existen para esta cultura seres ni actividades alejado de lo sagrado.
El hombre, su trabajo y la naturaleza forman una unidad.
Tiwanaku tenía una intensa actividad religiosa. Pero poco se sabe de las características de esa religión; los nombres que
actualmente se conservan, son términos en idioma aymará o quechua porque el idioma de los tiwanakotas se ha perdido.
La religión de Tiwanaku era un animismo de filosofía cósmica, en la cual los fenómenos de la naturaleza y todas las cosas visibles que tenían relación con su vida material, eran animados.
Su cerámica fue policroma, en donde el color predominante era el color naranja.
Las vasijas, cántaros, vasos ceremoniales de boca ancha, tienen dibujos hechos con la técnica de precocción con representaciones de seres humanos, cóndores, felinos y serpientes.
Adoraron al Dios Viracocha o Dios de las Varas y se encuentra representado en su cerámica y en su escultura.
Una de las más representativas es la Puerta del Sol. El dios Viracocha, fue impuesto por los Tiwanaku en las regiones de
Perú, Bolivia y Chile.
La Puerta del Sol es uno de los monumentos más significativos de Tiwanaku, es un portada lítica que ha recibido este nombre por algunos estudiosos creyeron ver- en la imagen central la representación del Sol que fuera la deidad más importante de los Incas, sin embargo la cultura tiwanakota es anterior a la de los incas y aparentemente no adoraron al Sol como su Dios Supremo.
Las inscripciones del friso de la puerta aun no desentrañadas han causado el revuelo de las más controvertidas hipótesis.
Para Arthur Posnansky, se trataría de un calendario solar.
El arqueólogo ruso Alexander Kazantsev sostenía la fantástica teoría de los relieves que presenta la Puerta del Sol, entre
ellos: los soles radiantes, los trompeteros y las figuras aladas, correspondían a un calendario Venusiano. Pues para este
investigador los primitivos habitantes quienes poblaron esta ciudad serian provenientes del planeta Venus.

Lo que si esta claro es que todos los monumentos están orientados siguiendo un conocimiento astronómico.
Parece haber coincidencia en que la Puerta del Sol sería un calendario.
El grado de conocimiento alcanzado por la cultura es tan notable que se manifiesta en la precisión matemática con que se
marcaron los solsticios y los equinoccios.
El 21 de marzo (equinoccio de otoño) el sol nace por el vano de entrada al templo de Kalasasaya. El 21 de junio (solsticio
de invierno) el sol nace por el ángulo formado por los muros noreste, en relación a un punto central pegado al muro oeste.
El 21 de septiembre (equinoccio de primavera) el sol nace por el ángulo del muro sureste, en relación a un punto central del
muro oeste. El 21 de diciembre (solsticio de verano) el sol vuelve a nacer por la parte central de ingreso al templo.
Caben dos posibilidades para explicar el posible origen de los habitantes preclásicos de Tiahuanaco: o bien provenían de
regiones más alejadas al sur del lago, no tan bien conocidas arqueológicamente por ahora, o en el sitio o en las cercanías
del sitio donde fue construida Tiahuanaco existían aldeas de pescadores y recolectores, posiblemente formando un anillo
alrededor del lago, que gradualmente aceptaron el liderazgo religioso, ya que no político, de algún dios venerado en Tiahuanaco.
Geográficamente es difícil justificar la localización de Tiahuanaco si no es como consecuencia de un doblamiento previo de las regiones al sur del Titicaca o como consecuencia de una gradual ocupación de la cuenca del lago durante el periodo preclásico. 1
En esta primera época de Tiahuanaco coincidiría en el tiempo con Chavín, es decir, se remontaría a los primeros siglos del
último milenio A. C. Se trataría de una sociedad agrícola que conocía el cobre, la plata y el oro y que emprendió algunas
obras de su aliento, como caminos.
De las fechas logradas mediante el Carbono 14 surgieron una mayor antigüedad que la generalmente reconocida para el
Tiahuanaco clásico. Es descartada por los arqueólogos como sin fundamento la posición de Posnansky que atribuyó a la
ciudad diez o doce mil años de antigüedad.
Pero, basándonos en los cálculos matemáticos astronómicos del profesor Arthur Posnansky, de la Universidad de la Paz, y
el profesor Rolf Muller llegamos a unas fechas que si podrían explicar mejor los cambios producidos en la región.
Arthur Posnansky, en “Tiahuanaco, la cuna del hombre americano”, cree que la última civilización de Tiahuanaco apareció
unos 14.000 años A.C. y que en algún lejano momento se produjo un fenómeno geológico de proporciones dantescas que fraccionó la cordillera de los Andes.
Posteriormente se produjo una elevación de la región del lago Titicaca hace unos diez mil años tras un hundimiento de amplias regiones de tierra.
Fue realmente una terrible catástrofe la que asoló Tiahuanaco y, si Posnansky esta en lo cierto, se produjo hace más de
12.000 años. A partir de entonces, aunque la inundación remitió, “la cultura del Altiplano no volvió a alcanzar un elevado
nivel de desarrollo, sino que cayo en una absoluta y definitiva decadencia”.
Los terremotos que habían hecho que el lago Titicaca inundara Tiahuanaco fueron solo los primeros de una serie de desastres que acaecieron en esa zona.
Aunque en un principio estos hicieron que las aguas del lago se desbordaran, al cabo de cierto tiempo provocaron el efecto
contrario, reduciendo de forma progresiva la profundidad y el área de superficie del Titicaca. A medida que pasaban los años, el nivel del lago continuó descendiendo aislando así a la gran ciudad, alejándola de las aguas que antaño habían desempeñado un papel decisivo en su vida económica.
El Centro de Investigaciones Arqueológicas de Tiahuanaco ha determinado, tras las excavaciones efectuadas en la región,
que, como mínimo, se encuentran superpuestas unas cinco civilizaciones diferentes cuya antigüedad no ha podido ser
determinada.
Todo parece indicar que la cultura Tiahuanaco permanecía en el lugar durante mucho tiempo y que no fue construida como
relatan las leyendas en una sola noche por los titanes. Cinco civilizaciones se superponen en la zona, como ya hemos visto
y puede que sea alguna más. Los miles de años que éstas representan no es fácil de calcular y más difícil aún resulta
precisar las gentes que vivieron allí, como, cuando o de dónde procedían.
Ignoramos quienes construyeron los monolitos de Tiahuanaco, aunque suponemos que fueron culturas diferentes y en distintas épocas. Pero estamos seguros de que su conocimiento geométrico en nada tenía que envidiar a los nuestros actuales, ya que resolvían problemás que a nosotros nos han costado siglos de esfuerzos.
Sabemos que con las piedras de Tiahuanaco se ha construido parte del tendido férreo de La Paz. Bloques magníficamente
labrados han servido de cimientos a numerosas construcciones y de ornamentación de las viviendas de los ricos propietarios.
El tendido de la vía férrea de Guaqui sirvió para causar más destrozos en las ruinas de Tiahuanaco. Los barrenos volaron
en fragmentos el palacio de Putuni, el complejo de Kalasasaya y las estatuas, todo lo cual, convertido en cascajos, sirvió para extender calzadas, puentes o campamentos.
Es casi cierto que el subsuelo de Tiahuanaco por una parte y el de Cuzco por otra, están perforados por misteriosos túneles
empedrados. Los indios de Tiahuanaco dicen que las chinkanas (túneles) están a un metro bajo la tierra y a veces incluso a
cuatro por lo menos. 2
También se cuentan historias de un cura que se extravió y cayó en uno de estos túneles, recorrió su interior y finalmente salió a la playa del lago Titicaca.
Tiahuanaco y Cuzco están unidas por un gigantesco camino subterráneo. Los incas desconocen quien lo construyó. Tampoco saben nada sobre los habitantes de Tiahuanaco. En su opinión, fue construida por un pueblo muy antiguo que posteriormente se retiró hacia el interior de la selva amazónica. 3
También otros especialistas consideran que Tiahuanaco cae en época de Cristo o poco menos. 4
De ser así, el período clásico de Tiahuanaco estaría ubicado seis o siete siglos antes que en las cronologías corrientes, que
lo ubican entre 1000 y 1200 d.C.
Tiahuanaco sería un resto del continente perdido de la Atlántida.
Hörbiger atribuye a Tiahuanaco…14.000 años de antigüedad y creía que en él se practicaba una mística religión de culto al
sol muy anterior al antiguo Egipto. 5
La ciencia moderna no es capaz de lograr la comprensión de una civilización tan desconocida para la mentalidad actual.
Antiguamente, el conocimiento no estaba separado de las artes, la religión o la filosofía; en el pasado se cultivaba el
conocimiento integral.
Hallamos en Tiahuanaco, características de la construcción de edificaciones que coinciden con las utilizadas en el Egipto
antiguo, como las muescas en la piedra, que indican que estos bloques de piedra fueron unidos por unas abrazaderas metálicas en forma de T. Curiosamente esta técnica de mampostería se cree que no fuera empleada en ninguna otra zona de Sudamérica.
Y sin embargo, fue empleada en el antiguo Egipto, lo que nos apunta a que tanto el primer Egipto como Tiahuanaco
compartían tecnología y, en fin, siendo lugares tan distantes en el espacio, pertenecían a una misma civilización.
Agregaba el sacerdote jesuita Bernabé Cobo que indígenas ancianos le refirieron que Tiwanaku había sido construido antes del Diluvio, lo que coincidiría de manera curiosa con la teoría de Hörbiger.
Encontramos al sur del lago Titicaca, una monumental obra, la cual nos sugiere un alto conocimiento y dominio de las ciencias, con una mása humana organizada y estratificada importante, eminentemente constituida por una población agrícola avanzada, con un alto desarrollo dentro la cerámica y objetos metálicos.
Es posible que en un tiempo tuviera contacto marítimo. Esto, basados en los restos de sedimentos marinos que no solo se
encuentran en los alrededores, sino en gran parte del altiplano boliviano. Lo anterior nos puede sugerir entonces dos alternativas: la primera, nos presentaría a los tiahuanakotas como un pueblo que llegó a esas antiguas costas y se estableció en las tierras altas andinas; la segunda nos muestra a esta civilización como originaria, pero con un alto intercambio comercial con otras culturas contemporáneas.
Si dejamos por un momento el discutir si una u otra posibilidad es más acertada y nos centramos en la esencia misma de las
ruinas como un acto de proporciones magnificas, veremos que cualquiera sea su origen, son el recuerdo máximo de
una primitiva cultura sudamericana, de la cual poco sabemos hasta hoy. 6
En este lugar existen rastros de una gran inundación, a pesar de su gran altura sobre el nivel del mar. Ocurrida hace cientos de miles de años, dejó su huella en el rostro mismo de la tierra.
En efecto, sobre la cordillera de Los Andes, a casi cuatro mil metros de altura, se encuentra una línea de sedimentos
marinos, esta línea no es quebrada sino continua, lo que deja suponer que se trata de una marca dejada por el antiguo nivel del mar. Y una de dos: o el mar llegaba a cuatro mil metros de altura, o la tierra estaba cuatro mil metros más abajo.
¿Acaso fue Tiwanaku la capital de un imperio megalítico?
Algunos lo han afirmado pero parece improbable.
Nadie asegura su origen exacto, ni su forma de vida, ni se conoce la lengua que hablaban entre ellos, porque no dejaron nada escrito. Pero lo que sí nos dejaron y se mantiene hasta ahora, son los admirables monumentos que hasta hoy sorprenden a propios y extraños.
Lo indudable es que esas esculturas hieráticas revelan una inteligencia superior, un trasfondo cósmico del arte como si
esos hombres que eternizaron en la andesita su acendrado hieratismo se propusieron dejar solamente el misterio de su
transito terreno.
Lo que más ahonda ese misterio es el pensar como esos hombres consiguieron mover, pulimentar, tallar y trasladar esos colosales bloques, el ajustado ensamble, la precisión de los ángulos, la limpieza plástica de los decorados y la perfecta
estilización geométrica.
Así como es misterioso el origen del Tiahuanaco, lo es su desaparición.
Se barajan diversas hipótesis como la de un desastre natural o la de invasiones periódicas por parte de aguerridas tribus
aymaras o la de la fusión con la última de las culturas pre - incaicas: la Wari o incluso la que conecta el fin de Tiahuanaco con el génesis del gran imperio de los Incas.
Nadie sabe, quienes fueron los tiwanakotas, su ciencia, su religión, su sentido del arte y de la vida.
Una inteligencia superior se desprende de sus construcciones pétreas, de sus esculturas hieráticas, de los símbolos y figuras ideográficas.
Esta civilización cerrada en su propio saber se enterró con sus claves orientadoras y solo nos dejo el misterio de su transito
terreno.
Por eso muchos dicen que las ruinas de Tiwanaku son un misterio, un mito incomprensible. Se conocen leyendas sobre su origen y su posterior destrucción, esas leyendas tienen alguna base real para los científicos pero hacen falta todavía
muchos más estudios, investigaciones; ayudándonos con la ciencia moderna podremos saber mucho más sobre nuestros
antepasados y con ellos nos enriquecemos más.
El hecho es que en muchos sectores de Tiwanaku parece como si todo se hubiera revuelto y destrozado sistemáticamente.
Parte de la ciudad está en tierra, y parte se encuentra bajo las aguas del lago sagrado, envueltas en el más grande misterio.


Notas
1 Ponce Sanginés, 1961.
2 Waisbard, Simone.
3 Montesinos, Fernando, 1638.
4 Ibarra, Grasso, 1955.
5 Hörbiger, Hans.
6 Finot, Enrique, 1978.


Bibliografía
- Berenguer Rodríguez, José. (2000). Tiwanaku Señores del Lago Sagrado. Santiago de Chile.
- Finot, Enrique. (1978). Nueva historia de Bolivia. Editorial Gisbert. La Paz, Bolivia.
- Hardoy, Jorge Enrique. (1999). Ciudades Precolombinas. Ediciones Infinito. Buenos Aires.
- Méndez Viscarra, Divar A. (1993). Tiwanaku síndrome de depre ciación. La Paz.
- Ponce Sanginés, Carlos. (1992). Tiwanaku: Espacio, Tiempo y Cultura. La Paz.
- Posnansky, Arthur. (1940). Tiwanaku, La Cuna del Hombre Americano. New York.
- Rivas, Marcos P. El misterio de las ruinas de Tiwanaku. Colmegna. 1983.
- Wendell, Bennett. Excavaciones en Tiwanaku. La Paz, 1956.


Recursos electrónicos
- http://www.boliviaweb.com
- http://www.incalandtours.com
- http://tiwanaku.boliviaonsale.com



Enviar a un amigo la publicación

Tu nombre:    Tu e-mail:


Info de tu amigo

Apellido:    Nombre: *

E Mail: *       Sexo: * Femenino | Masculino

Comentarios:

  • Tiwanaku: ciudad de los dioses fue publicado de la página 35 a página37 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº17
  • [ver detalle e índice del libro]

VERSITIOSDC Top 1 en Diseño | Palermo es la mejor Universidad Privada en Argentina

Prohibida la reproducción total o parcial de imágenes y textos. Términos y Condiciones