1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37 >
  4. Una historia de mi familia

Una historia de mi familia

Loncar, Magalí

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 37, Abril 2011, Buenos Aires, Argentina | 116 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

Cuando se comienza a investigar la historia de una familia, es de esperarse un amplio mundo de anécdotas, recuerdos y vivencias.

A su vez cada integrante de la familia tiene su propio punto de vista sobre los hechos, determinado por la unicidad del individuo en cuestión. Esto da lugar al interés de escuchar y compenetrarse con aquellos que llevan la sangre que corre por nuestras venas; de retroceder hasta nuestras raíces para entender nuestros orígenes.

Estando rodeados de tantas vidas reparamos en una, que se presta a compartir sus experiencias. Es la vida de Teresa Cavallo, actual jubilada de 72 años que vive con su madre en un departamento de Almagro. Los momentos más relevantes en su vida son expuestos con amabilidad y reflexión.

Desarrollo

La niñez de Teresa se desarrolló junto a sus padres y su hermana menor en la provincia de Santa Fe, en una casa cuyo fondo era inmenso dando lugar a juegos y travesuras pero también a la subsistencia a través de un gallinero y una huerta.

A sus siete años de edad se trasladaron a Capital para juntarse con su abuela en un conventillo de La Boca.

La decisión de dicha mudanza fue consecuencia de la oportunidad de progresar. Su padre trabajaba en la empresa petrolera Shell como obrero y pidió el traslado a Buenos Aires con la esperanza de un mejor porvenir; el mundo estaba en plena Guerra Mundial en el año 1942 y los obreros no gozaban de una buena posición social. Algo que Teresa destaca es que el no tener una buena posición económica nunca influyó en su educación. Las escuelas públicas capacitaban a sus alumnos de una manera excelente y debían hacerlo ya que sólo una minoría continuaba sus estudios luego del ciclo primario.

La guerra llegó a todo el mundo, incluso repercutió en nuestro país, declarado neutral, trayendo consecuencias que alcanzaron a la familia de Teresa. Los ingleses incorporaban a los ciudadanos argentinos para trabajar en los talleres mecánicos de aviación, uno de estos puestos estaba destinado a su padre.

A la familia del trabajador se le aseguraba una estabilidad económica para que la ausencia del obrero no causara mayores inconvenientes. Los padres de Teresa discutieron la posibilidad de aceptar el cargo pero priorizaron la familia por sobre el éxito laboral, que implicaba un riesgo considerable. De esta manera Vicente –el padre de Teresa– rechazó el puesto.

La historia volvió a cruzarse abruptamente en sus vidas cuando en 1946 Juan Domingo Perón asume la presidencia de Argentina. Teresa lo define como una revolución a nivel social que modificó los hábitos familiares desde un plano económico, principalmente. El rubro de los obreros adquirió una participación social hasta ese momento nunca antes vista. Sin embargo, Vicente no estaba conforme con ciertas decisiones sindicales y se valió del gran impulso en el país para independizarse y convertirse en camionero.

Cuando Teresa terminó la primaria, abandonó el secundario en su primer año. Sus razones dicen ser varias. Debido a la falta de adaptación, el desinterés y la imposibilidad de obtener ayuda de parte de sus padres quienes eran analfabetos, ella decidió enfocar su vida de una manera diferente.

Su madre, llamada Teresa, no aprobó esta decisión pero ante la imposibilidad de revertirla presionó a Teresa a hacer un curso de corte y confección, tarea que obedeció con desgano y aburrimiento. Al término de este curso, Teresa se dispuso finalmente a encontrar su camino, y así se decidió a estudiar lo que era de su interés: piano, dactilografía, taquigrafía e inglés, que dominaba casi a la perfección. Con esas herramientas consiguió su primer trabajo como empleada administrativa en Galve, una empresa metalúrgica.

Cuando Teresa alcanzó la meta de un empleo respetable, nacieron en ella inquietudes literarias y agradecida de poder dedicar su tiempo a la lectura y el teatro comenzó a ser autodidacta a la hora de incorporar nuevos conocimientos. Su crecimiento cultural abrió las puertas en su nuevo empleo como secretaria multinacional en “Goodyear”. En esta empresa ascendió durante los sucesivos veinticinco años hasta llegar a un óptimo cargo como secretaria bilingüe.

A pesar de los avances que logró, nunca olvidó a su familia y por este motivo intentó colaborar con ellos en la sustentabilidad económica. Lograron mudarse a sucesivos departamentos e incluso pudo realizar numerosos viajes. Siempre priorizó el viajar dentro de Argentina ya que quería conocer el país del que su padre, como camionero, había descripto maravillosamente.

Parte del ocio fue gracias a que Teresa contaba con un empleo estable, se estilaba entrar en una empresa y jubilarse en la misma; por lo tanto podía planificar a largo plazo. Lo que no se planificó fueron los vaivenes políticos de aquellos años. En el 70’ la política cambió con la revolución de Videla y la empresa donde Teresa había trabajado veinticinco años de su vida, estaba a punto de declararse en bancarrota.

Cuando se vio desempleada comenzó a instruirse en cursos de taquigrafía en inglés, además de saber utilizar máquinas de escribir del tipo Remington. Sus cualidades eran útiles y a través de un aviso del diario en una agencia de trabajo, comenzó su nuevo empleo en la empresa Techin, otra multinacional donde logró familiarizarse con las nuevas tecnologías; siendo este su último trabajo antes de jubilarse. Hoy en día elige dedicarse a su hogar y a cuidar a su madre, disfruta de actividades simples, como la lectura y la jardinería.

Haciendo una auto-evaluación, afirma haber actuado correctamente con su familia y semejantes, respetando los valores que le fueron inculcados desde la más tierna edad. Al no tener hijos se puede dar lugar a que las personas crean que le faltaron cosas por vivir, pero afirma no arrepentirse de sus decisiones ya que en su camino de vida su corazón siempre se sintió completo.

Conclusión

Vemos que Teresa es una mujer madura y reflexiva, que tuvo una niñez sin privilegios pero llena de amor. Sus padres le inculcaron valores que ella valora constantemente y que determinaron las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Los mismos que trabajaron para sacar su familia adelante, inculcando en Teresa la necesidad de auto-superarse.

A pesar de no estar de acuerdo con la enseñanza secundaria intentó avanzar socialmente con esfuerzo en el trabajo y en familiarizarse con la cultura. Los cambios políticos y sociales afectaron en su núcleo social y a ella misma, en ocasiones de manera desfavorables, pero también dando oportunidades al progreso. Rompió los esquemas de no formar una familia y priorizar los estudios por sobre los placeres personales; sin embargo, es una persona feliz que no tiene miedo de enfrentar la vida y luchar por sus sueños, aquí radica la base de su felicidad.


Una historia de mi familia fue publicado de la página 14 a página15 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ver detalle e índice del libro