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La vida de una luchadora

Awada, Nadine

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 37, Abril 2011, Buenos Aires, Argentina | 116 páginas

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Introducción

Ser una mujer empresaria e independiente a los setenta años, en el país en donde vivimos, no es habitual. Menos aún, proviniendo de una familia árabe. Mi abuela Pomi Awada nació en una familia humilde, tuvo hijos de adolescente y supo cómo salir adelante montando su propia empresa de indumentaria.

Sus ganas de salir adelante en situaciones difíciles hacen de Pomi una mujer admirable, un ejemplo a seguir. De joven, apenas tenía dinero para vivir y fue capaz de crear su propio emprendimiento; hace unos años le diagnosticaron una enfermedad y gracias a su optimismo y voluntad pudo superarla.

Hoy en día, ocho de los integrantes de mi familia trabajan en el rubro textil, por lo cual me pareció interesante investigar más sobre la vida de esta persona que fue quien empezó con este negocio, uniendo a sus descendientes por la misma pasión.

Investigación exploratoria

A principios de la década del 30, un inmigrante sirio dejó su país natal para probar suerte en Argentina. No sólo se despegó de sus orígenes sino que también abandonó a su mujer e hijas. Una vez en Buenos Aires, conoció a Julia y al poco tiempo contrajeron matrimonio. Tuvieron cuatro hijos. La mayor, mi abuela.

Mi abuela Pomi nació el 24 de abril de 1936. Se crió en Morse, provincia de Buenos Aires. Estudiaba en una escuela pública y por las tardes tomaba clases de corte y confección. En la década del 50 se trasladaron a Buenos Aires.

La historia que me interesa contar es la forma en que Pomi se fue introduciendo en el mundo de la moda. Esta etapa de su vida tiene sus comienzos alrededor de los años 50, cuando conoce y se casa con Abraham Awada. Gracias al diseño de indumentaria, ella pudo llevar adelante una familia. Acostumbrada a vivir con pocos recursos y sin haber cursado el secundario, Pomi fue capaz de crear su propia empresa. Hoy en día, tres de sus cinco hijos y dos de sus nietas trabajan en el rubro de la vestimenta. Sin lugar a duda fue mi abuela la pionera de esta familia de diseñadores, lo cual me llena de orgullo y me incentiva a querer indagar más sobre sus comienzos como modista.

Para poder ubicarme en esta etapa de su vida, investigué acerca de los hechos que acontecían en ese momento.

Aspectos internacionales

Los años 50 se caracterizaron por sus grandes acontecimientos a nivel político. El fin de la Segunda Guerra Mundial afectó prácticamente todos los aspectos de la sociedad. La Guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética generó un clima tenso. Mao Tse Tung triunfó con el comunismo en China.

Fidel Castro triunfó con la Revolución Cubana tras derrotar a Fulgencio Batista.

Fue en esta década, tras la victoria de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, cuando se produjo un rápido desarrollo industrial y un auge económico que generó un gran consumismo en Norteamérica.

El fin de la guerra también dio lugar a nuevas corrientes artísticas.

Surgió el expresionismo abstracto, interpretado por reconocidos artistas como Jackson Pollock y Barnett Newman.

Tal como lo hizo con los aspectos económicos, políticos y sociales, el fin de la Segunda Guerra Mundial también afectó a la moda. En pleno auge económico, las mujeres americanas seguían las tendencias al pie de la letra. Se peinaban, maquillaban y vestían con lo último que ofrecía el mercado.

Fue también en esta década, cuando se produjo el auge de Dior. En el año 1947 realizó su primer desfile de alta costura.

Sus diseños se caracterizaban por marcar las cinturas “avispa” y por las faldas con mucho volumen, tipo plato. Aunque muchos lo criticaron, ya que consideraban una ofensa el uso de tanta tela en momentos de escasez debido a la guerra, la mayoría de las personas del mundo de la moda se deleitaron con sus creaciones y hasta le dieron nombre a este nuevo estilo. Lo llamaron el “New Look”.

Aspectos nacionales

Por otro lado, en Argentina, los años 50 comienzan con la clausura de decenas de diarios opositores al gobierno. Otra decisión que se tomó en este período fue que la mitad de la música de radios y espectáculos debían ser nacionales, lo cual sirvió para la promoción de artistas argentinos.

Por primera vez en el país, en las elecciones del año 1951 las mujeres tuvieron el derecho de voto, el mismo año en que Canal 7 comienza a transmitir por televisión.

En el año 1952, el país recibe la triste noticia de la muerte de Eva Perón. En medio de una crisis económica, el gobierno estimula el bajo consumo, restringiendo algunos de los productos mas comprados por la población, como la nafta, carne y energía. En medio de conflictos entre el gobierno y la iglesia, en el año 1954 se sanciona una ley que aprueba el divorcio.

Al año siguiente, la enseñanza religiosa es eliminada de las escuelas, lo que genera malestar en la iglesia y consecuentes marchas de protesta.

En 1955, la dictadura militar destituyó a Juan Domingo Perón mediante un golpe de Estado, al cual llamaron Revolución Libertadora. Lonardi asume como Presidente, sin embargo, como muchos de los antiperonistas consideraban que no tenía la fuerza suficiente como para “desperonizar” al país, al poco tiempo es removido del poder y reemplazado por Eugenio Aramburu. Fue en este momento cuando el país entró en una etapa de mayor represión. En la presidencia de Aramburu se da de baja la ley de divorcio, se crea la empresa Ferrocarriles del Estado, la argentina adhiere al F.M.I y se dispone un aumento de salario mínimo. Finalmente, en el año 1958 Frondizi asume como Presidente y tuvo que sobrellevar un gobierno con muchas huelgas y malestar en la población.

En este marco histórico, mi abuela comenzó con su trabajo como diseñadora. Eran momentos difíciles en el país. Sin embargo, gracias al derecho de voto, fue uno de los momentos mas importantes para las mujeres argentinas. Uno de los momentos más importantes en la vida de Pomi Awada.

Relato escrito

Esta es la historia de Pomi Awada, esta es la historia de una luchadora. De una mujer fuerte y valiente que encontró en el trabajo el curso para transformar su vida. También es la historia de una familia unida por el trabajo y por el empuje de una mujer que dejó su impronta en el mundo que le tocó vivir. Su familia y su empresa crecieron y se transformaron con ella.

La historia comenzó en la década del 30, con el inmigrante sirio Don Saleh Baker. Provenía de una familia de comerciantes en Siria, así que también se dedicó al comercio en Buenos Aires. Cuando llegó a nuestro país, un hombre no demasiado joven, la gente de su colectividad le comentó que había una familia de origen sirio con muchas mujeres. Le aconsejaron que se acercara a la casa de los Yesi, en Lanús, seguro que iba a conseguir una novia allí. Así Saleh conoció a Julia, con quien se casó y tuvo cuatro hijos, la mayor, mi abuela Pomi.

Pomi nació el 24 de abril de 1936. Al poco tiempo la familia se mudó a un pueblito en el campo, llamado Morse, cerca de Junín, en la provincia de Buenos Aires. En este pueblo Pomi pasó su infancia. Estudiaba en la escuela pública frente a la plaza y por la tarde tomaba clases de corte y confección. A pedido de Julia, que quería un mejor futuro para sus hijos, la familia Baker se mudó a Buenos Aires alrededor de los años cincuenta; en donde Pomi conoció a Abraham Awada, un soltero de treinta años quien al conocerla decidió cambiar el rumbo de su vida y asentarse. Al año siguiente, en septiembre de 1953 se casaron, Pomi tenía diecisiete años.

Esta pareja de recién casados compró un local en la calle Almirante Brown, en Villa Ballester, que tenía en el fondo un lugar para vivir. Así comenzaron tanto su vida matrimonial como comercial. Al local lo llamaron “La Reinita” y pusieron allí un comercio de ropa para chicos. Un día, un proveedor no les entregó la mercadería a tiempo y Pomi tuvo miedo de quedarse sin nada para vender, entonces tomó una iniciativa sin saber que estaba dando un paso que la marcaría por el resto de su vida… Abraham Awada había recibido unos rollos de tela como parte de pago de una deuda, y Pomi decidió que era el momento de hacer algo con ellos. Desarmó uno de los vestiditos que mas vendía, copió el molde e hizo una muestra. Como vio que le había salido perfecto, decidió cortar el resto de los géneros y transformarlos en más de esos vestiditos. Las ventas resultaron un éxito, y el margen de las ganancias, mucho mejor.

Tuvieron en esa época un golpe de suerte que usaron con mucho criterio. Los amigos de la calle Almirante Brown habían organizado una rifa, Pomi y Abraham se ganaron el premio mayor, un auto. Abraham no dudó en venderlo e invirtió todo el dinero en comprar mas géneros. A partir de entonces, transformaron el taller del fondo en un taller, se mudaron a media cuadra y lanzaron una marca de ropa femenina, la cual recibió el nombre de Awada.

Las prendas de Awada se vendían en cantidad y Pomi se sentía orgullosa de ver sus creaciones por la calle. Sin embargo, todavía quería ir por más. Awada había llegado a su techo como fabricante que vendía a boutiques y revendedores, por eso decidieron abrir un local de venta directa al público en el shopping Alto Palermo. Ese fue el primero de varios que existen hoy en día.

Los hijos de Pomi la han acompañado siempre en su trabajo.

Primero fueron Kemel y Zoraida. Después de 18 años, Kemel volvió a las raíces familiares y comenzó a fabricar ropa de chicos, formando su propia empresa; Zoraida dejó la fabrica para ocuparse de su familia, pero unos años después se volvió a insertar; Juliana terminó el colegio y comenzó a trabajar con su madre; al poco tiempo, Leila también decidió unirse.

Aunque cuenta con la ayuda de todas sus hijas, Pomi no deja de ir a trabajar ni un solo día, siendo la primera que llega y la última que se va.

Hoy, Pomi tiene setenta y dos años y es mucho lo que ha vivido. De la vida de campo se acomodó a la ciudad; de una tienda de barrio montó una empresa; tiene cinco hijos y por ahora trece nietos. Viajó por el mundo, superó una enfermedad y va por más. Siempre hay mucho por delante cuando se trata de Pomi Awada. Para esta mujer, la vida es una etapa que recién empieza. Esta es la historia de Pomi Awada, esta es la historia de una luchadora.

Conclusiones

Investigar sobre una historia familiar es una buena forma de conocerse uno mismo. A través de este trabajo pude aprender un poco más sobre mis orígenes, acercándome a mis seres queridos. Saber más en detalle sobre quienes me rodean me sirvió para poder entender algunos aspectos familiares que antes desconocía.

En un principio, pensé que me iba a resultar más complicado poder obtener los datos necesarios para armar el proyecto, sin embargo, me di cuenta que el interés no era únicamente mío, sino que toda mi familia aportó para que se llevara a cabo. Esto me demostró que a todos nos interesaba recordar momentos pasados.


La vida de una luchadora fue publicado de la página 29 a página31 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

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