1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37 >
  4. En casa siempre es verano

En casa siempre es verano

Rodríguez, Kelly

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 37, Abril 2011, Buenos Aires, Argentina | 116 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Síntesis

Esta es la aventura de un viaje que transporta vidas dentro del equipaje. Cinco destinos, ahora distantes, que se entrelazan en un mismo sueño: un futuro sin tildes políticos, ni ataduras en ideales ajenos.

Abandonamos nuestros hogares en la búsqueda de nuestras propias historias. Los motivos que obligaron al futuro de un linaje a establecer raíces en tierras extranjeras, estallaron entre los deseos y metas de un mejor porvenir. Un futuro incierto se extendió sobre Venezuela, con el discurso que dictó la Revolución.

Este es el relato de cómo mi familia se esparce en tierras extranjeras y nos une más que los recuerdos, el deseo de un reencuentro.

Conclusión

Durante muchos años de colegio, nos explicaron que la historia se calificaba en base a la repetición en forma de espiral.

Nunca podría considerarse cíclica, al no poder repetirse.

Los años de experiencias, más allá de las teorías, me han hecho dudar ese razonamiento. Mi familia es producto de la migración, a manos de la fuerza y la represión. Un hombre que huyó del caos y el declive de su país. Se hospedó en las calurosas tierras venezolanas y forjó un hogar. Hogar del que los cinco nietos de ese señor nos sentimos orgullosos de pertenecer. Pero hoy, razones similares (nunca idénticas) obligaron al producto de su amor y esmero, a abandonar su raíz para probar suerte en territorios extranjeros.

No duele el clima, el olor, las calles, los colores, los sonidos, las costumbres. Todos los seres humanos somos capaces por naturaleza de adaptarnos a las más engorrosas situaciones.

Duele dejar el hogar. La sonrisa de un padre ansioso por verte llegar, la bendición de una madre justo antes de cruzar la puerta para salir. El grito de un hermano que no encuentra las llaves de su auto. El olor del café que prepara una nana para consentir tu larga noche de estudios, hasta el ladrido del perro cuando estas por llegar. Esas son cosas que un extranjero, como yo, hoy no puede disfrutar.

Anhelo con fuerzas el regreso a casa, aunque disfruto sobremanera esta nueva experiencia. Vivo “el soy de aquí, soy de allá”, que enarbola el emigrante en las afueras de su patria, pero que realmente sólo disfraza la disyuntiva de sentimientos ante la pertenencia. Repito con énfasis mi hipótesis. La historia se repite de generación en generación como la herencia.

Los destinos se llevan grabados. Quizás mis nietos, algún día pensarán como yo. Mientras tanto, yo disfrazo como todos, el verdadero hecho de “no ser de acá, ni de allá”.


En casa siempre es verano fue publicado de la página 61 a página61 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ver detalle e índice del libro