1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37 >
  4. Historia de un azuleño

Historia de un azuleño

Teruggi, María Agustina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 37, Abril 2011, Buenos Aires, Argentina | 116 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Síntesis

La historia que narro en este trabajo es la biografía de mi abuelo.

Todo comienza en 1887 cuando nace en Áscoli Picceno su padre, de nombre Modesto Talamonti. A los diecisiete años se convierte en inmigrante italiano y años más tarde, fruto de su esfuerzo y ahorros, logra trasladar a su familia junto con él.

En 1919 conoce a Josefa Rosa con quien se casa y tiene cuatro hijos. En 1935 nace Adolfo Talamonti, mi abuelo. Su nacimiento se produjo en la chacra de la familia, en Azul, donde vivió gran parte de su infancia. Allí comenzó la primaria en la escuela rural Nº22. En 1943, Modesto rentó dos casas en el centro de la ciudad y debió sufrir su primer cambio de escuela. Ingresó a sus ocho años en la escuela Nº17. Frente a su nuevo hogar, se encontraba el club deportivo Barracas donde mi abuelo asistía diariamente y fue campeón de billar.

Al terminar el primario, sus padres lo cambian de colegio para ingresar en la escuela Normal, de la cual se egresaba con el título de maestro. Pero en 1950 la familia se muda a La Plata por la instalación de un horno de ladrillos que realiza Modesto.

Mi abuelo, ingresa al Normal 3 de esta ciudad de donde egresa a sus dieciocho años como abogado, profesión que ejerce actualmente.

A los veinte años ingresa en el servicio militar obligatorio en el que permaneció un año (1955-56), haciéndose partícipe de la Revolución Libertadora.

A dicha edad Adolfo, conoce a Alicia Baldasarre, mi abuela.

Se ponen de novios en 1954 y tras nueve años finalmente se casan. Tiempo más tarde, logran adquirir su propia residencia, en la que actualmente viven. Finalmente tienen cuatro hijos, dos mujeres y dos varones a los que llamaron Gabriela, Javier, Bernardo y Mariana. Es el día de hoy que llevan cuarenta y siete años de casados. Sus dos hijos varones, siguieron la profesión de su padre y en cuanto a las mujeres, Mariana se dedica a la docencia en Matemática y Gabriela a la geografía.

Conclusión

Tras tanta trayectoria de vida, mi abuelo aún conserva los valores aprendidos en su infancia y la importancia del esfuerzo y la perseverancia transmitida por su padre, principios con los que de la misma manera educó a sus hijos y guía a sus nietos.

Quise relatar esta historia con el objetivo de compartir un concepto de la vida que ideé yo misma. Se trata de pensar a la vida como una “trayectoria”, comparándola con una película, en la cual cada escena, por más insignificante o sencilla que parezca, por algo existe y tiene su lugar. Cada acto lleva a otro y cada uno es consecuencia del anterior y causa del siguiente.

Por ejemplo, si en el tan remoto año de 1887, Modesto no hubiera tomado la decisión de viajar a Argentina, simplemente la historia narrada no hubiera ocurrido y ni siquiera yo estaría presente, tal como soy.

Asimismo cada experiencia vivida en el pasado fue formando nuestro presente, tal como nuestro presente formará el futuro.

Pero las películas también poseen escenografía y personajes, el principal y los secundarios. En la vida, la escenografía se transforma en los ambientes en los que vivimos el día a día. El personaje principal somos nosotros, y los secundarios las personas que nos rodean. Todos ellos, influyen en nuestro presente y en la personalidad que vamos formando con el paso del tiempo.

Para poder concretar este relato, recurrí a la fuente de información más directa, mi abuelo. Sinceramente había muchas anécdotas y experiencias que él vivió, que yo desconocía y no se me hubiese ocurrido preguntarle si no me lo exigía este trabajo. De tal manera pude incluso conocer mejor a mi abuelo, ya que uno quizás se estanca en el presente sin mirar hacia atrás que es lo que más peso tiene en la vida y muestra quiénes somos. Pero no sólo me generó algo a mí, sino que el proceso de recopilar la información, hizo que mi abuelo, repasase toda su vida, hasta su más tierna infancia reviviendo, quizás, más los buenos momentos que los malos. Recordó a su familia, a sus escuelas, amigos, todos los lugares en los que vivió y las diferentes formas de vida por las que pasó. Mi abuela también participó, brindando más información y dando su punto de vista, por lo cual también se generó en ella la misma nostalgia que en mi abuelo.

Esta fue la trayectoria de vida de mi abuelo, que me hizo en parte recapacitar y me incentivó a esforzarme por un futuro mejor, sabiendo que hasta el más pequeño acto cuenta. Y espero haber generado lo mismo en quienes han leído mi relato.


Historia de un azuleño fue publicado de la página 90 a página90 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ver detalle e índice del libro