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Madre no siempre hay una sola

Benavides, Magdalena

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Segundo Cuatrimestre 2010

Año VII, Vol. 37, Abril 2011, Buenos Aires, Argentina | 116 páginas

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Síntesis

Esta historia habla sobre Iris de las Mercedes Silva Muñoz, mujer chilena que trabajó en mi casa por más de 10 años y que yo considero una de las personas más importantes e influyentes en mi vida. La idea es plasmar todo su paso por la familia a lo largo de los años, el movimiento laboral que tuvo a lo largo del clan Benavides-Alvarado, pero por sobre todo abordar la incidencia que tuvo esta mujer en mi vida y en la persona que soy hoy en día.

La idea es comenzar a escribir el texto a partir del cuestionamiento de la idea de la frase “Madre hay una sola”, ya que yo al menos difiero de ella, puesto que considero que ella también ha sido como una madre para mí pues como mencioné anteriormente ha sido clave en mi formación como persona.

La historia comienza relatando cómo se desarrolla mi familia luego de mi nacimiento, los distintos traslados geográficos que vivimos por temas laborales; y cómo luego surgió la necesidad de una ayuda extra en casa, lo que nos lleva a conocer a Iris, sin jamás sospechar cuantos años, anécdotas e historias nos unirían a lo largo de nuestras vidas. Luego de algunos quiebres en la familia, Iris permanece ligada a nosotros pero comienza rotar por distintos núcleos

Conclusión

La historia no tiene un final rotundo, pues Iris hasta el día de hoy está presente en mi vida. A pesar de que ya no vivo con ella ni trabaja con nuestra familia, sigue siendo una persona muy presente en nosotros y sobre todo en mí. Ahora, el 30 de noviembre será su cumpleaños, por lo que me parece muy emocionante el gesto de presentar este trabajo a sólo días de su natalicio.

No hay día que pase sin que yo la recuerde, pues siento que gracias a ella (y a mis padres, por supuesto) soy la persona que soy hoy en día. Sin duda, será una de las primeras personas que visite en cuanto regrese a Chile. Y aunque escriba doscientas páginas más sobre nuestra historia, nada podrá hacerle justicia a la gran mujer que es.

Personalmente, el escribir la historia presentó distintas dificultades, no sólo en la obviedad de los requerimientos técnicos, puesto que no soy gran escritora, sino que complejidades más bien personales. El tema de estudiar a distancia es difícil, se extraña muchísimo a la familia y a pesar de ser yo quien decidió estar acá y soy muy feliz con ello, eso no quita que sea un camino duro donde te pierdes de compartir muchos momentos familiares y amistosos. Por ende, el escribir esta historia me resultó duro pues me hizo pensar mucho en cuanto extraño a toda mi familia que está lejos.

En cuanto a lo sucedido en el aspecto técnico, lo más complicado fue realizar contextualizaciones políticas y sociales puesto que a pesar de que algunos momentos de la historia se entrecruzan con la brutal dictadura militar, gracias a Dios ninguno de mis familiares se vio mayormente afectado por este suceso, lo que dificultó el contextualizar el relato.

A modo de conclusión, podemos señalar que hablar sobre temas familiares no siempre resulta fácil puesto que toca las fibras más íntimas de cada uno. Pero no por eso es mala idea realizar el ejercicio de intro y retrospección.

¿Conclusión personal? Los lazos familiares no son sólo sanguíneos, el cariño y la confianza son dos virtudes que se cultivan con amor y paciencia. Puedo decir con tranquilidad de que tengo la suerte, la alegría y me enorgullece decir que yo, Magdalena Benavides, tengo dos madres, y dos muy buenas madres.


Madre no siempre hay una sola fue publicado de la página 94 a página94 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº37

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