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El vactor y las escenografías virtuales dentro del contexto fílmico de Titanic (1997)

Moscoso, María José

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la imagen. Edición IV. Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año V, Vol. 21, Mayo 2009, Buenos Aires, Argentina | 157 páginas

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Lo virtual no puede remitirnos a la realidad como el concepto más básico que entiende el humano sobre lo que lo rodea y siente tangible. Alude a una realidad que se encuentra creada por una computadora, una simulación que nos concierne en tanto nos penetremos en ella. En el film Titanic (James Cameron, 1997) prácticamente no existe una escena continua en la que no intervenga la informática, tanto para crear efectos digitales (DFX), como efectos visuales (VFX) generados por ordenador haciendo uso constante de la tecnología 3D y composiciones digitales. Así, “el cine se vuelve un esclavo del ordenador”. (Manovich, p. 120).

Las nuevas tecnologías han logrado una incorporación en el campo de la comunicación de tal manera que afecta los modos de producción y los modelos. El cine ha sido uno de los primeros medios en rentabilizar la creación de entornos y personajes virtuales recreando escenas imposibles. Los espacios virtuales y la simulación tridimensional hacen una entrada masiva en el cine, no solo en el cine de animación o en los géneros fantásticos, las ficciones científicas o futuristas, sino también en los géneros realistas más convencionales.

La Digital Domain (DD), una empresa estadounidense especializada en postproducción cinematográfica, utilizó ordenadores equipados con Linux para la elaboración de los efectos visuales, llevando a cabo la puesta en marcha del sistema informático que reconstruyó el viejo barco sobre los fotogramas de la película. Los espacios virtuales representados se hicieron posibles gracias a la tecnología del ordenador digital, actualmente utilizado en casi todas las producciones cinematográficas.

La simulación digital del movimiento del agua y las escenas submarinas requerían alta capacidad de proceso y un elevado número de máquinas trabajando en paralelo. Uno de los principales inconvenientes era recrear de alguna forma las escenas submarinas, y desde la primera escena empiezan a aparecer ante nuestros ojos efectos de algún tipo; por ejemplo: los robots submarinos que se dirigen hacia el barco fueron creados en simulación 3D, y cada una de estas escenas inicia o finaliza con fundidos y transiciones digitales, ya que por medio de ellas se nos introduce a los interiores del barco. Algunos de estos objetos, como la bañera que se encuentra en los restos del barco hundido a 3.500 metros de profundidad o la chimenea de la habitación de uno de sus personajes, fueron simulados en un ordenador para lograr la compatibilidad a la hora de superponer las imágenes o retocando de forma digital la iluminación para conseguir los efectos requeridos, otorgándole al espectador la posibilidad de navegar en espacios submarinos. En la actualidad, los espacios reales están perdiendo presencia frente a nuevas formas de representación que denominamos virtuales:

“No se puede pedir a unos cuantos centenares de personas que se embarquen con un equipo de filmación para navegar hasta el fondo del mar y, sin embargo, hemos conseguido filmar de tal manera como para haber podido transportar aquellas sensaciones y mostrarlas a la audiencia en la superficie”. (Cameron, 1986).

Otra escena que requiere ser mencionada por su magnífico trabajo, es aquella en la que se puede observar al Titanic saliendo del muelle desde un plano frontal, al inicio de la película, donde se puede apreciar la inmensidad del barco y la multitud de personas despidiéndose de la gente del puerto. Esta escena fue construida por medio de la composición fotográfica de un barco en miniatura junto a una numerosa cantidad de extras sobre pantallas verdes y pinturas que simulan los fondos del mismo. Los pasajeros son personas creadas virtualmente, conocidos también como vactors. Estos personajes fueron animados por House of Moves de Digital Domain. Este tipo de recurso desecha por completo el espacio físico y todas las acciones reales tienen lugar en un espacio virtual, haciendo posible la creación de nuevos espacios y cuerpos a través de una máquina. Las escenografías virtuales, además de representar la realidad, también pueden construir un mundo irreal.

Otra escena que demuestra el alto grado de trabajo digital es el plano de la parte inferior del barco, rodeado por barcos miniatura que navegan a su alrededor. Cada una de estas embarcaciones marítimas largan humo y en el fondo se puede apreciar el muelle pintado, antes mencionado. Este es un plano que en el espectador causa una sensación emocional muy realista a pesar haber sido en su totalidad construido de forma digital.

Una de las cuestiones que más llama la atención en el film, es la utilización de la gran cantidad de extras y especialistas que aparecen, y los espectaculares efectos que se producen con estos, principalmente en escenas de alta tensión con personas cayéndose desde alturas increíbles, chocando contra objetos, o simplemente desplazándose por el barco. Aunque la película contaba con un gran número de extras, muchos de estos fueron remplazados por sus homólogos digitales a la hora de plantear escenas extremadamente peligrosas utilizando técnicas 2D y 3D y sobre todo de captura de movimiento que pretendía el realizador. Una de las dificultades que se presentan al realizar modelos 3D humanos en el ordenador es lograr movimientos que parezcan reales con ellos, ya que se requiere una gran cantidad de complejos movimientos de masa y equilibrio que son difíciles de lograr. Para facilitar esta labor se recurrió al uso de la técnica de captura de movimiento, que consiste en transmitir a la figura simulada en 3D el movimiento de actores reales.

En la película se utiliza esto casi de manera continua, sobre todo cuando hay escenas donde el barco no es real y hay que sustituirla por modelos en miniatura o 3D. Para otorgarle un mayor realismo se añaden personajes virtuales en 3D, como por ejemplo la niñera que aparece con un bebé y su carrito, y los personajes moviéndose por cubierta o despidiendo al barco del puerto. Sin embargo, una vez conocidas estas técnicas y observando detenidamente estos movimientos en la película, se llega a encontrar un movimiento un tanto robotizado de estos personajes. Es necesario mencionar que la escena que más uso hace de esta tecnología se ubica en el final del film: la del hundimiento del barco. Los personajes resbalan continuamente golpeándose con artefactos de la gigantesca embarcación. No obstante estas posibilidades que ofrece la imagen digital, se necesitaba conseguir efectos de realismo y darles una veracidad tan exacta a lo real como fuera posible.

El cine digital permite una gran libertad en la composición de escenas y secuencias con la ayuda de las imágenes de síntesis: puede crear personajes híbridos reales y virtuales, permite todo tipo de trucajes y efectos visuales espectaculares.

Además, los actores virtuales o actores generados por ordenador, constituyen una nueva alternativa para la realización de escenas de alta peligrosidad, evitando así poner en riesgo a los actores reales. También son de gran ayuda para lograr el doblaje de acciones peligrosas cuando se las requiere.

Este proceso técnico y artístico ofrece algo nuevo y distinto al cine clásico puesto que no solo se trata de un nuevo formato y un nuevo soporte, nuevas formas de edición y de postproducción, sino que implica un nuevo modo de representación, o de no representación, de la realidad. Por ejemplo: otra de las técnicas utilizadas a lo largo de la película son las transiciones denominadas “3D morphing”, que consisten en la transformación de una imagen en otra haciendo coincidir bloques de pantalla inicial, y transformando el contenido de cada uno de ellos en los de las figuras equivalentes de la imagen final. Este sistema ha logrado un alto nivel de calidad y prácticamente son utilizadas en la actualidad para lograr transformaciones, economizando en gran escala el tiempo en cine, sobre todo al equipo que se encarga del maquillaje de los actores en un rodaje. Un escena donde se puede ver claramente la utilización de estos medios de transformación es la escena en la que Rose (Kate Winslet) pasa de ser una mujer joven a una de edad avanzada, construida a partir de su mirada. El espectador visualiza toda la secuencia de destrucción y reconstrucción de la imagen. Toda realidad puede ser modificada, alterada o simulada gracias a las nuevas tecnologías digitales.

Los ordenadores son lo suficientemente poderosos para generar mundos virtuales análogos al mundo físico real. Sin embargo, muchas veces estas creaciones requieren de un trabajo durante el rodaje para hacer posible su labor durante la postproducción. Por ejemplo: el recurso de la pantalla verde es otro elemento que el realizador utiliza para lograr su obra maestra, existe una escena en la que se puede apreciar el uso de la pantalla verde para posteriormente lograr una imagen perfecta en sus dimensiones y construcción. Es importante para hablar de este método de la secuencia en la que Jack (Leonardo Di Caprio) enseña a Rose la sensación de volar desde la proa del barco en supuesto movimiento. Para esta escena se rodeó de pantallas verdes a la representación del barco en miniatura del Titanic; el agua que se aprecia alrededor del modelo en la película fue en su totalidad creada digitalmente con un software llamado Arete y se combinó posteriormente con olas y salpicaduras de agua tomadas de la realidad. La cámara se mueve simultáneamente logrando una sensación de vuelo de helicóptero sobre toda la cubierta del barco a medida que va mostrando a la tripulación que se desplaza sobre ella y finaliza en un plano del capitán del barco. Esta secuencia no contiene ningún elemento real, la gente que se aprecia en la lejanía son personajes virtuales, animados por el sistema de la DD y puestos sobre escena por el equipo de 3D.

El equipo de trabajo, para lograr estas escenas, utilizó pinturas digitales del cielo, aves virtuales que sobrevuelan la embarcación y el humo que sale de las tres chimeneas centrales del barco. En el film aparece una escena posterior donde Jack y su amigo italiano admiran el paisaje a su alrededor; ésta es una secuencia lograda nuevamente por la Digital Domain: la cámara realiza un movimiento un tanto circular por encima de la cabeza del personaje asomado en la borda. Para lograr esta simultaneidad de acción del personaje y el movimiento del barco, se tuvo que rodar de forma separada el movimiento del barco sobre el agua en una representación del mismo en miniatura y los actores rodaron sobre pantallas verdes simulando el mismo movimiento con la cámara, requiriéndose así una ardua labor digital ya que se simula la vista subjetiva de Jack sobre una cantidad de peces que nadan y brincan en el océano. Esta toma fue realizada con delfines reales y en algunos momentos recreados digitalmente para lograr primeros planos de los mismos. Se recurrió al trabajo que ofrece Hammerhead Producctions, que crea delfines virtuales para lograr el movimiento preciso de los animales.

Hoy en día existen verdaderos especialistas en animación computarizada, haciéndonos creer como reales a los dinosaurios de Jurassic Park,y dotando de realismo a los hombres y mujeres que luchaban por no hundirse en el océano junto al Titanic. El hundimiento del barco es quizá una de las escenas más extraordinarias rodadas en la historia del cine; el realismo que alcanza en los momentos en que el barco se parte en dos y la gente empieza a caer por el agujero que se genera en el medio, es sin duda una escena que requiere ser destacada por su trabajo realizado por medio del ordenador. La mitad del barco fue construida en la realidad, como mencionamos anteriormente, pero en esta escena la otra mitad del barco está producida en 3D y modelos miniatura. El escenario estaba montado sobre pistones hidráulicos, los cuales generaban el levantamiento del barco simulando el acontecimiento del RSM Titanic. Para lograr la simultaneidad de imágenes se tuvieron que superponer más de tres imágenes: la superficie del mar, los personajes cayendo, los personajes principales que aparecen durante todo el acontecimiento y la estructura de barco. El sistema que se utilizó requería que la mitad de la acción la hicieron los personajes reales; sin embargo estos se desplazan hasta caer en una colchoneta para luego ser sustituidos por figuras humanas realizadas en 3D (personajes virtuales) y posteriormente golpeando estas figuras con las partes superiores del barco creadas digitalmente.

Otra toma que requiere de un abordaje explicativo es la del barco partiéndose en dos. La proa del barco se inclina por el peso excesivo que hace que se parta en dos desde la cubierta.

Toda la escena es construida por la Digital Domain usando un barco miniatura en agua real, creando elementos de salpicadura real y generando por ordenador pasajeros que abarrotan la cubierta. La tridimensionalidad, los efectos de hundimiento, la continuidad ilimitada del espacio, y los efectos sensoriales generan otro tipo de experiencia de recepción que va más allá de la experiencia ficcional y diegética de la naturaleza visual.

Una vez cumplido el desastre del barco, se observa una escena en la que hay mucha gente en el agua luchando por su vida. En primer plano aparece la protagonista, Rose, que busca a su amado Jack entre la multitud, la cámara se eleva y nos muestra a cientos de pasajeros braceando en el agua. Esta escena se rodó con pocos personajes y sobre piso donde estos se paraban y actuaban su lucha contra el océano. Pero luego, durante las postproducción, se clonaron estos personajes digitalmente para lograr la sensación de cientos de personas en el agua. También, durante el film se pueden apreciar escenas en el interior del barco donde los personajes intentan huir del agua que se apropia de los pasillos donde no faltaron los dobles que se encargaron de realizarlas, para luego remplazar sus rostros con los de los personajes reales.

Titanic ha conseguido ser la película más taquillera de toda la historia del cine, quitándole el lugar así a otra mítica película, La Guerra de las Galaxias, de George Lucas. Sin duda, su éxito se debió a la unificación que realizó Cameron de la tragedia de 1912 y la magnífica combinación de los efectos especiales; efectos que lograron consolidar a este film como un verdadero espectáculo en trabajo digital.

Referencias Bibliográficas

Manovich, L. (2008). El lenguaje de los nuevos medios de comunicación: La imagen en la era digital. Buenos Aires: Paidós.

López Silvestre, F. (2004). El Paisaje Virtual. El cine de Hollywood y el neobarroco digital. Madrid: Biblioteca Nueva Edición.

Recursos electrónicos

De Alzaga, P. (1998). Linux reconstruye el Titanic. Diario del navegante. Disponible en: http://www.elmundo.es/navegante/98/enero/15/titanic.html Melado Brito, D. (2000). Titanic. Disponible en: http://serdis.dis.ulpgc.es/~ii-dgc/David/Titanic/titanic.html Fortunecity reviews. Historia del Titanic. Disponible en: http://www.fortunecity.com/greenfield/drongo/51/Indice.htm González Gil, J. A; Valero Ruiz, C; de Francisco, Juan C. La imagen estereoscópica en formato digital. Un Nuevo medio de expresión. Universidad de Zaragoza. Disponible en: http://departamentos.unican.es/digteg/ingegraf/cd/ponencias/181.pdf http://www.digitaldomain.com/ Nieto, J. La Escenografía Virtual en la Era Digital Cinematográfica. Revista Numeración y Palabra. Nº 55. Disponible en: http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n55/jnieto.html

Publicaciones Periódicas

Garrido, I. (1997, Diciembre). ¡Que viene el Titanic! Cinemania, 27, 128 - 129.

Begoña, A. (1998, Enero). El año del Titanic. Cinemania, 28, 8 - 11.

Gubern, R. “Las nuevas fronteras de la imagen” en Claves de la Razón Práctica nº 58, Madrid, 1995.

Filmografía utilizada

Titanic (James Cameron, 1997)


El vactor y las escenografías virtuales dentro del contexto fílmico de Titanic (1997) fue publicado de la página 59 a página61 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

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