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Quentin Tarantino: el asesinato de Bill en el nuevo lejano Oeste

Naranjo, Pablo

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la imagen. Edición IV. Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año V, Vol. 21, Mayo 2009, Buenos Aires, Argentina | 157 páginas

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En el siguiente trabajo, tomaré como objeto de estudio al cuarto film de Quentin Tarantino, Kill Bill (2003-2004), para mediante el estudio de los aspectos narrativos, iconográficos y estéticos, indagar respecto de las posibilidades de catalogar a este film como un western, sea clásico o bien su subgénero, el spaghetti western. Para ello, tomaré a dos de los directores más representativos: John Ford en relación con el western clásico, centrándome específicamente en su film The Searchers (Más corazón que odio, 1956), y a Sergio Leone, del que analizaré su trilogía del dólar, compuesta por For fistfull of dollars (Por un puñado de dólares, 1964), For a few dollars more, (Por unos dólares más, 1965) y The good, the bad and the ugly, (El bueno, el malo y el feo, 1966).

El Western Clásico

El western es una clara representación artística de la historia norteamericana. Maneja una estética fundamentalmente épica y una estereotipada iconografía planteada desde sus orígenes, la cual ha ido evolucionando junto con el género en la creación de sus subgéneros. Este cine funciona tanto con la unión de elementos históricos de la sociedad norteamericana como con elementos míticos determinados por su cultura.

Algunos hechos históricos o circunstancias de las que refiere Hans Von Henting y Emerson Hough en su estudio sobre la antropología criminal, son en gran parte la razón del surgimiento del “Desperado”. Esos hechos fueron la marcha del oro californiano entre 1848 a 1856, el colapso económico de 1857, las construcciones férreas y de vías de comunicación y el primitivismo agrícola. Este personaje marginado de la sociedad es el eje en el que se desarrolla la narrativa de este género cinematográfico.

Otro de los aspectos muy característicos de la temática privilegiada del western, es la violencia en la sociedad, ya sea desde luchas socio-económicas o territoriales, o luchas con los asentamientos indios; siempre se trata del forajido contra la sociedad y la ley.

Según Georges Albert Astre (1986), este cine del Oeste

“es el terreno en el que se afrontan, al menos esquemáticamente y a veces muy profundamente, todas las moralidades concebibles: la inocencia y la experiencia; el derecho natural y el derecho de ciudadanía; la aventura y el orden; la religión natural y la de las Iglesias; la economía agrícola y la planificada de la civilización urbana; la violencia del instinto y el autodominio del hombre verdadero; el héroe y el simple mortal; la inocencia y la culpabilidad; el pecado y la redención; el destino y la libertad; las fuerzas de la vida y las potencias de la muerte”.

Breve reseña sobre la evolución del género

El western tiene inicio en el cine mudo. Edwin S. Porter realizó la primera película de esta índole en 1903: The great train robbery (Gran asalto y robo al tren). Para los siguientes años, el interés de este género empieza a crecer tanto para el espectador como para los productores, con los seriales, que son un gran número de películas cortas, muy importantes en el cine del momento. El público se empieza a acostumbrar a este tipo de cine, con William S. Hart, por ejemplo, en el personaje de Rio Jimmy, y otros personajes como Broncho Billy, por mencionar algunos.

Grandes directores como Griffith, Ince y De Mille, gracias a su dedicación por el cine del oeste y al sinnúmero de películas realizadas por ellos, contribuyeron enormemente en la estructuración de su iconografía y narrativa. Con la aparición del cine sonoro en los años 30 se incorpora la musicalización, que se va constituir en otro elemento más para caracterizar este tipo de cine y ambientarlo en el folklore de la sociedad norteamericana.

A finales de esta época, en 1939, John Ford realiza un resumen de la sociedad del oeste mediante los personajes de su película Stagecoach (La diligencia), que comparten en este medio de transporte un largo un viaje que va desde Tonto a Lordxburg. Con este film se establecen los cánones del género que se usarán por varios años. A partir de esta obra se desarrolla la etapa del clasicismo, con Ford como su más grande exponente.

Desde los últimos años de la segunda guerra mundial, surge lo que los historiadores de cine denominan como el “superwestern”, que incorporan nuevos elementos a los tradicionales del género, como por ejemplo el erotismo, la crítica social y la responsabilidad social, entre otros. Esto se ve en películas como The Outlaw, (1943), de Howard Hughes, por ejemplo. Finalmente, en los años 60 y 70 surge el denominado spaghetti western.

El Spaghetti Western

Se trata de films realizados en Europa en los años 60 y 70, especialmente en Italia y España. El término fue utilizado por la crítica de una forma despectiva con el objeto de menospreciar a este subgénero, pero con el paso del tiempo logra probar que se trata de un nuevo género que toma los elementos básicos del western americano y los estiliza y restaura de una manera original.

Una de las grandes diferencias con el western clásico radica en el tratamiento del héroe, del justiciero bueno y el bandido malo, sobresaliendo la aparición de un antihéroe. Entre otras de las diferencias, se destacan las referidas a las técnicas del montaje, los movimientos de cámara, la caracterización de los personajes e incluso la temática. Como se dijo antes, los personajes principales son antihéroes, pero cumplen con las funciones narrativas propias del héroe, y a su vez se diferencian en cuanto a sus valores y apariencias, por ejemplo, tener fines ambiciosos o relacionados con la venganza.

El más grande exponente es Sergio Leone con sus películas Por un puñado de dólares, Por unos dólares más, y El bueno, el malo y el feo. Esta trilogía del dólar, como la llamó la crítica, cuenta con una dinámica excepcional al momento de narrar la historia y con una composición musical por parte de Ennio Morricone completamente original que se aleja del típico folklore del western americano, que resulta un motivo de inspiración por otros compositores al momento de musicalizar otros spaghettis.

Influencia del cine de Sergio Leone en el cine de Tarantino

Quentin Tarantino se hizo muy popular como un guionista que trajo “nueva vida” incluso a los arquetipos más estereotipados de los Estados Unidos. Si bien pertenece a varias generaciones posteriores a las de Sergio Leone, con su inagotable fuente de referencias cult y al exploit, ha creado un modelo de cine basado en la recreación contemporánea de formatos provenientes de toda índole de cinematografías, creando así un mundo artístico basado en un eclecticismo estético. De igual forma que el cine de Leone, que también se nutría de distintas tradiciones culturales y estéticas tanto cinematográficas como musicales.

El film que refleja de mejor modo la influencia de Leone es Kill Bill, una obra que a veces se asemeja mediante reseñas o citas cinéfilas y en otras se diferencia. En dicha película se cambian el habitual espacio urbano heredado del cómic manga (japonés) y un desierto árido que hace referencia a las llanuras de Almería. A su vez, la obra leoniana que más ha influenciado el universo metafílmico de Kill Hill es El bueno, el malo y el feo, ya sea como una suerte de homenaje explícito, o como adaptando y reformulando dicho film.

En Kill Bill existen un montón de guiños argumentales que coinciden en la naturaleza de la estética cinematográfica de Leone. Para este, el western siempre fue un lugar tosco, seco y por demás violento donde la mujer no posee lugar alguno y los hombres son moralmente avariciosos y vengativos. Este arquetipo de personajes sirven para la motivación de La Novia de Tarantino que, como es sabido, en el día del ensayo de su boda es cruelmente ultrajada, y luego de pasar cuatro años en coma y de que le robaran el bebé que esperaba, decide despertar para matar a Bill y a sus colaboradores.

Los personajes de Leone, ya sean (anti)héroes o villanos, poseen una única motivación: la ambición por el dinero. No les importa quién se cruce en el camino, pueden de matar a quien sea; así, solo sobreviven los más fuertes, generalmente, los (anti)héroes.

Al momento de la composición de sus películas, Leone se vio influenciado en su época por el cine de espadas y samuráis de Akira Kurosawa, de la que adopta de manera estilizada su tempo dramático. Tanto o más en la película de Tarantino que se analiza, donde clara y exponencialmente se nota la filtración estilística/artística, donde el director asimila el subgénero nipón a través de sus obras. Por nombrar un ejemplo, la utilización del zoom.

En cuanto a las diferencias, si Leone hubiera situado en sus films como protagonista a una mujer con igualdad de oportunidades que a un hombre, esta se habría visto continuamente humillada, y se hubiera (vuelto) a acusar a Leone de misógino, que es exactamente la acusación que se le ha realizado a Tarantino por torturar al personaje de Umma Thurman una y otra vez en cada secuencia de Kill Bill.

A continuación se nombrarán algunas reseñas al cine de Leone utilizadas por Tarantino en su película:

• Cuando Budd consigue derrotar a La Novia enterrándola en un viejo cementerio, concretamente, en la tumba de Paula Schultz. También en una tumba, aunque sea anónima, situada al lado de la de Arch Stenton, es donde se halla el tesoro que persiguen Rubio (el bueno), Tuco (el feo) y Sentencia (el malo), y que solo dos de ellos al final conseguirán. En la escena de la novia enterrada, podemos apreciar la misma banda sonora de la escena del duelo en Il mercenario, película dirigida por Sergio Corbucci en 1968.

• Se conoce a los personajes por sus apodos de guerra: "El Manco", "Rubio" y "Black Mamba", por ejemplo. Un gusto por los apodos presente tanto en los nombres del escuadrón asesino de Bill como en la mayoría de los protagonistas de Leone: "Sentencia", "Indio", "Harmónica".

• El fetichismo construido alrededor de las armas: si en Kill Bill tanto La Novia como sus enemigos poseen un respeto desmesurado por las espadas samuráis forjadas por Hattori Hanzo, en El bueno, el feo y el malo Leone realiza varios planos detalle de los diferentes revólveres que usan los protagonistas.

• El paralelismo entre el parche que luce Elle Driver y el que luce el soldado confederado que confiesa a Rubio donde se encuentra el tesoro.

Kill Bill

En este film se reconoce la iconografía del western clásico y la influencia del ítalo-western en cuanto a los elementos cinematográficos y la narrativa1. El personaje que más se destaca en ese género es el vaquero, el desperado. En el film de Tarantino, hay una apuesta, desde la construcción del personaje principal, a romper con lo establecido en cuanto a que la protagonista es una mujer. En el western, la mujer tiene la característica de ser “la madre”, una suerte de base del núcleo familiar. También cumple el rol como elemento que fija o enclava al hombre, que, mediante su vinculación a ella, puede abandonar su continuo deambular. En cambio, en el western italiano a la mujer directamente se la descarta.

Junto a este personaje principal, hay otros elementos emblemáticos que se deben considerar al momento del análisis de la iconografía. Dentro de los distintos elementos que rodean al héroe, se destaca principalmente al caballo, ya que responde plenamente a las necesidades de una sociedad que está siempre en movimiento. En Kill Bill no tenemos la imagen física de este animal, pero el mismo está representado por los medios de transporte de cada personaje. Tarantino le da una importancia visual fetichista a los autos, vemos a Elle en su “corcel” Pontiac negro “galopando” por el desierto de El Paso con un anaranjado crepúsculo por detrás. De la misma forma se da con el resto de los personajes: La Novia y su moto, su “pussy wagon”2, y su Volkswagen tipo 14 “karmann-ghia”.

Con respecto a los indios, en el western clásico respondían a una imagen bárbara, como contrapunto de una sociedad civilizada. Pero posteriormente, la figura del indio se ve reivindicada gracias a una conciencia social por parte de los norteamericanos.

En Kill Bill, por ser una historia contemporánea, no se ve reflejada la figura del indio. Sin embargo, se puede pensar a Oren Ishii (Lucy Liu) como la jefa de una tribu y a la banda de los crazy 88´s como pieles rojas o indios apaches.

Otro de los elementos típicos del género, el rancho, entendido como la máxima aspiración del vaquero, también está expuesto en el final de la película de Tarantino. A él le reserva el lugar de la vida perfecta: es lo que se anhela tras el embarazo de La Novia.

También aparecen otros lugares, como el cementerio, donde es sepultada el personaje de La Novia, en la tumba de Paula Schult, nombre que hace referencia a una película dirigida por George Marshall, The Wicked dream of Paula Schult (1968).

Y el saloon, que es el lugar donde después de ser sepultada, La Novia pide un vaso de agua. En este caso, el saloon es representado como un lugar amistoso. La bebida, sobre todo el whiskey, no es dejado de lado en la película: encontramos a Bud tomando de una botella en su encuentro con Bill.

Un elemento que no puede ser dejado de lado es el revólver.

En el caso de Kill Bill, es reemplazado por la espada samurai; vemos aquí otra de las características que tiene como influencia de las películas de Leone: el fetichismo por las armas; en El bueno, el malo y el feo, Leone realiza varios planos detalle de los diferentes revólveres que usan los protagonistas, y cuando Tuco visita a la tienda de armas, se construye una a partir de las diferentes partes de pistolas de las mejores marcas. Otro ejemplo es la secuencia en la que Rubio está limpiando su arma, el momento en que Rubio reconoce el sonido del arma de Tuco: “Todas las armas tienen su timbre, y esa la conozco”. De igual manera sucede con la visita a Okinawa por La Novia, para conseguir su sable de Hatori Hanzo, o cómo es tratado el sable a lo largo de la película: tiene una importancia iconográfica esencial.

Los grandes paisajes desérticos están presentes en el film, lo podemos apreciar en la escena de la iglesia de Two Pines.

En esta escena en especial se encuentra un plano muy importante que hace referencia a The Searchers, de John Ford.

En el comienzo de esta película, en el primer plano específicamente, vemos a una mujer que de un lugar de penumbra abre una puerta que deja ver en el fondo el paisaje desértico del Monument Valley; la mujer sale y la cámara la sigue con un travelling in, como descubriendo este mundo mítico. De esta forma, Ford nos introduce al universo diegético del film. En el final sucede lo contrario, el personaje sigue su continuo deambular, la cámara se queda adentro y la puerta se cierra. En Kill Bill, Tarantino hace referencia a Ford usando el mismo plano en el momento de introducirnos a Bill, y en el momento en el que La Novia sale del trailer de Bud al desierto y la puerta se cierra (cierre de ese capítulo). También podemos notar la lucha contra las condiciones no favorables que proponen los grandes espacios abiertos al héroe en este género: La Novia regresa donde vive Bud después de haber sido enterrada viva, caminando por el desolado desierto con diversos planos de distintos tamaños encadenados uno al otro mediante un fundido.

El momento del duelo es otro de los aspectos del western que también está presente en el film de Tarantino. “De lo que habla el duelo, en este plano contra muerte es del repliegue narcisista del héroe hacia lo más irreversible de su condición”3 (4). El plano contraplano y el campo contracampo como un plano emblemático del duelo, está presente en cada instancia de confrontación de La Novia con sus enemigos y su sombra, Bill. Así vemos a Oren Ishii, con referencia de La Novia tanto en un plano general como en un plano más cerrado, destacándose su arma. Así, Tarantino sigue el dinamismo propio de Leone, todo un ritual de primeros planos de miradas, detalles de pequeños movimientos de preparación para la lucha, etc.

Así, después de analizar al género y su evolución tanto en su versión clásica como en la de su subgénero, el spaghetti western, se pueden encontrar diferentes elementos icnográficos y estilísticos en el film de Tarantino, de alguna manera también evolucionados.

Notas

1 Entiendo a Kill Bill como un solo film y no de sus dos volúmenes debido a como fue pensado originalmente.

2 Tarantino hace una reseña sobre una canción de la película Grease, de 1978: Greassed Lightin: “We`ll get some purple French tail lights and thirty-inch fins, oh yeah / A palomino dashboard and duel muffler twins, oh yeah / With new pistons, plugs, and shocks I can get off my rocks / You know that I ain`t braggin´ / She´s a real pussy wagon”.

3 (4) Hueso Monton, Luis, Los géneros cinematográficos, Bilbao, Editorial Mensajero, 1983, p. 165.

Referencias Bibliográficas

Astre, G. A.; Hoarau, A. P. (1986). El Universo del western. Madrid: Fundamentos.

Hough, E. (1997). The Story of the Outlaw. A study of the Western: Desperado. New York: The Outing Publishing Company.

Hueso Monton, L. (1983). Los géneros cinematográficos. Bilbao: Editorial Mensajeros.

Tompkins, J. (1992). West of everything, The inner life of westerns. New York: Oxford University Press.

Von Henting, H. (1948). The Criminal and his victim. New Haven: Yale University Press.

Recursos Electrónicos

www.imdb.com

Filmografía utilizada

For fistfull of dollars (Sergio Leone, 1964) For a few dollars more (Sergio Leone, 1965) Kill Bill (Quentin Tarantino, 2003-2004) The good, the bad and the ugly (Sergio Leone, 1966) The Searchers (John Ford, 1956)


Quentin Tarantino: el asesinato de Bill en el nuevo lejano Oeste fue publicado de la página 123 a página125 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº21

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