1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39 >
  4. La Ley de Trabajos Huérfanos

La Ley de Trabajos Huérfanos

Dianderas Marengo, Juan Diego

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VIII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 39, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

Es bien sabido que dada la globalización y la naturaleza de Internet como medio de difusión, hoy en día las leyes de derechos de autor dentro de los Estados Unidos, se superponen a las leyes nacionales de la mayoría de los países del mundo. En el 2003, y de nuevo en los años 2005 y 2008, se intentó realizar un cambio integral en estas leyes, centrado en el concepto de los “trabajos huérfanos”. Dentro de la ley de copyright, se denomina como un “trabajo huérfano” a una pieza cuyos derechos de autor son difíciles o imposibles de determinar. Este tipo de piezas, sean gráficas, físicas, musicales o literarias, se volvieron un problema en los Estados Unidos luego de 1976.

Ese año se aprobó en el país del norte una revolucionaria Acta de Derechos de Autor, que indicaba que cualquier pieza que se produjera estaba automáticamente protegida por la ley de derechos de autor, sin necesidad de registrarla en ninguna oficina o entidad particular. El Acta de Derechos de Autor de 1976 llevó a una explosión sin precedentes en la producción e intercambio de piezas de arte y diseño, ya que significaba que aún la gente que no era profesional en estas áreas podía proteger su trabajo sin necesidad de registrarlo en una oficina de derechos de autor. Sin embargo esto trajo un problema, la proliferación de trabajos sin un registro claro, llevó a una abundancia de estos “Trabajos Huérfanos”.

Hoy en día, los derechos de los artistas se ven atacados por una legislación que busca convertir esos trabajos en ganancias.

La Ley de Trabajos Huérfanos

Muchas organizaciones culturales e históricas no podían utilizar muchas imágenes, fotografías o piezas de arte y diseño ya que al no estar registradas en ningún lugar y estar protegida por las leyes de derechos de autor, si no se localizaba a sus dueños, eran inutilizables. Esta fue la idea inicial que dio vida a la Ley de Trabajos Huérfanos, sin embargo, se vio altamente distorsionada más adelante por intereses comerciales.

La ley de Trabajos Huérfanos se propuso inicialmente en el año 2003, bajo la premisa de solucionar el problema acarreado por el Acta de 1976, con el nombre de “Acta de Mejoramiento del Dominio Público”. Este acta buscaba que cualquier trabajo huérfano, que no estuviera registrado en la oficina de Derechos de Autor de los Estados Unidos, pasara inmediatamente a ser dominio público y usado con impunidad por cualquiera. Sin embargo, esta nueva acta contravenía directamente el Acta de 1976, y fue inmediatamente desestimada.

Una de las razones, sin embargo, fue el costo administrativo que esta tendría en la oficina de Derechos de Autor de los Estados Unidos. Quienes propusieron el acta cambiaron el nombre y la reintrodujeron en el 2005 y el 2008, cambiando pequeños elementos cada vez, pero intentando mantener la idea original: un creador debía pagar una suma a una base de datos para que su trabajo sea considerado como suyo, de lo contrario éste podría ser considerado como un trabajo huérfano y utilizarse con libertad en cualquier emprendimiento.

Estos incluyen museos, organizaciones culturales y la producción de documentales, como se pretendía originalmente, pero también emprendimientos comerciales que ganarían dinero de la pieza de arte.

Los puntos específicos de la última versión de la Ley, introducida en el congreso norteamericano en el 2008, incluían algunas cláusulas en apariencia concebidas para proteger al artista o productor, sin embargo, el lenguaje vago con el cual fueron escritas en la ley las hace altamente inefectivas.

En primer lugar, el registro de piezas en bases de datos privados ya no es necesario, a pesar de que éstas aún estarán disponibles.

Sin embargo, la ley propone la demarcación de un trabajo huérfano como “cualquier pieza cuyo dueño no pueda localizarse mediante una búsqueda diligente”. El problema con esta cláusula es el hecho de que no hay manera de determinar lo que constituye una “búsqueda diligente”, en otras palabras, si uno no registra su trabajo en una de las bases de datos privados (una labor que podría requerir miles de dólares de parte de un artista con alta producción, como un historietista o un fotógrafo), se corre el riesgo significativo que sus trabajos sean declarados como huérfanos. En caso de que uno logre encontrar su trabajo utilizado por un tercero sin su autorización, se puede solicitar un pago de esta persona, pero no solicitar que los productos derivados de la pieza huérfana sean retirados. Más aun, al no haber ningún lineamiento indicando lo que una “búsqueda diligente” significa, es casi imposible probar que el tercero no la realizó. En caso de que uno demuestre, de alguna manera, que la búsqueda diligente no se realizó, el autor original del trabajo solo puede pedir un pago equivalente a la venta de la pieza, no al dinero que se ganó con ella. Este hecho es exacerbado si se considera que el uso ilegal de la pieza no debe detenerse y el tercero puede seguir ganando dinero con ésta. Esto es especialmente pre- ocupante para artistas internacionales, ya que las diferencias de idioma pueden servir como una excusa para evitar encontrar al dueño original, y la necesidad de viajar a los Estados Unidos para presentar una demanda hace casi imposible para un artista foráneo defender sus derechos.

Un hecho de preocupación dentro de la legislación de trabajos huérfanos es el hecho de que la ley sigue reintroduciéndose cada dos o tres años, sin importar la reacción negativa de la comunidad artística a ella ni el hecho de que falle antes de ser ratificada. Cada vez que la ley se reintroduce con mínimos cambios, se acerca a un paso más de ser ratificada.

Este hecho también es un indicador de la verdadera intención detrás de la Ley de Trabajos huérfanos, ya que los más grandes proponentes de la ley son páginas como Google, Picassa o Getty Images. Estas compañías no solo operarían las bases de datos privadas que se formarían si es que se aprueba la ley, sino que además poseen en sus servidores millones de imágenes que serían consideradas, bajo la nueva ley, como huérfanas. Esto quiere decir que grandes compañías como estas podrán ganar millones de dólares cobrando a artistas para registrar sus trabajos y usurpando los trabajos de aquellos que no lo hagan. No es sorprendente, entonces, que se gaste una gran cantidad de dinero para presentar la ley al congreso norteamericano una y otra vez.

Recientemente, un grupo de artistas, ilustradores y diseñadores norteamericanos formaron el “Illustrator’s Partnership” para combatir la ley de trabajos huérfanos como se presenta actualmente. Por medio de su blog, ofrecieron su apoyo a la ley bajo la condición de que la ley regrese a su propósito original, permitir que organizaciones culturales y sin fines de lucro utilicen imágenes de carácter histórico cuyos dueños no puedan ubicarse. Para lograr esto, propusieron una serie de cambios posibles a la ley; 1. Limitar a los usuarios calificados de la Ley de Trabajos Huérfanos; solo organizaciones culturales y sin fines de lucro podrán ampararse bajo la ley de trabajos huérfanos.

2. La oficina de derechos de autor de los Estados Unidos mantendrá la base de datos virtuales en vez de que estas sean creadas por empresas, cuyo fin es ganar dinero.

3. El acta no debe violar tratados internacionales de Derechos de Autor; la Ley de Trabajos Huérfanos no se aplica a autores internacionales, por ende, cualquier organización que intente utilizar un trabajo perteneciente a un autor foráneo no podrá ampararse bajo la ley.

4. Cualquier trabajo derivativo utilizando un trabajo huérfano es considerado como parte de éste, lo que quiere decir que si uno copia parte de un trabajo o su totalidad para la producción de otro, está violando los derechos de autor del dueño original.

Si estas provisiones son aplicadas a la ley, es posible entonces que esta ley vuelva a su espíritu original al ser ratificada y servir como una manera de difundir el arte y la cultura, en vez de vulnerar los derechos de los artistas que viven de su producción.

Zdislaw Beksinsk, La Ley Trabajando Retrospectivamente

Zdislaw Beksinski fue un pintor, fotógrafo y escultor polaco nacido en Sanok en 1929, generalmente se vincula su obra tanto con el Surrealismo y como con el Realismo Fantástico.

El artista generalmente describía su obra como Barroca o Gótica, dada la cantidad de detalles y temática de su obra.

Beksinski fue una figura conflictiva en muchos aspectos, por un lado sufrió una gran cantidad de tragedias a lo largo de su vida que definitivamente se veían reflejadas en su pintura y trabajos. Sin embargo, quienes lo conocieron indicaron que fue siempre una persona jovial con un gran sentido del humor.

El mismo Beksinski siempre destacó que sus pinturas eran mucho más optimistas de lo que muchos consideraban.

Dentro de la fotografía, Beksinski descubrió muchos de los temas que desarrollaría mas adelante con la pintura, vistas baldías, rostros arrugados y objetos con texturas abultadas, que le gustaba acentuar mediante la utilización del claroscuro.

Tanto en la fotografía como en la pintura, Beksinski creaba imágenes perturbadoras y macabras, escenas de muerte, decadencia y esculturas que parecían fabricadas con huesos. El mismo Beksinski describió a sus pinturas como “tratando de fotografiar sueños”.

Más adelante, en la década de 1980, Beksinski simplificó su estilo para formar imágenes menos detalladas pero tan impactantes como las anteriores. La temática de su obra, sin embargo, se mantuvo a lo largo de los años.

Analizar una sola obra de Beksinski generalmente resulta imposible por la enorme producción del artista entre 1960 y su muerte y por el hecho que Beksinski se negaba a poner título o incluso firmar ninguna de sus obras. Sin embargo, los puntos en común de muchos de sus trabajos hacen posible un análisis crítico de su obra como un todo, o al menos el de uno de los periodos de su obra. El periodo “Fantástico” de Beksinski, como él lo describió, se extendió desde mediados de 1960 hasta mediados de 1980. Estas obras representaban escenas post apocalípticas, plagadas de muerte o decadencia, el uso de esqueletos formando grandes estructuras o paisajes. Las imágenes tienden a ser figurativas, pero representando conceptos abstractos o totalmente surrealistas.

Beksinski utilizaba óleos y acrílicos sobre tablones de madera que él preparaba personalmente. Sus composiciones estaban normalmente centralizadas en el soporte, sin mucho movimiento ni tensión en la imagen. Beksinski trataba los volúmenes en su trabajo casi como esculturas, tratando de texturizarlos lo más posible y representaba con ellos una suerte de calma mortal y un sentido ominoso de muerte y silencio. Quizás es esta la razón de la falta de movimiento en su trabajo.

El trabajo de Beksinki fue siempre muy minucioso, sin una pincelada que pudiera identificarse ya que buscaba generar el mayor realismo posible a sus obras. La simbología en el trabajo de Beksinski es bastante obvia, aunque él mismo se negó siempre a tener interpretaciones sobre sus pinturas, o a ofrecer alguna. El pintor vivió durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que las ruinas, muertes y devastaciones son muy comunes en sus pinturas.

Beksinski es notable por su falta de influencias, no tuvo una formación artística clásica y se sabe que no visitaba galerías ni frecuentaba el trabajo de otros artistas, sin embargo citaba a la música, particularmente clásica y a sus sueños como gran inspiración.

Existen varios vínculos entre Zdislaw Beksinski y la problemática presentada por la ley de Trabajos Huérfanos. Por un lado, el trabajo de Beksinski es conocido en Europa, pero no en Norteamérica, que es donde la ley está en efecto. Ese trabajo tampoco estaría registrado en las bases de datos norteamericanas propuestas por la ley, ya que está registrado en bases de datos polacas. Sin embargo, por diferencias idiomáticas, sería completamente posible que alguien aprovechara la obra de Zdislaw Beksinski indicando que no pudo conseguir aseverar el origen de la obra al estar esta información en polaco o francés. Esto calificaría como la “Búsqueda Diligente” que la ley requiere para amparar infracciones. Más aún, al estar Beksinski y su hijo Tomasz muertos, sería fácil para un infractor declarar que intentó contactar al autor y su familia sin éxito.

Esta situación se ve exacerbada por el hecho que el autor produjo muchas obras –ninguna de las cuales está titulada o firmada– navegando por Internet.

Exposición Artística

Al crear una exposición artística sobre Beksinski el objetivo es popularizar y crear conciencia sobre su trabajo en Latinoamérica, donde es casi desconocido. Mediante esta exposición, se puede difundir la identidad del pintor y vincularlo con su obra.

Organización temática de las obras

Las obras seleccionadas pertenecen al periodo “Fantástico” de Beksinski, como él lo describió, y datan de 1960 a 1980. Estas obras representaban escenas post apocalípticas, plagadas de muerte o decadencia, el uso de esqueletos formando grandes estructuras o paisajes. Las imágenes tienden a ser figurativas, pero representando conceptos abstractos o totalmente surrealistas. Beksinski utilizaba óleos y acrílicos y manejaba los volúmenes en su trabajo casi como esculturas, tratando de texturizarlos lo más posible y representaba con ellos una suerte de calma mortal y un sentido ominoso de muerte y silencio.

Es este sentido ominoso que se quiere representar en la exposición, dividiendo las imágenes en personajes y paisajes.

Recorrido propuesto

La idea es crear un túnel con la obra de Beksinski, las pinturas serán expuestas en las columnas altas, fabricadas para forzar al espectador a ver hacia arriba para apreciar las obras. Estas columnas estarán colocadas formando una suerte de túnel.

La luz será bastante baja, proviniendo casi únicamente de la iluminación directa sobre cada pieza.

Conclusiones personales

Lamentablemente, si la Ley de Trabajos Huérfanos llega a ratificarse, cualquier exposición o presentación que se haga sobre cualquier artista quedaría corta, ya que a pesar que los artistas más reconocidos tendrían la capacidad de llevar casos a la corte contra gente que infrinja sus derechos, los millares de pequeños artistas, ilustradores y diseñadores sin esos recursos o respaldo popular serían incapaces de hacerlo.

La única posible solución es que la ley no se ratifique, o se ratifique luego de una revisión a conciencia con el apoyo y tomando las sugerencias de los artistas a los que afectaría, para retornarla a su encarnación original.

Bibliografía

Sohn, Gigi (2006). Orphan Works Bill Introduced. Washington, EE.UU Public Knowledge.org; http://www.publicknowledge.org/node/392

The Real Weekly News (2008). Corporate Theft. EEUU. Youtube; http://www.youtube.com/watch?v=CqBZd0cP5Yc

Illustrator’s Partnership of America (2008). H.R.5889 Ammendments.

Illustrator’s Partnership Orphan Works Blog; http://ipaorphanworks.blogspot.com/2008/07/hr-5889-amendments.html

Wikipedia (2010). Orphan Works in the United States. Wikipedia; http://en.wikipedia.org/wiki/Orphan_works_in_the_United_States

Congreso de los Estados Unidos (2008). Text of S. 2913 [110th]: Shawn Bentley Orphan Works Act of 2008. Govtrack; http://www.govtrack.us/congress/billtext.xpd?bill=s110-2913

Zdislaw Beksinski (1998). The Fantastic Art of Beksinski (1a Ed.) Estados Unidos: Morpheus International


La Ley de Trabajos Huérfanos fue publicado de la página 13 a página15 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ver detalle e índice del libro