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Arte y diseño unidos por un bien superior

Gabriel, María Inés

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VIII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 39, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

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Introducción

El arte y el diseño han ido estrechando sus lazos conforme avanza el progreso, la tecnología y el mundo globalizado cada vez más demandante. El diseño como tal combina lo estético, que es tomado del arte, con lo utilitario. Es decir, el diseño ha permitido nuevas fronteras para el desarrollo artístico. En el día de hoy son disciplinas que se distinguen claramente una de la otra, pero que continúan necesitándose.

No me interesa establecer similitudes y diferencias entre arte y diseño en este trabajo. Mi intención aquí es encontrar la encrucijada entre ambos caminos. ¿Cómo pueden unirse el arte y el diseño en algo superior? Mi trabajo consiste en una de las muchas alternativas que responden a esta pregunta, en otras palabras: lo sustentable. El diseño y el arte pueden encontrar un foco en común cuando se trata de hacer un aporte a la humanidad, de crear o producir algo con fines generosos que colabore con el resto de la sociedad.

Desde mi punto de vista, todas las disciplinas del conocimiento humano deben tener una veta filantrópica o humanitaria, pues todo conocimiento debe utilizarse en pos del bien por el bien mismo. Basándome en esta línea de pensamiento, sostengo que el diseño y el arte pueden ambos encontrar esta veta desde un foco común, que es, como ya dije, el desarrollo sustentable.

Comienzo entonces por exponer que más de una persona ha centrado sus reflexiones en buscar las soluciones para un mundo más limpio. Estos son algunos ejemplos:

Salvaguardar el medio ambiente. (...) Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz - Kofi Annan

Solo después de que el último árbol sea cortado.

Solo después de que el último río sea envenenado.

Solo después de que el último pez sea apresado.

Solo entonces sabrás que el dinero no se puede comer.

Profecía india

Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha - Víctor Hugo

La tierra es suficiente para todos pero no para la voracidad de los consumidores.

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.

Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia.

Mahatma Gandhi

Durante centenares de miles de años, el hombre luchó para abrirse un lugar en la naturaleza. Por primera vez en la historia de nuestra especie, la situación se ha invertido y hoy es indispensable hacerle un lugar a la naturaleza en el mundo del hombre - Santiago Kovadloff

Hay descuido y desprecio por los espacios verdes en las grandes ciudades. Falta continuidad en las políticas y cada nuevo funcionario juega a ser Dios. La degradación de los espacios verdes refleja la degradación de la sociedad - Sonia Berjman

En la primera parte del trabajo se abordará el diseño sustentable aplicado al mercado de la indumentaria y el nivel de desarrollo práctico que el mismo ha tenido en Argentina. Siguiendo la línea de pensamiento ecológica, en la segunda parte se expondrá una breve reseña de la obra del artista Nicolás García Uriburu, afirmado defensor de los derechos del medio ambiente.

Finalmente, se realizará un contraste entre lo que han hecho las dos disciplinas, arte y diseño, en pos de la ecología con una opinión personal, y para cerrar el desarrollo del trabajo se mostrarán las conclusiones a las que se ha arribado.

Amigarse con el medio ambiente

En esta micro-investigación se abordará una de las principales problemáticas de la aplicación del diseño sustentable en la indumentaria: el uso de nuevos materiales y la mejora continua en el proceso productivo. El trabajo pretende responder a las siguientes preguntas:¿Qué es el diseño sustentable? ¿Qué cambios conllevan los nuevos materiales y la mejora del proceso productivo? ¿Cómo se desarrolla esta iniciativa en Argentina? ¿Están dadas las condiciones para que sea posible en nuestro país? Mediante la búsqueda de información de distintos sitios de Internet, estableceré las posibilidades para la implementación de diseños textiles sustentables y ecológicos, con la prerrogativa de plantear un futuro distinto para la industria nacional.

La moda no es sólo imagen y frivolidad sino que también conlleva complejísimos procesos industriales como el resto de los rubros, y por lo mismo también es el mercado textil causante de severos daños en el medio ambiente. La industria textil se ha caracterizado por ser una de las actividades más contaminantes, debido a los residuos que genera y los altos consumos de agua, energía y reactivos químicos. Ante este panorama, la continua expansión de las ideologías eco-friendly llegan incluso hasta las industrias de América Latina, y dentro de ella, repercuten en Argentina. Desde ya establecemos como principio básico que no se le puede dar la espalda a la realidad del ecosistema global una vez que se la conoce; la indiferencia tiene como primer perjudicado a uno mismo.

Se abre el camino entonces para el ya conocido diseño sustentable, comenzando por el uso de nuevos materiales textiles.

También tiene nuevas posibilidades la implementación de procesos productivos que no dejen desperdicio tóxico y el aumento de políticas reguladoras de la calidad y cuidado del medio ambiente para la industria textil, pero estas alternativas no serán desarrolladas en este trabajo. Por lo tanto, nos enfocaremos en el conocimiento de los nuevos textiles eco-friendly.

Cabe preguntarse entonces, qué es el diseño sustentable. La diseñadora industrial Lyn Melgar explica en su web:

La palabra internacionalmente conocida de desarrollo sostenible, sustentable o perdurable se encuentra en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumiría en el Principio 3º de la Declaración de Río (1992): “Es sostenible, aquel desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro, para atender sus propias necesidades (…).”

Por tanto, el concepto de diseño sostenible o sustentable, si bien procede de la preocupación por el medio ambiente, no responde a temas fundamentalmente ambientalistas, sino que trata de superar la visión del medio ambiente como un aspecto aparte de la actividad humana que hay que preservar.

El medio ambiente está implicado con la actividad humana y la mejor manera de protegerlo es tenerlo en cuenta en todas las decisiones que se adopten. El desarrollo sostenible tiene un aspecto ambiental, otro económico y fundamentalmente social. El aspecto social se involucra, ya que el deterioro ambiental está asociado al consumismo a ultranza.

La biodiversidad es lo único que nos garantiza la preservación de las diversas culturas, especies, y estilos de vida de las poblaciones, y a partir de allí la posibilidad de desarrollo equilibrado en el más amplio sentido de la palabra. Entendemos entonces que la necesidad de un diseño “más limpio” no es emergente del contexto, sino urgente.

En el caso de los textiles, se apela a la reducción de los impactos negativos que conlleva el ciclo de vida del producto: desde la extracción de las materias primas hasta su elaboración final. En lo que concierne al proceso productivo, no se trata de un cambio en sentido estricto, sino de una mejora continua desde el principio básico de tecnologías más limpias.

Actualmente continúan las investigaciones de nuevos desarrollos en textiles que apelan a proteger la salud del usuario y no contaminar el medio ambiente. Puntualizaremos sobre los más conocidos.

• Nanofibras: son más pequeñas que un cabello. Permiten un contacto super-suave y se pueden utilizar para fibras manufacturadas y recicladas (sean o no de fuente natural). La nanotecnología le ha agregado a los textiles nuevos valores, como la capacidad de ser repelentes y reguladores de la temperatura corporal. En los últimos años se ha logrado fabricar las nanofibras a nivel masivo y el más reciente descubrimiento en esta materia son las nanofibras de cristal bioactivo.

• Biomateriales: nuevos materiales de fuente natural cuyos procesos productivos no contaminan el medio ambiente y son también beneficiosos para la salud del usuario.

• Fibra de bambú: a diferencia de otras materias primas textiles antibióticas naturales con añadidos químicos, la fibra de bambú conserva sus sustancias antibióticas y su capacidad de protección contra los rayos ultravioleta por medio de procedimiento tecnológico especial, de manera que permanezca la función de proteger la salud siendo una fibra verde de verdad. Su mayor valor es que no retiene olores y es un antibiótico natural para la piel, por lo que en ningún momento produce alergias.

• Lyocell: proveniente de la madera de los árboles. Se la considera como una fibra ecológica porque para obtener la solución de hilatura se utiliza un solvente orgánico no contaminante, lo que la hace reutilizable y biodegradable. Además, tiene una resistencia superior a la del algodón.

• Ingeo: proveniente de las barbas de maíz. Su capacidad de regulación térmica permite que brinde más calor en invierno y sea más fresco en verano. Asimismo, tiene una mayor resistencia a los rayos ultravioleta que otras fibras sintéticas y –por ser un derivado celulósico-– es biodegradable y regenerable, a diferencia de los plásticos provenientes del petróleo.

Por otra parte, están siendo contemplados en distintas partes del mundo los perjuicios que los procesos productivos textiles ocasionan al medio ambiente. En su trabajo “Prevención de la contaminación en la industria textil” el Ing. De Productividad y Calidad Andrés Bohórquez (Colombia) explica:

Las plantas de procesamiento textil emplean una amplia variedad de tintes y otros compuestos químicos, incluidos los ácidos, bases, sales, agentes humedecedores, colorantes y otros acabados auxiliares. Muchos de estos no permanecen en el producto textil final sino que son desechados después de cumplir con un uso específico.

Por tanto, los efluentes combinados de las plantas de textiles pueden contener todos o cualquiera de estos componentes. Muchos de estos agentes químicos empleados en la industria textil son considerados tóxicos y peligrosos. La descarga de estas substancias en el medio ambiente puede causar serios perjuicios a la salud y al bienestar de una comunidad expuesta o al ecosistema afectado. Estos materiales pueden crear serios peligros para la salud y enfermedades de naturaleza crónica. Las aguas superficiales y subterráneas, los suelos y el aire pueden contaminarse todos con substancias peligrosas y tóxicas. (http://www.monografias.com/trabajos16/contaminacion-textil/contaminacion-textil.shtml)

Actualmente existen variadas estrategias para prevenir la contaminación en los procesos industriales textiles. Algunas de las más populares y exitosas son la modificación en el proceso productivo, el uso de métodos alternativos y la conservación de compuestos químicos y del agua.

Se habla de modificación o mejora del proceso productivo apuntando en particular al uso de nuevas tecnologías y lo que concierne a la naturaleza y las técnicas empleadas en el proceso, independientemente de los materiales que se utilicen.

Estos cambios constituyen modificaciones a las operaciones básicas de una planta. Algunos reducen el uso del agua y eliminan o minimizan la descarga de compuestos químicos tóxicos o muy fuertes. Otras apuntan a la recuperación de substancias y al aprovechamiento de energía. Asimismo, una tecnología nueva, el tejido plano con inyección de agua, si bien requiere de agua adicional, el agua residual generada es relativamente bajo en cuanto a su concentración contaminante.

La aplicación de estos métodos ofrece una gran oportunidad para reducir las cargas hidráulicas y contaminantes provenientes de las plantas textiles. Los avances tecnológicos en cuanto a fibras, compuestos químicos para el proceso, otras materias primas y equipo de procesamiento se vienen incrementando de manera constante y, en general, estos cambios están dando como resultado menores cargas contaminantes hidráulicas y convencionales.

Por su parte, entre los métodos alternativos más utilizados encontramos al teñido discontinuo con almohadillas. El mismo sirve para teñir materiales celulósicos y ha tenido un uso bastante exitoso en una amplia variedad de aplicaciones. Entre sus beneficios se encuentran la eliminación de la necesidad de sal o substancias químicas de acción especial del baño de tintura, con la consiguiente reducción en los costos y de la fuente de contaminación. En muchos aspectos, este método es uno de los más confiables y más fáciles de controlar hoy en día para ciertas aplicaciones.

Recientemente, se está contemplando de manera racional y metódica, la utilización y el reciclaje del agua para los procesos productivos textiles, fundamentalmente por los siguientes motivos: • Prevención ante una escasez futura de agua.

• Enormes presiones medioambientales en el ámbito jurídico y legislativo.

• Aumento del costo del agua.

• Existencia de tratamientos terciarios de depuración más eficientes, que aseguran una mejor calidad del agua para su reutilización y reciclaje.

Toda el agua que resulta residual se produce en la etapa final del proceso, eliminándose pequeñas cantidades durante las operaciones de descrude o de tratamiento de la hebra en la etapa de producción de ésta. Dentro del contexto de toda la industria textil, el agua residual varía en cuanto a su cantidad y composición. Sus principales componentes son las impurezas naturales que se encuentran en las fibras naturales y los químicos con que se tratan las fibras, hebras o telas al procesarlas.

La conservación del agua en las plantas textiles usualmente da lugar a un ahorro en los costos y permite una mejor administración de la contaminación a través de la reducción en la fuente. No es frecuente encontrar situaciones en las que se pueda llegar a reducir el agua en 10% o 20%. Las técnicas consisten fundamentalmente en mantener de cerca el control de las operaciones de las plantas para evitar una pérdida accidental de baños del proceso y evitar la preparación de lotes más grandes de lo necesario.

Aquí es donde llega a escena mi inquietud: ¿Es esto posible en la República Argentina? Contamos desde ya con la desventaja de ser un país tercermundista donde lo tradicional pesa siempre por sobre lo nuevo. Sí, también hay dogmas para la industria textil. La propensión a lo fácil es cada vez más aceptada socialmente, que es la que detiene el pronunciamiento de cualquier determinación que implique incorporar una actividad mayor o más importante que la que se cumple de ordinario. Signo evidente de mediocridad, ya que bajo su influencia los individuos espantan o rechazan todo lo que les demanda un mayor uso de sus energías volitivas, priva de ensayar la propia actitud en la prosecución de nuevos objetivos. De este modo, los sujetos buscan conducir su vida sin obligarla a mayores esfuerzos, resistiéndose a lo difícil y limitando al mínimo el esfuerzo personal. Así se trabaja en gran parte de las empresas argentinas, puesto que es este el estado mental actual de la sociedad y, por consiguiente, de muchos empleados.

Sin embargo, adaptándose al mundo de cambios en el que vivimos también se encuentran quienes se preocupan por la evolución y mejorar continuamente. Son estos últimos quienes llevan sus anhelos de un crecimiento superior a todas las áreas de su vida y entre ellas, sus empresas.

Así nacen las empresas eco-friendly y aumentan las políticas y restricciones para el cuidado del medio ambiente. Si bien hay poco desarrollo en nuestro país, pude encontrar algunos nuevos emprendimientos que hacen sus primeros intentos.

Por un lado, el empresario Miguel Caballero ofrece una colección de ropa blindada hecha con telas livianas. Los precios de estos productos oscilan entre los 290 y los 2.900 dólares.

Caballero diseña prendas que pueden cambiar de color, como el uniforme que utilizan algunos ejércitos, medir el ritmo cardíaco e, incluso dar cuenta de los niveles de presión arterial.

Todo a través de microsensores.

Asimismo, Textil Guilford creó junto con una universidad canadiense una tela antiséptica con extracto de plata para productos ortopédicos. El producto se exporta a una firma estadounidense, que lo utiliza para fabricar muñequeras, tobilleras y coderas en zonas ulcerosas. Aunque no son desarrollos propios, Guilford también produce géneros antibacterianos para ropa interior y con aplicaciones de químicos que mejoran el paso de la transpiración en el caso de la ropa deportiva. El mercado demanda cada vez más este tipo de textiles llamados inteligentes y la industria va hacia allí.

Para finalizar, encontramos a IndarraDTX, textil que desde hace ya algunos años fomenta el consumo consciente de moda. Sus principios son:

Vivimos una era de intercambio digital, con tecnología apta para comunicarnos como nunca antes. Tiempos en los que la ciencia avanza velozmente, impactando en los textiles. Habitamos un planeta fascinante y luminoso, pero agredido y depredado, al que imperiosamente debemos cuidar. Trabajamos en línea con estas realidades.

Desarrollamos prendas que integran tecnología y lo más avanzado en desarrollo textil, con materiales naturales, de fuentes renovables, biodegradables y/o reciclados.

Tecnología y naturaleza en interacción, para multiplicar efectos y beneficios. (http://www.indarradtx.com/quienes -somos/index.htm)

En conclusión, hablamos de prendas no sólo con diseño sino con un beneficio saludable, tanto para el consumidor como para el medio ambiente. Son empresas como esta última las que me motivaron para hacer este trabajo, porque me llevan a pensar que es posible la filantropía y una industria más consciente y preocupada, sin necesidad de desmotivarse económicamente o perder dinero.

Entonces, el diseñador también puede tener un verdadero anhelo de hacer el bien, y de a poco ir encontrando la forma de aplicarlo en el campo de trabajo como en el resto de las áreas de la vida.

Nicolás García Uriburu: un arte ambientalista

La idea de este capítulo es exponer cómo el arte puede aplicarse para el desarrollo sustentable, es decir, cómo se puede, desde el arte, apoyar creaciones “más limpias”. Esto no tiene que ver con el uso de materiales en la producción del arte sino con la motivación que mueve al artista y el significado que sus obras contienen sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.

En este caso, se trata del artista Nicolás García Uriburu, arquitecto argentino. Sus primeras obras consistieron en paisajes semiabstractos de carácter informalista. Luego se aproximó a la estética Pop. Desde 1968 trabaja una serie de intervenciones en la naturaleza, lo cual lo convirtió en uno de los principales referentes del land art. Su pintura tomó la misma dirección que sus acciones. Ese mismo año alcanzó la fama internacional cuando, durante la Bienal de Venecia, tiñó los canales de color verde fosforescente.

Su obra se ha concentrado en los valores de la ecología, la forestación y la lucha contra la contaminación de los mares.

Con sus producciones, provistas de cierta significación política (“Unión de Latinoamérica por los ríos”, “No a las fronteras políticas”, entre otros), denuncia los antagonismos entre la naturaleza y la civilización, y entre el hombre y la civilización.

Paralelamente a su carrera artística, Uriburu desarrolla una importante labor social. Se distingue en la defensa del medio ambiente a través de proyectos como las múltiples plantaciones de árboles, tanto en Argentina como en Europa. Además, es miembro fundador del “Grupo Bosque”, cuyos integrantes participaron junto a él en las campañas de reforestación de Maldonado, Uruguay; también ha participado en acciones conjuntas con la organización mundial de Greenpeace.

Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires, presidiendo la Fundación que lleva su nombre, la cual se dedica al estudio del arte de los pueblos originarios de América. Asimismo, es curador vitalicio del museo que lleva su nombre en la ciudad de Maldonado, Uruguay, donde es exhibida la Colección de Pintura y Escultura Nacional, que el artista ha donado al estado uruguayo.

Defensor de la naturaleza

En distintas etapas de la obra de García Uriburu se puede evidenciar su constante preocupación por el medio ambiente en general, las especies en extinción, la contaminación, etc.

Una de sus realizaciones más llamativas, aquella que también lo colocó en el mapa como artista ecológico, fue aquella donde, en Junio de 1968 durante la Bienal de Arte de Venecia, coloreó de verde las aguas del Gran Canal (3 Km.), como protesta por la polución de sus aguas. Dice Joaquín Molina, pintor simbolista:

En el siglo XXI el medio ambiente está amenazado por el calentamiento global, la destrucción de los bosques tropicales, la pesca excesiva y la escasez de agua potable.

Solo el 2% del agua mundial es dulce y en su mayoría está congelada en los glaciares y casquetes polares. En la obra de Uriburu está clara su preocupación por todos estos temas y ya sea desde sus intervenciones en la Naturaleza, pinturas o acciones sociológicas, su mensaje es alarmante. (http://www.nicolasuriburu.com.ar/es/ngu.htm)

A esta manifestación abierta contra la contaminación indiscriminada del agua, le siguieron otras producciones. En todas ellas García Uriburu teñía distintas aguas de verde, a lo largo del planeta. Así, coloreó la Fontaine du Lac de Vincennes (1971) y las Fuentes del Trocadero (1972), en París; la Fontaine du Soleil (1974) y las aguas del puerto de Niza (1974); el Puerto de Amberes (1974) de Bélgica; las fuente de Hatchiko (1982) de Tokio; la fuente del Monumento a los Españoles (1983) de Buenos Aires, la Fontaine du Louvre (1989) de París, las aguas del MASP, Museu de Arte Moderna de São Paulo (1992), y finalmente las aguas del Riachuelo porteño el 22 de Marzo último, en acción conjunta con Greenpeace en el Día Internacional del Agua.

En otro punto, explica Molina:

Esta acción artística de Uriburu es lo que el artista alemán Joseph Beuys definió como plástica social. Beuys y Uriburu trabajaron juntos en distintas oportunidades como la Coloración del Rin en 1981 y la plantación de 7000 robles durante la Documenta 7 de 1981. A los dos los unía un proyecto humanista, libertario y utópico. Beuys sostiene en su Discurso sobre mi país que la confrontación socioecológica empieza con “cada hombre es un artista”, es decir, con el concepto de creatividad orientada al conjunto social. Esta crea primero un trabajo socio-ecológico que permitiría suprimir de raíz los daños causados al medio ambiente (…) Pues construirá el conjunto social en su lógica, partiendo del hombre creativo como creador del mundo, de la libertad hasta el derecho a nuevas leyes económicas, a un sistema de crédito útil para todos. Es preciso crear lo que ayuda al mundo. (Ibídem)

Esto tuvo lugar en un contexto de importantes guerras que afectaban el mundo, como la Guerra Fría, la Guerra de Vietnam, la Guerra de Malvinas y la Guerra del Golfo. Fue también el comienzo de épocas revolucionarias, donde el pueblo le pedía al Estado a través de sus distintas manifestaciones la paz y la prosperidad, llamando a la conciliación y la amistad.

Fueron años de los hippies, del nacimiento de culturas under, de la invasión tecnológica. Estos escenarios permitieron la expresión de un arte tan llamativo, si se quiere ambicioso, por el cometido que tenía.

El verde poseía una dualidad en su significado. Por un lado, funcionaba como la representación viva del agua sucia, no potable. Por otro, se ha utilizado mundialmente como color representante de la naturaleza, de lo silvestre e incluso de lo que está sano de la mano del hombre. Es un color que refleja alegría y esperanza. Por lo tanto, las aguas de color verde, que se ha llamado en muchos ámbitos “verde Uriburu”, tienen un mensaje de doble sentido: protestan contra los desechos que le son arrojados, pero también piden auxilio a sus mismos victimarios. Es una toma de conciencia socio-ecológica, un pedido de bienestar mundial.

La cuestión es que…

Recapitulando, tenemos entonces esa esquina donde se encuentran los caminos del arte y el diseño: la ecología. Sin embargo, existe una interesante pero sutil contradicción.

Mientras el diseño sustentable avanza en el mercado de la indumentaria, donde comienzan a decretarse políticas para una industria más limpia, el arte de García Uriburu se acusa a sí mismo. ¿Por qué? Porque en indumentaria se apela a trabajar con materiales que no contaminen el medio ambiente, esa actividad que tanto denuncia García Uriburu. Pero entre todas sus manifestaciones por una paz ecológica, ¿cuál ha sido la más alabada? Justamente aquella donde tiñe, o más bien contamina, las aguas de los ríos con colorante verde.

¿De qué manera puede contribuir este químico a la limpieza de las aguas? No es más que otro agente corrosivo que, lejos de colaborar, complica el trabajo de quienes realmente intentan purificar las aguas.

Hago esta observación en pos de aclarar que ésta es una aproximación de orden más teórico que práctico, es decir, no intento criticar ni apoyar la obra de un artista o un diseñador, sino plantear posibilidades, sugerir alternativas. Si bien puedo manifestar mi opinión a favor de ciertas cuestiones que mencioné en los capítulos anteriores, no es un trabajo de propaganda sobre nadie, sino más bien una nueva perspectiva para la expansión de la ecología que, a mi criterio, aún no se ha puesto en práctica completamente pero sí se han hecho grandes avances, que es básicamente la esencia de lo que aquí expongo.

Palabras finales

Me permito en el final hacer un repaso de lo expuesto. Teníamos, en primer lugar, al diseño sustentable aplicado a la industria indumentaria, a partir de la implementación de nuevos materiales y procesos productivos que dejen menos residuos tóxicos. Se pudo concluir que estos procesos son sumamente innovadores y ecológicos en comparación a los procesos tradicionales, pero que en Argentina aún tienen poco desarrollo y aplicación, considerando las implicancias económicas y el aumento de presupuesto que esto conllevaría. Como eje principal, vinculado a este primer tema, está la obra de Nicolás García Uriburu, artista y arquitecto argentino. Él ha basado gran parte de sus producciones en ideales ambientalistas y ecológicos, en pos de la protección de la naturaleza y las especies en extinción. Al igual que el diseño sustentable, desde su disciplina apela a generar un cambio de conciencia y a partir de ello, un cambio en la sociedad. La obra de García Uriburu ha ido desde lo tradicional hasta lo más radical, destacando como su firma personal la coloración de las aguas de distintos ríos del mundo como protesta contra la contaminación, pintándolas del conocido “verde Uriburu”.

A modo de conclusión, puedo puntualizar que el problema del medio ambiente no es más que el reflejo del problema del ambiente interno. Es decir, el mundo es caótico porque las mentes son caóticas. No hay un orden, una armonía, no hay un pensamiento que concilie una mente con otra; por eso unos limpian lo que otros ensucian. Ni el diseño sustentable ni la compleja y humanitaria obra de García Uriburu tienen sentido si en la sociedad no hay una toma de conciencia, pero ello no puede lograrse desde lo colectivo. Cada uno, frente a su ser interno, debe decidir trabajar por el cambio, por el cambio que lleve siempre a lo mejor, a la evolución y no al revés. Sólo así, desde cada ser individual, sin imposiciones ni forzamientos, es posible un cambio permanente y duradero.

En la historia de la humanidad se ha intentado una y otra vez generar un cambio de forma masiva, intentando convencer a todos al mismo tiempo, sin entender jamás que cada cual tiene su propio grado de comprensión y ese entendimiento debe ser respetado.

No se ha demostrado aún que ese movimiento de la masa en conjunto, sin una conciencia individual, haya generado algo bueno y permanente. Pero no intento aquí caer en el pesimismo; para nada, mi intención es justamente exponer en estas líneas mi propia comprensión, que no es definitiva, sobre lo que estuve estudiando. A medida que vaya acumulando más conocimiento sobre el tema, iré mejorando mi pensamiento.

Bibliografía

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http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Garc%C3%ADa_Uriburu

http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/noticiasdc/mas_informacion.php?id_noticia=2211

http://lynmelgar.wordpress.com/2007/05/29/empecemos-por-el-principio/

http://www.ciaindumentaria.com.ar/default.asp http://www.diarioz.com.ar/nota-garcia-uriburu-tino-de-verde-el-riachuelo.html http://www.indarradtx.com/quienes-somos/index.htm

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http://www.nicolasuriburu.com.ar/es/ngu.htm

http://www.monografias.com/trabajos16/contaminacion-textil/contaminacion-textil.shtml

http://www.pro-teger.com/prensa-noticia.php?id=6011

http://www.revistavirtualpro.com/revista/index.php?ed=2007-04-01&pag=25

Riviere, M. (2002) La moda: ¿comunicación o incomunicación? Barcelona,Ed. Gustavo Gilli, Colección Moda

Kraube, Anna-Carola (2005) Historia de la pintura, del Renacimiento a nuestros días. Alemania, Konemann


Arte y diseño unidos por un bien superior fue publicado de la página 21 a página25 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

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