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El caos armónico

Gutiérrez, Dominique

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VIII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 39, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

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Introducción

El ensayo trata sobre el caos y la armonía que conviven en la sociedad actual y cómo estas dualidades se mantienen en constante lucha. En medio de esta guerra de supervivencia aparece la artista Beatriz Milhazes como una persona que logra plasmar las entidades en sus obras por medio de colores, texturas, y mezcla de matices que al verlas individualmente no tienen nada que ver; pero lo sorprendente es que ella logra unir cosas nunca antes pensadas. Es una artista contemporánea que transmite armonía desde un punto de vista caótico.

El caos armónico

El caos es definido como: “Estado de confusión y desorden en que se encontraba la materia hasta el momento de la creación del cosmos”1. Así es como para poder entenderlo mejor, es preciso hablar sobre la teoría del Big Bang, el gran estallido que provocó la creación de universo.

Esta teoría plantea el momento en que de la “nada” emerge toda la materia. En un momento dado explota, generando la expansión de la materia en todas las direcciones y creando lo que conocemos como nuestro universo. Inmediatamente después del momento de la explosión, cada partícula de materia empieza a alejarse muy rápidamente una de otra; como un globo, que al inflarlo se va expandiendo y ocupando más espacio. Los choques y un cierto desorden hicieron que la materia se agrupara y se concentrase más en algunos lugares del espacio, formando de esta manera las primeras estrellas y galaxias. Desde entonces, el universo continúa en constante movimiento y evolución.

Así es como cada vez que se habla de caos se lo asocia a alguna tragedia, desastre o acontecimiento inesperado. Por ejemplo, si se desata un incendio en pleno centro de la ciudad, a pesar de la rápida respuesta que se le pueda dar al hecho, será inevitable que la población que se encuentra en la zona o reside allí, no actúe con desorden ante el miedo, la amenaza y el pánico.

Anteriormente, el caos era visto como algo totalmente negativo y amenazante, “una mancha en la creación del universo”.

Pero hoy en día es considerado una característica necesaria en la continuidad de la vida, que se encuentra tanto en los movimientos en el sistema solar como en los cambios climáticos, los ritmos cardíacos, etc. Al hablar de caos y desorden no podemos dejar de mencionar la falta de, o noción negativa del orden, su opuesto.

El orden es la forma coordinada y regular en la que se desarrolla o funciona algo. También es la colocación de algo, en su debido lugar, donde le corresponde. De esta manera queda claro que el desorden entonces, significa algo mas profundo y dramático que un simple estado de confusión. El desorden se vuelve escandaloso y necesario, ya que sin éste, no podría haber orden. La naturaleza en sí muestra como estos dos conceptos (caos y orden) son dependientes uno del otro. El hombre busca el orden en la rutina y lo constante pero tarde o temprano esto es alterado y se producen cambios debido a insatisfacciones o inquietudes que por medio de un desorden, se ven modificadas. Por ejemplo, los sistemas equilibrados que permanecen en constante movimiento. Si ese movimiento cesa, algún desastre ocurre.

Si todo fuese completamente ordenado, no habría cavidad para lo anormal, diferente, irregular y todo se volvería monótono y aburrido. En cambio si fuese al revés (caótico), el desorden volvería loco al hombre. Actualmente, estas dualidades conviven en la sociedad y se las ve constantemente, por lo general siempre una es predominante, en el momento en que se encuentra el punto medio, éste dura muy poco antes de ser “corrompido”.

Al igual que el concepto de orden y desorden, también hay que destacar el significado de armonía. Éste representa el equilibrio de las proporciones entre las distintas partes de un todo donde su resultado lleva a la belleza. Los griegos utilizaban este término para representar el “perfecto equilibrio” en el ser humano tanto en lo físico como intelectual. A su vez, el término tiene muchos significados que se incorporan a los diferentes rubros, armonía de colores, armonía musical, etc.

Armonía musical es la combinación de notas que se emiten simultáneamente y se emplea tanto en el sentido general de un conjunto de notas o sonidos que suenan al mismo tiempo, como en el de la sucesión de estos conjuntos de sonidos. La armonía cromática es la relación de afinidad de dos o más colores, bien sean de la misma gama o de la misma familia relacionada con un color primario. Cuando la combinación ordenada de los colores “hacen o dan bien” unos con otros, cuando su combinación resulta agradable a la vista, se dice que armonizan.

De esta manera el hombre está en constante búsqueda por la armonía, el equilibrio que le provea paz y tranquilidad a su vida, en todos los aspectos posibles. Así es como a lo largo de la historia surgieron movimientos y grupos de gente que trataba de imponer estos principios, y un claro ejemplo fueron los hippies.

En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista. En un principio el movimiento se generó en Estados Unidos, luego se extendió a Europa y a todo el mundo. El origen fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la Segunda Guerra Mundial en la sociedad y en la cultura. No les interesaba cambiar la sociedad sino que pretendían cambiarla en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Esta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social. Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa.

Volviendo al significado de la palabra armonía, aunque brinda bienestar y paz, está en la naturaleza inquieta del hombre la necesidad de caos y desorden para buscar la tranquilidad y armonía perdida. Se convierte entonces en un ciclo de dependencias que nunca termina. En la sociedad en que vivimos se ve constantemente la formulación de un problema, la búsqueda de una solución y una vez resuelto, se presenta otro problema y sigue el ciclo.

De esta forma aparecen referentes que demuestran las dualidades de las cosas, yo creo que la artista brasilera Beatriz Milhazes es un vívido ejemplo de una artista que logra plasmar los conceptos de caos y armonía en sus obras.

Brasil es conocido por su alegría y coloridos paisajes, pero nunca antes mostró la viudez y combinación de estos factores en tal complejidad hasta que apareció Beatriz Milhazes con su arte. Nacida en 1960 en Río de Janeiro, Brasil, vive y trabaja en esta misma ciudad. Se ocupa del más puro estilo estético del modelo y el movimiento de la decoración. Hija de abogado e historiadora del arte, Beatriz fue influenciada por su tierra nativa, su uso vibrante y audaz de color y los patrones de crear una obra que es tanto lúdica, libre y psicodélica, como lo es geométrica, organizada y rítmica.

El movimiento que combina texturas y decoración originalmente no era popular en el mundo del arte a causa de la falta de declaraciones políticas y posiciones. La decoración y el patrón del movimiento no es completamente independiente de la sociedad y el mundo que lo rodea. El arte y los artistas implicados, tienen una postura muy positiva que no habla de la política creada y lemas de la mente, sino del amor y el aprecio por la belleza que nos rodea. Y esta filosofía de centrarse más en los placeres de la vida, en lugar de sus dificultades, es muy evidente en las formas, colores y patrones de cada una de las piezas de Milhazes.

La lógica en las pinturas de Milhazes es construida por la heterogeneidad de los colores, lo concreto, lo carioca y lo internacional.

Todas ellas son influencias que llevan a Beatriz a crear las obras yuxtapuestas que muestra hoy en día. Pero el trabajo de Beatriz se ve sin duda impregnado por la vividez de la ciudad de Río de Janeiro, desde su estudio se pueden disfrutar los matices de la selva brasilera, las texturas de los botánicos y el típico espíritu carioca. Ella se niega a permanecer estancada en una monotonía, por lo que se encuentra en constante desarrollo y búsqueda de diferentes colores, combinaciones y texturas que la inspiran.

En la búsqueda del color, Milhazes se nutre de iconos como Iván Serpa, pintor, escultor e ilustrador brasilero; las piedras preciosas; Jorge Volpi, escritor mexicano; la alegría del carnaval; el Op-Art de Bridget Riley; Matisse; Salvador Dalí y muchos otros artistas. En la combinación de diferentes influencias Beatriz Milhazes logra que las cosas que antes no pudieron unirse, hoy formen combinaciones increíbles.

Las primeras obras de Beatriz Milhazes surgieron en un mundo organizado y rutinario. No solo las imágenes que brinda son excepcionales sino también su forma de trabajar sobre la tela. Para lograr las combinaciones, la artista primero pinta los motivos y texturas sobre plástico. Una vez seco, le aplica a la superficie pintada pegamento y la transfiere al bastidor y retira el plástico, dejando de esta manera, impresiones superpuestas.

Pero durante este proceso, muchas veces no todo el material es transferido a la tela, dejando pedazos en el plástico.

Igualmente estos accidentes son los que hacen que las piezas sean irrepetibles y únicas. Es lento y a veces muchas de las trasferencias no terminan a la vista en el trabajo final, pero sin duda esto lleva a una trabajo lleno de riquezas, detalles y combinaciones cada vez más interesantes.

Pero el arte de Beatriz no solo se vio plasmado en telas. A lo largo de los últimos años, sus texturas y combinaciones se vieron forjadas en estenografías teatrales, instalaciones específicas, y trabajos de diseño, incluyendo telares y tapicería.

Ella también ha creado dos libros artísticos, uno en la conjunción con el MOMA y el otro con la Galería Thomas Dane que explora los mundos del collage e impresiones. Por su diversidad de práctica y multiplicidad de fuentes, Beatriz Milhazes borra todas las distinciones entre el alto y el bajo, el nacional y el internacional, el clásico y el contemporáneo, dejándola libre para explorar el reino de las expresiones visuales.

(…) todo el mundo considera mis obras ‘sensuales’, puede ser debido a las formas orgánicas representadas, ya que no me gustan las interrupciones bruscas en lo que represento. Los motivos se van uniendo entre ellos ‘naturalmente’, en mis trabajos mas recientes comencé a incorporar rayas y cuadrados que dan la sensación de descanso al observador. Mi trabajo se basa mucho en la geometría y como ésta se aplica a la vida cotidiana2.

En este extracto se puede ver cómo Milhazes trata de modelar las imágenes y sensaciones que la rodean, en sus obras.

Y cómo logra plasmar su esencia carioca demostrando la alegría, sensualidad, calor, movimiento, colores y texturas.

Sus collages permiten comprobar las experiencias de una de las artistas contemporáneas más reconocidas actualmente; los cuadrados aparecen a menudo mezclados con líneas y puntos, los círculos mutan convirtiéndose en objetos trascendentes; todo se convierte en una gran masa que comunica la cultura de su hogar, Río de Janeiro. Los arabescos, rosas y patrones son incorporados del arte barroco, colonial y popular brasilero. Mientras que las flores y plantas del jardín botánico de la ciudad la inspiran con nuevas formas y combinaciones.

Según mi parecer Beatriz Milhazes es la artista que logra de mostrar la sociedad en que vivimos hoy, caótica y a la vez armónica, buscando siempre el cambio y movimiento. Un lugar donde se pueden apreciar muchas y pequeñas cosas diferentes que hacen una perfecta unión y compilación. Porque de eso está compuesta la sociedad contemporánea, de diferencias, cambios y transformaciones que hacen que el mundo siga avanzando y evolucionando.

Notas

1. http://www.wordreference.com/definicion/caos

2. Lindsay Arto, “Musical Expression: converzando con Beatriz Milhazes”, Parkett, 2009.

Bibliografía

Beatriz Milhazes (edición española), Christian Lacroix, Federic Paul, Simon Wallis y Beatriz Milhazes, 2005,.

Beatriz Milhazes, 2009, Beatriz Milhazes, Brasil.

Parkett, Musical Expression: Arto Lindsay in Conversation with Beatriz Milhazes, Arto Lindsay, 2009

Modern Painters, Beatriz Milhazes Pinacoteca do Estado, Quinn Latimer, 2008

Mares do Sul, Beatriz Milhazes - the Brazilian Trove, Paulo Herkenhoff, 2002.


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El caos armónico fue publicado de la página 77 a página79 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

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