1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39 >
  4. Jean Paul Gaultier y la posmodernidad

Jean Paul Gaultier y la posmodernidad

Penón Sobero, Macarena

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VIII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 39, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

Jean Paul Gaultier comenzó su carrera como diseñador independiente en 1976 al lanzar su primera colección. Este diseñador francés conocido como el enfant terrible de la moda francesa, tuvo su momento de auge en los años ochenta pero aún hoy nos sigue asombrando con sus creaciones.

A pesar de ser considerado por algunos de sus colegas como un artista modernista por revelarse hacia el mundo de la moda desde sus comienzos; es, sin lugar a dudas, un diseñador posmodernista, ya que en su constante búsqueda por romper con lo convencional se vale de elementos posmodernos, como lo son el sin sentido, el caos, lo efímero, lo ambiguo, logrando de esa manera diseños vanguardistas e impresionantes.

El diseño transgresor de Gaultier se caracterizó desde un primer momento por tener una fuerte inspiración en la cultura popular. Además de que los temas de sus colecciones suelen basarse en distintas etnias del mundo; en donde toma elementos específicos de distintas culturas, así como tradiciones y vestimentas.

Sin embargo, el aspecto más característico de este diseñador siempre ha sido ir contra la tradición. Valiéndose de sus conocimientos en moda y la confección tradicional, logra generar una ruptura tomando lo conocido y transformándolo en algo nuevo y extravagante que no necesariamente es lindo o atractivo visualmente. Lo importante en sus producciones es mantener el valor en lo que expresa: una burla hacia lo preconcebido, hacia lo que se entiende como “correcto”. No solo ha jugado con esto en sus pasarelas sino que también con su aporte al cine en películas como El quinto elemento de Luc Besson y Kika de Almodóvar, entre otras.

Desarrollo

La moda es efímera, más en el mundo consumista en el que vivimos. Y Gaultier ha sabido utilizar esto y plasmarlo en su trabajo para satisfacer a su público. Un público que constantemente busca algo nuevo, algo distinto.

Los diseños de Jean Paul Gaultier se caracterizan por la utilización de materiales poco convencionales, como el plástico y el metal; muchos de estos mezclados con tejidos nobles.

En una de sus últimas colecciones los vestidos estaban conformados solo con carretes de películas. Es un diseñador que apunta a destacarse dentro de una sociedad basada en el consumo. La moda es efímera en más de un sentido y debe valerse de otros materiales, aunque éstos no se relacionen con el mundo de la alta costura.

Otra característica típica de la confección en los diseños de Gaultier es la importancia que le da a la estructura. Ésta, más que como un soporte, actúa como el diseño en sí. Es muy común que la estructura de la prenda se vea por afuera; así como la ropa interior. De esta forma juega constantemente con el espectador para que éste interprete sus diseños como quiera.

No solo por su estructura sino también por sus materiales.

A su vez mezcla lo femenino y lo masculino, lo pesado y lo liviano; jugando con los opuestos: texturas delicadas junto con materiales pesados, como cuero.

Este juego de los opuestos es un ejemplo muy importante a destacar en su trabajo en pasarela. No existen fronteras entre lo masculino y lo femenino. Sus modelos son ambiguos, se muestran mujeres en prendas de hombres y viceversa. Mujeres poderosas, fuertes, extrovertidas y decididas, junto a hombres delicados y femeninos.

Gaultier impuso la falda para hombre y el traje masculino para la mujer. Sus conocimientos en sastrería le han permitido crear fantásticas y elegantes transformaciones, consiguiendo el elemento más importante en sus pasarelas: la ambigüedad.

Una forma de satisfacer una sociedad posmoderna “[…] que avanza hacia un mundo dentro del cual la diferencia y la diversidad se toleran y se celebran”. (Cocimano, 2004) El hombre que es femenino y la mujer masculina, mostrando lo que es y lo que no es, lo diferido y la intertextualidad en sus presentaciones ha sido aspecto más relevante de su trabajo a través de los años.

Sus modelos

Sus pasarelas son un show, de aquí que sus modelos sean personajes, y para esto utiliza su posición en el mundo de la moda para romper con las tradiciones y revelarse al seleccionar para sus desfiles a mujeres de talles grandes, personas tatuadas, con piercings, enanos, y mujeres y hombres mayores. Utiliza personajes poco convencionales como otra forma de revelarse contra el mundo superficial de la moda, incluyendo a aquellos que ésta excluye continuamente. Este es un aspecto posmodernista.

La cantante de talla grande Beth Ditto inauguró uno de sus desfiles caminando por la pasarela mientras cantaba a capella.

En otra de sus colecciones utilizó a un nuevo modelo llamado Andrej Pejic, que aunque puede parecer una adorable joven de cabello rubio, se trata de un australiano de diecinueve años que últimamente ha captado la atención de distintos diseñadores por su aspecto ambiguo, que capta perfectamente un look tanto femenino como masculino. Resultando perfecto para la pasarela de Gaultier.

Por estas decisiones ha sido criticado y aplaudido. Su forma de burlarse de la idea de que el que tiene el poder puede dictar leyes sobre lo que es correcto y lo que no. Y que el mundo se rige por ellas.

Gaultier en el cine

Su visión transgresora le ha permitido llegar al cine y su aporte se puede apreciar en películas como: El quinto elemento (1997) de Luc Besson, Kika (1993) de Pedro Almodóvar, El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (1989) de Peter Greenaway y La ciudad de los niños perdidos (1995) de Jean- Pierre Jeunet.

Su participación en las películas ha sido de suma importancia ya que el vestuario fue el protagonista de cada una de ellas gracias a su imaginación desbordante. Se ha concentrado en películas que le han permitido explayarse como diseñador posmodernista y lograr diseños extravagantes y magníficos, que llevan su marca; donde es evidente la exageración, la yuxtaposición de elementos casuales y asimétricos mezclado con la más elegante y clásica sastrería. Principalmente esto se debe a que no se trata de tramas convencionales. Otra vez incluye a personajes excluidos, mal vistos por la sociedad. Las personas que visten sus atuendos en los films son los más extraños, los más extravagantes, en ocasiones hasta los más morbosos.

El film El quinto elemento está ubicada 250 años en el futuro, en donde solo el quinto elemento puede evitar la extinción de la vida humana. Un ex soldado, Bruce Willis, ayuda al quinto elemento interpretado por Milla Jovovich, que resulta ser la única arma contra el mal. Para esta película Gaultier realizó 954 trajes y se encargó de vestir hasta el personaje mas pequeño, estudiándolo y aportando su creatividad. En este caso se trata de una película futurista y supo utilizar eso a su favor.

Es el diseño del vestuario del siglo XXIII, de una sociedad hiper consumista. Los trajes se comenzaron a confeccionar en 1990, exageradamente cuidados y detallados, con aspectos vanguardistas que mezclan distintas culturas y se adaptan perfectamente al cuerpo.

En Kika la protagonista es una joven cosmetóloga a la que llaman para maquillar el cadáver de un joven fotógrafo llamado Ramón, quien es revivido por la protagonista, que finalmente se queda con él. Ramón está obsesionado con la muerte de su madre. Su padrastro es amante de Kika, una sirvienta que está enamorada de ella en secreto. Una amiga con pocos prejuicios y una enemiga que tiene un reality show son algunos de los personajes de una historia sumamente bizarra. Kika es una película de humor negro en donde Almodóvar1 busca provocar al espectador, llegando incluso a molestarlo. En sus films abundan los elementos escandalosos y provocadores, como: policías corruptos, consumo de drogas, maltrato, prostitución, etc. En este caso, para lograrlo llega hasta a trivializar la violación. Se podría decir que intenta escandalizar al público.

Las mujeres que aparecen en la película no son mujeres delicadas, sino fuertes y decididas, y son las que llevan adelante a la historia. Especialmente el personaje de Andrea Cara-cortada, que es la que más evidencia la participación de Gaultier en el film. Los trajes ensangrentados, con roturas, las prótesis, llegan a completar al personaje. Cuando al espectador le debería resultar impactante, en realidad le da más sentido ya que habla de la personalidad del personaje.

Las películas de Almodóvar se caracterizan por darle un papel importante a la moda. La revista Harper’s Bazaar realizó una sesión fotográfica sobre sus películas y su influencia en el mundo de la moda. Gaultier participó en ella disfrazado de monja a lo que declaró: “Soy la monja en la religión de la moda.

En realidad, soy la Madre Superiora”. (Jean Paul Gaultier) En el caso de La ciudad de los niños perdidos un científico secuestra niños para experimentar con ellos y robarles sus sueños, para encontrar la forma de detener la vejez. Una película de ciencia-ficción, de aventura y fantasía, en donde se destaca el impacto visual. Como otras películas de Jean- Pierre Jeunet2, el elemento visual es sumamente importante, así es como Jean Paul Gaultier se encarga del vestuario, aprovechando las características de la historia fantástica.

En El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, Albert Spica es un delincuente que tiene un restaurante, en el que se reúne habitualmente con sus cómplices. Allí su esposa comienza una relación secreta con un cliente habitual, un hombre calmado, refinado y culto. Ambos se convierten en amantes en la propia cocina del lugar, con la complicidad del chef y los suyos.

Spica finalmente descubre la infidelidad de su esposa y decide vengarse. A su vez su esposa prepara su propia venganza.

Para esta película el director decidió que los colores debían cambiar según cada ambiente en que se movieran los personajes.

Rojo para cuando estaban en el comedor, azul para el estacionamiento, blanco en el baño y verde para las escenas ubicadas en la cocina. Es posible apreciar que cuando los van pasando de un escenario a otro, a pesar de ser la misma escena los trajes cambian de color. Cuando van del restaurante al baño, el color del vestuario cambia y a través de la puerta del baño se puede ver una luz rojiza. Esto hace que la transición de escenario a escenario cobre más importancia y a la vez resulte más interesante.

Al igual que en el caso de Almodóvar, las películas de Peter Greenaway3 también buscan escandalizar al espectador. Los personajes de este film, son odiosos y desagradables. Llega a ser imposible simpatizar con ninguno de ellos. En el papel de Helen Mirrer es muy evidente el efecto en el vestuario, ya que se trata de una mujer sumisa, y maltratada que cuando comienza a mantener un romance sufre un enorme cambio. Este cambio en la personalidad de la esposa es mucho más fácil de detectar gracias al cambio en el vestuario, que resulta ser mucho más atrevido y extravagante; mostrando los elementos más característicos del diseño de Gaultier: las transparencias, los recortes, la ropa interior y las estructuras visibles.

El mundo de la música

Jean Paul Gaultier es un gran conocedor del mundo musical, no solo por él mismo haber sido cantante sino por haber vestido a artistas como Madonna4 y Kylie Minogue5, entre otras.

Su cliente más importante ha sido sin duda Madonna, principalmente porque ambos son iconos de los años ochenta.

Gaultier fue el creador de su famoso corpiño de cono. Juntos, con la cantante, revolucionaron el mundo de la moda con sus trajes que jugaban con los masculino y lo femenino, mezclando ropa interior de mujer con trajes de hombre. Quién mejor para ser la musa de Gaultier que una mujer tan poderosa como Madonna.

Para Kylie Minogue, Jean Paul decidió inspirarse en Lady Gaga, así también lo hizo para una de sus últimas colecciones.

Los trajes extravagantes y atrevidos con tintes futuristas, súper geométricos y estructurados.

Conclusión

Jean Paul Gaultier permite con sus creaciones que el espectador genere sus propias ideas sobre lo que está viendo, encontrándole una explicación más profunda que lo meramente estético. Su objetivo es desafiar, molestar, incomodar y burlarse del mundo. Romper con lo preconcebido para dar lugar a la innovación, creando el caos.

Él conoce las leyes y por eso las rompe. Lo que es y lo que no es, lo que está bien y lo que está mal. Todo en una sola cosa.

Un diseñador en el mundo posmoderno, donde “ya no parece posible oponer –como en la modernidad– las formas clásicas: el bien al mal, lo masculino a lo femenino, lo verdadero a lo falso, […]”. (Cocimano, 2004)

Notas

1. Pedro Almodóvar es un director español que ingresó al mundo del cine internacional en el año 1988 con la película Mujeres al borde de un ataque de nervios. En sus films mezcla lo tradicional y lo transgresor.

2. En la película La ciudad de los niños perdidos Jean-Pierre Jeunet, presenta su estilo particular en cuanto a lo visual.

3. Peter Greenaway se inició con el film Death of Sentiment en 1962, filmado en cuatro cementerios de Londres, en donde mostraba objetos del patio de una iglesia: cruces, ángeles volando e inscripciones en lápidas.

4. Madonna, es actriz, cantante y empresaria norteamericana, calificada mundialmente como transgresora, tanto en su música, como en sus videos y en el escenario.

5. Kylie Minogue, cantante australiana de música pop.

Bibliografía

Díaz, E (1999). “Posmodernidad”. Buenos Aires: Ed. Biblos.

R. Appingnanesi y Ch. Garrat. Posmodernidad para principiantes.

Cocimano, Gabriel. “Ambigüedades: el transgénero en la posmodernidad”

http://www.margencero.com/articulos/ambiguedades.htm

Bermúdez, Nancy”Jean Paul Gaultier y el cine”: http://siderola.com/jean-paul-gaultier-y-el-cine/

“The Mode of Almodovar”. Harper’s Bazaar. March issue.


Jean Paul Gaultier y la posmodernidad fue publicado de la página 89 a página91 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ver detalle e índice del libro