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La modernidad y la postmodernidad en el diseño deportivo

Bartolini, María Florencia

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición VIII Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VII, Vol. 39, Junio 2011, Buenos Aires, Argentina | 130 páginas

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Introducción

La idea de escribir este ensayo de la modernidad y la postmodernidad en el diseño deportivo surgió de la necesidad de entender un poco más estos conceptos de modernidad y postmodernidad y poder incluirlos e interpretarlos en lo que se refiere al diseño de indumentaria deportivo y cómo éste fue cambiando.

La indumentaria se ve como una construcción simbólica, puesto que desde el momento del nacimiento, de inmediato se nos viste. Estas prendas van definiendo algunos aspectos de nuestra personalidad, en función de que éstas se encuentran impregnadas de códigos, valores, ideologías y políticas.

La ropa es parte de cada uno, es parte de lo que somos y por esto es que solo analizando la indumentaria podemos comprender y definir los aspectos sociales y económicos de los seres humanos en un momento histórico determinado1.

Hay tres elementos fundamentales que se relacionan entre sí, los cuales nos van a ayudar a observar las diferentes tendencias, gustos y patrones que se van transformando a través de las épocas. Estos son: el hombre, los objetos y las significaciones dadas a éstos últimos por los primeros. Para este ensayo analizaremos la indumentaria deportiva como un medio de comunicación y cómo el hombre, su lenguaje, los objetos y sus significaciones van modificándose según las características de los periodos.

La indumentaria deportiva surge en la modernidad2 como resultado del establecimiento de la sociedad de consumo, ya que la sociedad se comienza a caracterizar por un consumo desmedido de valores abstractos, suntuosos e improductivos.

Esta es la ropa utilizada para la práctica del deporte y surge como una respuesta de innovación que permitiría y facilitaría un mejor desempeño deportivo al ofrecer confort y ventaja al deportista, aunque cabe aclarar que la vestimenta deportiva ha estado condicionada por las reglas de los deportes.

En ese marco, se trabaja sobre estos dos conceptos, planteando si es posible encontrar ciertas diferencias entre los dos periodos en el ámbito del diseño de indumentaria.

Etapa de la indumentaria en la modernidad

En el periodo de modernidad la racionalización e industrialización caracterizaba el momento que se vivía y esto también repercutía en la indumentaria deportiva. Como aún no se habían desarrollado diferentes tecnologías para la confección de diseño deportivo indumentaria y calzado, los cambios estaban dados desde la moldería, para generar mayor comodidad.

La indumentaria de uso cotidiano y fabricada mayoritariamente de lana y algodón fue transformada en ropa “deportiva”, básicamente, recortando los pantalones hasta arriba de la rodilla y suprimiendo las mangas.

El calzado, complemento de la indumentaria deportiva, tuvo cambios para adecuarlo a la práctica de los deportes. Las zapatillas perdieron el tacón y en algunas se le agregaron aditamentos especiales (de metal) en la suela para ofrecer un mejor agarre con la superficie.

Es importante saber, que teniendo en cuenta lo que moralmente se creía correcto para el periodo en el que nos encontrábamos –fines del siglo XIX y principios del XX– no se permitía que la mujer tuviera una significativa participación en el deporte, ni tampoco, que la vestimenta utilizada para la práctica del deporte sea utilizada por las mismas. Por eso la mayoría de las mujeres vestían ropas que moralmente no dejaban al descubierto partes concebidas como pudorosas (las piernas o el escote del busto), por lo que usaban la ropa habitual como indumentaria deportiva.

Además de las transformaciones en los cortes de la ropa y las modificaciones creadas en el calzado, se comenzó a investir de valores ideológicos y políticos a la vestimenta que los deportistas usaban. Un ejemplo de estos cambios ideológicos en la indumentaria deportiva, es en el fútbol. En estos tiempos, el concepto de un color generalizado en todo el equipo no existía; los equipos jugaban con cualquier vestimenta que tenían disponible y los jugadores de un mismo equipo se distinguían usando gorras o bandas que cruzaban el pecho.

Esta práctica se volvió problemática, por lo que los equipos comenzaron a usar, siempre que podían, jersey rayados de un color, esto iba a prevenir la confusión y unificar a los equipos.

Además de eso, una persona que se adhería a un club o asociación deportiva tendía a sentir que formaba parte de una red social compartida, ya que contaban con un nexo común entre sus asociados, por ejemplo deporte, y estos elementos derivaban en que al momento de llevar a cabo la práctica deportiva, éstos pudieran diferenciarse de los demás deportistas a su alrededor, propiciando el diseño y confección de uniformes que portaban emblemas y símbolos representativos del club o equipo para que tanto a los socios o a los contrarios y público en general, los reconocieran.

“(…) un individuo u objeto puede ser representado por una de sus partes o por un signo o símbolo que de forma metafórica engloba y encierra sobre sí rasgos que lo definen o identifican (…)”3 Cuando representan a un equipo nacional portan ropa deportiva que es la representación abstracta de una nación, por ejemplo, los atletas argentinos portaban en sus uniformes los colores y la bandera del país, emblemas que son de muy alta estima por los ciudadanos de los países. Son símbolos muy representativos, que guardan toda la historia compartida por un grupo social, cultural, étnico, político o religioso.

Como el atleta ha sido considerado como un logro o lo mejor de la sociedad, como un modelo a seguir por toda la sociedad y portador de los ideales de la nación en sus colores y emblemas; propagar mensajes políticos e ideológicos en la ropa deportiva fue pensado para cohesionar y crear consenso entre toda la sociedad, teniendo al atleta como punto de convergencia.

Por ejemplo, en momentos donde vemos a los países que pasan por crisis y luchas, los deportes y ese sentimiento de representación une a la sociedad en un apoyo constante a estos atletas.

Como pre conclusión de esta etapa, podemos ver cómo la indumentaria deportiva se creó por una necesidad de comodidad del deportista para cada actividad, modificando el largo de los pantalones, el de las mangas y el calzado para una mayor comodidad y resistencia. Además podemos ver cómo este sentimiento de representatividad, de unión y cohesión de la sociedad, carga de ideología y política a los uniformes deportivos.

Etapa de la indumentaria en la posmodernidad

La posmodernidad es una época donde la idea del progreso eterno como finalidad de la historia se rompe definitivamente y de la misma manera en diversos rubros y áreas de la vida, la concepción anterior tomaría una nueva forma. Es un período donde lo efímero toma mayor valor, por lo que el concepto de durabilidad queda de lado.

La concepción acerca del cuerpo como algo privado, íntimo y templo de salud, desaparecen y hoy en día el cuerpo es reinterpretado, pensado como una máquina, como un medio de expresión política, económica y social, lleno de valores abstractos, sin límites sobre lo que es pudoroso, o moralmente no permitido. Hay una liberación del cuerpo humano femenino y masculino. Hay modificaciones que no hubieran sido aceptadas por las normas morales existentes en la etapa de la modernidad, porque trasgredían por mucho las buenas costumbres del pudor y el recato. Sin embargo, en la posmodernidad tanto los códigos morales como las reglas deportivas no tienen objeción alguna. Esta es una clara característica de la posmodernidad donde hay una re significación y ya no hay un modelo de hombre, por lo que esta visión de la mujer y del cuerpo también cambia y se transforma.

Un ejemplo de lo que me estoy refiriendo, fue la innovación desarrollada por el maratonista británico Ron Hill (1970), quien instauró una nueva moda en los shorts de correr a partir de una modificación realizada a los pantaloncillos que se venían utilizando. Primero modificó la tela con que estaban confeccionados los shorts (algodón) por fibras sintéticas (nylon), luego los recortó significativamente y por último, inventó la abertura a los lados para permitir mayor libertad de movimiento, esencial para una prueba tan larga y desgastante como la maratón4.

Otro ejemplo de transformación –pero este netamente de indumentaria deportiva femenina– fue, no solo el uso de nuevos materiales y telas, sino haber recortado de forma explícita los pantalones y polleras. Estos nuevos looks muestran sensualidad, el cuerpo de la mujer deportista ha pasado de lo prohibido a un medio de expresión nuevo. La belleza de algunas deportistas es explotada con fines comerciales. Además, que muchas de las barreras se modifican ya que pasan de hacer deporte por amor al mismo, a meterse en los medios de comunicación y hacer cualquier cosa en busca de fama y reconocimiento, como es el ejemplo de “la Mole” que ahora “baila por un sueño” en el programa de Marcelo Tinelli y en realidad es un boxeador, o como Luciana Aimar jugadora de hockey, quien hoy en día busca fama en todos los programas de televisión. Esto es una clara característica posmoderna donde además de estas fronteras, también se rompen las fronteras entre la realidad y la ficción.

Otro aspecto y cambio que podemos ver del deporte en esta época es el cambio drástico en su práctica, desarrollo y concepción.

Este nuevo deporte, en consonancia con la globalización, se caracteriza por ser un fenómeno de escala global puesto que algunos eventos deportivos como las Olimpiadas o la Copa Mundial de Fútbol son eventos que atrapan la atención de una gran cantidad de personas, y es justamente por esta masividad y sentimiento que llevan estos eventos que el deporte y los deportistas se han transformado en instrumentos de las empresas y marcas comerciales, quienes los utilizan para publicitarse y generar mayores riquezas. Esto lleva a que hoy en día el deporte se rige por valores netamente materiales y económicos, con lo que la indumentaria deportiva no se quedó atrás y sufre sus propias transformaciones. Todo esto es acompañado por otro concepto de la posmodernidad, que es el carácter efímero de la moda y su expansión mediática y comercial.

Es aquí donde comienzan a aparecer diferentes usuarios, categorías, desempeños deportivos y actividades de ocio, es por esto que los grandes confeccionistas de indumentaria deportiva comenzaron a expandir sus producciones incorporando nuevos materiales y diseños basados en análisis biomecánicos que dan como resultado ropa y calzado más sofisticado y específicamente diseñado para cada actividad.

Hoy en día se le ofrece a los diferentes usuarios de indumentaria deportiva confort, calidad y protección de todos los elementos externos que puedan dificultar su actividad. En la posmodernidad, las marcas comerciales pueden exhibir sus productos gracias a que los medios masivos tienen la capacidad de hacer llegar a millones de personas los mensajes que en forma de imágenes comerciales están adheridos a los uniformes deportivos y todo esto es posible mediante la publicidad incrustada en la ropa.

“El deporte profesional es por definición un deporte jugado por dinero, dinero que proviene de los espectadores, patrocinadores o televisoras (…)”5 Debido a la expansión de las actividades deportivas y la importancia que alcanzó a nivel global se produjo un drástico cambio en su práctica, desarrollo, concepción e incorporación de eventos a nivel mundial. De esta manera se comenzó a generar la venta de publicidad a través de la indumentaria deportiva, ya que el fuerte impacto e influencia que los medios de comunicación masivos –como la televisión– logran, hace sumamente rentable las inversiones publicitarias incorporadas a los uniformes deportivos en forma de logos que requieren de poco espacio, pero que son ampliamente reconocibles por los espectadores, quienes se transforman en potenciales compradores, sin ser necesariamente deportistas.

El fútbol es un deporte que trasciende, pero además,

representa un enorme mercado no solo en términos de futbolistas, entrenadores, árbitros y jueces de línea, pero más importante en términos de espectadores. En años recientes los clubes mayores de Europa se han dado cuenta del potencial de los aficionados al fútbol y su abrumadora pasión por apoyar a un específico club o a un específico deportista o ambos6.

El mundo del deporte es muy seducido por la moda. Las marcas de ropa y accesorios innovan permanentemente nuevos productos deportivos. Las prendas deportivas diseñadas por las diversas marcas son cada vez más específicas a cada modalidad.

Este fenómeno se conoce con la denominación de ‘ropa activa’. Además de la gran expansión que fueron ganando los deportes extremos, éstos originaron la creación y tecnificación de diversas marcas como Quicksilver, Rip Curl, Reef, Billabong, O´neill, Town & Country, Air Walk, Converse, Salomón, Hi-Tech, The North Face; las cuales se dedican específicamente a estos nuevos deportes, otorgándole un estilo propio a cada actividad.

La importancia que los individuos le damos a las marcas transforma a la indumentaria deportiva en repositorios de publicidad y de valores ideológicos de la posmodernidad, pues muchas de las marcas publicitarias son concebidas como sinónimos de status, clase y estilo de vida.

La moda no es sólo un lujo estético y periférico de la vida colectiva, sino que se ha convertido en un elemento central de un proceso social que gobierna la producción y consumo de objetos, la publicidad, la cultura, los medios de comunicación, los cambios ideológicos y sociales. Hemos entrado en una segunda fase de la vida secular de las democracias, organizadas cada vez más por la seducción, lo efímero, la diferenciación marginal. La moda aparece, paradójicamente, como un instrumento de consolidación de la democracia, de las sociedades liberales, como un vehículo inédito de la dinámica post-modernizadora7.

La moda deportiva viene acompañada del glamour y en las mujeres su notoriedad no pasa desapercibida. Recientemente comenzaron a presentarse prendas deportivas en desfiles internacionales, donde renombradas modelos son las encargadas de presentar las últimas prendas deportivas diseñadas para que la actividad deportiva sea más glamorosa. Además de este glamour fusionado con los aficionados de algunos deportes o de las mismas marcas de indumentaria, se generó una nueva línea dentro de la indumentaria deportiva llamada “Sport alto diseño”, donde la funcionalidad de la prenda pasa a un segundo plano y comienza a tomar mayor importancia la concepción estética de la ropa y calzado donde nuevos estilos, colores y diseños lucen atractivos a la vista de estos nuevos consumidores.

El aficionado, que por definición es inclinación, amor, admiración, simpatía a alguien o a algo, asiste frecuentemente a los eventos deportivos a los que tienen especial interés, apoya a su equipo mediante la animación, influye positivamente en sus ídolos. El aficionado anima, vibra, se divierte, festeja y motiva, sin alterar su equilibrio emocional ni la de los demás, pierda o gane su favorito. Es por lo que además de esto, se despierta la necesidad de generar una manera de unión simbólica vistiendo la misma ropa, marca o estilo y teniendo empatía con los mismos intereses que pretende alcanzar el atleta o equipo en cierto momento o competencia.

“(...) cuando un deportista atrapa la imaginación de los fanáticos, la reproducción de su playera con su nombre o número se puede comercializar por millones alrededor del mundo”8.

Un ejemplo que podemos citar en lo que respecta a la moda deportiva es el de Rene Lacoste, un tenista francés de gran calidad técnica, conocido como ‘El Cocodrilo’, que en 1934 funda junto a Andres Gillier “La Societe Chemise Lacoste” y comienza a vender playeras para la práctica del tenis, que luego se convertirían en el principal icono de la moda deportiva.

El lagarto bordado en el exterior de la prenda llamó la atención del público que se volcó masivamente a su compra.

Lacoste es quizás el principal representante del estilo en el deporte. Desde sus comienzos, estuvo destinada al glamour siendo la encargada de vestir a los campeones de tenis para más tarde tener consumidores de todo tipo, no solo tenistas, ya que los seguidores del deporte comenzaron a utilizar sus prendas, dando origen a la moda deportiva. Es así que en la actualidad se desdibujó su principal objetivo, siendo hoy en día una marca muy reconocida no solo para el deporte sino para el uso cotidiano también.

Conclusión

Como dije inicialmente la idea principal de este ensayo surgió de la necesidad de entender un poco más estos conceptos de modernidad y posmodernidad y poder incluirlos e interpretarlos en lo que se refiere al diseño de indumentaria deportivo y cómo éste fue cambiando. Por otra parte, también se buscó entender si estos cambios se reflejaban en la indumentaria deportiva.

Como en su momento mencioné, la indumentaria que se usa es una respuesta a lo que socialmente se vive, por lo que si estas dos etapas, modernidad y posmodernidad, se vieron reflejadas en la sociedad, también plantearon un fuerte influencia en la indumentaria.

A raíz de esto, pudimos ir viendo cómo cada característica de cada etapa, repercutió en la ropa deportiva, viendo la transformación que sufrió este rubro desde que surgió hasta la actualidad.

Hoy en día podemos ver la diversidad de estilos en cuanto a diseño, colores y tendencias, entendiéndolos como demandas de la cultura material y la dinámica del consumo.

Notas

1. “Historia del vestido y la moda” edición 2010 - Edyn Multimedia Publisher

2. En términos generales la modernidad ha sido el resultado de un transcurso histórico, que presentó tanto elementos de continuidad como de ruptura; esto quiere decir que su formación y consolidación se realizaron a través de un complejo proceso que duró siglos e implicó tanto acumulación de conocimientos, técnicas, riquezas, medios de acción, como la irrupción de elementos nuevos.

3. White, Hayden (1928). The Uses of History: Essays in Intellectual and Social History. Detroit: Wayne State University Press - 1968

4. R. Shishoo, Textiles for sport, Cambridge, Woodhead Publishing Ltd, 2005 p. 54.

5. R. Shishoo, Textiles for sport, Cambridge, Woodhead Publishing Ltd, 2005 p. 64.

6. R. Shishoo, Textiles for sport, Cambridge, Woodhead Publishing Ltd, 2005 p. 22.

7. “El imperio de lo efímero: la moda y su destino en las sociedades modernas”, Gilles Lipovetsky (editor: Anagrama, 2004)

8. R. Shishoo, Textiles for sport, Cambridge, Woodhead Publishing Ltd, 2005 p. 64.

Bibliografía

Historia de la moda argentina, Susana Saulquin. www.wikipedia.org

Evolución de la indumentaria deportiva en el futbol, Cielo Jazmín. www.efdeportes.com

El imperio de lo efímero, Gilles Lipovetsky. Textiles for sport, R. Shishoo.


La modernidad y la postmodernidad en el diseño deportivo fue publicado de la página 97 a página100 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº39

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