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Una mirada sobre la sociedad

Grau, Nahir

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición IX Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VIII, Vol. 42, Noviembre 2011, Buenos Aires, Argentina | 121 páginas

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Introducción

En el trabajo que se presenta a continuación se analizarán dos murales realizados por Gerardo Cianciolo, quien es pintor, muralista, y docente en la Escuela de Bellas Artes. Dichas obras se encuentran dentro de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, y muestran dos momentos importantes dentro de la historia de lucha que posee esta asociación sobre sus espaldas.

Son muy interesantes para observar y analizar, ya que al verlos, debido a su temática, remiten rápidamente a aquellos murales realizados por Diego Rivera en México luego de la revolución, donde mostraba los diversos acontecimientos que sucedían con el paso del tiempo.

También es importante destacar cómo representa el artista al contexto actual, sin dejar afuera toda la historia que posee la asociación de Madres de Plaza de Mayo, con aproximadamente 30 años de lucha en búsqueda de justicia por los crímenes cometidos durante la última dictadura militar en nuestro país.

Una mirada sobre la sociedad

Gerardo Cianciolo es pintor, muralista e integrante del grupo de arte de muralismo Muro Sur, docente en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano en asignaturas como Taller de mural y Dibujo, e integrante del grupo de intervención urbana Colectivo político Ricardo Carpani.

Para realizar este trabajo elegimos dos de sus murales, los cuales se encuentran en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. El primero, Resistencia, se encuentra en la biblioteca y fue realizado en el año 2002; mientras que el segundo, ubicado en el auditorio, no posee nombre y lo realizó en el año 2005. Luego de analizarlas, creemos que existen dos relaciones muy fuertes: la primera relación es con el contexto histórico al que remiten; y la otra es con los muralistas mexicanos, ya que ambos mediante sus obras transmiten acontecimientos relacionados con el entorno social en el cual se encuentran.

Desde 1976 hasta 1983, Argentina estuvo gobernada por la dictadura militar presidida por el Teniente General Jorge Rafael Videla. Fue una época muy dura, ya que se realizaron muchas censuras, se tomaron diversas medidas que afectaban los derechos de los ciudadanos; pero hubo un hecho que marcó a nuestra sociedad hasta hoy en día: durante esos años las fuerzas militares procedieron al secuestro, tortura y desaparición de aproximadamente 30.000 personas, y se realizó la expropiación de muchos niños. Hasta la actualidad, todavía no se sabe del destino de muchos de ellos.

Cuando comenzaron las desapariciones, y al no tener respuestas por parte de las autoridades, las madres de estas personas comenzaron a organizarse y marchar en protesta para que aparecieran. Estas protestas consistían en marchar alrededor de la Plaza de Mayo en forma silenciosa, ya que una de las normas impuestas prohibía que se juntaran más de tres personas en un lugar y dialogando, ya que esto se tomaría como un complot y dichas personas podrían ser detenidas por las fuerzas policiales.

Una vez restituída la democracia, lucharon para que se juzgaran a los represores de dicha época. Este proceso comenzó el 22 de abril de 1985, durante la presidencia de Raúl Alfonsín y se condenó a algunos de los responsables. Pero en el año 1990, y por pedido del entonces presidente Carlos Saúl Menem, estas personas fueron indultadas de los cargos por los que se las condenaron.

Finalmente, durante la presidencia de Néstor Kirchner dichos indultos comenzaron a decretarse inconstitucionales, y de esta forma se pudieron juzgar y condenar a los participantes de la dictadura militar.

Actualmente, las dos organizaciones más importantes son Madres de Plaza de Mayo, y Abuelas de Plaza de Mayo; la primera tiene como objetivos recuperar a los desaparecidos durante el gobierno de facto, condenar a los culpables de las desapariciones, y continuar la lucha que comenzaron sus hijos.

Mientras que la segunda organización tiene como fines encontrar y devolverles la identidad a esos niños que fueron sustraídos de sus familias biológicas y adoptados ilegalmente por familias de personas relacionadas con el entorno militar de esa época; y al igual que la anterior, condenar a los responsables.

En el año que se realiza Resistencia (Cianciolo, 2002, medidas: 13 m. x 5m., técnica: pintura en seco) el país estaba en plena crisis económica, y según nos contó Gerardo en la entrevista, las Madres querían que se representara toda su lucha desde la dictadura hasta ese momento: la resistencia que tuvieron ante los obstáculos que se le presentaban a lo largo de su búsqueda por la justicia. La imagen de los policías reprimiendo a la gente que iba a protestar a la plaza, para ellas fue muy similar a las situaciones que tuvieron que vivir durante los años de la dictadura. Él recuerda que el día que se reunió con las Madres, sucedió lo siguiente:

Ellas me propusieron representar su lucha durante todos estos años que estuvieron buscando justicia, y que agregara la protesta que realizaba el pueblo durante la crisis económica, ya que se sentían familiarizadas con esta situación y pensaban que ambos momentos tenían muchas similitudes entre sí. (Entrevista a Gerardo Cianciolo, 16 de marzo de 2011)

En esta obra se puede ver a un grupo de señoras protestando (que son la representación de las Abuelas), junto con una persona que está con dos niños, y un grupo de niños y personas grandes atrás que sostienen carteles con leyendas como “No a la impunidad”, “No al punto final, cárcel para los genocidas”, y “No al indulto”. De fondo aparecen dos torsos con sus manos en la cabeza, lo cual connota que se están tapando los oídos, en este caso, estas últimas figuras aparecen representadas como si fueran los huesos de esas personas; también, aunque es difícil de reconocerlo a primera vista, se ve un cartel con las fotos de los desaparecidos, pintada muy sutilmente.

En la paleta cromática que usó predominan los colores cálidos.

En cambio, en la segunda obra, realizada en el año 2005 (Cianciolo, 2005, medidas: 10 m. x 5 m., técnica: pintura en seco) la situación era muy distinta: el país empezaba a salir de la crisis, se derogaron las leyes que protegían a los participantes de la dictadura y comenzaban los juicios contra ellos. Para ese entonces, las Madres sentían una unidad a nivel país, ya que todo empezaba a solucionarse poco a poco, y el país resurgía de todos los problemas económicos que tuvo en los primeros años del siglo XXI.

Así que, según nos contó Gerardo durante la entrevista, decidieron que la obra no sólo tendría que representar la lucha de ellas, sino que involucrara más aspectos sociales, que se relacionara con los derechos humanos, la justicia social, la familia, y la resistencia. Esta última se debe a que la lucha de ellas no termina con el juzgamiento a los militares, sino que continúa con el bienestar de la gente, y el cumplimiento de los derechos humanos, entre otros.

En este caso, en el mural puede verse a las abuelas marchando junto con personas con niños o bebés, maestros y personas con herramientas en sus manos (las cuales representarían a obreros). A diferencia de la obra anterior, aquí los carteles que sostienen las abuelas poseen las imágenes de personas desaparecidas durante la dictadura, mientras que el que predomina dice “Ni un paso atrás”. En este mural también se pueden ver los torsos que aparecieron en la obra anterior, pero la diferencia reside en que aquí están detrás de unos barrotes y sus manos cerradas, en alusión a que están golpeando. En este caso la paleta cromática sigue siendo cálida, pero es mucho más serena con respecto a la obra anterior.

La segunda relación que planteamos con respecto a nuestro artista, es en la similitud temática con los muralistas mexicanos, entre ellos Diego Rivera, José Clemente Orozco, y David Alfaro Siqueiros.

Cuando le preguntamos a Cianciolo sobre los temas que utilizaba a la hora de realizar sus obras nos dijo lo siguiente:

La última muestra que realicé en la escuela tenía que ver con la maternidad, la familia; pero también están vinculadas a una cuestión social, el núcleo madre-hijo dentro del contexto en que vivimos ahora. Luego también trato otros temas, como por ejemplo, la forma de vida en los barrios carenciados, o la lucha de Madres de Plaza de Mayo. (Entrevista a Gerardo Cianciolo, 16 de marzo de 2011)

Tanto en el caso de los muralistas mexicanos, como en el de Gerardo Cianciolo, el contexto que los rodea influye directamente sobre sus obras. Partiendo del hecho de que sus obras se realizan en murales, se tiene en cuenta que estos artistas no buscaban un público selectivo, sino que su objetivo era que sean vistos y entendidos por la sociedad en general, sin importar el origen, o la condición socioeconómica de esas personas, razón por la cual estas obras estaban pensadas para representarse en un lenguaje simple que pudiera ser captado por todo su público.

Hay que destacar que el mural fue la primer obra de alcance público, ya que la pintura en caballete generalmente se limitaba a ser expuesta en galerías, lugar al que únicamente personas con alto poder adquisitivo podían ingresar. Si bien sus murales giran en torno a temáticas sociales, estos artistas no pertenecen a la misma época, por lo que los temas más específicos varían.

En el caso de los muralistas mexicanos, sus obras giran en torno a la situación post-revolucionaria que vivía México a principios de 1900, la industrialización, el capitalismo, los militares, los caudillos, la población, la política, la situación social y económica. Los primeros tres elementos nombrados fueron fundamentales para los grandes cambios que sufrió México a nivel económico y social, fue una etapa de transición hacia un país capitalista; y la organización de la población, las formas de vida, las decisiones que se tomaban, se pueden ver reflejadas en los murales de estos artistas. Durante los años ‘20, década de plena transformación de México, la sociedad predominante era rural y semianalfabeta; este último factor influyó mucho sobre el tratamiento de las obras, ya que para llegar hasta esas personas, la obra debía ser totalmente entendible en su esencia.

Los murales de estos tres artistas tuvieron una fuerte llegada a la población, esto se debe a varios factores, uno de los más importantes radica en que años antes de la Revolución Mexicana, la sociedad estaba fuertemente marcada por diferencias socio-económicas muy grandes, donde para la clase baja era imposible acceder a muchos beneficios que la clase alta poseía. Durante y luego de la revolución esa realidad comenzó a cambiar, ya que la clase con menos recursos pudo comenzar a mejorar poco a poco su forma de vida; y estos cambios eran los que se reflejaban en los murales, los cuales eran un espejo del país durante esos años.

Los primeros murales de Orozco, iniciados en la Escuela Nacional de Preparatoria en 1923, mostraban las mismas contradicciones que los que pintaron antes Rivera y Siqueiros: imágenes creadas en medio del clima de optimismo revolucionario y fervor nacionalista, pero que reflejaban un poco de ambos. (Rochfort, 1993, página 36) En el caso de Gerardo, los temas de sus obras se centran en la familia y su núcleo en el contexto social de hoy en día, en la reivindicación de la educación pública, en la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, en la forma de vida en los barrios carenciados y en la desigualdad social. Pasa por una situación que tiene varias similitudes con aquellos muralistas: el capitalismo es uno de los factores por los que en la actualidad existen muchas diferencias socioeconómicas; y, al igual que a principios de 1900, las personas que no tienen un alto poder adquisitivo no pueden entrar a determinadas galerías. Esto se debe a que el arte hoy en día sigue siendo de elite. Por esta razón, Cianciolo decidió abocarse principalmente a realizar sus obras en espacios públicos, contando una historia relacionada con dicho lugar; por ejemplo, en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo realizó dos murales en los cuales se mostraba la lucha de ellas antes y después de la condena hacia los represores, en una escuela pública realizó un mural reivindicando la educación.

Estas obras, al igual que los muralistas mexicanos, también están armadas en un lenguaje entendible, debido a que, a pesar de que hay muchísimo menos analfabetismo que antes, hay personas que ni siquiera lograron terminar sus estudios primarios, y por ende, no poseen una base de conocimientos culturales.

Cada uno en su época, estos artistas lograron reflejar temas que de forma directa o indirecta afectan a toda la sociedad en sí.

En conclusión, los murales de Gerardo Cianciolo tienen una fuerte relación con los pintados durante las décadas del siglo XIX por muralistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco, y David Alfaro Siqueiros, entre otros; principalmente por el tratamiento de temas que se desarrollan en el ámbito social de su país, y en el momento en que suceden los mismos.

Centrándonos principalmente en las obras elegidas, podemos concluir que, además de tener en cuenta el contexto actual, también incluye el pasado, ya que en los murales que realizó en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, tuvo muy en cuenta la historia de lucha y búsqueda de la justicia que esta organización carga sobre sus espaldas desde hace más de 30 años.

Conclusiones personales

Luego de realizar este trabajo, se puede llegar a dos conclusiones principalmente: la primera demuestra que las influencias dejadas por los muralistas mexicanos no se perdieron con el paso de los años, sino que estas huellas continúan teniendo la misma fuerza que a principios de siglo XX y siguen marcando un importante camino dentro del arte pictórico.

La segunda conclusión muestra que el contexto en que se realizan las obras influye directamente en el resultado que pueda llegar a surgir, ya que al momento de pintar ambos murales, la idea inicial fue retratar la lucha de las Madres únicamente, pero las situaciones sociales que estaban presentándose en el país llevaron a tomar la determinación que se muestre la lucha de ellas dentro del contexto de protesta o unidad que tenía el pueblo en dicho momento.

Bibliografía Consultada

CONADEP, (1984). Nunca más (8va. ed.). Ciudad de Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires.

Rochfort D. (1993), Pintura mural mexicana, México D. F.: Limusa.

Rodríguez A. (1992), David Alfaro Siqueiros: Pintura mural, México D.F.: [s. n]


Una mirada sobre la sociedad fue publicado de la página 23 a página25 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

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