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La influencia del psicoanálisis en la obra de Louise Bourgeois

Rizzo, Solange

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición IX Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VIII, Vol. 42, Noviembre 2011, Buenos Aires, Argentina | 121 páginas

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Introducción:

El ensayo se centra en la vida y obra de la artista francesa Louise Bourgeois, planteando como recorte la influencia del psicoanálisis en la obra de esta artista. Lo que se busca en este ensayo es conocer y estudiar a Bourgeois, teniendo en cuenta sus sentimientos y acontecimientos del pasado, que navegaban por su inconsciente y se ven reflejados en sus obras.

La exposición visitada se titula El retorno de lo reprimido, y en todo momento vamos a tener presente al renombrado padre del psicoanálisis: Sigmund Freud. La idea del escrito no es colocar a Louise Bourgeois en un diván para examinarla, sino a cada una de sus obras, junto a las experiencias de vida para lograr un entendimiento pleno.

Desarrollo:

Su vida:

Louise Bourgeois nació el 25 de Diciembre de 1911 en la ciudad de París, Francia, durante pleno apogeo del movimiento artístico - cultural cubista. Sus padres eran restauradores de tapices, por lo que desde pequeña conocía el manejo básico de materiales y herramientas y tenía una noción de colores, formas y figuras.

Siendo joven, comenzó estudiando en La Soborna, donde se destacó en Matemáticas Superiores y Geometría. Tras la muerte de su madre, luego de un largo tiempo enferma, se produjo un colapso en cuanto a su carrera. Es así que se inició en el estudio del arte. Inició su recorrido en el Colegio de Louvre (École du Louvre) y en la Escuela de Bellas Artes (École des Beaux-Arts). Por otra parte, a modo de aprendizaje, trabajó como asistente del pintor y escultor Fernand Léger. En 1938, Louise Bourgeois, ya casada con el historiador Robert Goldwater, se trasladó junto a él a Nueva York, donde siguió con sus estudios en la Escuela de Arte de Nueva York (Art Students League of New York).

Desde finales de los años 40, Bourgeois fue dejando paulatinamente la pintura y comenzó con la creación de una serie de piezas totémicas en madera.

Esta artista fue reconocida mundialmente aproximadamente en el año 1982. Se convirtió en la primera mujer a la que MOMA de Nueva York le dedicó una retrospectiva.

Louise Bourgeois se basó en sus experiencias durante la infancia, la relación con sus padres, sus recuerdos, su rol sexual en la familia, entre otros temas, para llevar a cabo las inolvidables obras que hoy vemos, las cuales por momento generan sensaciones siniestras y por otros, cierta compasión.

El objetivo principal de la artista se basa en aceptar el pasado, reparando heridas, restaurando lo roto y batallando contra sus temores. Una manera simple y compleja al mismo tiempo de describirla es con su obra basada en cuatro escritos titulada Claustrofobia donde Louise transmite que ella tiene miedos, pero aún así está dispuesta a vivir enfrentándose a ellos, o aceptándolos: I am afraid therefore I live.

Sus obras:

El conjunto de obras de Louise Bourgeois estudiadas para el trabajo que se presenta, se titula Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido.

Ya desde el principio, puedo afirmar que se puede captar la esencia del psicoanálisis dentro de su proyecto artístico, que es el recorte temático a tratar en las siguientes páginas.

Durante el camino que se recorre entre obra y obra, se descubren un sin fin de sentimientos de la artista que quedan expuestos con cada material, con sus formas y colores.

El retorno de lo reprimido es volver hacia atrás junto a esta fenomenal artista, visitar su angustiante y feroz pasado lleno de represiones internas que finalmente han podido exteriorizarse en forma de arte.

Como inicio de la interpretación de sus escritos y esculturas, es preciso conocer la relación que Louise Bourgeois mantenía con sus padres y con ella misma. Para avanzar entre sus obras, debemos avanzar también sobre su vida; ya que de eso se trata el psicoanálisis: partir desde la base de vivencias, recuerdos, presente y pasado y analizarlos. (Wilson, John Rowan 1965) Comenzando con este análisis ya mencionado, se puede decir que de alguna manera Bourgeois se encuentra atrapada entre dos polaridades totalmente diferentes entre sí: por un lado, su madre, mujer con un poder racional importante, lo que lleva a la artista a estudiar matemáticas y geometría en un principio; por otro lado, la figura paterna, un hombre pasional, soberbio y egocéntrico. Características que de alguna manera impulsan a Louise a inclinarse al arte en un momento trascendental en su vida.

La artista mantiene una relación de amor y protección junto a su madre. Esto se ve reflejado en la avasallante araña negra, que se alza con total monumentalidad, la cual personalmente me transmitió cierto escalofrío tenerla cerca, por su grandeza y supremacía.

Esta obra titulada Maman (Mamá) simboliza la sobreprotección ejercida por ella (su madre), es “la araña que teje el nido” donde sus hijos se crían y están libre de peligros. Es “una guarida maternal”. Visto desde otro punto de vista, esta araña puede estar representando el útero donde el feto está hipotéticamente protegido de cualquier mal exterior.

Por otro lado, siguiendo con el lazo familiar, Louise Bourgeois vive una relación paternal de amor - odio. En psicología se lo puede denominar como complejo edípico; el cual se refiere a la diversidad de emociones y sentimientos infantiles que están caracterizados por la presencia de deseos simultáneos y ambivalentes de amor y hostilidad hacia uno de sus progenitores o ambos.

En este caso puntual, Louise mantiene una relación edípica con su padre. La figura paterna estuvo ausente en varios momentos de la vida de la artista, ya que éste tuvo que participar en la guerra. Con su esposa enferma, él contrata una institutriz para que llevara a cargo la crianza y cuidado de Louise Bourgeois y sus hermanos. El rol que toma el padre dentro de esta escena es el de transgresor, ya que mantiene una relación de amorío con la encargada de sus hijos. Es por esto que, de alguna manera, puedo decir que Louise se encuentra ante una represión interna de odio con la situación que estaba viviendo, una represión que no lograba exteriorizar.

Constantemente se sentía disminuida por su padre cuando lo escuchaba hablar. Dentro de sus obras, hay una que se titula La destrucción del padre, la cual me sorprendió por su grado de morbosidad, y al mismo tiempo ternura, una combinación fascinante y espeluznante. Esta obra, al observarla y analizarla, representa las fantasías internas de Louise Bourgeois por descuartizar y comer a esa figura paterna que tanto amaba, pero que al mismo tiempo le generaba ese sentimiento tan perverso de odio. Más allá de que la obra represente simbólicamente la muerte del padre, a nivel psicológico queda expuesto lo nombrado anteriormente: matar conlleva al odio, pero alimentarse con el cuerpo fallecido demuestra cariño, es decir, Louise Bourgeois no quiere que su padre se encuentre de forma activa en su vida, pero sí de forma pasiva, dentro de sí misma, tan sólo en sus recuerdos.

Según Sigmund Freud, precursor del psicoanálisis, la relación que la artista tiene con su progenitor está relacionada con el totetismo y la exogamia (Tótem y La destrucción del padre, 1974), donde se produce una ambivalencia de sentimientos, toma protagonismo tanto el deseo como la prohibición. El deseo de la muerte del “tótem” (figura que representa los lazos familiares: el padre de Louise) se ve anulado con una prohibición, que es la de relacionarse sexualmente con este individuo. En el caso de Louise, es ese sentimiento de amor paternal que le prohíbe llevar a cabo el asesinato tan fantaseado de su padre. (Freud, Sigmund. 1912-3) La vida de Louise Bourgeois se define en varias etapas que se ven marcadas por colapsos sentimentales que tiene. En un principio, con la muerte de su madre se define la primera etapa de su vida, donde abandona el estudio de las matemáticas, lo cual la mantenía unida a su madre desde un hilo racional. Así se inicia en el arte. Pasados unos años y con la muerte de su padre, se produce otro colapso donde Louise comienza su terapia psicoanalítica freudiana. Gracias a la terapia, ella siente que tiene una vía directa para entrar a su inconsciente con el objetivo de exteriorizarlo artísticamente.

Una característica muy preponderante, y que realmente me llamó la atención dentro de la obra de Louise Bourgeois es la reproducción constante de figuras fálicas y andróginas. Esto se debe a un momento de su vida que la marca, donde se entera que su padre esperaba tener un hijo varón, y no una mujer. Louise se siente invadida por la omnipotencia, y eso se percibe en las estructuras donde tanto hombres como mujeres mantienen casi los mismos rasgos físicos. Es decir, teniendo en cuenta la relación de amor-odio paternal, puedo afirmar que durante su vida, Louise Bourgeois buscó pertenecer al mundo, no solo desde su figura femenina, sino desde un más allá, desde lo masculino y transgresor, defendiendo así subjetivamente que tanto hombres como mujeres, están capacitados para realizar las mismas cosas.

Manteniendo el hilo de esta lucha constante, Louise toma un rol totalmente independiente para la época, en la cual las mujeres no tenían tanto protagonismo en la sociedad; incluso, al momento de adoptar a sus dos hijos y de concebir al único que tuvo de forma natural, les puso de apellido Bourgeois, y no Goldwater como su marido. Tomó un papel masculino, dentro de un cuerpo femenino.

Hay varias obras donde Louise Bourgeois expresa la necesidad de defender la igualdad de sexos. Un ejemplo notable es El arco de la histeria: una figura totalmente andrógina que se arquea ante un acto de histeria. Esta histeria, ya nombrada anteriormente, antes de estudios más profundos, estaba relacionada solamente con el sexo femenino. Las mujeres de la época victoriana estaban reprimidas sexualmente; lo que en un principio eran síntomas manifestados psicológicamente, luego llegaban al cuerpo, produciendo el arco en sus espaldas, y movimientos de sus extremidades de forma no intencional como muestra Louise Bourgeois en la obra. (Gasparini, Gabriela) La diferencia, enteramente notable, entre la realidad de las mujeres victorianas y la obra de Bourgeois es que en esa escultura no se distinguen genitales, lo que conlleva a no poder determinar el sexo de la figura. Esta obra se transforma en un sujeto que podría ser tanto hombre, como mujer, sufriendo un ataque de histeria. Tiempo más tarde, se comprobó que es real que ambos sexos pueden tener represiones sexuales no exteriorizadas, padeciendo histeria como consecuencia.

Según el análisis del curador de la obra de Louise Bourgeois, el color dorado –el cual corresponde a toda la figura talladaremite “a lo sagrado, lo lujoso y suntuoso”.

Otra de las obras que alude a las mujeres, es una serie de dibujos nombrada como Femme Maison donde se observan cuerpos femeninos desnudos, que en la cabeza llevan una casa. En este trabajo, Louise Bourgeois busca representar el rol de la mujer dentro de la época. Estos roles eran los de ama de casa, madre o prostituta. Había una constante represión interna por parte de las madres que está relacionada con el arco de la histeria: “si soy madre no puedo ejercer mi sexualidad libremente”. Esta sensación interna de confusión trae problemas de identidad femenina, lo que no significa que Louise Bourgeois los tenga, sino que ella tan sólo trata de resolver ese complejo sexual maternal que sufren muchas mujeres.

Un detalle a tener en cuenta dentro de las reproducciones donde aparecen mujeres, es que en ciertas ocasiones se las ve mutiladas o con agregados como prótesis, esto representa al sentimiento de vacío, de que falta algo para completarse.

Leyendo escritos de Louise Bourgeois en la exposición visitada, analizando sus obras, puedo avalar que durante toda su vida, la artista sufre de un trastorno totalmente antagónico entre claustrofobia y agorafobia. Por un lado la agorafobia le impedía salir al mundo; el encierro intencional le producía claustrofobia. Una de las frases características de esta situación que es escrita por ella es “La seguridad de la guarida puede también volverse una trampa”. En esas palabras se transmite con claridad esas dos fobias que prácticamente manejaban parte de su vida.

Dentro de su obra Claustrofobia y omnipotencia, Louise Bourgeois detalla con una letra insegura, con un trazo débil, transmitiendo signos de depresión, que ella tiene miedo de vivir, pero ese miedo no le impide continuar su vida. Se transmite la omnipotencia en el “puedo, pero no puedo”, y la claustrofobia en ese miedo de quedarse encerrada dentro de ella misma, de no llegar a la liberación de su pasado, sus recuerdos y vivencias.

En esta obra se juegan sus miedos, potencias e impotencias.

En definitiva, tal como ella dice, se puede decir que vive con sus “puedo, y sus no puedo” pero al fin y al cabo vive.

Otro de sus miedos aparece en la obra I am afraid, donde refleja el temor a la soledad, a la caída a un vacío sentimental.

Estos sentimientos que le surgen a Louise Bourgeois están dadas por la pérdida de su madre cuando ella era muy joven, a la falta de su protectora.

Una de las reproducciones que me llamó vigorosamente la atención es Red Room. En medio de una sala se alzan puertas de madera oscura, gastada, formando una figura cerrada, con pocos espacios abiertos. En el interior de esta forma, está dispuesta una cama roja, espejos, adornos, ventosas, entre otras cosas. Louise Bourgeois consigue hacer una representación aproximada del cuarto de sus padres. Cada elemento dispuesto en ese espacio tiene significado propio. En principio, la cama representa aquel espacio que protege, el lugar donde los padres conciben a los hijos, y donde finalmente uno yace muerto. La ubicación de las puertas hace que el espectador tenga que de alguna manera espiar los objetos; no hay manera de entrar a su cuarto y observar todo con claridad.

Es una obra que conlleva a esa situación espía, que en el psicoanálisis se llama voyeurismo. El voyeur es el que busca mirar o espiar las relaciones sexuales por perversión. En un niño esto se remite a lo que se conoce como escena primaria, es decir, busca mirar lo que hacen los padres como acto de curiosidad. Si consigue presenciar el acto de coito entre ellos, puede provocarle un trauma, convirtiéndose en un punto de fijación dentro del inconsciente del sujeto (Gasparini, Gabriela).

Los espejos dentro de este cuarto son símbolo de esto, de la artista joven en posición de espía.

La obra Le Défi II, producida en 1992, está compuesta por un gran estante en donde están dispuestos varias estructuras de vidrio, totalmente transparentes. A la vista del espectador, y particularmente hablo de mi percepción, es que pareciera que ante cualquier salto o movimiento brusco que una persona hiciera, esta obra caería y se rompería en varios pedazos, de lo frágil que es. Con esta creación busca hacer una representación de las partes del cuerpo humano, las cuales sí son frágiles, por lo que mi apreciación anterior no está errada. Se pueden observar incontables veces vasijas cóncavas, lo que simboliza a todo lo femenino, particularmente, a la maternidad.

La característica que posee este vidrio utilizado, es que desde donde se mire, se puede observar lo que hay del otro lado. Esto se puede interpretar como el símbolo de un mundo sin secretos; se relaciona con la compulsión de Louise Bourgeois de converger todo en su búsqueda de perdón, y reconciliación con el pasado.

Hay una época, dentro de la vida de la artista, en donde se vuelve más flexible, llega a una aceptación con ella misma, con su vida. Es en esta fase donde se reencuentra con su interior y reproduce un grupo de obras utilizando una técnica llamada gouaché, que es un método para pintar donde se usan las pinturas aguadas.

En este período, Louise Bourgeois se libera y en las reproducciones con esa técnica , la cual no requiere de tanta rigidez, se ven más que dibujos, manchones; en donde queda lo que queda. No busca corregir nada, tan sólo disfrutar de algo más espontáneo.

Siguiendo con lo anterior, con su etapa flexible, en la exposición se exhibe la serie de obras nombradas. En estas se observan principalmente mamas, y un niño alimentándose.

Las creaciones se titulan con nombres como Mamas, The feeding (El dar de comer), The good mother (La buena madre).

Todos estos dibujos remiten al dar, a la protección que las madres dan a sus niños, en este caso, podría relacionarse con el amor que tenía a su propia madre.

Hay una obra en particular, que genera cierta tensión. Una de la sección The feeding muestra un grupo de mamas posicionadas formando una ronda, y a un niño que se está agarrando de dos de ellas. Este niño no me transmite paz, sino que cierta agresividad por las facciones, y por cómo están representadas sus extremidades y cuerpo en general. Analizándolo, y comparándolo con algunos otros dibujos de la exposición, The feeding podría ser producto de un psicótico. (Freud, Sigmund. 1910) Volviendo al tema de las obras andróginas y la lucha por la igualdad de sexos, Louise Bourgeois realiza una escultura que la titula Nature Study. El color de la creación es celeste, lo que podría ser un indicio de que la figura está relacionada con lo masculino. Pero al momento de analizarla más a fondo, la obra se vuelve totalmente indescriptible. Es una fusión masculino-femenina, plasmada en un híbrido, que no importa de donde se mire, es inclasificable. No se encuentran partes que puedan demostrar que es un hombre, ni mujer, ni siquiera, se puede afirmar sin titubeos que la figura es un animal.

Dentro de la sala de exposiciones, hay una estructura que se impone ante los ojos de cualquiera que contemple. Se llama The Reticent Child (El bebé tardío). Es un conjunto de pequeñas creaciones que representan un parto. Algo significativo, es un enorme espejo convexo que se encuentra como parte de la obra. Este espejo permite participar más activamente con lo que se expone. Simbólicamente, el bebé tardío que busca mostrar Louise Bourgeois, es uno de sus hijos que nació con la enfermedad llamada autismo. Las mujeres que tenían embarazos tardíos, podían llegar a concebir niños con una parcial parálisis cerebral, que en algunos casos concluía en esta afección (autismo) (Gasparini, Gabriela).

Bourgeois, al no poder transmitir sus sentimientos de angustia a través de la palabra acerca del trastorno de su hijo, lo hace reproduciendo una serie de figuras femeninas en donde se puede ver un embarazo, el momento en que se concibe al niño, y por último, este bebé tardío o grande, como también se le llama, y a una mujer a su lado, llorando.

Teniendo en cuenta su experiencia personal, es indiscutible que en esta obra está ella representada junto a su angustia.

La artista Louise Bourgeois, no sólo realizó esculturas y pinturas en gouaché sino que también algunos dibujos, en donde la mayoría están acompañados con escritos. Uno de ellos, Unconscious Compulsive (thoughts), muestra el lado obsesivo- compulsivo de la artista. Tiene pensamientos repetitivos, y los transmite escribiéndolos en la hoja, formando así varias líneas en donde se observa una y otra vez lo mismo. Son pensamientos que siempre apuntan a lo mismo. Algo similar sucede en su obra Los protegeré.

Otra de sus reproducciones Here and now busca expresar esa inseguridad que tiene Bourgeois con los aspectos de su vida. Se revela en un “Para, y piensa. No actúes”.

Hay muchas obras dentro de la exposición que constan de espirales, tanto ascendentes como descendentes, centrífugos y centrípetos. Estos espirales buscan reflejar los estados de ánimo cambiantes de la artista en las distintas fases de su vida. El espiral que asciende nos habla de aceptación, seguridad, en cambio, el espiral que desciende, es la depresión que la acompañó gran parte de su existencia. Cuando los espirales están centrífugos, expresan su liberación, cuando están centrípetos, hay una retracción, vuelve a salir a la luz su angustia y melancolía.

En el año 2002, Louise Bourgeois realiza un escrito en el cual se puede leer: “Restoration-Reparation-Reconciliation”. Estas palabras son reproducidas en una hoja pentagramada, lo que remite a que alguien de la familia tocaba música, y si está la familia presente en su obra, es porque lo está el pasado.

Así es que, finalmente, Bourgeois consigue reparar las heridas internas que tenía como consecuencia de su dura vida.

Asimismo, logra restaurar todo lo que estaba roto y llega a la reconciliación con ella misma, y con todas sus vivencias.

Alcanza la pacificación con lo Conciente e inconciente, es decir, con su madre contenedora que es lo conciente, y con su padre, que es lo fálico y pasional que forma al inconciente.

Conclusión:

Louise Bourgeois fue una gran artista que logró exteriorizar todo lo que la fatigaba internamente, logrando así una liberación de sus culpas, miedos y angustias, relacionadas principalmente con lo que conformaba su pasado.

Se puede afirmar que era una artista con mucha carga emocional, y poco cuerpo para cargar con toda esa afección, que en su mayor parte, era depresiva. Esto se puede observar claramente con su obra más imponente: la araña Maman. La dimensión que tiene la estructura es enorme, en comparación a las finas patas que la sostienen, como si estuviera a punto de caer y romperse en pedazos.

Bourgeois fue una mujer que logró batallar con sus creaciones, en un mundo en donde sólo los hombres podían transgredir, y ser reconocidos. Ella logró encontrar su yo, su inspiración en sus más arduas experiencias, consiguiendo rebelarse, más allá de las críticas.

La artista expresó en una de sus obras: Art is a guaranty of sanity (El arte es una garantía de cordura); tras sesiones de psicoanálisis, captó la esencia del arte para poder expresar sus males, y así poder algún día vaciar por completo lo que la atormentaba, y llegar a esa cordura o sensatez. Más allá de que en gran parte de su vida estuvo más al borde de la locura, Louise Bourgeois obtuvo lo que tanto siempre quiso, que es la reconciliación con su pasado.

Esta artista es un ejemplo a seguir en cuanto a lo que concierne el querer y buscar resolver asuntos pendientes que se alimentan de nuestro conciente e inconciente y llegar así finalmente al sosiego de nuestro ser.

Bibliografía consultada:

Complejo de Edipo (2007) [en línea], Dirección URL: http://psicologia.laguia2000.com/general/complejo-de-edipo

Freud, Sigmund. (1912-3). Obras completas de Sigmund Freud: Tomo 2. Tótem y Tabú. (p. 1747-1752, 1758-1759). Madrid: Editorial Biblioteca Nueva.

Freud, Sigmund. (1910). Obras completas de Sigmund Freud: Tomo 2. Un recuerdo infantil de Leonardo Da Vinci. (p. 1593). Madrid: Editorial Biblioteca Nueva.

Gasparini, Gabriela. Información brindada por médica psiquiatra egresada de la UBA.

Wilson, John Rowan y redactores de LIFE (1965). La Mente (p. 7). México D.F.: Offset Multicolor, S.A.


La influencia del psicoanálisis en la obra de Louise Bourgeois fue publicado de la página 29 a página32 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

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