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La Traviata romántica

Casasola Narti, Carolina Belén

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición IX Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VIII, Vol. 42, Noviembre 2011, Buenos Aires, Argentina | 121 páginas

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Introducción

El siguiente ensayo trata sobre la ópera La Traviata de Giuseppe Verdi. El texto es de Francesco Maria Piave y está basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) La dama de las camelias. Fue estrenada, sin éxito, en el teatro La Fenice de Venecia en 1853. La representación que se realizó un año después obtuvo, sin embargo, mucho éxito y desde entonces su popularidad ha sido constante hasta la actualidad.

Se seleccionó para el análisis la puesta en escena de la obra realizada en el año 2004, en el Teatro Municipal de Mendoza, cuya escenografía y de vestuario estuvo a cargo de Alejandra Espector. Espector es docente de diseño textil y de indumentaria de la Facultad de Diseño y Comunicación UP; trabaja como escenógrafa, vestuarista y Directora de Arte en diferentes espectáculos (teatro, cine, publicidad y –en los últimos años– se ha dedicado al teatro lírico).

Aquí se destacara la estética romántica percibida en la escenografía y algunos aspectos de la obra en sí. Para lo que se indagó en mayor profundidad entre las distintas textualidades.

Se acoplaron, una recopilación de datos de primera mano: imágenes de la puesta, bocetos escenográficos y de vestuario y una entrevista con su diseñadora.

La cara interna de La Traviata

En la realización de este trabajo se intenta reflexionar, analizar y vincular la concepción romántica (a partir de Victor Hugo, Schiller y Kayser) y las características propias del movimiento, a la ópera La Traviata de G. Verdi puesta en escena en el Teatro Municipal de Mendoza en el año 2004, por Alejandra Espector.

Esto puede ser relacionado al público que hoy en día concurre a la ópera, que es tenido en cuenta al momento de diseñar: por un lado, los que esperan ver una puesta tradicional, donde se respeta mucho más la estética realista, conservadora, tradicional y por otra parte, el público más evolucionado, que espera propuestas diferentes, que lo sorprendan, para lo que se sugiere, se simboliza. (A. Espector 24/06/2011 Pág. 24) Entre las tramas del melodrama se destacan: novelas, dramas sentimentales, la revolución, el teatro del pueblo. Aquí claramente se detalla un drama sentimental.

Su estructura es narrativa, mantiene estructuras fijas, entre los personajes siempre se encuentra el maduro, que presenta las desgracias; la niña o muchacha desvalida, cuya honra siempre se encuentra en peligro; el traidor, de la más baja calaña; y el héroe bueno, representado por un joven caballero.

Tal como se da en este caso, en La Traviata, quien presenta las desgracias seria Germont, al querer separar a Violeta y Alfredo; la joven cuya honra esta al quiebre, es Violeta por su mala reputación; el traidor, está representado en el personaje del Barón Douphol, acompañante de Violeta; y el héroe sería Alfredo, el verdadero amor.

En la puesta de La Traviata, realizada por Alejandra Espector, puede percibirse la estética romántica especialmente en su escenografía, ya que esta cuenta con un tono mágico, huyendo del realismo y la pura belleza exterior. En el fondo se encuentra un ventanal, que va cambiando según el lugar donde se desarrolla la escena, seguido por un dispositivo escénico sobre el que se proyecta permanentemente una camelia. De esta manera, se Genera una imagen muy onírica, es decir, de ensueños, abstracta (A. Espector, 24/06/2011 pág. 23) Luego se encuentran distintos elementos de utilería que van apareciendo según las distintas necesidades. Como expresa Schiller, se genera una ilusión momentánea en el espectador, es decir, una apariencia de la verdad o una verosimilitud, que genera el placer de lo real. Es una forma de mostrar el mundo exterior. El arte solo es tal arte cuando renuncia por completo a lo real y se hace íntegramente ideal; la imaginación es el gran motor generador. (F. Schiller, Pág. 973) La imaginación y el sentimiento se enfrentan a la razón. Aquí surge otra de las particulares del romanticismo, el idealismo, el hombre no se conforma con lo que en apariencia hay, sino que va más allá.

De esta manera observamos momentos como, por ejemplo, en el Acto I, Alfredo hacía tiempo que deseaba conocer a Violeta y al hacerse esto realidad, cae profundamente enamorado a primera vista y al hablar con ella inmediatamente le confiesa su amor. El sentimiento no es correspondido en ese mismo momento pero tras analizarlo, decide formar una vida con él. También se presenta el sentido de reflexión y pensamiento en la mujer, resaltándolo, más allá de la belleza de su cuerpo, o la figura perfecta. En consecuencia, la primera vez que se representó La Traviata, la actriz principal era una mujer un tanto robusta; pero en aquella ocasión no resultó y terminó siendo un fracaso por la aparición de esta actriz que en su momento repercutía como algo gracioso dentro del público.

Por otra parte, la música también acompaña; éste es uno de los momentos más brillantes y célebres de la ópera es la es- cena del brindis Libiamo ne’ lieti calici al comienzo del primer acto. Se trata de una escena de conjunto, que sirve de marco para el momento de seducción entre Violeta y Alfredo. Verdi sutilmente diferencia distintos planos musicales para separar a los amantes del resto de la gente.

El tono orgulloso de Alfredo en el brindis se transforma a través de una línea melódica entrecortada y anhelante al comienzo del dúo de amor, antes del apasionado tema de amor de Alfredo, verdadero centro emocional de toda la obra. La respuesta de Violeta es un canto superficial que contrasta con el de Alfredo y la muestra distante de los sentimientos de aquél, hasta que paulatinamente las líneas melódicas se unen sellando el definitivo encuentro entre ambos (dueto Un dì, felice, eterea).

En cuanto a la repercusión de la música sobre el diseño escenográfico, Alejandra Espector cuenta, que ésta es totalmente sugerente, es la creadora de la atmósfera emotiva, expresa mucho. De ahí sale la idea de color, luz, se abren las puertas.

Más allá de lo que exprese el texto, es decir, aunque sea muy realista, desde la música sale una visión interna y puede representarse de una manera diferente. Es muy importante no sólo trabajar desde el libreto y del concepto sino también desde la misma imagen visual generada y evocada al escuchar la música.

La naturaleza es infaltable en cualquier obra romántica, y en este caso, se destaca en el Acto II escena I, que se desarrolla en una casa de campo. Aquí puede apreciarse un conjunto de ramificaciones que rodean al ventanal, permanente en todos los actos, y que continúan a través de éste generando una especie de bosque.

En el resto de las escenas no hay nada figurativo tras el ventanal, sólo en ésta, ya que es el momento de quiebre de la obra, es cuando Violeta debe renunciar a su amor, ya no puede morir tranquila (A. Espector 24/06/2011 pág. 23). La diseñadora expresó su intención por generar una contraposición que reflejara el estado interno de Violeta, con esas ramificaciones secas y obscuras, y la vitalidad, frescura, color, de la camelia proyectada en el piso. La elección de dicha flor, se debe a que es una de las flores románticas por excelencia, tiene un follaje oscuro, su florescencia es majestuosa, lo más habitual en primavera pero también en otoño; son persistentes a cualquier clima. Tal como Violeta resiste cualquier golpe, pero siempre se ve bella. (A. Espector 24/06/2011 Pág. 22) Por otra parte, la iluminación utilizada es en tonos verdes y azulinos, apagados, en el ventanal y sobre los personajes, en ocasiones de mayor tensión, como lo es la discusión entre Germont, el padre de Alfredo, y Violeta, debido a su mala reputación; abundan los tonos rojizos. Este conjunto de símbolos, genera un distanciamiento entre dicha naturaleza y el humano. El mundo distanciado surge ante la mirada del soñador o cuando sueña despierto (W. Kayser). En ese momento, Violeta, se siente desilusionada, ya que va a tener que renunciar a su amor. Es una escena de puro sentimentalismo. Se describen musicalmente los cambios que van sufriendo los personajes, especialmente Violeta, a través de variaciones en la línea melódica.

En la escena II del mismo acto, se produce un cambio escenográfico, ya que éste es en la casa de Flora, amiga de Violeta.

En este caso, hay un tono festivo en toda la escenografía pero el estado de Violeta se deduce a partir de su vestuario.

Lleva un vestido negro, demostrando su luto interior, por la pérdida del amor. Un aspecto romántico que se destaca en esta escena es el de lo grotesco, lo ominoso; la brusquedad y la sorpresa son partes esenciales de lo grotesco (W. Kayser), Alfredo deja de reconocer a la Violeta que él amaba, cambia de idea sobre ella, ya que lo abandona. Comienza a rechazarla, y la confronta, la deshonra tirándole dinero que dice le debe por los servicios prestados mientras vivieron juntos.

Violeta se desmaya abrumada por la enfermedad y la pena.

El en acto III de la ópera, hace aparición, en el exterior de la habitación de Violeta, donde se desarrolla la acción, un coro de máscaras:

Haced sitio a la Bestia, rey de la fiesta; la cabeza coronada; de flores y de hojas de viña-.

Haced sitio a la más dulce; de todas las bestias con cuernos.

¡Al son de los pífanos y las trompas os saluda! Parisinos dejad paso; al triunfante Buey de Carnaval. Ni en Asia ni en África; se ha visto nada más bello, del matadero, orgullo y altivez. ¡Muchachas de corazón ligero, muchachos alegres hacedle el honor de bailar y cantar para él! Parisinos, dejad pasar al triunfante Buey de Carnaval. Haced sitio a la Bestia, rey de la fiesta; la cabeza coronada, de flores y de hojas de viña. (http://www.kareol.info/obras/latraviata/acto2.htm)

Esta es, sin dudas, la característica feria o circo del romanticismo, su aparición no es primordial, pero simplemente aparece. Se crea lo deforme y lo horrible, y por otra parte lo cómico y lo jocoso. (V. Hugo, Pág. 11) En lo que respecta al espacio, en este acto, se aprecia claramente el clima de tristeza, retención, enfermedad, pesimismo, tensión; que Espector dice seguir como concepto de lo oscuro, lo oculto, la intención de generar un romanticismo que exprese, que sugiera. El mundo natural es sombrío, decadente y misterioso.

La música, por supuesto sustenta esta idea, expresa una situación extremadamente trágica; la que termina con la muerte de Violeta.

Conclusión personal

En conclusión, me ha resultado muy interesante el hecho de indagar sobre el romanticismo en la actualidad. Claramente más allá de lo realista que sea la trama de una obra, o de una ópera en este caso, la escenografía o el vestuario puede ser considerado desde otro punto; ya sea expresado por la música, el subtexto, el interior de los personajes, sus acciones.

Generando un clima que cada espectador pueda apreciar a su manera, basándose en un concepto.

En esta propuesta sobre La Traviata, como ya se ha detallado, la música fue muy sugerente, junto con el interior, los estados anímicos, pensamientos, de Violeta.

Por otra parte, aunque su diseñadora no se haya basado en el concepto de lo grotesco, se encontraron varias características que lo relacionaban a éste. Su propuesta buscaba un romanticismo oscuro, sobre el cual se investigó y relaciono nuevamente a lo grotesco.

Considero que la realización de este trabajo, ha sido un aporte a mi formación, reflexionando en la siguiente explicación que da Espector en una entrevista, lo que también fue transmitido en la realizada el 24/06/2011:

La investigación y el análisis académico permiten desarrollar distintos proyectos. En este momento, desde que los lenguajes visuales están tan desarrollados, no podés dejar de lado ni lo teórico ni lo práctico. Una cosa sin la otra hace agua. Tanto para un escenógrafo como para un vestuarista es importante tener una formación integral, es decir, no sólo lo inherente a su rubro sino tener una formación artística integral que vaya desde el cine a la literatura.

Además uno se va enriqueciendo con el contexto actual e histórico, es fundamental seguir en formación permanente, absorbiendo como una esponja. (http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/noticiasdc//mas_informacion.php?id_noticia=1334

Bibliografía

Hugo, Víctor (1827). Prefacio a Cromwell. Schiller, F. Prólogo a la Novia de Messina.

Kayser, W. (1964). Lo grotesco: su configuración en pintura y literatura. Buenos Aires: Nova.

Espector, Alejandra. Sitio personal. (disponible en http://alejandraespector.com.ar) “Amor, Pesar, Dolor” (2004) en Los Andres Digital. (Disponible en: http://www.losandes.com.ar/notas/2004/10/27/estilo-131086.asp) “La Travista” en Kareol. (Disponible en: http://www.kareol.info/obras/latraviata/acto1.htm) “Tanto para un escenógrafo como para un vestuarista es importante tener una formación integral”(2009) en Noticias de la Facultad de Diseño y Comunicación. (Disponible en: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/noticiasdc//mas_informacion.php?id_noticia=1334) “La ópera La Traviata de Giuseppe Verdi” en Piano Mundo Ópera. (Disponible en: http://www.pianomundo.com.ar/operas/traviata.html)


La Traviata romántica fue publicado de la página 35 a página37 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

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