1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42 >
  4. Tarantino y su gráfica, una marca registrada

Tarantino y su gráfica, una marca registrada

Noriega, María Sol

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición IX Trabajos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación

Año VIII, Vol. 42, Noviembre 2011, Buenos Aires, Argentina | 121 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción

Quentin Tarantino es uno de los directores contemporáneos con más renombre. Este realizador, como muy pocos, se destaca de manera notable entre sus colegas cinematógrafos por su grado de originalidad e innovación de sus películas.

De igual manera, la estética tan particular que maneja es expresada en las gráficas de las portadas de sus películas y al merchandising. Su peculiar personalidad y su innovación y creatividad en materia cinematográfica lo colocan en un puesto destacado del imaginario colectivo.

A la hora de diseñar las tapas, Tarantino mantiene una mirada cuasi infantil, donde predomina su gusto por los cómics y las revistas pulp de décadas pasadas. Su interesante propuesta gráfica, resultado de años de recopilación audiovisual, lo sitúan como un gran innovador convirtiéndolo en una verdadera marca registrada.

Desarrollo

Tarantino y su estética gráfica: una marca registrada

¿Cuantas veces se ha escuchado hablar de portadas, afiches u otro soporte gráfico con el calificativo tarantinesco? Esto sucede, ya que entre las variadas estéticas que plantean los directores contemporáneos Quentin Tarantino ha marcado, indudablemente, un estilo personal único que lo ha definido desde sus comienzos como realizador cinematográfico. Su mirada estilística en el arte de sus portadas se ha convertido en materia de discusión a lo largo de muchos años y lo ha posicionado, ciertamente, como un gran visionario en materia de dirección de arte.

Fiel al concepto de cine de los años 60 cuando el director cinematográfico adquiría un rol preponderante, imponiendo sus propios tiempos, estéticas y temáticas, el director ha conseguido mantener esta posición a lo largo de todo su desarrollo como realizador. Tal como argumenta Hunt (2010): “Este concepto de autor lo presenta como el poseedor máximo del control creativo de la película”. Siendo una de las mentes más creativas del cine contemporáneo este director explora el enfoque de autoría de una manera sin igual, alejándose ciertamente del concepto de cine hollywoodense. Su rol como director, productor y guionista indudablemente lo llevan a encabezar la lista de los realizadores más completos uniendo en sus films aquellas exigencias del espectador moderno (quien gusta primariamente del entretenimiento) con su mirada personal y reflexiva.

Para entender el trabajo cinematográfico de este director es inevitable realizar, en primer lugar, un breve recorrido biográfico. Nacido el 27 de marzo de 1963 y oriundo de la ciudad de Knoxville-Tennessee, Tarantino fue concebido por una joven pareja de tan sólo 16 y 21 años. Su padre, un estudiante de abogacía y su madre, una asistente social no fueron necesariamente grandes referentes durante su infancia. Tras haber vivido el divorcio con tan sólo 2 años, Quentin adoptó una personalidad notoriamente introvertida. Pasaba sus días recolectando insectos y torturándolos hasta verlos morir. Esta actitud desapacible también se vio reflejada años después en un colegio de Los Ángeles (dónde se mudó con su madre tras la separación) donde maltrataba a sus compañeros mientras los grababa con su primer cámara de video.

Antes de cumplir los 17 abandonó el colegio con el pretexto de que era una pérdida de tiempo y comienza a trabajar en la cadena de teatros porno Pussycat theatres. Familiarizado con el ambiente del cine, ya que se madre habitualmente lo llevaba a ver films (incluso las que no estaban calificadas para su edad), Quentin comenzó a desarrollar un gran gusto en materia audiovisual. En ese tiempo también trabajó para diversos videoclubes que fueron grandes referentes, iniciando, de esta manera, su etapa como escritor de guiones.

Influenciado por el rock, las historietas Pulp (muy comunes en la década del ’20 y ’30) y las películas de exploitation de clase B, Tarantino escribe su primer gran guión para la película (que sería luego filmada por Tony Scott en 1993) True romance.

Sin embargo, no sería hasta 1992 cuando protagoniza y filma su primer gran reconocimiento, Reservoir dogs.

Desde sus primeros trabajos, allá por los años ‘90, Tarantino ha definido un estilo único tanto en la realización de sus películas como en la promoción visual de las mismas. Visualizando el variado repertorio resulta imprescindible destacar tres ejemplos clave para su análisis estilístico y de sus gráficas: Reservoir dogs, Pulp fiction y Kill Bill volumen I y volumen II.

Reservoir dogs (1992) narra la historia de seis ladrones profesionales contratados para llevar a cabo un robo. Los integrantes del clan mantienen el anonimato bajo nombres de colores y conviven en un mundo donde la corrupción se visualiza bajo el formato de dinero sucio y asesinatos a sangre fría.

En esta producción se comienzan a ver sus curiosas puestas en escena, particulares planos e interminables diálogos. Éstos, que por momentos nada tienen que ver con el desarrollo de la acción, definen claramente la personalidad de todos los personajes dentro de un submundo eminentemente gángster, una de las temáticas predilectas de este realizador. Una particularidad de este film, que se extiende a casi todos, es la estructura narrativa construida como un rompecabezas. Lejos de ser lineal, el relato comienza, tal como señala Tarantino (2005): “(…) primero [con] las respuestas, después las preguntas”, resultando una forma más significativa de contar la historia. Esta ópera prima presenta, a su vez, una característica distintiva de todos sus guiones, la extraña mezcla de comicidad y violencia, tanto física como verbal. Con tan sólo echar un vistazo a la portada de esta película el espectador se encuentra ante la imagen de los cuatro personajes más relevantes del film, dispuestos en una composición primariamente vertical, vestidos con traje negro, camisa blanca y corbata negra. Con gesto de tenacidad y dureza, los cuatro intérpretes se esconden en el anonimato bajo sus lentes oscuros y nombres de colores, los que forman el fondo de cada uno de ellos en forma de tiras verticales. La tipografía, imponente, encabeza la gráfica sobreimprimiéndose las siluetas de los personajes en el centro. Todos estos elementos retratan una clara película de gángsters, aunque con rastros coloridos y saturados que lo separan de la linealidad del arte de cine negro criminal, distintivamente oscuro y acromático.

En 1994, con Pulp fiction Tarantino se consagra como un excéntrico pero innovador director. La película narra una serie de historias paralelas que aparentan no tener relación entre sí hasta que se descubre que están íntimamente relacionadas.

Otro ejemplo, de violencia verbal y excentricidad se reflejan en esta obra, caracterizada por su laberíntica estructura narrativa.

La repetición de secuencias al comienzo y al final como una manera de cerrar un ciclo es también una particularidad, sin olvidar la selección musical que elige para su representación.

A simple vista la gráfica posee cierto ruido, particular característica de las revistas pulp de ficción (cuestión que le da el nombre al film). La portada connota cierta antigüedad de publicación que se quiso aparentar en la pieza. En el lado superior izquierdo de la pieza se puede visualizar el valor de diez centavos (posiblemente el valor de las revistas pulp en su época). Por debajo se dispone el reparto de la película seguido de la aparente fecha de publicación de la revista (que representa la premier). Por otro lado, el encabezado consiste en una tira horizontal de color rojo saturado sobre el cual se dispone el título de color amarillo saturado. En el centro de la pieza se ubica Uma Thurman, una de las protagonistas, con actitud altanera posando su mano sobre un cómic junto a una pistola y un paquete de cigarrillos, dos elementos recurrentes en Pulp fiction. Sin duda esta portada es un claro ejemplo de estilo tarantinesco.

Como último ejemplo de la destacada estética de este realizador se encuentra Kill Bill volumen I (2003), Kill Bill volumen II (2004). El film narra la historia de Bill quien dirige un grupo de asesinas. Su novia, e integrante de la banda, es traicionada por todo integrante del grupo y asesinada de un tiro en la cabeza.

Desafortunadamente para ellos, ella vive y cuatro años después (luego de despertar de un coma) busca vengarse de cada uno de ellos dejando en último lugar a su ex amor, Bill.

Esta saga, compuesta por dos partes es un claro homenaje al cine de artes marciales, al animé y manga japonés (introduciéndose elementos característicos) donde la historia es contada de manera ultra violenta aunque introduciendo elementos del absurdo.

Tarantino, ha tratado, desde sus comienzos, el recurso de la violencia, tanto física como verbal de manera sarcástica.

Monglin (1999) dice que es una manera de “(…) descargarse de la violencia, llevándola hasta el límite (…), es el arma de la irrisión”. Este límite, ciertamente desmesurado, es representado por regaderas de sangre que estallan por doquier.

Sin embargo, la violencia de Kill Bill, a diferencia de Reservoir dogs, es ridiculizada por lo que no resulta tan perturbadora como la segunda.

La propuesta gráfica de Kill Bill no es muy diferente a lo que ha trabajado en el pasado. El impresionante colorido y el gran contraste son ya marca registrada de Tarantino. En las portadas de ambas partes de la saga se observa el mismo juego de contrastes entre colores intensos. De igual manera la disposición compositiva es la misma y se mantiene la misma tipografía imponente y pesada. La diferencia radica en que en el volumen I la actitud de la protagonista connota cierto desafío y coraje; se la ve preparada para cualquier conflicto (incluso para cualquier pelea ya que se vale de su sable para defenderse).

Su vestuario recreado a partir del que vistió Bruce Lee en la inconclusa película Game of death es de color amarillo saturado con detalles en negro, mimetizándose con el fondo de igual juego de color. En la portada del volumen II la actitud de la protagonista ya no es la misma, ahora se la ve más alerta y en posición de combate. Su vestuario es ahora uno más informal aunque igualmente provocador y contrasta con el fondo, esta vez rojo saturado, que connota alerta y peligro.

Con estas dos portadas Tarantino visiblemente ha querido representar el antes y el después del gran suceso (antes de ser traicionada y después cuando cobra su venganza), valiéndose de colores vibrantes.

Una de sus últimas películas, Death Proof, es otro ejemplo del concepto de cine de explotación que tanto ha trabajado este director. Propone en esta obra una mirada aún más detonada de las películas de clase B de los años ’70 que tenían lugar en las salas Grindhouse. Es este film donde la violencia, el terror y el sexo se tratan de manera excedida en el marco de la historia de un actor de dobles, demente, quien se dedica a asesinar a mujeres jóvenes con su auto a prueba de muerte.

El estilo reventado se visualiza en su portada introduciendo al espectador en un submundo de explotación que va más allá de la película. Paralelamente, Tarantino genera todo tipo de recursos paralelos que completan el parafilm de esta obra (y el de todas sus obras) asegurando un espacio destacado no sólo en el mundo cinematográfico sino también en el comunicacional.

La mirada de Quentin Tarantino con respecto al arte de sus gráficas es notoriamente creativa. Sin duda sus películas, generalmente ultrarrealistas, contrastan con la propuesta estética de sus portadas las que perpetúan un estilo muy asociado al cómic. Sin embargo, es su gusto por la combinación de lo verosímil y lo ficticio (hasta ridículo) lo que tanto lo caracteriza.

Este realizador ha resuelto una estética inigualable en sus films lo que igualmente se traduce en sus gráficas. Éstas, de colores vibrantes y tipografías imponentes, no dejan de sorprender al espectador con su extraña mezcla de humor y violencia. Sean cuales sean sus intenciones, las ideas de este brillante representante del cine actual reflejan un mundo iconográfico que va más allá de la película, manifestando un estilo con sello propio.

Conclusiones

Sin duda se lo puede considerar a Tarantino como una de las mentes creativas más brillantes del cine contemporáneo. Es justamente su juego cinematográfico resultado de la mezcla de elementos clásicos con lo contemporáneo lo que lo destaca por sobre otros realizadores actuales.

Su mirada personal enfatiza su carácter innovador y lo separa de muchos de sus colegas pues su intención primera es hacer reflexionar al espectador al mismo tiempo que lo entretiene.

Su estilo único y creativo, fruto de años de exposición al mundo del cine y a las historietas, hace que este director sea muy admirado. Si bien se lo suele tildar como absurdo y extravagante, Quentin Tarantino es, innegablemente, un ícono del cine actual que ha propuesto tanto en sus películas como en sus portadas, y elementos paralelos, una estética que habla por sí sola.

Bibliografía

Carnevale, J. (1993). Así se mira el cine hoy. Del “cine de autor” a los efectos especiales. Buenos Aires: Beas.

Corral, J.M. (2005). Quentin Tarantino: excesos y cinefilia. Madrid: Dolmen.

Costa, A. (1991). Saber ver el cine. Barcelona: Ediciones Paidós.

Gubern, R. (1998). Historia del cine. Barcelona: Lumen.

Hunt, R. E. (2010). Bases del cine (03): Dirección. Singapur: Parramón: arquitectura y diseño.

Mongin, O. (1999). Violencia y cine contemporáneo: ensayo sobre ética e imagen. Barcelona: Paidós Comunicación.

VV.AA. (1995). Estética del cine: espacio fílmico, montaje, narración, lenguaje. Barcelona: Paidós Ibérica.

Capítulo de libro compilado (módulo de cursada) Palacio, M. (1995). Historia general del cine. Vol. XII: El cine en la era del audiovisual. Madrid: Cátedra. En Historia del cine contemporáneo (módulo de cursada) – Russo, E. (2011).

Artículos online

Escribano, M.C. (2004). Quentin Tarantino: marca registrada. Revista La Nación online. Disponible en http://www.lanacion.com.ar/594618-quentin-tarantino-marca-registrada

Medios audiovisuales:

Documental: Tarantino por Tarantino. Disponible en http://www.youtube.com/watch?v=XasRFXruOxI

Documental: Por un puñado de videos. Disponible en http://extracine.com/2007/03/documental-sobre-tarantino

Tarantino, Q. (1992). Perros de la calle. Wide screen. Edición de colección [DVD]. Buena Vista Home Entertainment.

Tarantino, Q. (1994). Tiempos violentos. Wide screen. Edición de colección [DVD]. Buena Vista Home Entertainment.

Tarantino, Q. (2003). Kill Bill Vol.1. Wide screen. Edición de colección [DVD]. Buena Vista Home Entertainment.

Tarantino, Q. (2004). Kill Bill Vol.2. Wide screen. Edición de colección [DVD]. Buena Vista Home Entertainment.


Tarantino y su gráfica, una marca registrada fue publicado de la página 67 a página69 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42

ver detalle e índice del libro