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Relaciones entre teoría, producción y reflexión artística en la obra de Dan Flavin

Lo Russo, Alejo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIX

ISSN: 1668-1673

XX Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo

Año XIII, Vol. 19, Agosto 2012, Buenos Aires, Argentina | 215 páginas

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Resumen: A través de diversas propuestas didácticas en el ámbito universitario hemos apreciado la importancia de la constante interrelación entre teoría, práctica y reflexión generada en el análisis de casos. Consideramos que la obra de Dan Flavin se presenta como un enriquecedor objeto de estudio en razón de su naturaleza, como gran parte del arte contemporáneo, de carácter netamente conceptual.


Palabras clave: reflexión – teoría – arte – producción – Minimalismo 

La experiencia en los claustros nos demuestra la fructífera relación entre teoría, producción y reflexión. Los procesos de aprendizaje de nuestros alumnos evidencian que la teoría abordada de forma aislada resulta en la mayoría de los casos estéril así como la producción sin reflexión corre el peligro del empobrecimiento semántico. 
Desde el rechazo de la Fuente de Duchamp por la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York en 1917, gran parte de la experiencia del arte contemporáneo viró definitivamente hacia el terreno de la disquisición conceptual. El abordaje del arte del siglo XX implica un acercamiento a la obra desde una mirada no tradicional, despojada de expectativas meramente sensoriales, y abierto a la reflexión constante. 
La obra de Dan Flavin, artista norteamericano nacido en 1933 y referente del Minimalismo, se presenta como un caso paradigmático para abordar estas cuestiones con fines didácticos. 
El Minimal art fue uno de los movimientos artísticos de origen específicamente norteamericano que desde mediados de la década de 1960 se convirtió en uno de los paradigmas formales e intelectuales decisivos dentro de la estructura artística internacional. Algunos artistas calificados como minimalistas continuaron su labor creativa más allá de 1975, pero de hecho el movimiento como tal dejó de existir hacia esa época. 
En 1960 algunos críticos y directores de museos intentaron dar nombres a esta nueva etapa artística que estaba gestándose. En escritos y reseñas para catálogos, aparecieron nombres como Cool art, The thirth stream, Post geometric structures, ABC Art, Object sculpture, Specific objects y Art of the real. Todos estos nombres intentaban acotar el nuevo lenguaje del arte que luego pasaría a denominarse Minimal art y que tendría como origen el trabajo objetual de una serie de artistas que vivían en Nueva York como Carl André, Donald Judd, Sol Lewitt, Robert Morris, Robert Ryman y Dan Flavin que serían las figuras esenciales del período de formación del Minimal. El movimiento rápidamente fue acogido en exposiciones colectivas e individuales tanto en Estados Unidos como en Europa. 
El papel de la crítica y de los escritos de los propios artistas fue fundamental para la promoción de sus obras y para la extensión de un arte en el que el componente intelectual y racional primaba sobre los aspectos sentimentales o intuitivos. Hacia 1956 Flavin ingresó en la Universidad de Columbia donde asistió a clases de Historia del Arte y participó en el curso de Ralph Mayer sobre los medios materiales utilizados en dibujo y pintura. Comenzó a pintar aunque sin encontrar un rumbo que lo satisficiera “Durante más de un año busqué inspiración en cualquier cosa: el austero autorretrato de Cézanne, lugares sórdidos cerca de los muelles, trenes de mercancías bajo la lluvia, palabras del Cantar de los Cantares, una lata de aceite de oliva puro ultrafino Luis Lozano. En 1961 me cansé de las decepciones de mi historia de amor de tres años con el arte...” 1 . Es en esa época en que Flavin comienza a trabajar en obras empleando lamparillas eléctricas. Estas experimentaciones culminaron en la que sería su primera pieza con tubos fluorescentes The diagonal of May 25, 1963 “Partí de construcciones cuadradas, vacías y casi monótonas, para realizar con resplandecientes bombillas eléctricas lo que iba a convertirse en mi marca: el ícono, siempre el mismo, pero con múltiples variaciones, ya dominaba suficientemente mi nueva técnica para pasar a otra cosa. En un diagrama reciente llamé Diagonal del éxtasis personal a una lámpara normal y corriente de ocho pies de longitud, que incorpora tubos fluorescentes que pueden tener todos los colores disponibles en las tiendas.”2 
A partir de esta primera experimentación con tubos fluorescentes Flavin los utilizó en múltiples maneras y combinaciones en experiencias posteriores. Estas obras pertenecen al espacio de la sala en la que se exhiben, interactúan con sus dimensiones, con la forma del lugar y la movilidad del espectador. La idea de diálogo entre la luz y el espacio es así determinante y genera transformaciones que el espectador percibe como un fenómeno efímero. En 1992 Flavin emplazó tubos fluorescentes rosas, amarillos, verdes y azules a lo largo de las siete rampas del Museo Guggenheim de Nueva York. Una inmensa columna rodeada de tubos fluorescentes color rosa atravesaba el centro del museo desde el piso a la cúpula vidriada. La obra configuraba el espacio de una determinada manera, se lo apropiaba y lo reformulaba planteando nuevas lecturas y concepciones de un sitio conocido y arquetípico. 
Así la obra de Flavin propone reflexiones en torno a cuál es la concepción que tenemos del espacio y a qué se debe. Si nos preguntaran que diferencia hay entre dos habitaciones de tres por tres metros de superficie y tres metros de alto exactamente iguales diríamos que son iguales. Si a una de ellas le pintáramos las paredes de azul y le colocáramos una iluminación tenue y en cambio a la otra la pintáramos de blanco e ilumináramos potentemente es muy probable que nuestra percepción del espacio fuera muy distinta aunque las dimensiones fueran las mismas. Es precisamente con esto con lo que juega Flavin en la manera de reconfigurar los espacios que son apropiados por sus obras. “...me di cuenta que el espacio real de una habitación podía desaparecer y que se podía jugar con él, gracias a una composición cuidada y profunda del dispositivo luminoso...” 3 
Otra característica de las obras de Flavin es que a pesar de su fría apariencia tecnológica remiten a una idea de inmaterialidad luminosa de carácter contemplativo espiritual. En nuestra experiencia cotidiana evitamos mirar directamente a los focos de luz, mientras que Flavin propone una relación enfrentada en la que el espectador de pie, silencioso y expectante ante un foco luminoso experimenta una contemplación cargada de connotaciones místicas o ascéticas. 
Dan Flavin no sólo no deja de utilizar el simple dispositivo de los tubos fluorescentes a lo largo de los ’80 y ´90 cuando muchos de sus compañeros del Minimalismo habían cambiado sus respectivos rumbos artísticos, sino que les otorga un valor perenne y cargado de posibilidades expresivas. “En el pasado concebí el arte como una serie de actos intuitivos que intentaban aunar la tradición de la pintura y de la escultura con la arquitectura sirviéndome de unas luces eléctricas que definían el espacio. Después lo concebí como composiciones estructurales más atrevidas hechas a la medida de esos instrumentos palpitantes que demostraron sus grandes posibilidades individuales.” 4 
La obra de Dan Flavin se presenta así como un enriquecedor ejemplo de las posibilidades del arte contemporáneo para abrirse a la reflexión, al ejercicio mental, concibiéndolo en gran medida como aquello que tanto temía Hegel a finales del siglo XIX, como filosofía.

Notas 
1 A.A.V.V “Dan Flavin...a la luz del día o del neón”, en Arte y Parte, Revista de arte de España, Portugal e Iberoamérica, número 32, febrero-marzo 2001, p. 50. 
2 Ibidem p. 52. 
3 Ibidem p. 54. 
4 Ibidem p. 55.

Abstract: Across diverse didactic offers in the university area we have estimated the importance of the constant interrelationship between theory, practice and reflection generated in the analysis of cases. We think that Dan Flavin’s work appears as a wealth-producing object of study in reason of his nature, as great part of the contemporary art, of net conceptual character.

Key words: reflection – theory – art – production – Minimalism. 

Resumo: Através de diversas propostas educacionais no âmbito universitário apreciámos a importância da constante interrelação entre teoria, prática e reflexão gerada na análise de casos. Acreditamos que o trabalho de Dan Flavin se apresenta como um enriquecedor objeto de estudo em razão de sua natureza, como grande parte da arte contemporânea, de carácter netamente conceitual.

Palavras chave: reflexão – teoria – arte – produção – Minimalismo.

(*) Alejo Lo Russo. Licenciado en Artes (U.B.A.) Profesor de Enseñanza Media y Superior en Artes (UBA). Especialista en Sociedad y Cultura Contemporánea. Centro de Pedagogías de Anticipación, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Profesor de la Universidad de Palermo en el Departamento de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Vocabulario relacionado al artículo:

factor de reflexión . proceso de aprendizaje . producción . teoría .

Relaciones entre teoría, producción y reflexión artística en la obra de Dan Flavin fue publicado de la página 183 a página184 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXIX

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