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Detrás de la magia

Di Pasqua, Lucila

Eje 2. Tendencias y experimentaciones cinematográficas

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2012 Eje 1. Recursos creativos: Cecilia Castillo | Sabrina Ariadna Cueva | Rocío de la Paz Ierache | María Agustina Rossito. Eje 2. Tendencias y experimentaciones cin

Año VIII, Vol. 48, Agosto 2012, Buenos Aires, Argentina | 117 páginas

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Introducción

pantalla ha dejado de ser la única opción. Con el tiempo y dinero suficientes, casi cualquier cosa puede simularse en un ordenador; la filmación de la realidad física es solo una posibilidad. (Manovich 2005:367)

Caparrós Lera nos describe al cine digital como “cine sin película”, donde la cinta de celuloide es sustituida por imágenes comprimidas, almacenadas en discos duros cuyo proyector envía a la pantalla un haz luminoso sin rayas o defectos en la imagen. Estas nuevas formas de hacer cine redefinen su propia identidad. Debido a los avances, ahora somos capaces de entrar en un espacio virtual tridimensional. Muchos éxitos de taquilla se deben más que nada al papel que tomaron los efectos especiales creados por la computadora.

La tecnología tradicional del cine está siendo totalmente sustituida por la tecnología digital, es así como el proceso cinematográfico se está redefiniendo. La cinematografía digital se caracteriza por la posibilidad de crear escenas directamente desde la computadora. Ahora las imágenes están hechas del mismo material: pixeles.

Aunque todavía muchos siguen realizando sus producciones en fílmico, éstas siempre se digitalizan entonces pierden su relación como índice de la realidad pro fílmica. Ahora, todas esas imágenes filmadas o grabadas directamente en formato digital pueden alterarse fácilmente. “Mientras el metraje de acción real quedaba intacto en la cinematografía tradicional, ahora funciona como una materia prima para posterior composición, animación y mutación” (Manovich, 2005:375). Los cineastas trabajan ahora con una realidad elástica. Luego de varios procesos de animación, se llega a un resultado en donde se crea algo que pudo haber pasado, pero en realidad no fue así.

El metraje de acción real era anteriormente el todo de un film, que sólo necesitaba ser montado. Ahora es una materia más, que será manipulada, animada por secuencias creadas por la computadora. Las sagas cinematográficas más taquilleras no existirían si no fuese por los efectos digitales. El Señor de los Anillos, Las crónicas de Narnia y algunas más actuales como Los Juegos del Hambre se caracterizan por ser textos literarios con millones de seguidores por todo el mundo que se convirtieron luego en filmes. Nos centraremos en Harry Potter, el fenómeno literario más grande de los últimos tiempos.

El llamado fenómeno de Harry Potter es inagotable, parece no tener límites. Ya se han vendido en todo el mundo más de 120 millones de ejemplares, que se han traducido en 47 lenguas diferentes (solo existe un texto que lo supera en este sentido y no es otro que la biblia (Blake, 12:2005).

Desarrollo

En el año 2001, llega finalmente a las pantallas la primer película de la saga de Harry Potter, basadas en los libros de J.K Rowling, quien es ahora una de las mujeres más ricas de Inglaterra.

El director de las primeras dos entregas fue Chris Columbus, quien logró secuencias antológicas como son los partidos de Quidditch o la partida de ajedrez al final. Pero estas secuencias, y muchas otras que se disfrutan a lo largo de las ocho películas, nunca hubiesen sido posibles de realizar si no fuese por los efectos digitales. “Todo ello, gracias asimismo a unos efectos especiales de primerísimo orden y nada gratuitos –cada día se supera más la técnica digital en este campo– a cargo de la Industrial Lighy & Magic de la factoria Lucas”. (Caparrós Lera, 127:2003) El fenómeno Potter comenzó hace más de diez años, empezando por los exitosos libros, las ocho películas y hasta un parque temático. El último libro, Harry Potter y Las Reliquias de la muerte, fue dividido en dos partes para la realización cinematográfica, dándole un fin a esta era con el estreno de la segunda parte en julio del año 2011. A pesar de haber sido estrenadas con 6 meses de diferencia, parte I y II fueron filmadas al mismo tiempo.

Sin duda, las últimas dos películas fueron las más espectaculares, donde encontramos escenarios completamente desconocidos en relación a películas anteriores, ya que todas sucedían en Hogwarts, el castillo que se encarga de enseñar magia y hechicería a los niños de la comunidad mágica. Al final de la segunda entrega se vuelve a este lugar mágico, que queda destruido por una guerra entre los estudiantes y profesores contra los mortífagos, los malos de la películas liderados por Voldemort, el mayor enemigo y asesino de los padres de Potter.

Es importante aclarar que todas las películas de Harry Potter fueron realizadas en fílmico. Ya estamos completamente ubicados en la era digital, donde ya es posible generar una imagen con calidad similar al negativo de 35 mm, pero son muchos los que todavía prefieren filmar. Esto se debe a la mejora de los procedimientos que permiten digitalizar un negativo, volviendo a kinoscopar un material digital ya tratado.

En producciones de alto presupuesto como éstas, una buena calidad de imagen es exigida constantemente, y se podría llegar a obtener utilizando cámaras de alta definición, lo que hace que la diferencia de costo sea mínima.

Sustituir, por ello, el negativo por un soporte nuevo, con resultados menos contrastados, supone unos riesgos nunca justificables por razones económicas, por lo que, en este segmento de la producción, la filmación seguirá siendo en negativo, aunque que el resto de los procesos, montaje, sonorización, postproducción, etc., e incluso la distribución y exhibición puedan ser digitales. (Huertas, 2002:4)

La utilización de esta tecnología se da entonces no como un homenaje al viejo cine sino como una cuestión económica.

La estética de estos filmes fue cambiando a medida que la historia avanzaba, fue creciendo junto a sus personajes y espectadores.

Las últimas películas se caracterizan por ser más oscuras, no sólo en el relato, sino también visualmente.

El director de las primeras dos fue Chris Columbus, quien se encargó de darle un enfoque más alegre donde encontramos colores vivos que acompañan a historias más infantiles e inocentes. A medida que la saga fue avanzando, todo esto cambió.

El encargado de la fotografía en las últimas entregas fue Eduardo Serra, quien participó en películas como Diamante de Sangre y El Protegido. Estas dos películas son más oscuras pero al mismo tiempo tienen mucho más color que las anteriores. Esto se debe más que nada a la variedad de escenarios que se presentan en Las Reliquias de la Muerte.

Mientras en las anteriores todo se centraba en el castillo, aquí podemos encontrar bosques, una carpa colorida ambientada para un casamiento y también la ciudad de Londres. Otra gran diferencia entre esta película y las anteriores, incluso las del mismo director, es la utilización de la cámara. En las escenas más personales e intimas de los personajes notamos un movimiento casi de cámara en mano, mientras en las películas anteriores los movimientos eran más “limpios”.

A pesar de ser películas basadas en un mismo libro, manejan ritmos completamente diferentes. La primera es más larga y lenta, centrándose más que nada en la búsqueda de los tres personajes. El ritmo que toma Las Reliquias de la Muerte Parte II es mucho más dinámico, ya que ahora se centra más que nada en el enfrentamiento entre las dos partes. Esto viene acompañado también con el montaje, ya que se recurre a la utilización de planos de duración más corta.

Nos centraremos aquí en la realización de este mundo completamente mágico y desconocido, que comprende criaturas como elfos, gigantes y dragones, como también escenarios épicos, escenas con enfrentamientos entre miles de personas y otras especies. No hay otra opción que recurrir a los efectos digitales para la realización ya que son necesarios para la creación de mundos y personajes inexistentes.

Debido a la importancia que se le da ahora a los efectos especiales, se ha creado un nuevo subgénero: el making of, que consiste en videos y libros que revelan cómo se han creado estos efectos.

En las últimas dos películas de Harry Potter, podemos acceder a una opción conocida como modalidad máxima donde los actores y otros miembros del equipo de realizadores de la película entran en pantalla para revelar algunos secretos de la historia, uniéndola con películas anteriores, mostrándonos algunos datos que están en los libros, y lo más importante, secretos de realización. He aquí un claro ejemplo de la interactividad que se produce actualmente en los medios.

Gracias a esta opción, estamos interactuando constantemente con estas personas y el espectador deja de ser alguien que sólo se sienta a ver la película para formar parte de esta interacción constante. Anteriormente, cada medio tenía funciones y mercados específicos, pero ahora distintos contenidos pueden aparecer en un sólo dispositivo de almacenamiento.

El consumidor día a día pide más información y contenidos, asumiendo el papel de “prosumidor” como indica Islas (2009). Esta autor plantea que la convergencia cultural ha impuesto profundas transformaciones en las empresas mediáticas, las cuales, para poder subsistir, se han visto en la necesidad de reconsiderar el consumo cultural de los medios.

En la convergencia cultural, los destinatarios asumen el papel de “prosumidores activos”. (Islas 2009: 27) Los filmes de Harry Potter se encargan de presentarnos principalmente dos mundos: el real y el mágico. Dentro del primero podemos encontrar, en las primeras entregas, la casa de los tíos de Harry donde pasó una infancia muy dura; algunas partes de la ciudad de Londres, principalmente la estación de tren que une a estos mundos. Muchas de las escenas de esta película han sido filmadas en los estudios Leavesden, uno de los pocos lugares en el Reino Unido donde se pueden realizar producciones de gran escala, ubicados al noroeste del centro de Londres. Estos estudios contienen aproximadamente 50.000 m2. Todas las películas del niño mago han sido rodadas en estos estudios, convertidos –parte de ellos– en un tour para los fanáticos.

Las primeras escenas de Harry Potter ocurren en la parte más real de este mundo: la casa de los protagonistas con familias muggles. Cuando Harry se despide de sus tíos, vemos que en realidad existe sólo una cuadra de Privet Drive, que consta de pequeñas casas del mismo tamaño. Al fondo vemos una pared de unos 20 metros de altura de croma verde que será luego reemplazado digitalmente para crear este barrio residencial que vemos en pantalla, que tiene cientos de casas iguales, cuando en realidad hay unas 20 construidas. Se utiliza para llegar a esto el procedimiento de máscara electrónica para combinar diferentes elementos en una sola imagen, en este caso, la cuadra que está construida en los estudios con el resto de las casas. Se usan colores como el azul o verde porque no aparecen en los tonos de la piel. Por eso es importante que el vestuario de los personajes no contengan estos colores, ya que desaparecerán.

La decisión de rodar este tipo de escenas en estudio depende también del director. El encargado de dirigir la tercer película de la saga fue el mexicano Alfonzo Cuaron, quien se caracteriza por realizar tomas más largas. En esta entrega, Harry se va caminando de la casa de sus tíos y va por todo Privet Drive. Esto no quedaba bien en estudio, así que fue rodada en un pueblo muy parecido al que había sido construido cuando se estaba realizando Harry Potter y la cámara secreta, y justo quedaba a pocas cuadras del estudio Leavesden.

Se recurrió mucho –a lo largo de las películas– a este recurso que se encarga de crear parte de la escenografía con un fondo verde. En la segunda parte, antes que los protagonistas vuelvan al castillo, caen dentro de un lago. La orilla del mismo fue recreado en el exterior del estudio, rodeada por 3 paredes gigantes de chroma para luego ser reemplazados por aquel lago gigante, con montañas de fondo que vemos nosotros en la versión final.

Otro de los escenarios realizados para este filme es la mansión Malfoy. Stuart Craig, el diseñador de producción, nos cuenta que este espacio fue inspirado en la mansión del Ciudadano Cane ya que ilustra desde el diseño la necesidad de mostrar un mundo más oscuro. La versión que vemos en pantalla está basada principalmente en Harwick Hall, una casa isabelina que llamo la atención por sus inmensas ventanas.

El cuerpo final que se presenta ante nuestros ojos en el filme terminado se encuentra compuesto por tres partes: la pequeña planta baja que está construida especialmente por los realizadores, el verdadero Harwick Hall que lo rodea y es parte del complejo, y por último, el techo con enormes puntas con un claro estilo gótico construido digitalmente.

El avance de la tecnología permitió que se lleguen a realizar secuencias que no hubiesen sido posibles de recrear, ni siquiera en los primeros años de Harry Potter. Uno de los escenarios más icónicos de esta historia es el castillo de Hogwarts, el colegio de magia y hechicería en la cual asisten niños y adolescentes con la capacidad de hacer magia. A lo largo de estas dos últimas entregas los protagonistas se mantienen alejado del lugar, regresando para el enfrentamiento final entre los protagonistas de esta historia: Harry y Voldemort.

Es un castillo que se visualiza a lo alto de una montaña, rodeado por un lago con aspecto asustador con torres alemanas. El interior se caracteriza por su misterio, contiene escaleras que se mantienen en movimiento, puertas que no se abrían al menos que uno lo pidiera con amabilidad, también era muy difícil saber donde se encontraba todo, ya que cambiaba de lugar constantemente. El castillo es sin duda el escenario más importante para todas las películas.

Anteriormente, se había trabajado con miniaturas pero para Las reliquias de la muerte, se construyó un Hogwarts virtual que permite ir a cualquier lugar de la escuela. Esto le da al director una libertad tremenda para mover la cámara dentro y fuera del lugar, al ser destruido en la guerra final.

Para producciones de este tamaño, es necesario construir todo tipo de elementos que permitan llegar a un resultado satisfactorio y creíble para los espectadores. David Yates, el director de Harry Potter a partir de la quinta película, nos cuenta que la escena más complicada fue la de la bóveda de la familia Lestrange. En esta escena –que se encuentra en la segunda parte– Harry, Ron y Hermione entran a este lugar donde cada vez que se toca un objeto, este se multiplica. El equipo técnico, luego de muchas reuniones llegó a la conclusión que debían ingeniar una técnica para tener un piso animable que se eleve con la idea de utilizar efectos digitales para multiplicar el tesoro. Los encargados de la utilería crearon algunos tesoros para que los actores realmente sientan como es andar entre ellos, y luego fueron recreados digitalmente para obtener una mayor cantidad de estos mismos.

Los efectos digitales no se utilizaron a lo largo de estas películas para crear espacios solamente, sino también, personajes ya que en este mundo se contienen criaturas de todo tipo. Esto requiere un desafío para los realizadores pero también para los actores, que se ven obligados a interactuar con elementos que no existen, y esto hace su trabajo un poco más difícil.

El personaje de Voldemort es interpretado por Ralph Fiennes.

Para llegar al aspecto tenebroso que tiene en pantalla, se realizan técnicas básicas de maquillaje especial y también se retoca su cara digitalmente. Este personaje tiene el mismo valor tonal en la piel, un color casi gris. No tiene nariz y en su lugar hay dos pequeños orificios. Primero, se reemplaza la frente del actor con gelatina y dientes falsos que cambian las encías, luego se cubre la cara con tatuajes temporales.

Estos serían los métodos más tradicionales, pero al verlo detrás de escena vemos que tienen pequeños puntos verdes y azules, denominados marcadores de rastreo en toda su cara, que deben estar colocados siempre en el mismo lugar y esto permite a los artistas digitales sacarle la nariz y ponerle una nueva.

Otras criaturas fantásticas que vemos en esta película son los gigantes. En Harry Potter y la Orden del Fenix, la quinta película aparece el primer gigante que había sido creado totalmente en digital. Los actores interactuaban con pantallas verdes o una bolita para indicarles a donde tenían que ver, y muchas veces esto resultaba gracioso. Los gigantes que vemos en la séptima, los actores con maquillaje real que luego son realzados digitalmente. Los encargados de los efectos visuales animan las máscaras creadas por el departamento de arte ya que éstas están hechas de un material tan grueso que es imposible que los actores muevan con los músculos de su cara. “Si usamos gente real, así haya que aumentarla digitalmente, y llevarla mas allá de donde iría el maquillaje, en cuanto a la actuación a la realidad estaría más sólido y se verá mucho mejor” (Burke).

Los elfos domésticos son otras de las criaturas que habitan en este mundo. La voz de Dobby se doblaba luego de haber filmado las películas en las anteriores, pero ahora el actor que se encarga del doblaje está en el set, como también actores enanos que toman el lugar de los elfos. Los fantasmas son también actores reales. La escena donde aparece el fantasma de Ravenclaw es una de las mas dramáticas, por lo que se quería lograr un efecto sencillo y sutil. Como resultado, vemos a Kelly Macdonald con una transparencia y movimientos muy sutiles, flotando despacio sobre los pasillos del castillo.

Muchos sets se han construido para estas películas, pero muchas veces fue necesario recurrir a un fondo verde total, con algunos elementos realizados para aquella secuencia. Se creó un carro para la escena donde los chicos entran al banco a robar la espada. La ilusión de movimiento se daba mediante el cambio de fondo que se producía, ya que era todo croma.

Muchas veces puede complicar las actuaciones ya que el actor no logra meterse en la escena debido a que es todo verde, pero hay otras veces que los actores disfrutan de la realización de estas escenas poco convencionales. “Lo que es interesante sobre esta secuencia es que al reparto le encantaba, corrieran de la unidad principal donde hacían una escena de dialogo complicada, y esto era sencillamente divertido, como subirse a una montaña rusa” (Woolfenden).

Se realizó algo muy parecido para la escena donde los protagonistas vuelan por la ciudad arriba de un dragón. Se creó la columna de esta criatura donde los protagonistas se agarraban de una especie de cuernos. El fondo se reemplazaba completando la figura del dragón y también creando los espacios sobre los que volaba.

Dentro de la película hay una escena que está creada completamente en digital: se trata de la secuencia donde se narra el cuento de los tres hermanos. Había muchas opciones para la realización de esta escena, una era que Hermione lea el libro pero resultaría aburrido, entonces se recurrió a crear una animación, la primera en todas las películas de Harry Potter.

Conclusiones

Muchos amantes del viejo cine están en contra de la realización de un cine digital con estos efectos especiales, ya que muchas películas se centran en la calidad de los efectos y no en contar buenas historias. Aunque muchas veces esto es cierto, Harry Potter contiene una historia profunda que atrapó desde un principio, tanto a grandes como a chicos, creando cada vez relatos más oscuros a medida que el joven, como también el espectador, iba creciendo. Los amantes de esta serie debemos agradecer a los efectos especiales, ya que sin ellos no se hubiesen podido crear en pantalla aquel mundo mágico lleno de criaturas y espacios que creábamos fácilmente en nuestra imaginación al leer los libros.

Bibliografía

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Caparrós Lera José María(2001) El cine del fin del milenio (2001-2003) España, RIALP.

Caparrós Lera José María (2003) El cine del nuevo Siglo (2001-2003) España, RIALP.

Huertas, Fernando (2002). El futuro digit@l del Cine. TELOS Volumen 51.

Islas Octavio (2009). La convergencia cultural a través de los medios. Comunicar. (Volumen 33: pg. 25 a 33).

Konigsberg Ira (2004) Diccionario técnico Akal de Cine Akal.

Manovich Lev (2005) El lenguaje de los nuevos medios de comunicación. Barcelona, Paidós.

La Ferla, Jorge (2009) Cine (y) Digital. Buenos Aires, Manantial.

Filmografía

Maximum Movie Mode: Harry Potter and the Deathly Hallows Part I and II. Dentro del Bluray.


Detrás de la magia fue publicado de la página 33 a página36 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

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