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Diseño, creatividad y arte. La brillante idea de Fernando Poggio

Romero, Agustín Eduardo

Eje 6. El arte expandido

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2012 Eje 1. Recursos creativos: Cecilia Castillo | Sabrina Ariadna Cueva | Rocío de la Paz Ierache | María Agustina Rossito. Eje 2. Tendencias y experimentaciones cin

Año VIII, Vol. 48, Agosto 2012, Buenos Aires, Argentina | 117 páginas

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Introducción

En la actualidad son abrumadoras las diferentes propuestas en cualquier campo, y gracias a las nuevas tecnologías y los sistemas de información, es más difícil distinguir entre el ingenio de lo original y el momentáneo asombro de las ideas recicladas.

Aún así, algunas personas logran destacarse, y sus creaciones adquieren el prestigio y el aprecio que transforman tanto a su creador como a sus objetos en referentes del diseño, brindándoles así un espacio diferente en la cultura.

Entre los creadores latinoamericanos contemporáneos que se destacan hemos elegido al argentino Fernando Poggio y su propuesta de diseño que tiene como eje, la creación de objetos en aluminio, así como la experimentación de nuevas técnicas para el uso de éste material. La diversidad de su propuesta, así como la particular forma y acabado de sus objetos nos han animado a preguntarnos por los orígenes de sus ideas y la forma en cómo su trabajo ha evolucionado hasta alcanzar su desarrollo actual. Asimismo, se ha decidido plantear la cuestión acerca de qué es lo que hace que alguien pueda innovar y hacer que lo conocido pueda adquirir nuevas formas y propósitos.

Propondremos entonces para abordar estos temas, pensar en el papel que tiene la creatividad y lo que le posibilita al diseñador en términos de saber hacer con su conocimiento y sus habilidades; no sólo las adquiridas en la academia y la práctica, sino también a lo largo de su vida. Para tal propósito haremos una articulación entre los conceptos de creatividad, diseño y arte a través de algunas propuestas teóricas, y a la vez, presentaremos como correlato de estas ideas la propuesta de Fernando Poggio.

La creatividad y el diseño

En su libro Arte, Mente y Cerebro, Howard Gardner se dedica a explorar lo que denomina el misterio de la creatividad artística y diferencia al artesano competente del gran innovador, presentando la idea de que la condición necesaria para cualquier logro artístico es el talento innato, y que éste debe desarrollarse en un medio que proporcione la pedagogía apropiada y estimule la capacidad creativa del sujeto en los años que anteceden a la adolescencia. También vincula este talento innato a los rasgos de personalidad del individuo que son determinantes en la medida en que son los que harán que alguien desista o insista en darle uso a sus habilidades para un fin creativo; se trata en suma, de la particular combinación de la personalidad y la inteligencia (Gardner, 1997).

En el diseño industrial, la creatividad es la habilidad principal y, según lo que plantea Gardner, ésta no se puede producir artificialmente en el ámbito de una academia, ya que, aunque alguien reciba una excelente formación, si no posee un perfil específico y unas aptitudes afines al diseño, no llegará a convertirse en un innovador y a crear (como se espera idealmente) objetos que, genuinamente puedan aportar soluciones y reinterpretaciones con respecto al uso de los materiales y procesos que dan lugar a la mayor parte de las cosas con las que interactuamos cotidianamente.

La formación académica es indudablemente valiosa para el diseñador, así como un amplio conocimiento técnico y operativo para el manejo de herramientas y manipulación de materiales, pero aún con éstas condiciones presentes, algunos diseñadores permanecen estériles en el ámbito creativo y terminan aplicando su conocimiento para otros propósitos diferentes, o bajo la orientación de alguien más autorizado, no por su saber teórico, sino por su inigualable capacidad de anticipar, proponer y producir ideas valiosas en el mundo del diseño.

En este orden de ideas es que adquiere valor el concepto de creatividad como es propuesto por Gardner, ya que presenta en ella, la posibilidad que tiene un individuo de producir ideas brillantes como el resultado de una variedad de factores que se combinan y desarrollan de forma distinta en cada persona, y de los cuales se pueden servir en mayor o menor medida, dependiendo de las circunstancias e intereses a los que se dediquen a través de los años, ya que mientras algunas ocupaciones son más monótonas, otras privilegian y casi dependen de la creatividad de quien las realiza para su avance, como es el caso del diseño en todas sus áreas.

Fernando Poggio concibe la creatividad como (comunicación personal, 20 de junio de 2012): “la capacidad de generar respuestas novedosas, explorar caminos divergentes, combinar los conocimientos y llegar a resultados originales. Es muy importante la percepción, la intuición y sobre todo la sensibilidad”.

Ahora bien, si la creatividad es aquella habilidad, que sumada al saber técnico y al conocimiento académico, posibilita a los diseñadores generar nuevas ideas y lograr encontrar los medios adecuados para materializarlas, podemos decir, que el lugar de la creatividad en el proceso del diseño es central, ya que es lo que permite que un sujeto pueda servirse de su conocimiento, su historia, sus intereses y sus habilidades para transformar una idea en un objeto, o como en este caso particular, en brillantes objetos.

La brillante idea de Fernando Poggio

Fernando Poggio es diseñador gráfico, artista plástico, e indiscutido innovador en el trabajo y la creación de objetos en aluminio, material que considera ideal por su bajo impacto ecológico y maleabilidad. Esta pluralidad en sus intereses, además de la actitud persistente y el amor por el diseño y el trabajo, son lo que le han permitido convertirse en alguien reconocido internacionalmente. Con respecto a su capacidad creativa y lo que lo inspira en su trabajo, nos ha dicho que (comunicación personal, 20 de junio 2012):

Tiene que ver con la capacidad de decir algo nuevo y las ganas de lograrlo. De hablar de su época, de ser original, de contar algo distinto, de tener identidad propia, de ser humilde, y de trabajar mucho… es la llama.

Esa que sin duda él ha sabido preservar.

Desde su infancia, Fernando Poggio conoció acerca de la metalurgia debido a que su abuelo y su padre se dedicaron por muchos años a la industria con una fábrica de anodizado, lo que le permitió ver y aprender acerca de objetos y procesos industriales.

Además de esto contó también con un marcado interés por la tecnología, la electrónica y el arte, lo que finalmente lo llevó a incursionar en el campo del diseño gráfico. Al pasar el tiempo y aprovechando sus conocimientos, comenzó a investigar y producir diversas ideas que tenían que ver con el aluminio, y fue así como empezó a suscitar interés en el medio ya que, por ejemplo desarrolló un procedimiento para dar color al aluminio denominado “anodizado multicolor sectorizado” y algunos baños muy sofisticados para grabar y dar distintos acabados al aluminio, con lo cual puede lograr una gran variedad de resultados que luego transmite a sus diseños (Comunicación personal, 20 de junio 2012).

Sus creaciones se pueden dividir en dos líneas, una línea corporativa, que desarrolla soluciones de comunicación e imagen como objetos para oficina, accesorios, regalos personalizados, branding y creaciones diseñadas para comunicar la singularidad de una marca y fortalecer su imagen. Y la otra línea denominada “línea Fernando Poggio” que se constituye por las creaciones personales que incluyen objetos de librería, cajas de presentación, objetos de escritorio e iluminación, juegos, muebles y joyería, por los cuales ha recibido varios reconocimientos, y que actualmente pueden encontrarse en muchas tiendas de diseño y museos de Argentina y varios países del mundo. Entre sus proyectos más recientes nos ha comentado (comunicación personal, 20 de junio 2012) que está desarrollando 3 tótems para simbolizar tecnología, producción y diseño en TECNÓPOLIS, así como en la creación de dos trofeos, una señalización, una línea nueva de muebles para interior y exterior y un monumento público, más los proyectos que entran todos los días a su estudio/fabrica.

Como es evidente, el talento de Fernando Poggio, denota su gran habilidad creativa e interés por innovar, explorando propuestas y combinaciones con otros campos como la arquitectura, el diseño de indumentaria, de mobiliario y de joyería.

Con respecto a su trabajo afirma que: “ser el productor de mis ideas me conecta con la realidad para modificarla. Realizó un trabajo dialéctico continuo entre lo existente, lo aprobado, lo meramente funcional y lo imaginario” (Poggio, F. 20/06/12).

Es quizás por esto que sus más recientes proyectos personales incluyen la aplicación de sus conocimientos para realizar obras de arte, por lo que ha realizado varias pinturas en las que ha reemplazado el tradicional lienzo por aluminio como superficie para plasmar la obra. Esto nos lleva a pensar los límites o las relaciones entre el arte y el diseño y hasta que punto la estética de nuestra época se ha transformado en ese encuentro.

¿El arte del diseño o el diseño del arte?

Dice Isabel Campi en sus reflexiones acerca del diseño de productos que “los artefactos, además de ser entidades físicas, son también la expresión de fenómenos mentales y simbólicos […] que los predispone, como las obras de arte, a la acumulación de valor simbólico” (Campi, 2007).

Como hemos visto en el proceso creativo intervienen múltiples factores que van desde el tipo de educación y el contexto en el que se ha desarrollado una persona hasta la experiencia y los diferentes saberes que ha acumulado a través de la vida; es en base a esto que su creatividad puede llevarlo a exceder la visión de sus contemporáneos y al lograrlo puede llegar a marcar una nueva tendencia en el diseño tal y como nos muestra el trabajo de Fernando Poggio quien ha despertado un nuevo interés por los objetos en aluminio y quien recientemente ha sido incluido en El libro Diseño Industrial Argentino de la Editorial Franz Viegener con curaduría de Ricardo Blanco y la colaboración de Laura Buccellato, directora del museo de Arte moderno de Buenos Aires.

Sin lugar a dudas, la mente creativa alcanza la novedad donde todos perciben lo conocido, pero ese conocimiento aplicado al arte y el efecto que produce es aún difícil de conceptualizar.

Elena Oliveras afirma que el poder que tiene el arte de seguir levantando polémica es uno de los signos más elocuentes de su vitalidad (Oliveras, E. 2006), y es indudable que la cultura en la actualidad ha elevado el mundo de los objetos a una valoración que trasciende por mucho el aspecto funcional de los mismos y que se le han sumado otros factores que hacen que los objetos lleguen incluso a ser tomados como obras para exhibir en las galerías de arte, es decir, a ser apreciados muy por encima de su practicidad y pasar a integrar un lugar diferente en la cultura. Esta forma en que la creación y el diseño están ligados al arte puede considerarse como efecto de lo que Oliveras llama “…la violenta ruptura con el paradigma estético tradicional operada por Duchamp…” (Oliveras, 2006), que transformó las formas de análisis y apreciación del arte en la actualidad.

Vemos entonces que para que una propuesta creativa pueda establecerse como tendencia, debe transformar el objeto casual y de uso común, en una pieza que apele a la innovación y logre suscitar en el plano social una valoración que trascienda el plano de la utilidad y aporte una ganancia de placer estético, y de ahí quizás llegar a ser sustraída del campo de los objetos de diseño para ser considerada junto a los objetos representativos del arte de nuestra época. Es por estas razones que en la publicación Diseño: ¿estética del siglo XX?, André Ricard, discute el entrecruzamiento entre el diseño y el arte y afirma que “en la actualidad, muchos de los productos que nos ofrece la industria son auténticas obras de arte, […] las cosas útiles, los objetos, son la más auténtica expresión de la estética de éste siglo” (Ricard, 1999), y el diseñador es quien ocupa ese lugar de posibilidad en el cual el arte puede conjugarse con algo en principio ajeno y producir algo inesperado.

Al preguntarle a Fernando Poggio por esta relación entre arte y diseño él nos ha dicho (comunicación personal, 20 de junio 2012):

Creo que están íntimamente ligados, creo que el diseño si tiene arte traspasa las barreras del uso y se relaciona con el público en forma emocional. Darle poesía a lo que nos rodea. El arte actual está plagado de diseño y diseñadores, y el diseño está atravesado por artistas. Yo exploro ambos campos todo el tiempo de ida y vuelta.

Con este panorama es entonces comprensible que hay quienes afirman como Ricardo Blanco que el diseño es el portador de los valores estéticos del momento y que esos valores, en tanto implícitos en el objeto de uso, van a la búsqueda del observador para que realice la experiencia estética; están en la calle, se introducen en su casa y desarrollan su propia existencia.

En otras palabras, el diseño en la contemporaneidad es un vocero del arte y más que eso, es también una posible vía para constitución de verdaderas obras de arte (Blanco, R. 1999).

Conclusiones

Como ha podido observarse, diseñadores como Poggio demuestran un entusiasta interés por generar propuestas que quizás no pueden categorizarse tan fácilmente como pertenecientes a un campo específico y seguramente abrirán nuevas posibilidades tanto en el campo del diseño como en el arte.

También consideramos que no es posible hablar de una disolución absoluta de los límites entre arte y diseño, ya que en el arte como creación de la cultura, hayamos la síntesis del conocimiento, la aplicación de la técnica y la consagración de la creatividad humana. Pero es posible atribuir a los diseñadores la tarea de explorar y experimentar con la tecnología, los medios de producción y el conocimiento para seguir enriqueciendo un campo que tiene mucho más para aportar que la invención de objetos.

Finalmente, se sostiene que a través del constante estímulo a la creatividad de los futuros diseñadores y el acercamiento de los mismos a las creaciones artísticas, se verá posibilitado un diálogo enriquecedor entre el arte y diseño para producir nuevos caminos, tendencias y movimientos que evidencien la subjetividad de las nuevas generaciones y el espíritu siempre renovado del arte.

Bibliografía

Campi, I. (2007). La idea y la materia. Barcelona: Gustavo Gili.

Gardner, H. (1997). Parte II. Desarrollo artístico en los niños. España: Paidós Ibérica.

Oliveras, E. (2006). Estética: la cuestión del arte. Buenos Aires: Ariel.

Ricard, A, Blanco. R. 0(1999). Temas de la Academia, año 1 no. 1. Diseño: ¿Estética del siglo XX?. Buenos Aires: Academia Nacional de Bellas Artes.

Website de Fernando Poggio. Recuperado el 20/06/12. (Disponible en: http://www.fernandopoggio.com/).


Diseño, creatividad y arte. La brillante idea de Fernando Poggio fue publicado de la página 91 a página93 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº48

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