1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Actas de Diseño Nº15 >
  4. El diseño industrial en España

El diseño industrial en España

Navarro Saldaña, Alfredo

Actas de Diseño Nº15

Actas de Diseño Nº15

ISSN: 1850-2032

VIII Encuentro Latinoamericano de Diseño “Diseño en Palermo”. Comunicaciones Académicas. Julio 2013, Buenos Aires, Argentina

Año VIII, Vol. 15, Julio 2013, Buenos Aires, Argentina | 257 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Los comienzos de la industrialización en España

El desarrollo de la industria en España fue lento, tardío y parcial. Europa se ha transformado desde su base agraria, ya capacitada y rentable, en un conjunto de naciones en las que la industria textil, siderúrgica y de extracción de minerales –hierro y carbón– han cambiado las estructuras sociales anteriores. Esta transformación, paulatinamente acelerada desde mediados del siglo XVIII, culmina un siglo más tarde. España no llegó a este proceso hasta el cuarto decenio del siglo XIX. Las causas fundamentales son la carencia de capitales, acumulados en la producción agrícola, y el excesivo peso específico de la población agraria, que produce poco y que no puede consumir productos industriales. En este contexto de economía de subsistencia y de intercambio, la economía de mercado se hacía prácticamente imposible.

Con estos impedimentos, la industria española verá seriamente frenado su desarrollo, aunque en algunas zonas de la península las condiciones no eran tan desfavorables. El norte poseía una riqueza en minerales y el sur una importante cantidad de mano de obra. Si a ello se añade el esfuerzo realizado en Cataluña desde principios del siglo XIX en la industria textil, se ve estructurada la parcialidad de la industrialización en España.

La situación, hasta cierto punto geográficamente privilegiada, del norte de España –País Vasco–, de la costa oriental –Cataluña y Valencia– y, de forma más aislada, de Sevilla y Cádiz en el sur, configura el mapa económico de una España en la que el centro, hasta mediados del siglo XX, conserva una estructura social arcaica, con una economía autárquica en el medio rural. Por lo tanto, nos hallamos con una periferia que crea unas nuevas relaciones económicas y sociales de marcado signo capitalista. Esto tendrá una importancia crucial, tanto en el marco ideológico como en el político, al configurarse un mosaico de intereses dispares y, en algunos casos, irreconciliables. Una de las batallas económicas que en este país se presenta con más contradicciones es la de los librecambistas y los proteccionistas. Los librecambistas, de marcado signo anglófilo, defensores del liberalismo político y económico, se sitúan en oposición a los industriales de la periferia que, aludiendo al retraso técnico y a la poca capacidad competitiva de nuestros productos industriales en el mercado europeo, exigen tener el control de los aranceles tanto de importación como de exportación. Lo que pretenden, en definitiva, es asegurarse el mercado nacional. En España, la industrialización se debe fundamentalmente a dos vías de penetración perfectamente diferenciadas en el tiempo y en el espacio:

1. La industrialización del siglo XIX (periferia). Se llevó a cabo entre 1840 y 1919, favorecida por: los capitales del sector textil catalán que abrieron las puertas a la nueva tecnología importada (máquina de vapor, 1841); la capacidad de asociación patronal o gremial (Asociaciones Económicas, Institutos, etcétera); la calidad de la producción y su reducido costo, gracias a los bajos salarios; la voluntad científica e investigadora de la industria, que potencia y crea instituciones de enseñanza, intercambio e investigación (Escuelas Industriales, de Dibujo, de Artes y Oficios, etcétera); la existencia de una base social (menestralía, burguesía y proletariado) en la ciudad y un equilibrado ritmo de crecimiento de la producción y la población en el campo; y el crecimiento cualitativo de los contactos con Europa.

2. La industrialización del siglo XX (centro y periferia). Centrada fundamentalmente entre mediados de los años 50 y principios de los 70 se llevó a término en las siguientes circunstancias: fin de la economía autárquica que conllevó la postguerra; apertura de la economía a las inversiones extranjeras; descenso de la población activa agraria a causa del aumento de la emigración hacia otros países europeos; aumento de la capacidad adquisitiva –importaciones– gracias a las divisas de los emigrados; incremento del progreso tecnológico en la producción, que llega a España por medio de las empresas multinacionales; y fuerte incremento de la población urbana que permite un gran desarrollo de la industria de bienes de consumo, equipamientos, construcción, transporte y energía.

Hablar de diseño industrial en España, en su dimensión histórica, presenta una cierta dificultad, ya que los límites que se atribuyen al concepto mismo de diseño a menudo fluctúan. De la amplitud o estrechez que se de a tal con cepto dependerá la consideración de un producto como dentro o fuera del campo del Diseño Industrial. Ya en el siglo XVIII aparecen individuos inquietos por las cuestiones artísticas e industriales que intentan hacer una síntesis de ambas para obtener con ello unos productos de mayor calidad.

La historia e investigación de los medios que hicieron posible una revitalización de la industria y la manufactura arrancan en los tiempos de la Ilustración, cuando Bernardo Ward1 escribe una memoria sobre sus posibilidades de crecimiento y desarrollo en España, por encargo del Marqués de la Ensenada. A su vez, desde el campo de la economía o de la política, Argüelles, Canga y otros muchos, como Jovellanos, intentaron, durante la etapa preindustrial, la introducción de iniciativas y fórmulas para la creación y desarrollo de la industria.

Es a finales del siglo XVIII cuando aparece, gracias a la Manufactura de Indianas de algodón, la primera Escuela de Diseño en España. El desarrollo y las necesidades de la industria crearán estas entidades de tipo industrial y cultural que favorecen a la industria nacional en sus comienzos; por desgracia, estas iniciativas no se repiten ni mejoran, sino todo lo contrario.

La extraordinaria calidad de las manufacturas de indianas de Barcelona abre el gran mercado que favorecerá la necesaria acumulación de capitales para el segundo proceso de industrialización: la fabricación de maquinaria y la industria pesada. Durante la segunda mitad del siglo XIX aparece la necesidad de crear escuelas técnicas –escuelas de diseño– para las diferentes necesidades que tiene la sociedad. En este sentido, hombres como Sanpere i Miquel, José de Manjarrés, Miquel Badía, y entidades como la Asociación de Arquitectos o los mismos municipios, reclaman que se inicien, desarrollen o acondicionen los estudios para tener cubiertas unas necesidades del campo de la producción que, de otro modo, no se subsanan, o bien se resuelven por medio de la importación.

El planteamiento de la necesidad de escuelas de diseño proviene de la coincidencia de varios fenómenos. El primero y fundamental es que la tradición artesanal se va perdiendo progresivamente, debido a la crisis que el sector sufre desde los inicios de la industrialización. Además, los nuevos materiales y técnicas de trabajo necesitan especialistas conocedores de éstas. También se está padeciendo la crisis de identidad cultural propia de la época, a la que hay que añadir una mímesis irracional de los productos extranjeros. Testimonio del problema lo constituye el libro de Lluis Domenech i Montaner En busca de una arquitectura nacional.

Se puede decir que aparecen entonces las primeras muestras de productos realizados con todo el significado que la palabra diseño comporta, es decir, algunos objetos aparecen ya metódicamente proyectados.

Hay que señalar que las ideas de William Morris y John Ruskin son muy poco conocidas y nada difundidas durante esta época. Hasta bien entrado el siglo XX no se traducen sus obras. Sólo Alexandre de Riquer organizó una fábrica de muebles y realizó proyectos para piezas de porcelana y elementos decorativos según las ideas de estos utopistas británicos de Arts & Crafts.

Es alrededor de los últimos años del siglo XIX cuando aparece un incremento cualitativo de la producción artesanal e industrial que se prolonga durante el primer decenio del siglo XX. Con características similares en Cataluña, Valencia y Aragón y con algunas aportaciones interesantes en León, Cantabria, Galicia y País Vasco. Nos referimos al Art Nouveau o Modernismo, cuya faceta más importante es la de haber sabido dar una categoría formal digna a los objetos y útiles cotidianos. Todo ello será posible gracias a la potenciación económica que la burguesía industrial crea a finales del siglo XIX.

Los objetos que produce la industria en el siglo XX se van transformando a un ritmo tan trepidante como la sociedad misma. La evolución de los objetos es un fiel reflejo de los cambios sociales. Así se puede observar como los productos de la primera década del siglo XX están marcados por el apogeo de la burguesía urbana. Mientras que los de la tercera década, los felices años veinte, marcarán la pauta para un diseño aclimatado al surgimiento de las profesiones liberales, a la presencia contundente de la mujer en la vida social, y al gusto por lo exótico de los asalariados de la ciudad.

A estos factores nuevos responde el desarrollo del Art Déco o Estilo 25 (1925), que tendrá gran interés en España y que permitirá la introducción de nuevas concepciones en el diseño. Cabe destacar la obra de Josep Mainar y Santiago Marco.

Las mismas preocupaciones subyacen en toda la corriente racionalista que, proveniente de Europa –Bauhaus– y América –Chicago–, será asumida por el grupo GATEPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) y más profundamente en Cataluña por el GATCPAC. Dentro de este movimiento hay que destacar la obra de los arquitectos y diseñadores Sert, Torres Clavé, y otros componentes del grupo durante la década siguiente.

La experiencia truncada de la Segunda República y la crisis posterior afectarán al diseño hasta tal punto que en España no se podrá hablar de él hasta finales de los años cuarenta. Es entonces cuando algunos pioneros como Marquina, Pey, Ricard, Marinelo, Bastardes, Galí, Milà y, anteriormente Bonet, intentarán dar significado a los productos industriales.

De forma paralela, en Madrid se desarrollan algunas actividades alrededor del diseño, destacando la Sociedad de Estudios para el Diseño Industrial, promovida por los arquitectos Carlos de Miguel, Luis Feduchi y Javier Carvajal. Sus realizaciones se basan, sobre todo, en la experiencia europea que, acabada la Segunda Guerra Mundial, reemprende el camino truncado. Durante los años cincuenta aparece el Grupo R2 que intentará retomar la experiencia anterior a la Guerra Civil. A partir de aquí se van a intensificar los contactos con el extranjero en congresos, reuniones y viajes. Todos ellos encaminados a la asociación de profesionales y a la proyección internacional. Durante los años sesenta se crea el ADI (Agrupación de Diseño Industrial) asociado al FAD (Fomento de Artes Decorativas), ADI-FAD; se instituyen los Premios Delta de diseño industrial y se crean las escuelas de diseño catalanas como Massana, Elisava y Eina, con unas intenciones que permiten esperar un desarrollo más científico de las tareas del diseñador/a.

De estas y otras escuelas de diseño surgirán las nuevas generaciones que intentarán abordar tanto los problemas técnicos como conceptuales, para conseguir una mayor coherencia del producto con la realidad de nuestro país, y enfocándolo todo fundamentalmente desde el prisma humanista que es el propio diseño3.

Un poco de historia reciente

Los acontecimientos históricos y políticos, como decíamos unas líneas más arriba, que España vivió durante casi medio siglo, no favorecieron en absoluto el desarrollo de una cultura industrial normalizada. Este problema fue vivido agudamente por una serie de arquitectos y diseñadores progresistas, como Antoni de Moragas, José Antonio Coderch, Oriol Bohigas o Ferrán Freixa, que, a pesar de las trabas y problemas que el franquismo oponía, fueron capaces de crear durante los años sesenta y setenta una cultura del diseño o del proyecto y una infraestructura institucional que serviría de base para el posterior desarrollo de la profesión.

En Barcelona surgieron múltiples escuelas y asociaciones de diseñadores que lucharon colectivamente por la implantación de esta disciplina en una especie de acto de resistencia cultural. A pesar de que la incidencia real de la disciplina era escasa, la preexistencia de un rico tejido industrial comercial favorecía una pronta implantación profesional de los diseñadores (Miguel Milà, André Ricard, Jordi Mañá o el Estudio PER de Óscar Tusquets) y la consolidación de algunas empresas y editoriales pioneras en el desarrollo del diseño, como Puig, Mobilplast, Tramo, Mobles 114, Disform o Bd.

La llegada de la democracia marca un hito importante en la historia del diseño español en la medida en que desbloquea el potencial creativo y cultural del país. El diseño pasa, en pocos años, de ser una rareza intelectual a ser el símbolo de la estética de la España moderna (“¿estudias o diseñas?”). Los medios de comunicación y las políticas de divulgación realizadas tanto por el gobierno como por las comunidades autónomas con más tradición industrial, y actualmente por casi todas, han contribuido enormemente a la popularización del fenómeno.

El diseño se convierte, además, en el vehículo ideal para el cambio sustancial de imagen que el subconsciente colectivo del país necesita. Partidos políticos, gobiernos locales, empresas de servicios, así como una buena parte de la población joven se convierten en sus clientes más asiduos. Por tanto, no es de extrañar que comunicación visual, obra pública (auditorios, escuelas, hospitales, diseño urbano) y locales de ocio (bares, discotecas, restaurantes) se hayan convertido en el paradigma del nuevo diseño español.

Más allá de la simple anécdota cultural, la dura reconversión industrial que España tuvo que llevar a cabo, unida a la entrada en la Unión Europea, que ha facilitado el acceso de las empresas a unos mercados altamente competitivos, situaron el diseño de los años ochenta en la vía definitiva de normalización.

En el ámbito estricto del Diseño Industrial ha sido la pequeña y mediana empresa productora de artículos de consumo la que ha incorporado con más éxito la disciplina. Ello ha configurado el carácter de diseño de autor que a veces se le critica. Este defecto-virtud es el resultado de la personal y heterodoxa interpretación que los diseñadores han hecho de las corrientes estéticas de los años ochenta, empeñadas en liquidar el rigor y estrechez de los cánones racionalistas. Unos cánones con los que el carácter individualista y latino de los creadores españoles nunca se ha sentido realmente identificados4. 

La región valenciana como paradigma

Desde principios del siglo XVIII se empieza a observar en España una cierta evolución industrial. Los métodos artesanales de la actividad textil se perfeccionan, generando industrias en Cataluña y en la comarca de Alcoy. La industrialización textil se intensifica hacia 1760 produciéndose avances muy importantes hasta la primera crisis de 1790 en Cataluña. La mecanización de la industria textil se inicia a comienzos del siglo XIX. La primera industria algodonera catalana que instala la máquina de Watt lo hace en 1832. El desarrollo es tal que, cincuenta años después, España ocupa el sexto lugar entre los fabricantes de hilado de algodón, por delante de países como Bélgica, Holanda, Italia, Suecia y Suiza.

Analizando el caso de Valencia, únicamente es destacable el núcleo industrial de Alcoy, en donde el sector textil se desarrolla desde principios del siglo XVIII, ampliándose la actividad industrial a las fábricas de papel.

Según el profesor Emili Giralt5, en el siglo XVIII se daban en Valencia unas condiciones económicas y culturales por encima de la media europea, que la convertían en una plataforma adecuada para la introducción del maquinismo, que en la mayor parte de Europa había sido la causa desencadenante de la revolución industrial. Para Giralt, será la falta de capitales dedicados a la industria lo que impedirá su desarrollo. En el siglo XIX, los capitales que se consiguieron con la desamortización emigraron por el desarraigo de una aristocracia absentista6.

A pesar de estas circunstancias, la economía valenciana irá asentando las bases de su industrialización como consecuencia fundamentalmente de la acumulación de capitales derivada del sector agrario y de la presencia de una amplia tradición artesanal. Dado su origen familiar y artesanal, la industria valenciana autóctona se estructura en células de pequeña dimensión y en sectores que no precisan de grandes inversiones, como mueble, calzado, juguete… O que sirven de apoyo a la agricultura y a la industria de la construcción, como maquinaria agrícola de transformación, azulejos y materiales para la construcción. El período que comienza con la década de los sesenta del siglo XX y llega hasta 1973, se caracteriza por una serie de rasgos que darán forma y especificidad a la industrialización, como son:

• Una fuerte expansión de la construcción, potenciada por el sector turístico, el crecimiento demográfico, los flujos migratorios positivos y el incremento de la renta.

• Expansión de los sectores tradicionales, como el calzado, mueble, cerámica, cemento, que aprovechan el alza de la demanda externa e interna.

• Especialización sectorial localizada en líneas de producción vinculadas con los sectores finales de la demanda –bienes de consumo– con bajos niveles de eslabonamiento, salvo en algún caso específico, con lo que la economía valenciana se vuelve muy sensible a las modificaciones del consumo privado.

• Extensión, a lo largo de una serie de ejes básicos, configurando un modelo multipolar, diferente de los modelos autocentrados, catalán y madrileño.- Especialización de sectores intensivos en la utilización del factor trabajo.

• Niveles de productividad inferiores, en algunos casos, a los alcanzados por idénticos sectores a nivel nacional, debido a una estructura industrial minifundista y a unos bajos niveles de inversión y capitalización.

• Orientación altamente exportadora, con una capacidad superior a la media española.

• Primacía absoluta de la pequeña y mediana empresa. • Bajas exigencias de inversión. La acumulación inicial en base al trabajo familiar y al trabajo a domicilio está en los orígenes de gran parte de la industria valenciana.

Basta con observar las ferias monográficas del mueble o del juguete, para darse cuenta del gran número de pequeñas industrias que componen cada sector. Muchas de ellas fabricando productos industriales de muy similares características unos de otros, con las mismas técnicas de fabricación y situadas, en muchos casos, en la misma población.

El modelo descrito sufrió profundas transformaciones desde 1973 como consecuencia de la crisis desencadenada por el aumento de los precios del petróleo. Coincidente con esta situación se produce otro hecho importante en la Comunidad Valenciana, el impacto de algunos grandes proyectos de inversión en el conjunto industrial valenciano, entre los que destacan Ford e IBM. En sentido opuesto, y más cercano en el tiempo, ha de citarse el proceso de reconversión que ha afectado a los sectores siderúrgico y naval. Las peculiaridades más importantes de este período pueden resumirse en las siguientes:

• Agotamiento de las posibilidades de expansión de algunas de las líneas de producción tradicionales, como el calzado o el mueble.

• Lanzamiento y expansión de líneas y sectores que empiezan a afirmarse como posibles recambios a los tradicionales. Cabe citar los sectores de transformados metálicos, alimentación y bebidas.

• La crisis incidió con mayor dureza en las líneas de producción alicantinas.

• La fuerza exportadora se mantiene en las nuevas líneas de producción.

A todo esto han de añadirse aspectos políticos de gran importancia. Uno de ellos es, indudablemente, el cambio de estructuras del Estado a partir de la Constitución de 1978, que tiende a descentralizar el poder y a fomentar el carácter y peculiaridades de cada región. El otro aspecto es la adhesión a la Unión Europea, cuyo proceso empezó en enero de 1986, actualmente plenamente consolidado. Así pues, en un momento de grandes transformaciones políticas, sociales, económicas y culturales, hay que proponer una serie de actividades preferentes que permitan alcanzar resultados positivos en el futuro. Dichas actividades deben encaminarse a fomentar: la automatización de los procesos productivos; la formación técnica especializada y generalista; la innovación y el diseño de productos; la repoblación forestal y la protección integrada de los ecosistemas; la transformación de los sistemas de riego para la optimización del consumo; la limitación del crecimiento desordenado de las grandes ciudades; la conservación de los pequeños núcleos urbanos y rurales; la diversificación industrial; el mantenimiento de los sectores clásicos; el control de la economía sumergida; los sectores de bienes de equipo, transformados metálicos y alimentación; la asociación de pequeñas empresas y la formación de cooperativas; la búsqueda y recuperación de la identidad como pueblo a través de la historia; la protección de los bienes culturales y las normas de control de calidad.

La esperanza de que se alcancen al menos parte de los objetivos derivados de estas actividades se basa en algunos hechos que apuntan en esa dirección. Así, analizando concretamente el Diseño Industrial y su desarrollo en la Comunidad Valenciana, se han constatado cambios importantes.

• Hasta hace unos años no existían prácticamente profesionales del diseño que basaran su trabajo en una concepción global del producto. Los diseñadores que habían actuado hasta hace poco como tales tenían una formación autodidacta o habían adquirido sus conocimientos en escuelas europeas. Desde los años noventa se observa un gran movimiento encaminado a elevar la enseñanza y la calidad de las Escuelas de Diseño, que habían partido desde diferentes niveles de la enseñanza, como la Formación Profesional, las antiguas Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, las Escuelas de Arte y Superiores de Diseño, las Facultades de Bellas Artes, las Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura e Ingeniería Industrial, las Ingenierías Técnicas en Diseño Industrial, etcétera.

• Se está realizando un gran esfuerzo en la formación de equipos de diseñadores industriales, cuya finalidad es coordinar esfuerzos, sumar conocimientos y ofrecer una gama de servicios más completa.

• Dependiente de la Consellería de Industria se creó en 1984 el IMPIVA (Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana), existiendo dentro de éste el área de Innovación y Diseño, cuyo objetivo es fomentar desde el Gobierno Autónomo estas actividades. Hay que destacar la organización, por este organismo, del Primer Encuentro Internacional de Diseño Industrial y Moda de Alicante en 1985, así como la difusión del diseño a través de las ferias y la financiación a empresas que invierten en Diseño Industrial.

• También se ha observado la agrupación, con fines comerciales, de empresas de un mismo sector para poder competir internacionalmente a nivel de marca frente a otros países7.

El entorno del diseño industrial español

Centros de promoción del diseño: Sadiel-Cedian de Andalucía, ID (Instituto Balear de Diseño), IDI (Instituto de Innovación Empresarial de las Islas Baleares), Fundación BCD (Barcelona Centro de Diseño), CEDIMA (Fundación Centro de Diseño Industrial de Madrid), CEDIR (Centro de Diseño Integral de La Rioja), CPAD de Galicia, Centro Regional de Diseño de Castilla- La Mancha, DDI (Sociedad Estatal para el Desarrollo del Diseño Industrial), IFRM (Instituto del Fomento de la Región de Murcia), DZ (Centro de Diseño Industrial del País Vasco), IDEA (Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía), IMADE (Instituto Madrileño de Desarrollo), IMPIVA (Instituto de la Mediana y Pequeña Industria de la Generalitat de Valencia), CIS (Centro de Innovación y Servicios de Galicia), CADI (Centro Aragonés de Diseño Industrial), CCDI (Centro Canario de Diseño Integrado), IDEPA (Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias), SODERCAN (Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria), Agencia de Innovación de Vizcaya, FEEPD (Federación Española de Entidades de Promoción del Diseño).

Ayudas en favor del diseño: Departamento de Industria, Comercio y Turismo de Aragón; IDEPA; Consejería de Comercio e Industria del Gobierno de las Islas Baleares; Consejería de Turismo, Transporte y Comunicaciones e Industria del Gobierno de Cantabria; Consejería de Industria y Turismo de Castilla-La Mancha; Departamento de Industria y Energía de Cataluña; Consejería de Industria, Trabajo, Turismo y Comercio de La Rioja; Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid; Instituto Madrileño de Desarrollo; Departamento de Industria, Comercio, Turismo y Trabajo de Navarra; Departamento de Industria y Energía del País Vasco; IMPIVA.

Revistas de Diseño: Abitare, Arc Design, Ardi, Arquitectura Viva, Arte y Diseño, BCD Informa, Box, Creativity News, De Diseño, Dei, Diseinuz, Diseño Interior, El Croquis, Experimenta, Globus, Metalocus, Metrópolis, Modo, Nuevo Estilo, On Diseño, Pasajes Diseño, Temas de Diseño, Visual.

Asociaciones de diseñadores: AAD (Asociación Andaluza de Diseñadores), ADDA (Asociación de Diseñadores de Aragón), ADCV (Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana), ADI-FAD, ADP (Asociación de Diseñadores Profesionales), AEPD (Asociación Española de Profesionales del Diseño), Asociación de Diseñadores de Castilla-La Mancha, ADPN (Asociación de Diseñadores Profesionales de Navarra), CPAD (Centro de Promoción de Actividades de Diseño de Galicia), DIPA (Asociación de Diseñadores Industriales del Principado de Asturias), EIDE (Asociación de Diseñadores Industriales de Euskadi).

Premios y Concursos: Premio Nacional de Diseño, Premios Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial, Premios Nacionales al DI de Máquinas-Herramienta, Premios Valencia Innovación, Concurso de DI del Mueble de Castilla-La Mancha, Premios al Desarrollo Tecnológico y al DI, Concurso de Diseño de Mueble, Premios Delta, Premios FAD, Premios de Diseño AEPD, Premio Barcelona Diseño, Premio Massana-Manbar, Premios Feria Internacional del Mueble de Valencia, Premios SIDI.

Ferias y Salones: IFA (Alicante), Feria de Barcelona, Construmat, IFEMA, Feria de Valencia, Valencia Disseny Week, Año del Diseño de Barcelona, SIDI.

Productoras o editoras de diseño: Abr, AD, Ahrend, AIDIMA, Akaba, Alfa, Amat, Andreu World, ANIEME, Arflex, Artespaña, Ausa, Azkoyen, Bañó, Barreiros, BD, BH, Bidasoa, Biok, B.Lux, Bultaco, CAF (Construcciones y Auxiliar del Ferrocarril), Camper, Carpyen, CASA (Construcciones Aeronáuticas S.A.), Casa & Jardín, Casas, Chueca, Dae, Daisalux, Darro, Derbi, Disform, Doca, DZ, El Casco, Escofet, Fagor, Fase, Flamagás, Gres, Hispano Olivetti, Hispano-Suiza, Iberlux, Ibermueble, Indo, Isart, Item, Iveco-Pegaso, Jané, Kron, Lumex, Metalarte, Mobilplast (Casas), Mobles 114, Montesa, Myrurgia, Oken, Payá, Pegaso, Perobell, Pilma, Pimer, Polinax, Puig, Puntmobles, Quod, Renfe, Roca, Rolaco, Sanglas, SEDI, Santa & Cole, Seat, Sellex, Solac, Supergrif, Talgo, Taurus, Tramo, Tresserra, Vibia, Vieta, Vinçon.

Escuelas y Centros de Enseñanza de Diseño: Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura, Escuelas Técnicas Superiores de Ingeniería Industrial, Escuelas Técnicas de Diseño Industrial, Facultades de Bellas Artes, CEU San Pablo de Valencia, Escuelas Superiores de Arte, Escuelas de Arte, Escuela de Artes Decorativas de Madrid, IADE, Massana, Elisava, Eina, ESDI, IDEP, BAU, ICAM, LAI, IED (Istituto Europeo di Design de Barcelona y Madrid), Escuela de Diseño de San Sebastián, Goymar8.

Teóricos del diseño: Carlos de Miguel, André Ricard, Miguel Durán Lóriga, Jordi Mañá, Norberto Chaves, Quim Larrea, Juli Capella, Oriol Pibernat, Daniel Giralt-Miracle, Anna Calvera, Manuel Lecuona, Isabel Campi, Raquel Pelta, José Baltanás, Rosa María García Quirós, Alfredo Navarro, Sonia Santacoloma.

Las diversas generaciones de diseñadores:

• Los pioneros: Sanpere i Miquel, José de Manjarrés, Miquel Badía, Alexandre de Riquer, Josep Mainar, Santiago Marco, Antoni Gaudí, Gaspar Homar, Mariano Fortuny, Narciso Monturiol, Isaac Peral, Juan de la Cierva.

• 1ª generación (1910-1930): André Ricard, Jordi Mañá, Josep Lluis Sert, Josep Torres Clavé, Luis Gutiérrez Soto, Rafael Marquina, Pey, Ramón Marinel.lo, Bastardes, Jordi Galì, Antonio Bonet, Ferran Freixa, Carlos de Miguel, Luis Feduchi, Javier Carvajal, Grupo R (José Antonio Coderch, Manuel Valls, Antoni de Moragas, J.M. Sostres, Oriol Bohigas, J. Martorell, J. Gili, J. Pratmarsó…), Miguel Fisac, Miguel Durán Lóriga, Antonio Carrillo, David Olañeta, J. Solozábal, J. Olabe, I. Urresti, G. Rodríguez Arias, E. Sanchiz Bueno, Luis Bejarano, Manuel Guinea, Juan Sánchez, Wifredo Pelayo Ricart, Javier Feduchi, Federico Correa, Francisco J. Barba Corsini, Manuel Jalón Corominas, Emilio Bellvis, Juan Gunfaus Navarro, Alejandro de la Sota, Néstor Basterretxea.

• 2ª generación (1930-1950): Alfonso Milá, Miguel Milá, Leopoldo Milá, Tomás Díaz Magro, Gregorio Vicente, Francisco Muñoz, Gabriel Lluelles, Equipo 57, R. Raich, Jordi Vilanova, Soler & Palau, Pep Bonet, Cristian Cirici, Gemma Bernal, Ramón Isern, Chus Burés, Pepe Calvo, Alberto Corazón, Carlos Córdoba (Colombia), Pilar Jiménez del Toro, Alberto Lievore (Argentina), Josep Lluscá, Santiago Miranda, Rafael Moneo, Jorge Pensi (Argentina), Norberto Chaves (Argentina), Jaume Tresserra, Óscar Tusquets (Estudio PER), Lluís Clotet, Ramón Úbeda, Ramón Benedito, Jordi Montaña, Francisco Podadera, Gabriel Teixidó, Enric Franch, Carles Riart, Guillermo Capdevila, Enric Miralles, Carme Pinós, Albert Viaplana, Helio Piñón, J.A. Martínez Lapeña, Elías Torres, Antonio Cruz, Antonio Ortiz, José Antonio Menéndez Hevia, Daniel Freixes.

• 3ª generación (1950-1970): Toni Arola, Alfred Arribas, Eduard Samsó, Xavier Claramunt, Martí Guixé, CDN (Antoni Flores y otros, Competitive Design Network International), Josep Maria Francisco, Jaime Luengo, Javier Mariscal, Pepe Cortés, J. M. Massana, Fernando Medina, Jaime Moreno, La Nave, Daniel Nebot, Alicia Núñez, Ximo Roca, Mario Ruiz (Costa Design), Pete Sans, Carlos Tíscar, Jordi Torres, Josep María Tremoleda, Patricia Urquiola, Nani Marquina,Curro Claret, Marcelo Leslabay (Argentina), Leandro Lattes, Ivana Beser, Estudi Blanc, José Luis Pérez Ortega, Beth Galí, Ana Arambarri, Marius Quintana, Vicent Martínez Sancho, Javier Mañas, Gabriel Ordeig Cole, José Puig Cabeza, Fernando Salas.

• Los novísimos (1970…): Martín Ruiz de Azúa, Óscar y Sergi Devesa, ADN Design, Silvio Argudo y Eli Gutiérrez, Enrique Keller y Celia Montoya, Grupo Coma (Manuel Rubio y David Colinas), Estudio Dforma (Roger Ferran, Marta Ventura, Ernest Perera y Óscar Noguera), Diara Design, Nori Furlan y Paco Llonch, Miguel Herranz, Anna Mir, Emili Padrós, Bernat Cuní, Ramón Camps, Eva Pérez, Cutu Mazuelos, El Último Grito (Rosario Hurtado, Roberto Feo y Francisco Santos), Cactus Design, Jaime Hayón, Pedro Miralles, Miguel Ángel Ciganda, Tonet Sunyer, Ernest Perera, Grupo Item, Enric Sardá, Antonio Serrano, Vicente García Jiménez, Isidoro Hernández, Cul de Sac, Nieves Contreras, Luis Eslava, Miguel Herranz, Odosdesign (Luis Calabuig, María Mengual y Ana Segovia), Herme Ciscar y Mónica García, Ebualá (Javier Herrero, Lluisa Morató y Marcos Martínez), Isaac y Juan Piñeiro, Jon Santacoloma, Anne Ibáñez Guridi y Deunor Bregaña, Jorge Mañes, Otto Canalda, Fernando Almaraz, Fátima Ferreiro, Carlos González, Eduardo González, Sebastián Menéndez, Pablo Menéndez, Juan Rojo, Fernando Rico, José Luis Suárez Sierra y Roberto Suárez Sierra, Tino Barbosa.

Cronología del Diseño Industrial en España

1775. Fundación de la Escuela Gratuita dedicada a la enseñanza del Dibujo para su utilización en las fábricas de indianas, a cargo de la Junta de Comercio de Barcelona.

1790. El rey Carlos IV establece en el Real Observatorio Astronómico de Madrid unos talleres de grabado en metales y piedras finas, que pueden considerarse un precedente de las escuelas-taller y de las futuras Escuelas de Artes y Oficios.

1822. Primera exposición de productos industriales en la Lonja de Comercio de Barcelona.

1841. Instalación de la primera máquina de vapor en la fábrica de hilaturas Bonaplata de Barcelona.

1844. Exposición de Productos de la industria española en Barcelona organizada por los industriales catalanes. 1846. Creación de la Sociedad Económica Barcelonesa.

1848. Fundación del Instituto Industrial Catalán.

1851. Inicio de la industria siderúrgica en Bilbao.

1855. Fundación de la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona.

1858. Exposición industrial en Sevilla.

1860. Se realiza gran número de exposiciones de arte e industria en Cataluña.

1868. Exposición industrial en Zaragoza.

1871. Creación de la Cátedra de Historia de las Artes del Trabajo dedicada a las formas industriales. Este mismo año se funda la primera Escuela de Artes y Oficios.

1872. Se convocan, en Ateneos e instituciones patronales y gremiales, concursos, exposiciones y ciclos de conferencias, encaminados todos ellos al trabajo de relacionar convenientemente el arte y la industria.

1875. Primer Concurso de Dibujo aplicado a la industria.

1877. Exposición Nacional de Madrid.

1880. Segundo Concurso como continuación del anterior con el título “Qué medios podrían adoptarse para promover la aplicación del arte a las Industrias dando carácter propiamente español a los productos industriales” (la búsqueda del estilo nacional).

1881. Durante este año las Escuelas de Artes y Oficios se extienden por España con la denominación de Escuelas de Arte e Industria.

1886.- Se oficializan las Enseñanzas Artísticas y se crean las primeras Escuelas de Artes y Oficios.

1888. Exposición Universal de Barcelona.

1900. Algunas de las Escuelas de Artes y Oficios se funden con las Escuelas Provinciales de Bellas Artes, proporcionando gratuitamente, y de forma compatible con los horarios de trabajo, las enseñanzas que hacen posible la emancipación de las Artes y los Oficios.

1903. La Hispano Suiza lanza al mercado el primer automóvil de fabricación nacional.

1907. Creación del FAD (Foment de les Arts Decoratives) en Barcelona.

1910. Exposiciones industriales en Madrid, Zaragoza y Valencia, que constituyen un buen reflejo de la creciente industrialización en estas regiones. También tiene lugar una amplia transformación de las Escuelas; se separa la enseñanza en científico-industrial y artístico-industrial, creándose las Escuelas de Industriales y de Artes y Oficios. Por otra parte se independizan las Escuelas Superiores de Bellas Artes.

1929. Exposición Internacional en Barcelona y en Sevilla.

1930. Creación en 1928 en Barcelona del GATCPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Catalanes para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) y del GATEPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la AC) en Zaragoza en 1929.

1931-1936. Etapa de desarrollo e implantación del Racionalismo en arquitectura y diseño industrial por las influencias europeas.

1936-1939. Paréntesis creado por la Guerra Civil española.

1939. A causa de la devastación de la guerra civil se acelera el impulso industrial y se constata el aislamiento de las enseñanzas artísticas del resto del conjunto educativo.

1951. Se funda en Barcelona el Grupo R.

1957. Se crea el IDIB (Instituto de Diseño Industrial de Barcelona).

1959. La Escuela Massana de Barcelona inicia las enseñanzas de diseño.

1960. El IDIB se integra en el FAD bajo el nombre de ADI-FAD (Agrupación de Diseño Industrial del FAD).

1961. El ADI-FAD crea los Premios Delta. Se organiza la primera exposición Hogarotel como continuación de la realizada diez años antes con el nombre Salón de la Casa Moderna. Fundación de la Escola Elisava en Barcelona.

1963. El nivel de desarrollo industrial conlleva un cambio en las estructuras sociales. Desaparecen algunas profesiones y se potencias otras, particularmente las Artes Aplicadas, con la aparición del Arte Publicitario, Interiorismo, Diseño industrial… Y las escuelas pasan a denominarse Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos.

1964. Fundación de la Escola Eina en Barcelona.

1966. Fundación de la Escuela de Diseño Textil en Barcelona.

1971. Congreso Internacional de Diseño en Ibiza (ICSID), organizado por el ADI-FAD. Fue el primer ensayo de Congreso abierto. Se construyó en él la Instant City (Ciudad inflable efímera).

1973. Se crea el BCD (Barcelona Centro de Diseño), bajo el patrocinio de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación. Pabellón del FAD en Hogarotel.

1978. Bajo el patrocinio de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Valencia, el IPI (Instituto de Promoción Industrial) realiza una tarea de promoción y difusión del diseño. Se constituye en Barcelona la ADP (Asociación de Diseñadores Profesionales); esta asociación es independiente, de ámbito estatal y su carácter es eminentemente profesional.

1981. Creación de la Subdirección General de Enseñanzas Artísticas que supuso una mejora en los aspectos técnico-pedagógicos de la actividad de las enseñanzas artísticas y del diseño.

1982. Exposición Diseño, Diseño, patrocinada por el Ministerio de Industria y Energía, y realizada por un equipo de profesionales bajo la dirección de la Fundación BCD9.

1985. Adhesión de España a la Comunidad Económica Europea.

1998. Exposición Diseño Industrial en España, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, patrocinada por el Ministerio de Educación y Cultura y el Ministerio de Industria y Energía10.

2001. Se edita la obra El diseño en España. Estudio Estratégico, patrocinada por la Federación Española de Entidades de Promoción del Diseño11.

2002. Fundación de las Escuelas Superiores de Arte y Diseño de carácter público.

Conclusiones

Sin duda, los casos catalán y valenciano son paradigmáticos en el desarrollo y evolución del diseño industrial, y del diseño en general, en España, y se puede afirmar, sin miedo a equivocarse que aún en la actualidad están marcando la pauta en la innovación del diseño industrial o de producto y en la pedagogía de dicho sector.

Además de estos casos, hay que señalar que también en otras regiones se está trabajando e investigando en el complejo mundo del diseño. La Comunidad Autónoma de Madrid, como capital del Reino, aglutina actualmente un gran sector de industrias y de profesionales del diseño en todas sus áreas: diseño industrial, gráfico, ambiental y moda, y lleva a cabo un enorme esfuerzo en su desarrollo, así como en las labores docentes de dicha materia.

También hay que destacar los proyectos realizados en el País Vasco, Aragón, Islas Baleares, Galicia, La Rioja, Asturias, Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla León, Andalucía. El Diseño Industrial o de producto se encarga de proyectar bienes de equipo y de consumo, facilitando que los usuarios entiendan su funcionamiento, interactúen con dichos bienes y los acepten culturalmente. Su principal misión reside en definir las características físicas y funcionales necesarias para que un producto pueda fabricarse industrialmente, cumpliendo su cometido con la máxima eficacia y calidad.

Es por tanto, una actividad proyectual, tecnológica y creativa, en la que se consideran y resuelven los problemas, necesidades y requisitos que inciden en la formalización de un producto, determinan su calidad industrial y permiten su adecuada inserción en el mercado.

A menudo el diseño está interviniendo para convertir una solución técnica de taller en un producto de apariencia moderna y relativa ergonomía. La empresa española aún es bastante reacia al diseño de producto, aunque paulatinamente está dando pasos hacia adelante. La progresiva aceptación de sus ventajas permite esperar que las empresas evolucionen hasta asumir que el diseñador debe participar desde el inicio del proyecto y que replanteen su proceso de innovación y desarrollo de nuevos productos. El diseño de producto es una actividad vinculada a la industria y se considera una variable fundamental para la creación de ventajas competitivas en las empresas de carácter industrial. Además de mejorar la estética, el buen diseño contribuye a enriquecer la ergonomía, la funcionalidad, la identidad de la empresa, la innovación, etcétera, en un proceso integral de desarrollo de producto, con participación de todas las áreas de la empresa.

Su importancia estratégica hace que diversas disciplinas deban participar en el proceso de desarrollo racional del producto. El incremento en calidad y cantidad de diseñadores industriales o de producto independientes y empresas de diseño al servicio de la industria puede ayudar a suplir las carencias internas, con la ayuda de los centros de promoción de diseño, que en ese campo cumplen dos funciones: la formación de diseñadores y la promoción del diseño entre las empresas a través de premios, presentaciones, publicaciones, subvenciones. Actualmente el Diseño Industrial español tiene interés para las industrias centroeuropeas, donde se aprecia la creatividad latina, y en sectores con alta rotación de producto basados en la forma, como el mobiliario y la iluminación. Existen acuerdos con centros públicos de investigación para el desarrollo de infraestructuras tecnológicas. Como medidas de apoyo existe una asesoría jurídica para favorecer la contratación vía royalties. Se organizan misiones comerciales de diseñadores a clusters de fabricación de este tipo de productos, y un respaldo a la asistencia de los diseñadores a ferias del sector internacionales para presentar sus productos12.

En la presente situación de crisis global, la sociedad industrial actual se apoya en el consumo de masas, crea continuamente necesidades por medio de la publicidad y se basa en el crédito. Este modelo nos ha llevado a un modo de vida disipado. Como continuamente menciono en clase a mis alumnos, miles de personas de esta sociedad industrial viven para comprar y trabajan, para adquirir productos superfluos y supervalorados. Productos que la gente a veces relaciona con el diseño y que en los años ochenta, los años del boom, muchos diseñadores contribuyeron, en su ignorancia, a confundir aún más a la gente. Felizmente, este concepto va cambiando con el paso del tiempo…

Notas

1. Bernardo Ward (¿? – 1779) fue un economista español de origen irlandés que estuvo al servicio de Fernando VI y que viajó por Europa y España recogiendo datos para posibles reformas en España (1750-1754). Publicó su Obra Pía en 1750 y fue director de la Casa de la Moneda. Influido por las ideas mercantilistas de Campillo y Gándara, escribió su famoso Proyecto Económico, publicado póstumamente en 1779 por Campomanes, donde propone algunas medidas liberales.

2. El Grupo R se funda el 21 de agosto de 1951 en Barcelona, en el estudio de los arquitectos José Antonio Coderch y Manuel Valls, a los que se suman Antoni de Moragas, Josep Maria Sostres, Oriol Bohigas, Josep Martorell, Joaquim Gili y Josep Pratmarsó, a los que más tarde se añaden Manuel Ribas, Josep Antoni Balcells, Francesc Bassó, Guillermo Giráldez, Pau Maria Monguió y Francesc Vayreda. Pretendieron promocionar la arquitectura y el diseño modernos dentro del desierto estético del primer período franquista. Realizaron exposiciones entre 1952 y 1958. AA.VV., Grupo R. Una revisión de la modernidad (1951-1961). Catálogo de la Exposición (enero-agosto de 1997) en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), Barcelona, 1997.

3. Arranz, R., Diseño, Diseño. Catálogo de la Exposición de Diseño Industrial, Madrid, 1982, pp. 20-25.

4. Campi i Valls, Isabel (Bayley, S., coord.), Guía Conran del Diseño. Alianza Forma, Ed. Alianza, Madrid, 1992, p. 162.

5. Giralt, Emili y otros, L’Estructura económica del Pais Valencià. L’Estel, Valencia, 1970.

6. Rivero, J.M. del, La industria valenciana hoy. Dinámica, características y problemas. Banco Industrial de Cataluña, Barcelona, 1977.

7. Gómez-Senent, E., Diseño Industrial. Departamento de Ingeniería Mecánica y de Materiales. Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, Universidad Politécnica de Valencia, Valencia, 1986, pp. 71-108.

8. Varios Autores, Design .Guide du Design Européen. APCI, París, 1994, pp. 270-332.

9. Varios Autores, Diseño, Diseño, Catálogo de la Exposición Itinerante de Diseño Industrial, Ministerio de Industria y Energía, Fundación BCD, Prodiseño. Madrid, 1982, pp. 26-27.

10. Varios Autores, Diseño Industrial en España. Catálogo de la Exposición organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y patrocinada por el Ministerio de Educación y Cultura y Ministerio de Industria y Energía, ed. Plaza y Janés, Madrid, 1998.

11. El diseño en España. Estudio Estratégico. Federación Española de Entidades de Promoción de Diseño, Ministerio de Economía, Madrid, 2001.

12. El diseño en España. Estudio Estratégico, Madrid, 2001, pp. 31-32 y 153.

Abstract: In this article we present an introduction to the history of industrial design in Spain. First we show the beginnings of industrialization is Spain, their problems, a little history recent, one of the regional paradigms, that has pioneered the industrial design, the chronology of the design in the country and a list of universities and design schools, centres for the promotion of the same, aid, magazines, associations of designers, prizes and contests, fairs and salons, producers and publishers of design, theorists of the design, the several generations of designers and conclusions on the current situation of industrial design in Spain.

Key words: Industrial Design - Spain - History - Development - Chronology.

Resumo: Neste artigo, apresentamos uma introdução à história do Design Industrial na Espanha. Primeiro vamos mostrar os primórdios da industrialização, seus problemas, um pouco da história recente, um dos paradigmas regionais, que foi pioneira em design industrial, a cronologia do design no país e uma lista de universidades e escolas de design, centros de promoção de design, auxílio, revistas, associações de designers, prêmios e concursos, feiras e salões, produtores e editores de design, os teóricos do design, as várias gerações de designers e conclusões sobre a situação atual de design industrial em Espanha. Palavras chave: Design industrial - Espanha - História - Desenvolvimento - Cronologia.

(*) Alfredo Navarro Saldaña Doctor en Historia por la Universidad de Cantabria, España. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid. Profesor de Historia del Diseño en la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias. Profesor del Master en Gestión del Diseño Industrial de la Universidad de Oviedo.


El diseño industrial en España fue publicado de la página 47 a página54 en Actas de Diseño Nº15

ver detalle e índice del libro