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Análisis de un corpus de imágenes

Minutella, Camila Magalí

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XII. Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2012

Año IX, Vol. 54, Julio 2013, Buenos Aires, Argentina | 89 páginas

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Intervalos intermitentes (1998 – 2004), por Raúl Stolkiner

Raúl Stolkiner, Res, es un fotógrafo nacido en 1957 en la ciudad de Córdoba, Argentina, que obtuvo un gran reconocimiento social. Abordó la fotografía desde distintos ángulos y sus obras fueron expuestas en las galerías de importantes museos.

Su obra Intervalos Intermitentes se realizó entre los años 1998 al 2004, mostrando a través de retratos construidos dípticamente, el paso del tiempo marcado por un hecho simbólico y abstracto, fotografiando a personas con las profesiones o historias que los identificaban.

Esta obra es categorizada en el género de retrato, ya que las fotos son fuertemente iconográficas; en la serie se muestra quiénes son y cuáles son sus características. Además como fotografía artística genera una fuerte emotividad en el espectador, hace reflexionar sobre el tiempo, el espacio y el devenir de la historia. Y como fotografía semántica, narrativamente, muestra el desarrollo de un suceso, aunque el hecho revelador que da lugar a la segunda imagen esté implícito.

Una interpretación de la obra de Res, asume que quiere mostrar el instante que hay entre la primera y segunda toma; fotografía un tercer elemento, algo que está viniendo y que modificará la segunda toma, o sea el desenlace.

La obra de Res fue analizada por diversos críticos del género artístico. Un reconocido editor y crítico de arte se manifestó al respecto:

Intervalos intermitentes, una larga serie de dípticos con historia (historia con minúscula, a escala humana), donde la épica está ausente porque se trata de retratar compromisos vitales de tipo personal en los que se juegan cuestiones íntimas, historias de vida, profesiones en las que se pone notoriamente el cuerpo, situaciones límite.

Todas estas cuestiones se juegan de un modo íntimo y pudoroso en la mirada de Res, ante los rostros y los cuerpos de los fotografiados.

El abismo que sucede entre dos fotos va de la vida a la muerte, del momento previo a una intervención quirúrgica al momento posterior; de la cara molida a golpes por una patota a la recuperación un tiempo después; del momento previo a un combate de boxeo, al momento posterior. (Lebenglik, 2009)

La forma de la fotografía

En la serie fotográfica compuesta por dos imágenes en cada obra, se puede perfectamente diferenciar los planos figura y fondo.

La presencia del enunciador se pone de manifiesto a través de diferentes huellas. En estos casos, el díptico está formado por dos fotografías que se pueden diferenciar o separar por los bordes blancos que las enmarcan y el enunciador se pone en evidencia al colocarle un texto en la parte inferior de ambas, encuadrado sobre un fondo negro o blanco. Hay angulación frontal, una puesta en escena, el uso de planos americanos y principales y un encuadre vertical.

Para Mabel López (2000), la angulación es la inclinación de los objetos en el interior del encuadre o marco. Hay tres tipos de angulaciones: ángulo picado, frontal y contrapicado. El ángulo frontal es perpendicular al objeto/sujeto fotografiado. Si es una figura humana, se cruzan las miradas de la cámara – observador y el modelo.

La imagen es nítida y el fondo negro o blanco, llevando el interés al centro de la imagen, donde se encuentra el sujeto, ya que no hay otros elementos que generen distracción en la fotografía. Y en cuanto a la profundidad de los planos no hay ningún objeto que permita reconocer si el personaje está o no cerca del infinito negro/blanco que se utilizó para mostrar lo abstracto de la fotografía, ya que no es un paisaje realista.

No se reconoce el lugar de la toma, pero se podría decir que puede ser un estudio o un ambiente interno. El contraste que se utilizó es alto-medio. Hay una temporalidad en el tiempo de enunciación; los dípticos parecen estar definidos por un antes y un después, lo que evidencia la presencia del enunciador al mostrar dos tiempos a través de la representación de los dípticos, las vestimentas, los rasgos y las poses de los personajes.

Por la iluminación que se utilizó, el aspecto del color de la foto se ve realista, no ha sido manipulado, por lo que se deduce que no se usaron filtros. Es una luz blanca y puede que el enunciador haya decidido utilizar un flash de baja potencia.

En la fotografía número 1, en la imagen de la derecha, se genera una lectura importante en los guantes y la bata del cirujano, que están manchados con sangre. Esto da lugar a interpretar que, entre ambas imágenes, ocurrió algo que dejó una marca en la fotografía de la derecha.

Ocurre lo mismo en la fotografía número 2; en la imagen de la izquierda hay una gran tensión en las marcas, heridas y vendas de la cara del personaje; que no estén en la segunda foto genera una lectura importante de la imagen y da lugar a la interpretación de que entre ambas imágenes, ocurrió algo que se hizo notar en la fotografía de la derecha.

En la fotografía 3, en la imagen de la izquierda, la mujer tiene los brazos y la cabeza erguida, y en la 4, en la imagen de la derecha hay una huella de que algo pasó entre estas dos imágenes; la transpiración del cuerpo del boxeador y su expresión agotadora (que no se ven en la imagen de la izquierda).

Esto marca el tiempo transcurrido, el antes y el después de un hecho.

En cuanto a la proporción, se puede observar que en las fotografías el 80% del espacio es ocupado por el personaje, por lo que se le da una mayor importancia. Esto permite introducirlo en el género retrato.

Se observa que en la serie hay un equilibrio en cuanto a la distribución de los pesos. Considerando la ley de tercios, se puede apreciar que en los ejes de intersección de las líneas, los puntos fuertes de las imágenes -tanto izquierda como derecha- se encuentran en los hombros, las manos y la mirada del personaje. Hay una división armónica entre las rectas y un equilibrio de pesos mediante las líneas; incluso se puede dividir ambas imágenes en formas geométricas para obtener una lectura por separado de las mismas. Además el enunciador percibe al personaje de tal manera que su cabeza quede por encima de la línea de horizonte.

Contenido de la imagen

Las fotografías de la serie constituyen un díptico en el que la imagen de la izquierda y la derecha poseen un fondo negro o blanco infinito y en el centro simétricamente se puede reconocer la figura de una persona duplicada.

- Fotografía nº 1: su ropaje pareciera ser, por lo que se conoce culturalmente, de cirujano, de color celeste, con gorro y barbijo. En la imagen de la derecha, se observa sobre un fondo negro infinito al mismo hombre y ubicado de la misma manera. Su ropa ha sufrido algunas modificaciones; sobre el uniforme de cirujano lleva puesto una bata y unos guantes de látex, ambos están cubiertos por manchas rojas, lo que se interpreta como sangre.

Se puede reconocer que es un cirujano o cardiocirujano porque culturalmente esa vestimenta es la que corresponde para esta profesión y porque se puede relacionar con otras imágenes anteriormente vistas. Para hacer una descripción más profunda acerca del personaje se puede decir que su pose muestra agobio y cansancio, sus hombros están decaídos y sus brazos sin fuerzas. Su expresión facial le da a entender al enunciador que su profesión requiere seriedad y reflexión, y que se encuentra agotado por el esfuerzo y la concentración que su trabajo requiere.

- Fotografía nº 2: se reconoce a un hombre cuya vestimenta consiste en una remera blanca y un buzo negro con algunas rayas. Su rostro está marcado y tiene un lienzo blanco que le cubre el mentón y parte del cuello -una venda-. En la imagen de la derecha se observa sobre un fondo blanco infinito al mismo hombre y ubicado de la misma manera. Su ropa no cambia, pero ya no lleva el vendaje en la cara y no tiene más las marcas y las heridas. Se puede reconocer que es un hombre golpeado porque culturalmente esas heridas y marcas que llevan su rostro son el resultado de una golpiza.

- Fotografía nº 3: se reconoce la figura de una mujer anciana.

Viste una camisa azul con flores y un pantalón blanco, y además lleva accesorios -anteojos, anillos, aros y colgantes-. En la imagen de la derecha se observa sobre un fondo negro infinito a la misma anciana ubicada de la misma manera. Su vestimenta ahora cambia; lleva una camisa azul floreada muy parecida a la de antes y un pantalón negro, pero ya no tiene sus lentes ni tampoco los mismos accesorios, e incluso su pelo es diferente. Se puede identificar que es una mujer mayor por su piel arrugada y su vestimenta, y porque se la puede vincular con imágenes ya vistas anteriormente.

- Fotografía nº 4: se puede reconocer la figura de un hombre.

No lleva puesta ninguna prenda. Tiene el pelo corto y el color de su piel es trigueño. En la imagen de la derecha, se observa sobre un fondo blanco infinito al mismo hombre y ubicado de la misma manera. Sigue desnudo, y con las mismas características que antes, pero ahora su cuerpo esta mojado al igual que su rostro, producto de lo que puede interpretarse como transpiración. Se ve en su rostro un gran agotamiento.

Se puede reconocer que es un boxeador porque a través del conocimiento o de la competencia enciclopédico/a y otras imágenes vistas anteriormente, se identifica esa contextura física y el sudor en exceso con características de los deportistas, y además por lo que está escrito debajo de las imágenes.

Las fotografías de la serie tienen mayor importancia en su nivel indicial. Con éstas se atestigua sobre la existencia de un objeto/sujeto en un momento y que reflejó luz sobre la placa sensible, la huella de algo que ha estado allí y se interpuso en la exposición que documenta estos dos momentos.

En cuanto al tiempo de la representación de ambas fotografías se puede apreciar que existe una instantaneidad ya que en el sujeto no se encuentran líneas de movimiento y no hay un barrido, lo que indica que las fotografías fueron tomadas a altas velocidades o cortas exposiciones, con un interés por el detalle. Existe una secuencialidad entre ambas fotografías, hay un antes y un después.

Como hipertexto se puede analizar la serie fotográfica de Richard Avedon, In the American West, en la que se retratan personas que viven en los Estados Unidos, que nunca serían incluidos en el relato de la historia de su país; retratos de campesinos, amas de casa, mineros, vagabundos y prostitutas, presos, vaqueros, empleados de pequeñas oficinas. En la serie se utiliza un infinito blanco que neutraliza y estetiza la foto y a la persona retratada en el centro de la imagen.

Otro hipertexto con el que se puede relacionar la serie de Intervalos Intermitentes son las fotos de legajos policiales, en donde se fotografía a los detenidos individualmente, sobre un fondo infinito y tomando una placa con su número de detención y datos personales. Es una clara fotografía con un fuerte nivel indicial porque se muestran las características físicas de la persona para que puedan ser identificadas.

El significado

Es una huella del enunciador que los personajes estén mirando a la cámara en las fotografías, para que el enunciatario se sienta identificado con la situación y así genere algún tipo de emoción y respuesta en los espectadores. El contacto visual con el enunciatario implica que él es testigo de este momento y sirve para que no genere en el enunciatario una sensación de distanciamiento.

Con estas fotografías se persigue la respuesta emotiva del espectador y el efecto identificador del público. En cada dípti- co, como huella del enunciador, se puede encontrar un texto en la parte inferior de cada uno, que describe las situaciones de cada personaje en ese momento.

En la fotografía nº 1 “entre las 9:30 y las 15:35 hs. del 5 de marzo de 2002, el cardiocirujano Jorge Trainini operó a un paciente en el Hospital Presidente Perón de Avellaneda.

En su opinión, el corazón y la vida son una misma cosa: el eterno retorno de la compasión que soporta el universo de la conciencia. Afirmación que realiza después de más de veinte mil horas en contacto con el corazón”.

En la fotografía nº 2 “mi trabajo consiste en detallar la sustancia de la información que escribo cuando estoy obsesivamente alerta sobre el territorio de mi vida privada, mostrando así la preciosa potencia del dolor y del placer. Entre los cuatro meses que mediaron entre estas dos fotos, Guillermo Luso se recuperó de las lesiones que le provocó una patota en la plaza San Martín”.

En la fotografía nº 3 “14/03/03: entre estos dos retratos Nelly Hohnle enviudó, se mudo de Córdoba a Buenos Aires y comenzó una nueva etapa. 21/01/09: De tiempo en tiempo cita a José Cadalso: Todo lo muda el tiempo filis mía, todo cede al rigor de sus guadañas; ya transforma los mares en montañas, ya pone campos donde mar había” En la fotografía nº 4: “en el tiempo transcurrido entre estos dos retratos Raúl Balbi perdió por puntos, a diez rounds, frente a Walter Rodríguez. Creo que un boxeador se define como tal cuando aprende a absorber los golpes tanto en el cuadrilátero como en la vida. Balbi boxea desde los doce años. Cada treinta días, durante los próximos ocho años, el contrato que firmó con Osvaldo Rivero lo obligará a una nueva pelea.” En estos textos se nota una fuerte presencia del enunciador, porque la atribución de un nombre y un apellido a cada personaje contribuye a la identificación, tanto de los retratados como de los enunciatarios. En cuanto a la coherencia textual, isotópicamente se puede comprender que cada fotografía funciona como registro documental de un hecho y tiempo concreto relatado en el texto inferior. Pero la ausencia de una tercera fotografía que de cuenta del hecho acontecido entre ambas imágenes, resulta altamente alotópico. Es decir, alotópicamente se le agregan de otra manera sentidos a la imagen; no es el sentido que se manifiesta a simple vista, sino el figurado.

Como alotopía se manifiesta el hecho de que las fotografías son definidas por el género retrato – documental – artístico, al igual que las fotografías de Richard Avedon, y el fondo infinito negro o blanco que neutraliza a las fotografías es un recurso utilizado en el género de la moda. Además que la serie tenga hipertexto con fotos policiales documentales y sean parecidas a éstas, es alotópico a nivel contextual que las fotografías circulen o sean expuestas en galerías de arte.

El lector cuenta con las reglas de coherencia: supresión, adjunción, construcción y sustitución, para re significarlo y encontrar su sentido verdadero, que estaba latente. El uso de estas reglas por parte del lector son el correlato de la presencia de operaciones retóricas que son las llamadas figuras retóricas por la retórica clásica. (López, 2000)

Cumpliendo con el patrón de construcción, que consiste en pegar y asociar diferentes imágenes para obtener un nuevo sentido que por separado no podría tener, se compone una imagen a partir de otras. En esta serie hay dos fotografías en forma de díptico para demostrar que hubo un tiempo transcurrido, un antes y un después. Además de la puesta en escena sobre un fondo negro o blanco que descontextualiza al personaje, el contexto es neutro; el tiempo está desaparecido. Hay un rompimiento temporal entre estas dos imágenes. La presencia del enunciador se encuentra además en este mecanismo de edición de las acciones en fotogramas semejantes a los del cine, dando la sensación de hecho y tiempo perdidos.

La serie presenta figuras retóricas, predomina la metáfora, se cambia el sentido aparente por el figurado. En este caso, una metáfora del tiempo perdido, silencioso y ciego. Es en estas imágenes del cardiocirujano, el hombre golpeado por una patota, la anciana y el boxeador, antes y después de su trabajo o de algún hecho que marcó sus vidas en donde el enunciador muestra el transcurso del tiempo.

También se puede observar el paralelismo, porque esta serie fotográfica tiene elementos semejantes entre sí y se repite la estructura de que todas las fotos estén armadas a partir de un díptico.

En cuanto a los procedimientos de connotación, la sintaxis es representada en estos dípticos. Existe una secuencia entre ambas imágenes donde cada foto es un fragmento de unidad mayor, y si no tuviéramos ambas fotografías no se obtendría el mismo significado sobre el tiempo transcurrido.

Conclusiones

De la serie Intervalos Intermitentes del fotógrafo Res, se desprende un nexo vincular entre la situación inicial y la posterior, mediante un sistema compositivo estrictamente simétrico y con una fuerte marca indicial y documental. En ese lapso temporal se revelan experiencias que se expresan en la cara y el cuerpo. En la post toma, las miradas, las facciones, los gestos, las posturas y actitudes se ven modificadas por lo acaecido en ese intervalo de tiempo, que el fotógrafo logra comunicar en la segunda imagen del díptico. La ausencia de una tercera imagen, la disipación del contexto y la hibridación de géneros del documental al artístico, permiten la construcción de un sentido particular.

La presencia de un texto informativo y la organización formal en dípticos pone de manifiesto una fuerte presencia del enunciador.

En ese tiempo transcurrido, que juega como tercer elemento, el cambio captado puede ser existencial, fisiológico, temporal, físico, actitudinal, lógico, etc.

Res describe a su trabajo Intervalos Intermitentes como:

La verdad desde la frontera que separa la imagen del pensamiento, concretamente desde la relación entre dos fotos. (...) la serie presenta algunos dípticos construidos con una foto ‘directa’ y otra ‘sintetizada’ a partir de la primera. (...) La fotografía permite presentar simultáneamente un antes y un después y da la posibilidad de relacionar distintos espacios.

El fotógrafo crea una complicidad con el factor tiempo y se vale de imágenes tales como el deterioro, la vida, la muerte o la vejez para hacer notoria la presencia de su aliado. Con cada disparo de su cámara, entre toma y toma, da una lección de vida: el tiempo todo lo modifica.

Bibliografía

Lopez, M. (2000). La lectura de la imagen fotográfica. Buenos Aires: Proyecto Editorial.

Figura 3

Figura 4

Lebenglik, F. (2009). Fotografía y temporalidad. En Página/12. Recuperado el 17 de marzo de 2009 de: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/ espectaculos /6-13199-2009-03-17.html


Análisis de un corpus de imágenes fue publicado de la página 29 a página32 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

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