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Una dupla de autores

Carlos Nahuel Cerutti Perez

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XII. Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2012

Año IX, Vol. 54, Julio 2013, Buenos Aires, Argentina | 89 páginas

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Introducción

El cine de autor es un concepto creado por Francois Truffaut como producto de un movimiento que empieza a mediados de los años 50 en Francia. La Nouvelle Vague nacía en un contexto de renovación mundial del cine; tomando como referencia a esos directores que le daban un toque personal a sus películas. Para esa época los críticos de cine que formaban parte de la revista Cahiers du Cinema y admiraban el cine de realizadores como Alfred Hitchcock que logran imprimir su firma en sus obras.

El autor está inmerso en todos los pasos necesarios para realizar una película, desde el guión hasta la música. Esto le ayuda a completar una obra en donde su punto de vista está presente en todas partes. Si bien muchas de las características de este cine fueron tomadas del Neorrealismo Italiano, movimientos posteriores como el Cinema Novo y el New American Cinema se alimentaron de la Nouvelle Vague. En la actualidad, el cine independiente utiliza continuamente recursos creados durante ese tiempo, así como muchos directores mantienen ese ideal de ser autores independientes a la industria.

¿Será este el caso de la dupla Mariano Cohn y, Gastón Duprat? Dos directores que trabajan juntos hace mas de 10 años y que dicen no ser amantes del cine, solo experimentadores de nuevas formas narrativas y del lenguaje visual. Aunque el cine de autor siempre implicó a un único director ¿puede ser que la visión de dos personas pueda crear un único producto con firma propia? La intención de este trabajo es buscar dentro de sus dos obras de ficción (El Artista y El Hombre de al lado) cualidades en común con el cine de autor y otros movimientos modernos, logrando así demostrar que este modelo de cine contemporáneo tiene sus bases en el movimiento La Nouvelle Vague -tan alabado en los años 50’-.

Desarrollo

Mariano Cohn (1 de diciembre 1975) y Gastón Duprat (27 de mayo de 1975) empezaron desarrollando productos para televisión, como Televisión Abierta en 1999 y pasaron por los documentales (Enciclopedia y Yo Presidente) antes de llegar a hacer ficción. Se conocieron durante un festival de videos experimentales en la ciudad de Buenos Aires y luego de intercambiar ideas empezaron a desarrollar proyectos juntos.

Sobre este lado experimental podemos hacer referencia al camino que siguió Godard una vez terminado el periodo de la nueva ola francesa o los films experimentales, tan característicos de New American Cinema.

Los dos largometrajes ficcionales de los cuales hablaremos fueron escritos por Andrés Duprat (hermano de Gastón).

Dice Marcela Barbaro en su artículo El miedo a mirar que los realizadores en las dos historias abordan la mezquindad, los estereotipos del artista pseudo consagrado y la dificultad de comunicación entre personas con realidades diferentes. Otro de los puntos a resaltar es que este triangulo conformado por los directores y el escritor se repite siempre, por lo cual se podría hablar de que ellos tres juntos conforman al autor de sus películas, siendo éstas un producto de lo que cada uno puede aportar.

El artista cuenta la historia de un enfermero llamado Jorge que trabaja en un geriátrico. Lleva una vida monótona y aburrida, hasta que descubre que uno de sus pacientes es un genio de la pintura y decide robarle sus trabajos convirtiéndose así en la nueva revelación del movimiento artístico porteño.

La película es una crítica a la forma de trabajo que tiene el arte moderno. Un dato importante de esta primera ficción del dúo, es la elección de trabajar con actores no profesionales, dejándoles el espacio para improvisar y no estar atados a la técnica, característica nacida gracias a la posición en contra al star-system que adoptaron movimientos como el neorrealismo italiano.

El Hombre de al Lado nos muestra la confrontación entre dos vecinos con realidades diferentes. Uno, un diseñador consagrado con una familia aparentemente estable que vive en una casa modelo sin preocupación alguna. El otro es un mecánico rudo y frontal que vive solo en un pequeño departamento, en el que decide abrir una ventana sobre la medianera que invade la privacidad de la familia del diseñador. Vemos otra vez cómo el relato utiliza la ventana como el medio para espiar y ser espiado, remontándonos a La Ventana Indiscreta de Hitchcock donde la misma es utilizada para infiltrarse en la vida de los vecinos y romper con las realidades de los personajes.

Las miradas son de gran importancia, ya que las ganas de ver al otro se van intercambiando entre los dos personajes sin importar su clase social. En la película vemos como un simple problema entre vecinos es un disparador para evidenciar los problemas personales de una familia que se consideraba a sí misma perfecta.

Una característica primordial sobre estas películas es que están grabadas en locaciones, atributo que comienza a aparecer en el neorrealismo italiano por la falta de estudios y que rápidamente se adopta como una postura para mostrar las verdaderas realidades. En el caso de El hombre de al lado vemos el uso de un espacio referente de la arquitectura moderna, tal como es la Casa Curutchet en la ciudad de La Plata. Esta pasa a ser más que solo una locación, un personaje más de la película, complementándose con la personalidad de quienes viven en ella.

En El Artista las galerías de arte juegan un papel indispensable para mostrar la realidad de la movida artística moderna, los personajes que las frecuentan y la manera como son administradas. Los espacios juegan un papel tan importante como el de las acciones contando aun más sobre las realidades de los personajes.

Con respecto a los actores y a los personajes que estos encarnan, el dúo maneja muy bien la creación y personificación de los mismos. Estos dos guiones muestran generalmente el paralelismo entre dos realidades diferentes, de dos personas diferentes que se encuentran unidas por algo que comparten.

En El Hombre de al lado Leonardo y Víctor comparten un medianera entre sus hogares y en El Artista comparten la clínica, lugar de trabajo de Jorge y hogar de Romano. La inclusión del arte moderno en sus obras es influenciado probablemente por la experiencia de Andrés Duprat dentro del mundo del arte, como curador y director de museos, lo que le da una capacidad para definir correctamente las características de estos personajes (como Leandro, El Hombre de al lado).

Luchino Visconti se refiere a la relación director/actor como fundamental para lograr que, con el material humano que se trabaja, se puedan construir hombres nuevos logrando que el actor y el personaje lleguen a ser la misma persona en un momento. Nuestros directores son muy hábiles para conseguirlo, logrando crear a personajes y trabajando tanto con actores no profesionales como con profesionales.

Volviendo a las características del rodaje de las películas se pueden mencionar similitudes con la Nueva Ola francesa, entre ellas la elección de rodar en locaciones reales de la ciudad y espacios reconocibles por los espectadores (ayudando a comprender los mensajes de las historias).

Específicamente en El Hombre de al Lado se nota a simple vista la implementación de la cámara en movimiento y el frecuente uso de travelling para establecer la relación de los personajes con el espacio; las tomas en las cuales Leandro y su familia suben y bajan por las rampas de la casa y las caminatas entre los cuartos que muestran la relación y el movimiento de la familia con el lugar donde viven.

En El Artista los planos de la cámara cambian, hay una presencia mayor de planos fijos que recuerdan a esas películas experimentales del Pop Art (realizadas con una cámara fija y tomas largas y estáticas). En El Artista dominan estos planos en los que la cámara está colocada estratégicamente para ver el entorno, mucho más allá de la acción.

Los movimientos modernos del cine introdujeron la relación triádica entre el director, la obra y el espectador, provocando que la reacción de este último pase a formar parte de la película.

El Artista pone en evidencia la presencia de este elemento ya que durante el film nunca se muestran los dibujos que el enfermero se ha robado, solo vemos las reacciones y los comentarios sobre éstos. Esto hace que cada persona se imagine los dibujos de una manera diferente.

Los finales jugaron un rol muy importante en las películas de la nueva ola francesa, la mayoría de las producciones de Godard y Truffaut conducían a finales abiertos y dudosos. En El hombre de al lado el final de la película es una situación en la cual no podemos predecir el futuro de los protagonistas, de manera que queda abierto al público. Tampoco se muestran las razones por la cuales Leandro toma o no la decisión de dejar morir a Víctor, generando la duda en el espectador.

Conclusiones

Se puede concluir diciendo que queda de manera evidente la influencia de los movimientos del cine moderno en el cine actual.

Cada movimiento se alimentó de su antecesor, tomando lo más resaltante de éste y ajustándolo a la realidad de los realizadores en un momento determinado. El cine contemporáneo no se alimenta solo de un movimiento. En la actualidad se tiene acceso a obras de épocas lejanas o realizaciones contemporáneas de lugares distintos, generando un estilo nuevo en cada director según las influencias que ha recibido.


Una dupla de autores fue publicado de la página 59 a página60 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

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