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Relación entre el cine contemporáneo latinoamericano y el cine moderno: Fernando Meirelles

Cely Carvajal, Jhon Alexander

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XII. Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2012

Año IX, Vol. 54, Julio 2013, Buenos Aires, Argentina | 89 páginas

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Introducción

El Cinema Novo es un movimiento cinematográfico surgido en Brasil en los años sesenta, marco una búsqueda estética fiel a la realidad, con un lenguaje capaz de abordar los conflictos socio-culturales desde una posición ideológica.

La pretensión de los directores en este movimiento fue concientizar e informar al pueblo, tratando temas como la violencia, la droga y la desigualdad social, alejándose de la influencia extranjera que dominaba la producción.

En las últimas dos décadas se ha generado en los directores brasileros un acercamiento al Cinema Novo, marcado por un enfoque y contenido social importante, además de una búsqueda estética acorde a la construcción de una visión realista.

Fernando Meirelles es un director claramente influenciado por el movimiento pero con una posición política diferente a la que caracterizo en los años 60, una posición más relajada y abierta para las conclusiones del público.

Las circunstancias sociopolíticas en las dos épocas son totalmente opuestas. De alguna forma, es lo que diferenció a Ciudad de Dios y le otorgó un alcance más amplio.

Desarrollo

El objetivo de este ensayo es retratar la obra de Fernando Meirelles, analizando los contenidos y características que lo definen. Este cineasta brasilero, es uno de los directores más importantes del continente con títulos como Ciudad de Dios, El jardinero Fiel y Palace 2.

Fernando Meirelles pertenece al cinema Novo, un cine con influencias del neorrealismo italiano, la nueva ola francesa y autores como Antonioni, Buñuel y Godard. Hace un cine social, de bajos recursos, natural, sin escenarios y totalmente volcado a la realidad, buscando una personalidad propia.

El cinema Novo plantea la creación de un lenguaje nuevo, uno más personal y sincero con nuestra realidad latinoamericana, generando una revolución que apuntó a la estética del hambre.

Glauber Rocha lo define así: “el cinema Novo se marginaliza de la industria porque el compromiso del cine industrial es con la mentira y la explotación. La integración económica e industrial del cinema Novo depende de la libertad de América latina”. (Rocha, G, 1965) Fernando Meirelles busca mostrar la acción en forma directa, inmiscuyéndose en la realidad del pueblo y sus personajes, el uso de la luz natural en la fotografía y la cámara en mano, muestran una existencia sin prejuicios ni artificios, dotando a su cine de una estética fiel a la cotidianidad del lugar.

Estas características hacen esta estética del hambre, planteada por Glauber Rocha y definida de la siguiente manera:

En Brasil, el cinema Novo es una cuestión de verdad y no de iluminación. Para nosotros la cámara es un ojo sobre el mundo, el travelling es un instrumento de conocimiento, el montaje no es demagogia sino la puntuación de nuestro ambicioso discurso sobre la realidad humana y social de Brasil. (Rocha, G, 1981)

Los directores no intentaban ocultar los problemas del país, asumían la situación de subdesarrollo y pobreza, pretendiendo hacer cine barato y coherente en el contexto nacional. Todas estas características hacen visible la relación de estos movimientos cinematográficos, y la influencia de ellos en el cine latinoamericano contemporáneo.

La estética del hambre es un manuscrito de Glauber Rocha, en donde se plantea la estética resultante de un continente del tercer mundo, colonia de países dominantes, lleno de marginación, pobreza y violencia. Para estos directores brasileros, el cinema Novo es un instrumento político de transformación para el continente, preocupándose por llegar primero al público local y generar en él un aire de revolución y concientización.

El film seleccionado para este análisis es Ciudad de Dios, una de las películas que mejor retrata la vida en las barriadas o favelas. Sus temas clave son la pobreza, el crimen, las drogas y el amor por los seres queridos, además de la búsqueda de la igualdad social por medio de la fuerza.

La película está basada en hechos reales y fue realizada con actores profesionales mezclados con habitantes del lugar donde se rodó. Nos cuenta la historia de varios personajes, desde su niñez hasta una edad madura.

La historia se desarrolla en tres décadas: 1960, 1970 y 1980.

Tiene dos personajes principales de la misma edad Buscape y Dadinho que viven en un suburbio de Rio de Janeiro, Ciudade de Deus.

Es narrada en voz en off por Buscape, un chico que sueña con ser fotógrafo e irse de la favela de una manera honrada. Este personaje está rodeado por los chicos con los que creció, delincuentes en busca del poder del barrio y con los que se va mezclando su historia a través de la trama.

Buscape tiene 11 años. A través de este niño tímido conocemos las historias y personajes del barrio, sus peleas, robos y enfrentamientos con la policía. Dadinho tiene la misma edad pero un sueño diferente, quiere ser el delincuente más peligroso de la favela. Él logra ingresar a la banda de Cabeleira, un famoso ladrón que roba para compartir con sus vecinos y familiares, allí obtiene por primera vez un arma, despertando una sed de muerte insaciable.

Durante los años 70, Buscape sigue estudiando y trabajando, evadiendo a Dadinho y el mundo del crimen. Mientras tanto Dadinho forma una pequeña pandilla con grandes ambiciones en poder y tráfico de drogas.

Los años 80 marcan el cumplimiento de los sueños para los dos personajes. Buscape consigue una cámara y Dadinho se convierte en el traficante más buscado de Rio de Janeiro.

Es el rey del barrio y su palabra es ley, Arma un ejército de menores que lo protege y nadie lo quiere desafiar.

Manu Galinha es un cobrador de autobús, su popularidad con las chicas, provoca envidia en Ze pequeño (Dadinho), quien decide violar a su novia ante sus ojos y provocando la posterior guerra de la Ciudad de Dios.

En el cinema Novo los personajes son agresivos y chocantes, lo que se ha considerado negativo por parte de algunos brasileños que aseguran que se genera un estereotipo errado del ciudadano. Sobre este aspecto, puede afirmarse que:

Ciudad de Dios tiene apenas dos tiros donde se ve sangre, pues intentamos no valorar o espectacularizar la violencia.

(...) al contrario de lo que se suele creer, él personalmente no se siente atraído por la violencia, sino por las cuestiones antropológicas de una sociedad cerrada, con leyes, reglas y códigos propios de la favela Ciudade de Deus, retratada en la novela de Paulo Lins a partir de la perspectiva de personajes pertenecientes a este universo. (Leal, 2002)

Meirelles muestra una realidad incomoda con su estilo y mucha fuerza, busca hurgar en la conciencia del público y generar una reacción. Realiza un trabajo brillante, logra sacudir al espectador a través de imágenes fuertes con una calidad hollywoodense.

La Ciudad de Dios habla no sólo de una cuestión brasileña, sino más bien una cuestión global. Las empresas que desarrollan en la periferia de mundo civilizado. La riqueza opulenta del primer mundo que no puede ver a través de la del tercer mundo o cuarto en el otro lado o en el fondo del abismo. (Meirelles).¬ La película muestra con crudeza la violencia en la favela, predominando la cámara en mano violenta y nerviosa, moviéndose bruscamente entre los personajes adentrándose en su realidad.

El film se aleja de un registro más documental acentuando la intensidad dramática de las situaciones, intentando ser coherente con el contexto de violencia que se aborda.

El trabajo de casting fue sobresaliente y también guarda una gran relación con el Cinema Novo. La mayoría de los actores de este film, son habitantes de las favelas de Rio de janeiro, sin ninguna experiencia en la actuación.

La caracterización de los personajes es creíble, los diálogos, tonos y expresiones utilizadas suman a la intención del director de transmitir verosimilitud.

Otro elemento en común con el movimiento de los sesenta es el punto de vista narrativo. El hilo de la historia es llevado por medio de la voz en off del protagonista, Buscape, quien nos cuenta desde adentro, las muertes, el narcotráfico, la guerra y cómo se vive en estos lugares en Brasil.

Aunque la denuncia social no es lo más relevante del film, en varias ocasiones se hace crítica al gobierno, los medios, la policía y la clase media. Buscape a través de su historia nos muestra las injusticias y cómo actúan los diferentes actores de la sociedad ante una problemática de este nivel.

Es la policía corrupta quien ayuda al mejor postor sin ejercer ningún control en el barrio, vendiendo armas a las pandillas y permitiendo todo el tráfico de drogas en la ciudad.

Los periodistas imposibilitados de ingresar a la ciudad de dios, miran desde la barrera y tratan de comunicar la poca información a la que tienen acceso.

El director deja abierta la discusión de la distancia entre los estratos socioeconómicos y el desconocimiento de la forma de vida de unos y otros, aislando los demás ámbitos urbanos de la ciudad. En resumen, existe una crítica tanto social como política, sin darle el lugar preponderante que el Cinema Novo le concedía.

Fernando Meirelles logró llevar los temas del Cinema Novo a todo el mundo, llegando a diferentes clases sociales y educativas, desde el doctor hasta el habitante más humilde de la favela. Fue criticado por la producción hollywoodense de buen presupuesto, pero logró su propósito personal de contar la historia con una estética más particular y llamativa.

Conclusiones

El cine de Fernando Meirelles es un acercamiento a la realidad, igual que en el Cinema Novo pero más relajado a nivel político. Se encuentran las mismas temáticas pero más disimulados los cuestionamientos que pasan inmersos en el argumento de la película.

Su cine también intento mostrar el pueblo al pueblo, pero sin poner alegorías ni metáforas, tampoco estructuras ideológicas.

En la Ciudad de Dios no existe la misma mirada nacional política del movimiento de los sesenta.

Intento utilizar las temáticas del Cinema Novo, con una producción y estética particular, de más presupuesto y con influencia visual del cine del exterior, buscando transmitir mejor las sensaciones que quería.

Logró llevar estas problemáticas fuera de Brasil, consiguiendo la identificación con ellas en el resto de Latinoamérica y generando discusiones y reflexiones a su alrededor.

Bibliografía

Leal, H. (2002). Entrevista a Fernando Meirelles, Revista do Cinema.

Rocha, G. (1965) Estética del hambre en Nuestro Cine.

Rocha, G. (1981) Revolución del Cinema Novo. Río de Janeiro: Alambra.

Schumann, P. (1985). Historia del cine Latinoamericano. Buenos Aires: Legasa.


Relación entre el cine contemporáneo latinoamericano y el cine moderno: Fernando Meirelles fue publicado de la página 61 a página62 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº54

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