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El romanticismo en La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick

Castiblanco, Carolina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 56, Octubre 2013, Buenos Aires, Argentina | 128 páginas

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Introducción

El romanticismo supone una ruptura con una tradición y con un orden anterior que involucra los valores culturales y sociales, en nombre de la libertad, por esta razón encontramos un carácter revolucionario incuestionable. Balaguer (1988) sostiene que “el romanticismo no es un periodo de la historia, sino cierto estado del alma o estado anímico que se manifiesta en obras de arte”, entendiendo de esta manera lo romántico como un estilo y una concepción de la vida. El dilema entre la aceptación del orden racional de una ya establecida sociedad que controla los errores y el egoísmo de los hombres, y la necesidad de libertad, la exaltación de la pasión y la energía del individuo, es la ironía romántica que revela el personaje de Alex, en la película La Naranja Mecánica (1971) de Stanley Kubrick.

El romanticismo en La naranja mecánica de Stanley Kubrick

La Naranja Mecánica es una película británica de ciencia ficción y satírica de 1971, adaptación de la novela de Antony Burguess, dirigida por Stanley Kubrick. Narra la historia de Alex De Largué, un delincuente psicópata y carismático cuyos placeres son la música clásica, la violación y la ultraviolencia.

Alex lidera una banda de matones a los que llama drugos con los que comete una serie de violentas fechorías. Es capturado y se le intenta rehabilitar a través de una técnica psicología llamada Ludovico (basada en la asociación de malestares físicos producidos por un medicamento con la obligación de ver ciertos materiales audiovisuales). Es un film que habla sobre los seres marginales, sobre la pérdida de libertad, la alienación, lo grotesco y lo ominoso.

La manera como se quiere plasmar el mundo interno en el romanticismo (tonos sentimentales, lúgubres, desesperados y disolventes) es el primer aspecto que se puede identificar en la película. A través de Alex y su punto de vista, que está representado por la pestaña postiza que tiene en uno de sus ojos, se indica la mirada subjetiva de este personaje y su visión propia y única del universo que lo rodea. Durante toda la película, es Alex quien narra la historia; gracias a su voz, es posible conectarse directamente con el personaje, sus sentimientos, sus deseos e intentar estar a favor de él, a pesar de que sus actos no estén de acuerdo con la ética y moral. El id, un espíritu extraño que se introduce en el alma de las personas, es la esencia y el porqué del movimiento de los personajes.

A través de una dosis de leche mezclada con algunas sustancias más, Alex y sus amigos, quedan preparados para recurrir a actos de vandalismo, locura y desenfreno. “Allí estaba yo, Alex y mis exdrugos, sentados en el bar lácteo Korova, servían la leche plus, que era leche con velocentina o sinteciteina o decromina, eso puede despabilarte y dejarte listo para un poco de la vieja ultraviolencia”. Es un trago que al beberlo se apodera de una forma endemoniada de este grupo de jóvenes, que los lleva a la demencia y a aceptar lo que realmente llevan dentro.

Con la anterior escena, se introduce al mundo de este personaje, en donde la locura lucha constantemente con las leyes establecidas. Por esta razón, es importante resaltar que el id es el hilo conductor de la historia, ya que gracias a esta posesión se ve reflejado en el relato un sinfín de imágenes de demencia. Según Obradors (2007), en el romanticismo la locura aparece como condición necesaria para el encuentro del sujeto con su objeto anhelado: la belleza. Una de las características más comunes de la manifestación de este espíritu, que se apodera del personaje, es la insinuación de la sonrisa (que en contadas ocasiones sobresale en el rostro de Alex, cuando habla sobre sus crímenes cometidos). En el arte del romanticismo, se observa en las obras aquella sonrisa involuntaria; el distanciamiento, o lo demente, relacionado con la acción de demonios. Es fácil comparar con aquellos planos, en donde se puede detallar el rostro de Alex poseído por la ultraviolencia.

Se puede ejemplificar lo anterior con una frase muy clara dicha por el encargado social de Alex: “Tienes un hogar, unos padres amorosos y hasta tienes cerebro ¿acaso es algún demonio que se mete dentro de ti?” refiriéndose sorprendido, a sus acciones que se oponen al mundo real. Y con esto, se observa cómo Alex, al igual que el romanticismo, se muestra como un espíritu crítico contra el intento de la razón de querer explicarlo todo. “Justifica la necesidad de la fe, las verdades ocultas, el poder de la magia y otras facultades de la imaginación” (Balaguer, 1988, p. 24). Al hacer alusión a este personaje se puede hablar del héroe o anti-héroe romántico.

Alex, un joven violento, con ideologías propias, revolucionario a su manera, refleja a un grupo marginal de la sociedad que sueña con su forma de libertad. Se distancia, de esta manera, del mundo que lo rodea, lo que lleva a que deba enfrentarse a métodos de re-educación para ser clasificado en el grupo de personas correctas.

El héroe romántico “no solo se caracteriza por su rebeldía contra el orden del mundo heredado de sus predecesores, sino por su oposición a la separación entre razón y sentimiento, entre lo real y lo irreal” (Balaguer, 1988, pp. 36). A pesar de que la historia muestra a este personaje como el más antisocial, violento y sádico, el espectador termina sintiendo que merece conservar cierta libertad (pues ésta es intrínseca al ser humano y está tan íntimamente ligada a él como la vida) e incluso dolor y empatía al ver que pierde su libertad y se convierte en un mono de feria expuesto en sociedad. Esta búsqueda y pérdida de la libertad, se observa a través de lo ominoso.

Freud habla de lo alienado y de aquellas situaciones de la vida cotidiana que se vuelven siniestras, en las cuales lo que genera sufrimiento y miedo es lo mismo que antes fue familiar, y sostiene que “no hay duda que pertenece al orden de lo terrorífico, de lo que excita angustia y horror” (Freud, 1919, p. 219).

Se observan durante la película varios entornos o momentos que eran familiares para el personaje, y que convirtieron en siniestros o terroríficos después de algún acontecimiento.

Puede analizarse bajo este concepto el tratamiento de la técnica del Ludovico; ya que Alex –fascinado por la música clásica– es expuesto a la técnica reformativa que genera repulsión a imágenes y música gracias a un medicamento que genera malestar físico. La música que acompaña estas imágenes es su canción preferida de Beethoven, lo que hace que esta canción se convierta en siniestra. Algo que era familiar para él, pero ya no lo es. Está técnica, tal y como se dice en la película “causa un sentimiento de terror y desamparo” y hace perder todo lo que Alex era; su violencia, su carácter dañino hacia los demás y el amor que sentía por estos actos. Lo que desencadena la técnica del Ludovico, es el rechazo a todo lo que practicaba Alex, apoderado del id. Se ve reflejado en el malestar físico que siente al intentar practicar actos violentos; el espíritu sale de su cuerpo, pero no desaparece de la historia.

El id ahora se ve reflejado en el espíritu de venganza que se apoderará de las víctimas de Alex, que fueron expuestas a los maltratos físicos y psicológicos. Es así como el personaje se verá enfrentado a la locura de sus víctimas, sedientos de que él sufra los mismos daños.

Según los textos, se encuentran varias características ligadas con lo grotesco y su relación con lo sublime. Mostrando lo grotesco como algo necesario que se infiltra por todas partes y apoderándose de nosotros. El romanticismo se ve reflejado en el melodrama, ya que lo grotesco es el principio fundamental del drama.

En Cromwell, Víctor Hugo habla sobre como la realidad resulta de la combinación de lo sublime y lo grotesco. En La Naranja Mecánica esto se puede ver representado en diferentes imágenes y situaciones.

Por un lado, la música de Beethoven, sublime para la humanidad, es utilizada por Kubrick para musicalizar escenas de violencia, como homicidios, violaciones, situaciones sexuales, accidentes de trafico, etc. La novena sinfonía, en especial, es usada como acompañamiento para las imágenes violentas, en la técnica del Ludovico. El mismo personaje expresa: “Es un pecado usar la música de Beethoven, mezclada con aquellas imágenes violentas y este proceso horrible. No es justo sentir asco al escuchar al majestuoso Beethoven”.

Por otro lado, la imagen de Beethoven en lo alto y la serpiente en lo bajo, representando claramente, lo celestial contra lo demoníaco.

También, la situación imaginada de Cristo siendo azotado por el propio Alex, no en un tono de reflexión, arrepentimiento o asombro, sino en un estado natural de tranquilidad.

Por último, Alex mantiene relaciones sexuales con dos mujeres, mientras escuchan música del ya nombrado Beethoven.

Todo lo anterior está establecido en dos mundos que no se separan representado en cada imagen que compone la película, que son de carácter fuerte y prohibido, pero acompañado de aquella música clásica, que alude a la perfección. Lo que se puede notar con mayor frecuencia en el romanticismo, es cómo la naturaleza domina al hombre, en donde se hace presente la individualidad del ser humano que busca el liberalismo demostrándolo en la obra imperfecta o inacabada. “El deseo de unión se manifiesta en arte donde la subjetividad se vuelve elemento importante. Como ideal, los románticos se imaginaban un paisaje, un idilio, como símbolo de libertad y de coexistencia simbiótica entre los hombres y la naturaleza” (Ziese, 1997, p. 3). Es aquí, donde en la película se ve reflejada la naturaleza, de dos maneras. Por un lado, la naturaleza, representada en la magnitud de la arquitectura moderna, de la ciudad abandonada, de sombras pronunciadas, en donde los personajes se ven pequeños gracias a que formalmente son visualizados a través de planos generales. Y por otro, los bosques lúgubres y oscuros, que en ocasiones son acompañados de neblina y lluvia que siempre se anteponen a las escenas de violencia. Es fascinante advertir que en aquellos planos se pueden comparar con cuadros del romanticismo (como en la obra de Friederich, Abadía en el Robledal o Dos hombres contemplando la luna) . Esto nos recuerda que al héroe romántico, en muchas representaciones, lo encontramos como un soñador despierto frente a un mundo distanciado.

Hay que tener en cuenta que el teatro del romanticismo siempre está ligado con lo social, con las personas del común.

Se puede ver claramente en el hecho que aborda temas no convencionales; hace un teatro para el pueblo que lleva una carga grande de temáticas de revolución, dramas sentimentales, lo social y todo lo ligado a lo popular; producciones de feria, masas de personas en las obras, el héroe marginal, etc.

Una característica importante del Romanticismo fue el individualismo, un interés en los rasgos únicos de cada persona. El deseo de los románticos era seguir los impulsos internos que los llevaban a rebelarse contra las convenciones de la clase media. Pelo largo, barba y ropas escandalosas servían para reforzar el individualismo que los jóvenes románticos trataban de expresar. (Spielvogel, 2010, p. 657).

En La Naranja Mecánica, se encuentran estas características.

Primero, un grupo social poco convencional, representado por Alex, que utiliza una vestimenta escandalosa para expresar su rebeldía. Segundo, la temática de revolución representada en la rebeldía del personaje contra de lo establecido y su re-adaptación (que es rechazada por la sociedad, haciéndolo sentir devastado y sin ninguna razón para seguir viviendo).

De esta forma es como se posiciona al hombre ante un mundo distanciado y la sorpresa es esencial para liberarse de las impresiones monótonas. Lo popular está reflejado en los personajes tipo o la exageración de estos. Entre ellos: un padre trabajador que ignora la realidad de su hogar; una madre, nostálgica, solitaria, que no quiere envejecer; un inadaptado so cial, que reúne todos los conflictos sociales de la modernidad; y la mujer como objeto de deseo sexual.

Un aspecto muy importante para analizar en este texto, es cómo se ve representada la nostalgia por el pasado. El romanticismo se pretendía rescatar la mitología, las leyendas o temas históricos y restablecer todo lo que desapareció con el afán de mostrar la realidad. De esta manera se rechazó lo artificial que rodeaba al hombre para aclarar su relación con la naturaleza. Así surge el rescate del coro de la tragedia, un paso que serviría para ir en contra del naturalismo en el arte, para reservar su terreno ideal y su libertad poética, para preservarnos del mundo real. El coro se convierte en una idea general, representada por un conjunto sensible e influyente que se impone a los sentidos. Así, a través de la fantasía, se refiere al pasado y al futuro, a épocas y a pueblos remotos y a todo lo humano, exponiendo los resultados de la vida y de la experiencia. Schiller sostiene que “el poeta ha de volver a abrir los palacios, ha de traer de nuevo la justicia a la luz del día, restablecer los dioses, restaurar todo lo inmediato que por el influjo convenio de la realidad, desapareció”. Kubrick, representa esto en La Naranja Mecánica, a través de la música de Beethoven (propiamente romántica) que utiliza para traer el pasado, y a su vez también a través del vestuario de Alex, en la escena en el que llega a conquistar a las dos chicas. La escena donde Cristo es azotado es, claramente, una fragmentación en la historia que recurre a lo pasado con relación a los dioses o la imagen vampirizada de Alex (clara alusión a lo fantástico).

Por ultimo, es importante regresar al concepto de lo ominoso pero desde otra perspectiva. Lo siniestro y alienado, en esta película lo hemos visto desde el punto de vista de los personajes, pero es de resaltar que el film contiene un alto grado resignificación de textos e imágenes para el espectador. Se debe recordar que “lo ominoso es igual a lo no familiar”, y este se ve en un primer aspecto en el lenguaje que es utilizado por los personajes. La comunicación está invadida con palabras desconocidas (expresiones nadsat, una jerga ficticia adolescente) que pone al espectador en un lugar en donde ‘el lenguaje’ –algo que se supone que conocemos– nos confunde y nos inquieta. Aparece también el significado del blanco: los personajes ultraviolentos están vestidos no usan ropa de color. Esta vinculación rompe, de algún modo, con el significado universal de la pureza del blanco. Es familiar para el espectador relacionar la educación con el cumplimiento de las leyes establecidas; pero en la película, la educación se vuelve siniestra cuando la institución que reeduca a los personajes cuando se ponen de manifiesto las técnicas utilizadas.

Conclusiones

Lo romántico como estilo y concepción de vida es la manera en la que se trabaja la caracterización de los personajes en La Naranja Mecánica, ya que son los impulsos internos de Alex los que lo llevaban a rebelarse contra las convenciones de la sociedad en la que vive. Conceptos como el de los personajes marginales, la figura desdibujada, la negación a lo establecido, lo alienado, el id y el mundo distanciado, también se ven representados a lo largo de la película de Stanley Kubrick tanto en la narración como en el relato audiovisual (ya que los dos comprenden un sin fin de imágenes que niegan la tradición y todo lo establecido). Gracias a lo analizado, se comprende que aquel espíritu que se apodera de los personajes, es el que mueve la historia, a través de actos violentos y sus consecuencias, en un ambiente en donde el ser humano no es el culpable de sus acciones sino que lo es esta fuerza (manifestada en la locura).

Lo ominoso, entendido como lo siniestro, aparece en la película no solamente para Alex (quien se ve enfrentado a los malestares físicos) sino también para los espectadores, que a lo largo de la historia tratan con imágenes y temas, que les son desconocidos. Aparece, en este contexto, la utilización de la leche como droga que desencadena actos atroces. Es desde aquí desde donde se parte para despertar lo ominoso en el espectador, enfrentándolo a un elemento tradicional que representa el primer alimento, la unión con la madre y la naturaleza en sí.

Bibliografía

Bajtín, M. (1994). La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: el contexto de Francois Rebelais. Buenos Aires: Alianza.

Balaguer, M. (1988). El romanticismo: como espíritu de la modernidad. S/D: Montesinos editor

Freud, S.(1990). Lo ominoso en Obras completas. Buenos Aires: Amorrortu.

Hugo, V. (1827) Prefacio a Cromwell.

Kubrick, S. (1971). La naranja mecánica. Reino Unido: Warner Bros Pictures / Stanley Kubrick Production.

Obradors, M. (2007). Creatividad y generación de ideas: Estudio de la práctica creativa en el cine. Barcelona: Universidad autónoma de Barcelona.

Schiller, F. (1964). Prólogo a la Novia de Messina. Lo grotesco: su configuración en pintura y literatura. Buenos Aires: Nova.

Spielvogel, J. (2010). Civilización de occidente: Historia universal. México: Cengage learning editores.

Ziese, S. (1997). Elogio de la naturaleza: La relación entre el hombre y la naturaleza en el romanticismo. Barcelona: GRIN.


El romanticismo en La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick fue publicado de la página 13 a página15 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

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