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Nicola Constantino. La apropiación del arte

Ferreyra, Clara

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 56, Octubre 2013, Buenos Aires, Argentina | 128 páginas

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Introducción

Nicola Costantino nació en Rosario en el año 1964, donde cursó la carrera de bellas artes y realizó sus primeros trabajos y exposiciones. Es una artista que trabajó desde la fotografía, hasta la escultura y el video.

En la serie fotográfica Alteridad que Constantino efectúa parte en blanco y negro y parte en color, se observa a la artista como protagonista de cada una de las representaciones. Se puede distinguir, en esta serie, una fuerte evocación al movimiento surrealista y también se perciben en estos trabajos homenajes y resignificaciones de las grandes obras de la Historia del Arte.

Desarollo

El nombre de la serie en sí, nos acerca a la intención que tiene Constantino respecto a su obra. Alteridad es el principio filosófico que explica la alternación de la perspectiva de uno por la del otro. Al recrear obras importantes de la fotografía y la pintura a través de los siglos, lo que Constantino se propone es una apropiación de esta herencia artística. El concepto de alteridad se plasma en cada una de las fotografías, donde la artista toma un papel protagónico, encabezando varias de las escenas pictóricas más importantes de la Historia del Arte y la Fotografía.

Constantino se representa a sí misma desde la perspectiva de pintores como Velázquez, Caravaggio y Vermeer.

Cuando se observan algunas de las fotografías de esta serie, podemos ver una gran influencia del movimiento surrealista de principios del Siglo XX. Constantino toma fotografías de diversos artistas como Man Ray, Richard Avedon y Grete Stern. Todos estos fotógrafos se caracterizan por su aire surrealista, las imágenes parecen ser extractos de sueños, donde conviven elementos sin sentido. Constantino toma algunas de estas obras y las recrea, apropiándose y redefiniendo su significado.

En Lágrimas de cristal según Man Ray, la artista retoma la fotografía de Man Ray y la recrea casi a la exactitud. Sin embargo, en lugar de pegar las lágrimas de cristal sobre el rostro, Constantino las pega sobre la fotografía. Esta decisión nos muestra cómo la artista reformula la propuesta de Man Ray y la lleva un paso más lejos. Su intención no es copiar la fotografía de Man Ray, sino tomar esa iniciativa y apropiarse de ella, poniendo en juego sus propias experiencias y conocimientos.

Al volver a representar la obra de Man Ray, la fotografía deja de ser de él para convertirse en una obra de Constantino, esta es la intención detrás de esta serie de fotografías y de eso se trata la apropiación que dista mucho de ser plagio.

La utilización del claroscuro en la fotografía de Constantino remite intensamente a las luces y sombras tan contrastadas de las obras de Caravaggio. El dramatismo está presente en cada una de las imágenes, la intención de no embellecer, de mostrar la realidad tal cual es. Caravaggio utilizaba el contraste de luces y sombras provocando una carga psicológica muy fuerte en el espectador, Constantino hace lo mismo. En el Barroco la luz se hace muy efectista y no importa que refleje fielmente la realidad. Lo que les importaba a pintores como Caravaggio, Velázquez, Vermeer y Rembrandt era impactar.

Esta técnica les permitía resaltar lo que querían y centrar la atención del espectador sobre ello, sin distracciones ni dispersiones.

Esos efectos acentúan la sensación de profundidad y tridimensionalidad. Al diferenciar los distintos planos con iluminación diferente se crea la ilusión de espacio físico y corporeidad de los elementos de la obra (Hauser, 2002). En Nicola Narcisa evocando a Caravaggio Constantino recrea la escena de la pintura del artista barroco, utilizando también las técnicas de iluminación por las que Caravaggio se caracterizó.

La luz que recae sobre la figura es fuerte y cegadora, la forma en que cae sobre los brazos y la cara hace que la atención vaya directamente a ellos. En contraste a esa luz, vemos sombras muy profundas, tanto que no podemos definir un fondo y se hace muy difícil definir los bordes de la figura que se refleja en el piso.

La fotografía de Constantino está cargada de significaciones y símbolos. Pero tal vez el más importante en esta serie de fotografías es la presencia del espejo y del doble. El espejo es un elemento que está presente a lo largo de la Historia del Arte como un elemento utilizado por los pintores para crear profundidad, engaño y desvirtuar la realidad. Durante el Barroco, Velázquez utiliza repetidas veces el espejo. En Las Meninas, el espejo despierta ambigüedades, al mirar la obra, uno no sabe si es un espejo o un cuadro. Velázquez utiliza también al espejo en su obra La Venus en el espejo, donde podemos ver a Venus de espaldas y su cara reflejada en un espejo sostenido por Cupido.

Constantino va a centrar esta serie de fotografías en torno al espejo y a la figura del doble, acentuando así el concepto de Alteridad en la búsqueda del otro, de un alter ego. En su representación de Las Meninas de Velázquez, Príncipe Aquiles según Velázquez, la artista recrea la escena de una de las obras más estudiadas de la Historia del Arte. En lugar de un lienzo, la artista coloca luces de estudio; en el lugar de la infanta Margarita Teresa de Austria, está su hijo Aquiles con un miriñaque de hierro; las meninas son dos criadas; y en el lugar del pintor, lugar que ocupaba Velázquez en su propia obra, vemos a la artista. Aunque la similitud y el homenaje a la obra de Velázquez son claras, Constantino personalizó y se apropió de esta obra para representar su propia realidad. En Nicola artefacta y Aquiles como Venus y Cupido según Velázquez, la artista refuerza la intencionalidad con la utilización de un maniquí de su propia persona, su propio doble. Tenemos entonces un recurso altamente reforzado: la duplicación de la pintura de Velázquez, su propio doble representando a su persona y el reflejo del doble en el espejo.

Constantino plantea una suerte de autobiografía con esta serie de fotografías, en donde vemos a la artista explorar su maternidad en Nicola Artefacta y Aquiles como Venus y Cupido según Velázquez, mostrarnos sus sueños como la mujer de la botella de Grete Stern y su rol como artista en El príncipe Aquiles según Velázquez. La artista se representa a sí misma desde cada una de estas perspectivas, respetando las tendencias estilísticas de cada uno de los movimientos.

Conclusiones

Si nos detenemos a pensar en el proceso artístico y creativo como una respuesta a las condiciones sociales, políticas y económicas del momento, podemos ver cómo Constantino plantea un ciclo artístico donde las preguntas y respuestas se repiten constantemente. Lo que Constantino intenta plasmar en esta idea de retomar grandes obras de la historia es que cada una de ellas respondió a un interrogante de su época y que aunque hayan pasado años e incluso siglos, los interrogantes siguen siendo los mismos. La búsqueda del ideal de belleza, el rol del artista, la función del arte, todas las preguntas que se vienen planteando los artistas desde antes del Renacimiento.

Constantino no va a responderlas, sino a reformularlas: el juego del otro, del doble, del espejo va a ser, en esta serie de fotografías de la artista, una invitación a que el espectador se alterne y responda por sí sólo estos interrogantes.


Nicola Constantino. La apropiación del arte fue publicado de la página 21 a página22 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

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