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El concepto del ready made aplicado a los contenedores

Bonomi, Valeria

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 56, Octubre 2013, Buenos Aires, Argentina | 128 páginas

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Introducción

Se estima que el 90% de las mercaderías del planeta se transportan en un contenedor, y que cada año hay 1 millón de ellos moviéndose por los océanos.

A lo largo de su vida útil, los contenedores marítimos sufren una gran cantidad de daños que afectan su integridad, su piso y su pintura. Su utilidad como contenedor de carga es de aproximadamente diez años según regulaciones internacionales, por lo que millones de unidades quedan varadas en los puertos y bodegas ocupando espacio.

Patentados en la década del ‘50 del siglo XX por Malcolm McLean, los contenedores ISO son elementos prefabricados, compactos, robustos (ya que son construidos para sufrir el clima marino, los golpes y movimientos que surgen de su transporte en barco), de paredes de acero (existen también de aluminio e incluso de madera contrachapada reforzados con fibra de vidrio) revestidos interiormente por un recubrimiento anti-humedad y con suelo de madera, resistentes a los cambios de temperatura y a las agresiones meteorológicas.

Se producen masivamente y sus dimensiones se encuentran normalizadas para facilitar su manipulación, ya que son compatibles con todos los sistemas actuales de transporte. Las medidas varían dentro de un cierto rango pero se fijan en un ancho 2.5 metros, una altura variable entre 2.4 y 2.9 metros y un largo de 2.5 a 16 metros. Los más usados alrededor del mundo son de una longitud entre 6 y 12 metros.

Las casas contenedor nacen como respuesta a problemas ambientales, estéticos y técnicos provocados por el almacenamiento de los viejos contenedores que, como se expuso anteriormente, después de aproximadamente diez años de vida, o por averías que los inhabilitan para cumplir su función, quedan inutilizados y apilados en grandes áreas de almacenamiento.

Eso genera una inutilidad del espacio así como un desperdicio de acero.

Para solucionar este problema los contenedores vienen entonces reciclados como módulos básicos para nuevas edificaciones residenciales.

Desarrollo

Reciclaje de los contenedores

Después de aproximadamente diez años de vida, por normas internacionales, los contenedores para el transporte marítimo quedan inutilizados y por lo tanto millones de unidades quedan abandonadas en los puertos y bodegas ocupando una gran cantidad de espacio. Muchas veces se verifica también que muchos contenedores que llegan a los puertos no encuentran nuevo uso, esperando una nueva carga que quizás nunca llegue.

El reciclaje de los contenedores permite reutilizar un material sobrante, producto del proceso de globalización, y convertirlo en algo útil. Además resulta relativamente barato debido al hecho de que hay mucha disponibilidad y que es en realidad un material que queda inutilizado.

Al principio se usaban los contenedores para la elaboración de oficinas y habitaciones móviles para grandes empresas, entre ellas constructoras, petroleras y consultoras de comunicación.

Pero ahora hay diseños para todos los gustos. No sólo para casas, sino para barrios completos, centros comerciales, escuelas, tiendas móviles, o aún para ampliaciones de casas tradicionales, con características de seguridad, versatilidad y viabilidad inclusive mayores que la construcción tradicional.

Además con una reducción significativa en el impacto ambiental, ahorro de materiales, ahorro de tiempo y en su precio, sin que por ello se vea afectado el diseño, la comodidad y la estética.

Los mismos contenedores generalmente se mantienen exteriormente con las características y marcas que los distinguen y dan cuenta de su historia sin un añadido decorativo que pudiera esconder su naturaleza, mientras que en el interior se juega más con diseños originales. Su estructura permite una construcción rápida y sencilla mediante ensamblaje, a la manera de gigantes piezas de lego, aunque precisan de una adecuación mínima para ser habitables: aislamiento, climatización; apertura de ventanas; instalación de ventanas; instalación de una fachada.

Al convertir un contenedor en un diseño arquitectónico debe tomarse en cuenta dónde se ubican sus aristas estructurales para apilarlos o ensamblarlos, o incorporar otros materiales para el soporte en un proyecto más complejo. Su marco está hecho de acero tubular, que es capaz de soportar el peso de otros diez contenedores. Para armar una casa, por ejemplo, hay muchas opciones: los contenedores se pueden colocar uno al lado del otro, apilarlos, dejar un segundo piso en voladizo, combinar contenedores de diferentes dimensiones.

Se opta por los contenedores marítimos en función de la necesidad que tienen los clientes de construir una casa rápidamente, resistente y de bajo costo ya que éstos inherente-mente presentan todas estas características, por contar con una estructura fuerte y espacios modulares ya definidos. Una de sus principales fortalezas es su rapidez constructiva debido a que gran parte de su ejecución se desarrolla en taller, siendo trasladada con un buen porcentaje de avance al lugar de emplazamiento, aminorando la polución auditiva y el impacto que genera una obra en construcción.

Todo el proceso de creación en general emplea materiales obtenidos del reciclaje; para la madera, por ejemplo, se pueden utilizar las cajas de transporte de los mismos contenedores.

En el contexto actual, en el que muchos arquitectos han asumido la responsabilidad ecológica como una cuestión de moda, que deviene en muchos casos en un mero eco-chic y en donde el gasto de energía y materiales no logra ni el ahorro ni la sostenibilidad que persigue, los contenedores no deben entenderse como una herramienta que se pone al servicio de esta moda. En efecto, deben tomarse como la evidencia de la factibilidad de reutilizar materiales descartados para un uso concreto, la posibilidad de un reciclaje absolutamente integral de uno de los productos eminentemente paradigmáticos de la era industrial.

El estudio de arquitectura LOT-EK (ubicado en Nueva York) fue uno de los pioneros en usar contenedores como viviendas.

Su Unidad Residencial Móvil (Modular Dweling Unit) es un proyecto de 2002 que constituye un claro ejemplo de la modularidad que se puede conseguir a partir de un contenedor intermodal. El resultado es una vivienda flexible (los compartimentos se esconden durante el transporte para ocupar menos espacio), móvil y modular (se pueden combinar diversas unidades para aumentar el espacio).

El pasado año el estudio de arquitectura LOT-EK recibió el encargo de proyectar un nuevo espacio de arte dentro del Whitney Museum of American Art. El Whitney Studio se diseñó en base a un contenedor como un espacio versátil que podía ser usado como espacio para exposiciones temporales, con una zona para pequeñas conferencias y un aula para charlas y clases sobre arte para adultos, jóvenes o familias.

Puma City es otro ejemplo del uso del contenedor en la obra de LOT-EK. El diseño consistió en aproximadamente 1.000 m2 de contenedores distribuidos en tres niveles y pensados para ser fácilmente montados y desmontados. Utilizando 24 contenedores en total, esta nueva tienda contempla espacios para áreas de venta, un bar/lounge para eventos y terrazas.

Por último, el ejemplo de un proyecto más reciente que los anteriores de una escuela que se dispone a lo largo de la orilla del río para activar el espacio recreativo construido a partir de contenedores reciclados.

En el caso de los contenedores, más que de reciclaje se habla de un proceso de up-cycling (la nueva función representa una mejora de calidad del producto más que una reutilización).

Todo ese proceso recuerda, en el campo de la historia del arte, a lo que Duchamp llamaba el ready made, que nació en 1915 y consistía en titular artísticamente objetos producidos industrialmente, con una mínima o ninguna intervención, declarándolos de esta manera obras de arte. Según Duchamp “arte es lo que se denomina arte” y por lo tanto, puede serlo cualquier cosa.

Un ready-made es un objeto sacado de su contexto original, desfuncionalizado y convertido en arte, construido para forzar al espectador a pensar. Los primeros ready made fueron una rueda de bicicleta, que consistía en un banquito de cocina y sobre él una rueda de bicicleta invertida, apoyada sobre su base de metal, y un urinario, aún más famoso que la obra anterior, que Duchamp tituló La fuente y firmó con seudónimo, provocando revuelos en la crítica, ya que este tipo de actos plantea todo un problema semántico, cuestionando las categorías estéticas que determinan qué es arte y qué no lo es.

En vez de un objeto creado por el artista, se percibía uno ya fabricado. Los ready-made incluían distintos tipos de trabajos que pasaban por objetos prefabricados, ensamblajes, imágenes alteradas e instalaciones. Generalmente los objetos eran comprados y dispuestos en la obra sin ningún mayor arreglo.

Duchamp quiso elevar a objetos simples y cotidianos a la dignidad del arte, como prueba de que el arte era, sobre todo, una actitud mental que residía en el espectador y que, mediante la representación de estos objetos en una sala de exposiciones, se apreciaban las cualidades estéticas y no las utilitarias que normalmente sugerían.

Conclusiones

Respecto del reciclaje de contenedores, se puede afirmar entonces que se podría tratar de un ready made como lo entendía Duchamp, o sea objetos del entorno carentes de valor artístico en sí mismos, pero que al ser presentados fuera de su contexto habitual adquieren un sentido distinto, cuestionando el concepto tradicional del arte y recabando para ellos el sentido de objetos artísticos.

De simples contenedores de mercadería, sin valor estético alguno, empleados únicamente para el transporte, estos pasan a ser confortables viviendas, oficinas, locales de diseño, cambiando completamente su función y su valor estético.

Como en los ready made de Duchamp, en el proceso de reciclaje los contenedores se revaloran, se refuncionalizan, y de objeto cotidiano pasan a ser espectaculares obras arquitectónicas.

Bibliografía

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Franco, J. T. (20 de abril de 2011). En Detalle: Containers. En: Plataforma Educativa. Disponible en: http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/04/20/en-detalle-containers/

Garrido, L. de. (2011). Sustainable architectur: containers. Barcelona: Monsa. (p. 95).

¿Qué es un contenedor? (2013). En Container Arquitectura. Disponible en: http://www.containerarquitectura.com/FAQ_Contenedores.php

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Vasconcelos, G. (28 de mayo de 2013). Casas contenedores-Desde inutilidad a la creatividad. Disponible en: http://atfpa3y4.wordpress.com/2013/05/28/casas-contenedores-desde-inutilidad-a-la-creatividad/http://www.lot-ek.com


El concepto del ready made aplicado a los contenedores fue publicado de la página 29 a página30 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

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