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Sumi-e: una nueva filosofía de vida

Escobar, Florencia Agustina

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2013

Año X, Vol. 56, Octubre 2013, Buenos Aires, Argentina | 128 páginas

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Introducción

La antigua danza del pincel, es una técnica ancestral que se desarrolló en China en el siglo V durante la dinastía Tang (618- 907) con los maestros Wu Tao-tzu y Wang-wei y se implantó como estilo durante la dinastía Sung (959-1279) con pintores como Hsia-kuei, Ma-yuan, Mu-chi y Liang-k’ai. Desde China fue introducido en Japón alrededor del siglo XIII. Fue entonces, cuando inspirados por los maestros chinos de la dinastía Sung, siguieron el camino del Sumi-e muchos pintores japoneses: Muso Kokushi, Cho Densu, Shubun, Soga Jasoku, Sesshu, Miyamoto Mushashi y los monjes zen Hakui y Sengai.

A partir del siglo XVII los artistas japoneses desarrollaron un estilo más espontáneo y directo de Sumi-e, llamado haiga que se utilizaba para acompañar los poemas haiku.

Esta práctica presenta un mundo monocromático basado en el color negro. Consiste fundamentalmente en combinar la mayor variación posible de tonos a partir de una tinta monocromática.

A pesar de que se pueden utilizar otros colores, estos son solamente un suplemento del negro original. Los antiguos maestros aconsejaban a sus discípulos, “pintar con tinta negra de forma que la obra final de la impresión de color”.

El aclarado progresivo del color negro produce el efecto de vitalidad presente en este arte tan singular, que se puede observar en su carácter de simplicidad que ubica a dicha práctica en un lugar destacado dentro del universo del arte.

La antigua técnica tenía como soporte principal el papel de arroz, basándose en la aplicación de ciertos principios estéticos, derivados de la influencia espiritual del budismo zen y el taoísmo. Una pincelada espontánea, vital y austera, en armonía con la distribución del espacio, son los elementos con los que el pintor de Sumi-e busca crear en la obra una atmósfera de contemplación, para dar con el alma que habita la belleza secreta de las cosas, de un instante que se sabe fugaz. El silencio que precede al pensamiento, la concentración, la observación de la naturaleza y el anhelo de integración con ella, eran y son el estado de sensibilidad con los que el artista oriental manifiesta el espíritu a través de la disciplina del ejercicio plástico.

Desarrollo

El pintor de Sumi-e no busca representar un motivo; él mismo es el motivo que presenta. Para esto no sólo se requiere una destreza técnica para su realización sino que ésta debe estar acompañada por la sensibilidad del artista para lograr una adecuada modulación del pincel. También es válido mencionar las herramientas esenciales para un pintor de Sumi-e, llamadas “los cuatro tesoros”: la tinta; la piedra abrasiva sobre la que se mezcla; el pincel; y el papel arroz, hecho a mano.

Como se mencionó anteriormente, el artista sólo utiliza tinta negra, la cual se encuentra presentada en pequeños bloques sólidos que se frotan sobre una piedra plana, mientras se va mezclando agua hasta lograr la intensidad buscada.

El filósofo japonés Daisetz T. Suzuki mencionó las siguientes palabras que resultan sumamente acordes al enfoque que se desea abordar entre la técnica del Sumi-e y su relación con la concentración y superación personal:

El espíritu del Zen consiste en ir más allá de la conceptualización, y esto implica unirse al espíritu de la manera más íntima. Esto supone, a su vez, la infravaloración, en una cierta medida, de todo tipo de técnica. La idea podría expresarse mejor diciendo que el Zen contiene en sí mismo algo que evita toda destreza técnica sistematizada, pero debe ser de algún modo dominado a fin de llegar al más estrecho contacto posible con la Vida que todo lo genera, lo penetra y fortalece. La principal preocupación del artista japonés es entrar en íntima relación con esta Vida, con este Espíritu.

Stella Escalante: la reminiscencia occidental del Sumi-e

Stella Escalante es una artista oriunda de Buenos Aires, especializada en acuarela y aguada japonesa del centro cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires. Muchos habrán escuchado mencionar los poemas homéricos, caracterizados por mostrar y decir mucho mediante pocos elementos.

A partir de esto, se puede establecer cierto paralelismo entre dichos legados históricos y lo que esta artista quiere transmitir: la esencia de las cosas en su estado más puro. “trabajar en Sumi-e supone abordar un camino de superación personal (…) No existen metas sino que cada una de las metas que nos proponemos forman parte de un solo camino”.

Stella logró llegar al Sumi-e luego de un par de años cuando notaba que su trabajo como artista no lograba ser trascendental tanto en su vida como en el campo del arte. Fue así que, curiosa de probar otras experiencias comenzó a tomar clases de pintura oriental de la mano de Tomas Yamada, en donde descubrió todo el esplendor de la acuarela, técnica que durante sus estudios sólo pudo abordar desde una connotación totalmente primitiva y poco experimentada.

La artista mencionó que “lo que más me provocó admiración eran las pinceladas dinámicas y expresivas de la tinta Sumi sobre el papel de arroz. Realmente quedé cautivada”. Luego de su primer contacto con esta técnica, Escalante continuó sus estudios de arte oriental con la maestra china Chiu Tai Li, obteniendo resultados asombrosos.

Sin dudas, fue el inicio de una gestación artística única para Stella. También fue estudiante de la Escuela Fernando Fader como del taller a cargo del maestro Demetrio Urruchúa. Cabe mencionar que antes de conocer la existencia del Sumi-e, la artista llevó a cabo un extenso estudio de la pintura al óleo con la ayuda de los maestros Ernesto Manilli y Adolfo Nigro, que nutrieron a esta artista de una visión muy interesante y diferente provocando un acercamiento a lo abstracto y sintetizado rasgos distintivos del Sumi.

La artista explica cómo pudo descifrar la esencia de esta técnica ancestral y traerla luego de tantos años de su existencia al mundo actual, y por sobre todo al occidente en donde las concepciones de la vida varían con respecto a la cultura oriental.

A su vez da a entender que lo interesante de esta práctica está en captar el significado que cada aspecto de la naturaleza tiene para mostrar y consigo, una enseñanza de vida. La complejidad de la técnica y el significado emocional que ésta generó en Stella hicieron que la adoptara no sólo como medio de expresión artística sino también como estilo de vida, en cómo observar las cosas dentro del mundo en el que vivimos.

Existe un libro de pintura china llamado “el jardín de las semillas de mostaza” del año 1679, el cual explica la relación que establece el Sumi-e entre sus trazos y lo que estos representan dentro de la naturaleza. El mismo sintetiza las figuras de cuatro plantas, cuatro posibles formas de trazos con el pincel, con el agregado de que cada una de estas plantas simboliza una virtud y una estación del año. En primer lugar, se encuentra el crisantemo que representa al otoño y a la humanidad, luego el ciruelo haciendo alusión al invierno y la pureza; la orquídea silvestre a la primavera y femineidad y por último el bambú, que consiste en el verano y la integridad.

Se puede ver claramente cómo mediante el Sumi-e, Stella Escalante pudo acercarse un poco más a la naturaleza mediante su observación, aprendiendo de ella, entendiéndola aún más gracias al entrenamiento de contemplación y así a disfrutarla, quererla y honrarla mediante sus obras. “A medida que transcurre el proceso, uno va reconociendo sus ciclos y su ritmo, y va aceptando que toda trasgresión (…) por parte del ser humano atenta contra su propia existencia”.

Los espacios en blanco o vacíos son en la pintura oriental un elemento indispensable y absolutamente expresivo. Se pueden comparar con los silencios en un poema o en la música convirtiéndose en parte activa del trabajo. Tienen un carácter dinámico ya que producen en la pintura una sensación de aire y desahogo. Relacionándolo directamente con los trabajos de Stella, se puede decir que la misma lo aplica de varias formas, ya sea en el dibujo dejando una forma incompleta estimulando la imaginación, en las nubes, agua, nieve, bruma o en las mismas pinceladas donde el vacío aparece dentro del mismo trazo.

Escalante respeta los parámetros fundamentales de la técnica como ser el uso de una monocromía en un trabajo con valores de grises, reproducir la imagen mediante certeras pinceladas, representando espontánea y sinceramente una idea captada anteriormente en la naturaleza, procesada en la mente de la artista y plasmada en el soporte de arroz, entre otros. Pero además, la misma explica que más que una representación formal de la naturaleza, es un reflejo de un estado de ánimo propio a partir de la conexión que se establece con la misma. Por supuesto que esta interpretación sólo es posible de realizarse mediante el dominio de una técnica que requiere de una rigurosa preparación metódica, progresiva, y de exigente superación.

Según la artista Stella Escalante, se puede afirmar que:

Trabajar en Sumi e supone abordar un camino de superación personal deponiendo todo tipo de vanidad y veleidad, aprendiendo con cada obra realizada que la misma es posible de ser superada. Lograr entender que no existen metas sino que cada una de las metas que se proponen forma parte de un solo camino, van ampliando el horizonte y a la vez sacan de las personas una humilde postura ante lo que falta por recorrer. Esa percepción de la pequeñez y de la fugacidad de las cosas hacen indubitablemente mejores personas.

Entonces, se podría decir que desde el Sumi e nos acercamos un poco a la naturaleza mediante su observación, aprendiendo a entenderla. Luego, la contemplación, reflexión y elaboración interior son necesarias para trabajar con este tipo de pintura.

Esto hace que el artista se fortalezca espiritualmente y actúe como un bálsamo ante una realidad desbordante y avasalladora, ayudándolo a aceptarla con esperanza y optimismo.

Como se puede apreciar, el Sumi-e es una técnica de pintura de tinta negra sobre seda o papel de arroz. Se puede hacer una analogía con el haiku, que es la más breve manifestación de la literatura universal; es una forma de poesía tradicional japonesa.

Para Vicente Haya, “la palabra humana que se transforma en haiku es la expresión de un silencio profundo y ancestral que es previo y posterior a nuestra existencia como criatura”.

La piedra angular del haiku es el aware, una emoción profunda provocada por la percepción de la naturaleza. Cabe destacar que en Argentina Jorge Luis Borges fue el autor que cultivo la idea del Haiku.

Greenaway: escrito en el cuerpo

Es válido relacionar lo expuesto en el presente ensayo con el film Escrito en el cuerpo. El mismo hace referencia a Nagiko, una niña cuya familia valora la sutileza de la literatura y la pintura japonesa. Tras sufrir complicaciones familiares, la muchacha se escapa a Tokio y se convierte en una modelo de éxito. Los recuerdos familiares son muy fuertes y debe encontrar su equivalente adulto insistiendo para que sus amantes le den placer escribiendo sobre su cuerpo. Sin embargo, la insuficiencia de éstos hace que Nagiko sólo pueda tener momentos de goce, pero no una relación duradera.

El fotógrafo Hoki se encuentra profundamente enamorada de ella y sugiere que intente publicar un texto, pero es rechazada y humillada por el editor. Nagiko no se rinde y decide seducir a Jerome, amigo del editor pero finalmente ella se enamora.

Jerome le pide que esta vez escriba el libro pero sobre su cuerpo. Nagiko cubre a su amante con un texto que anuncia poéticamente un plan con otros doce más, donde el cuerpo y la palabra se consideran indivisibles y, es allí donde comienza una gran obsesión por escribir en la piel de las personas.

Este film es un fiel reflejo de las diversas expresiones que se pueden llevar a cabo mediante el Sumi-e o cualquier otro tipo de escritura de dicha índole. Entender que la técnica no sólo es una herramienta estético-visual en el mundo del arte sino que por sobre todas las cosas es un medio de expresión ideológico y comunicacional. Reflexionar acerca del grado de conexión existente entre el artista y lo que éste siente, lo que observa y lo que desea transmitir, permite comprender que el Sumi e es un arma discursiva, ya que no sólo se lo utiliza para la pintura, sino también para la escritura y por lo tanto el grado de comunicación que este posee es elevado.

Conclusiones

En el presente ensayo, se ha logrado demostrar la resignificación de la técnica ancestral del Sumi-e en la actualidad, y nada menos que por una artista argentina. Es decir que no sólo se pudo mostrar una reactualización de lo que fue dicha práctica de dibujos y trazados monocromáticos, sino que también se pudo evidenciar la utilización de aspectos orientales en la cultura occidental.

Partiendo de este enunciado, se puede afirmar que existen cambios en la sociedad occidental actual, en función de su constante desarrollo evolutivo. Para adecuarse a estos cambios, se nutre progresivamente de diversas corrientes, costumbres, prácticas y culturas de todo el mundo. Particularmente hablando del mundo oriental es válido mencionar a la cultura japonesa como uno de los principales ejes proveedores de elementos culturales al mundo occidental.

En efecto, en los últimos años se pudo observar cómo la sociedad argentina y más aún su capital o los principales epicentros del país fueron mutando en cuanto a hábitos, costumbres o formas de pensar respecto de las prioridades personales o las aspiraciones.

A través de este análisis se pudo comprender cómo gran parte de la población (y, sobre todo, la población joven), ha adoptado ciertos aspectos característicos de la cultura Zen japonesa, especialmente de aquellos sectores de la población que se encuentran más liberadas y se cuestionan sus propias vidas.

Muchas prioridades o puntos de vista han cambiado: en el mundo actual lo más importante ya no implica formar una familia o lograr una pareja estable, sino más bien disfrutar de uno mismo y vivir en plenitud, sin importar la compañía que lo rodea, valorando la simplicidad de las cosas y buscando la felicidad en los pequeños detalles de lo cotidiano, y esforzándose en captar la magia de cada instante y dejar a un lado el stress de las obligaciones y responsabilidades monótonas.

Según estudios realizados por alumnos de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, existe un incremento en el 3% anual de personas en la Argentina que deciden practicar actividades de relajación, contemplación y respiración: la meditación, el yoga, el tai chi, entre otros. Esto es uno de los tantos indicios que permiten comprender que la sociedad occidental se encuentra en continuo desarrollo.

Aun así, todavía el Occidente se encuentra en un estadio de desarrollo en cuanto a la actitud con la que dicha sociedad se maneja; aquella actitud zen todavía se circunscribe a cierto núcleo de individualismo occidental, siendo aún necesaria la búsqueda de la entrega total. Adoptar una postura zen es sinónimo de sabiduría, una manera de relacionarse con todas las cosas de forma tal que se busque siempre la justa medida, la superación de los dualismos y la sintonía con el todo. Esta actitud todavía no se adopta completamente en el Occidente globalizado.

En efecto, el análisis sobre la artista presentada en el presente ensayo permite observar no sólo la importancia de la revalorización que realizó con respecto al Sumi-e, sino además explicar cómo logró una total superación personal a partir de esta práctica; una absoluta reflexión, esfuerzo, y concentración que la llevaron a lograr obras increíbles, fieles al carácter Sumi-e que acompañó el proceso de su crecimiento espiritual y personal. Stella Escalante, es sin lugar a dudas, un claro ejemplo de un miembro de la sociedad occidental que decidió adoptar a la cultura japonesa oriental como su estilo de vida.

Bibliografía

Anónimo (1679). Del jardín de la semilla de mostaza. Japón.

Aprendiz peregrinante. (2013). Entrevista a Stella Escalante. Disponible en: http://aprendizperegrinante.wordpress.com/2011/12/13/el-sumi-ecomo-actitud-ante-la-vida-entrevista-a-stella-escalante/

Blog Arte para los amigos. (2013). Stella Escalante: la máxima síntesis.

Disponible en: http://arteparalosamigos.blogspot.com.ar/2010/11/stella-escalante-la-maxima-sintesis.html

Burgos, R. Sumi-e, percibir el instante en la dinámica de la creación. (s/f). Buenos Aires. Disponible en: http://www.ricardoburgos.com.ar/Sumie.htm Escalante, S. (s/f). Disponible en: http://www.stellaescalante.com.ar/home.html

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Manrique, M. E. (2006). Pintura zen. Método y arte del Sumi-e. Barcelona: Editorial Kairos.

Racionero, L. (2008). Textos de Estética Taoísta. Barcelona: Editorial Alianza.

Sumi-e: pintura oriental. Daisetz T. Suzuki, Budismo Zen. (s/f). Buenos Aires: Editorial Troquel. Disponible en: http://www.revistadeartes.com.ar/revistadeartes_8/pinturasumi-e.html

Manrique, M. E. (2013). Disponible en: http://mariaeugeniamanrique.wordpress.com/


Sumi-e: una nueva filosofía de vida fue publicado de la página 31 a página33 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº56

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