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El sentido del cambio. La docencia universitaria de las Relaciones Públicas.

Di Pasqua, Damián [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

Una clase, una universidad y la enseñanza de las Relaciones Públicas deben ubicarnos en el acto cotidiano de enseñar y aprender con todo nuestro sentido, volcar nuestra sensibilidad, nuestro conocimiento y nuestros ideales. Poner lente en los rasgos centrales de la profesión y lograr que esa misma lente, grave y aguda, nos habilite a mirar y resaltar en nuestro presente los cambios que requiere y se puedan hacer. Tratar de acercar propuestas innovadoras y generar alternativas revitalizando las propuestas de formación y capacitación con los deseos de construir un nuevo futuro y al mismo tiempo abrir un espacio plural de debate y reflexión. Poder ofrecer y trabajar con creatividad y constancia en la calidad educativa. Ver y buscar espacios ligados con la concepción, discusión y tratamiento normativo de la actividad desde las distintas esferas donde se concibe y planifica el hecho educativo. 

Palabras clave: enseñanza - docencia universitaria - Relaciones Públicas.

Un docente es un profesional cuya tarea principal es la enseñanza, la transmisión de la cultura y el conocimiento en las escuelas, como ámbito privilegiado para esa transmisión y para el desarrollo de potencialidades y capacidades de los alumnos. (María Inés Vollmer - Directora Ejecutiva del Inst. Nacional de Formación Docente)

Recuerdo, hace ya varios años, el momento de recibirme como Licenciado de Relaciones Públicas, mi alegría y emoción no sólo por el hecho de haber cumplido una etapa de estudiante sino también por haber tenido a profesores que habían aportado realmente un valor agregado a mi futuro profesional.

El rol docente no tiene un techo, siempre se puede dar un poco más, no hay que dejar de estudiar nunca y siempre buscar y actualizar los procesos y dinámicas a dictar.

En el mundo de la enseñanza y de la práctica cotidiana se da una combinación de continuidades y cambios. Diariamente se transmite en la actividad docente saberes, oficios, artes, tradiciones y hábitos, a partir de los cuales buscan reconocer algo del orden de lo común.

El desafío por seguir aprendiendo.

La enseñanza es tan antigua como el hombre mismo, basta con recordar las enseñanzas de los antiguos griegos, referentes en nuestra cultura en general. La profesión es encarnada por una personalidad amplia, un aval en disciplinas científicas concernientes a la educación y un desempeño relevante en el campo profesional. Y de hecho la convicción de que una adecuada capacitación constituye uno de los deberes fundamentales de todo profesional con la certeza de que la actualización del saber representa una de las necesidades prioritarias para el logro de la excelencia académica.

De hecho, la docencia es una vocación de servicio que implica un deber determinado, nuestra calidad educativa depende en gran medida de nuestro compromiso y de nuestra participación. El bien común y profesional implica la paz que reposa en la construcción de un orden social, en un compromiso y participación inmediata.

Debemos reconstruir en el imaginario estudiantil, social y cultural que la educación, la cultura y la docencia es parte de la solución y los docentes no somos parte del problema. Esta tarea de reconstruir se torna una tarea imposible si la encaramos individualmente, es una responsabilidad que nos atañe a todos y por lo tanto tenemos que enfrentarlo en conjunto, profesionales, docentes y comunidad en su totalidad. En un mercado de cambios vertiginosos, en que el conocimiento es el plan central del desarrollo y de la integración social, la universidad debe generar modelos pedagógicos capaces de dar cuenta de las trasformaciones, y ayudar a desarrollar su capacidad de reflexión y las destrezas que le permitan innovar y continuar formándose, competencias necesarias para moverse en un mundo profesional cada vez mas selectivo.

Mirar en lo profundo para descubrir que nuestra sociedad, nuestros profesionales y los alumnos sean educados desde el testimonio de vida que demos. Como docentes debemos ser protagonistas, tener capacidad para el compromiso, profesionalizar nuestro trabajo y poseer un pensamiento pluralista, crítico y democrático. Tratemos de fomentar políticas profesionales y de educación integradas para todos.

La educación es la clave de la trasformación social y la actividad docente tiene un protagonismo en esa trasformación.

El buscar una profesión y disciplina con democracia, eficiencia y solidaridad es un aporte y un valor agregado en el desarrollo del pensamiento crítico, el ejercicio de la disciplina responsable, la comprensión y el amor por el conocimiento.

La educación y la disciplina de las Relaciones Públicas en relación con el mundo del trabajo, debe ser objeto de profundas reflexiones analizando la situación en la que se encuentra. La educación y su vinculación con la producción y el progreso técnico pasan a ser centrales, así como la articulación entre sistemas educativos y el sector empresarial. Esto implica diversificación profesional, trasmisión de nuevos conceptos, comportamientos para nuevos valores y sentido para los futuros escenarios productivos.

Para construir expectativas de inserción y reconstruir una cultura profesional en el desarrollo pleno de los jóvenes profesionales debemos construir visiones, instrumentos y políticas de largo plazo, determinar área por área los temas a desarrollar en los próximos años y encarar investigaciones empíricas serias y a gran escala. Un docente (ya sea profesional de RP u otra disciplina) es mucho más que un profesional con titulo y experiencia laboral, es el protagonista de esa nueva transformación que vive el alumno.

Ante la creciente demanda de acciones pedagógicas o comunicacionales que aborden las problemáticas propias de cada uno de los niveles de la educación, es el deber de los profesionales, de los distintos Consejos u Asociaciones profesionales y de las Universidades, continuar con el vínculo “profesión / universidad / alumnos” de proximidad y comunicación que debe existir entre ambas partes.

Así, seguramente, iremos mejorando no sólo como profesionales, sino también como disciplina, que supo ganar, con merito y éxito propio, un lugar fundamental. Escuchando inquietudes, ideas, proyectos, etc., que surjan de nuestro contacto (fluido y permanente) tanto como el hecho educativo por el que trabajamos y disfrutamos clase tras clase, y que sin duda tantas alegrías y satisfacciones nos da.

Estudiante - Docente - Profesional.

Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. (Umberto Eco. Semiólogo italiano.”Para que sirve el profesor”).

Integrar a los alumnos, conocer la labor social, analizarnuevas propuestas, interiorizarse sobre como se puede colaborar y, fundamentalmente, tomar conciencia de la importancia y la necesidad de la profesión.

La justa y equilibrada escala de valores facilita que profesores y estudiantes puedan conocerse bien. El buen trato, respetuoso y amable entre profesores y alumnos, generando que el alumno no pase por la universidad sino que la universidad pase por el alumno.

La construcción de una carrera profesional exitosa registra hitos y metas parciales que marcan las condiciones intelectuales y personales de un profesional. La experiencia de finalizar una carrera de grado requiere esfuerzo, creatividad y pasión. El mundo, los mercados y la profesión se acercan a velocidad desmedida, tratemos que los nuevos profesionales se adecuen al cambio. El dominar y preparar un criterio y una responsabilidad en el entendimiento, la credibilidad, la confianza y los valores como verdaderos formadores de la disciplina.

Dar un verdadero testimonio formando no sólo profesionales sino futuros colegas.

Cada alumno es un discípulo que debe, ante quien lo guía en el conocimiento, hacer lo posible por estar cerca de la fuente de saber, y cada docente entender que la docencia no sólo es un proyecto personal, sino también profesional.

Para construir este cambio que mencionamos en el título es necesario pensar en las perspectivas y los conceptos hablados anteriormente, y que cada docente sea el protagonista y el autor de este sentir. Los grandes cambios empiezan por las pequeñas cosas.

Seguramente todos los que hemos pasado, en algún momento por un aula sabemos que cada uno tiene un lugar en ese cambio.

Los nuevos profesionales que comenzarán a recorrer su camino profesional nos reconocerán como maestros de ese cambio.

Disponemos de objetivos y rumbos a seguir y mecanismos de participación destinados a dar pertinencia y legitimidad, la continuidad exige que nuestras acciones se dirijan a lograr mejores resultados de aprendizaje en nuestros estudiantes.

El profesional del siglo XXI debe estar equipado con una visión que le permita no sólo adaptarse a los cambios extraordinarios y vertiginosos que estamos viviendo, sino participar en las decisiones que deberá tomar la sociedad para definir el ritmo y las finalidades de los cambios.

Esclarecer junto con los alumnos, el porqué, el para qué y el cómo lograr un mayor grado de conciencia, adaptación a la realidad y madurez, posibilitando la satisfacción individual lo mismo que la realización comunitaria. Una elección que implica no solamente qué se va “a hacer”, sino quién se elige “ser”.

Sostener la necesidad de jerarquizar los espacios de reflexión e intercambio para alimentar el espíritu crítico, pluralista y trasformador, y desde esa perspectiva avanzar en la construcción de propuestas renovadoras en la educación universitaria. El convocar a todos para asumir la tarea de mejorar los resultados, difundir valores y pautas culturales orientadas a despertar pasión por los distintos públicos. Cuando logramos aprendizajes exitosos, estamos construyendo una profesión y una persona con capacidad de definir su vida, protagonista de su destino y del destino colectivo de la sociedad. Avanzar en la construcción de parámetros comunes para entender la diversidad que tenemos los distintos campos laborales, y saber que en nuestro país lo mejor que tienen nuestros profesionales (y seguramente nuestros estudiantes) son la vocación y el ser “todo terreno”, enfrentando necesidades bien diferentes para las que se requiere estar bien formados. Su gran capacidad es poseer una gran vocación para llevar adelante su tarea, para que se haga no sólo con vocación (que de hecho no está de más), sino con formación técnica y profesionalismo. Contribuir con la actualización de profesionales competentes para elaborar su plan de desarrollo profesional tras la búsqueda de nuevas oportunidades en el logro de un crecimiento continuo, favoreciendo la capacitación profesional con habilidades para la gestión de instituciones, programas y servicios, promoviendo el pensamiento crítico, la imaginación creadora y la capacidad de resolución relacionadas con la profesión de Relaciones Públicas y la actividad docente.

Generemos un ámbito de autoformación, actualización y cooperación entre profesionales que intervienen en prácticas de asesoramiento, promoviendo la construcción de espacios interinstitucionales para el debate sobre las funciones y los campos de acción.

Argentina es un importantísimo polo educativo. Sus centros de estudio e investigación son de magnitud y el nivel científico en las más variadas actividades tiene prestigio nacional e internacional. Con una sólida tradición en materia de formación universitaria, nuestro país es sede de importantes instituciones académicas, centros de desarrollo e innovación científica y tecnológica. La educación en nuestra disciplina, considero en lo personal, es responsabilidad de todos, formar a futuros ciudadanos que contemplen el pleno desarrollo de sus capacidades, brindándoles las herramientas necesarias. Hoy, nosotros no sólo como profesionales de la disciplina, sino también como formadores de la misma, el compromiso que tenemos y asumimos es formar personas que sepan adaptarse a esta forma de trabajo y que reúnan las habilidades necesarias que nos permita crecer, en el conocimiento, y también como sociedad que conoce, respeta y valora tanto sus obligaciones como sus derechos.

Abstract: A classroom, a university and teaching of public relationsmust place ourselves in the act of teaching and learning everyday with all our sense, turn our sensitivity, our knowledge and our ideals. Put lens on the central features of the profession and make that same lens, severe and acute, enable us to look at our present and highlight the changes required and can be made. Trying to bring innovative and generate alternative proposals revitalizing education and training proposals with wishes to build a new future and at the same time opening a space for debate and reflection plural. Being able to offer and work with creativity and consistency in the quality of education. View and search spaces associated with the design, discussion and regulatory treatment of the activity from the various areas in which it is conceived and planned the educational event.

Keywords: teaching - university education - Public Relations.

Resumo: Uma classe, uma universidade e o ensino das Relações Públicas devem localizar no ato quotidiano de ensinar e aprender com todo nosso sentido, virar nossa sensibilidade, nosso conhecimento e nossos ideais. Pôr lente nos rasgos centrais da profissão e conseguir que essa mesma lente, grave e aguda, nos habilite a olhar e realçar em nosso presente as mudanças que requer e possam ser feito. Tentando acercar propostas inovadoras e gerar alternativas revigorando as propostas de formação e capacitação com os desejos de construir um novo futuro e ao mesmo tempo abrir um espaço plural de debate e reflexão. Poder oferecer e trabalhar com criatividade e constancia na qualidade educativa. Ver e procurar espaços unidos com a concepção, discussão e tratamento normativo da atividade desde as diferentes esferas onde se concebe e planifica o fato educativo.

Palavras chave: ensino - educação universitária - Relações Públicas.

(*) Di Pasqua Damián: Licenciado en Relaciones Públicas (Ude- MM). Postgrado en Comunicación Institucional (UBA). Formación en “Docencia Universitaria” (UBA). Profesor de la Universidad de Palermo en el Departamento de Comunicación Corporativa y Empresaria de la Facultad de Diseño y Comunicación.


El sentido del cambio. La docencia universitaria de las Relaciones Públicas. fue publicado de la página 27 a página29 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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