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A buen entendedor muchas palabras.

Banfi, Laura [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

ISSN: 1668-1673

XXII Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XV, Vol. 23, Agosto 2014, Buenos Aires, Argentina | 219 páginas

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Resumen:

El universo lingüístico que poseemos cada uno es un verdadero tesoro de pensamiento y de acción. El vocabulario y la capacidad de comunicar ideas utilizándolo son dos claves para el desarrollo social, tan importante como los recursos económicos o de cualquier tipo. Empobrecer el lenguaje es empobrecer el pensamiento.

Palabras clave: lenguaje - comunicación - expresión - pensamiento - desarrollo social - riqueza discursiva - vocabulario - empobrecimiento discursivo.

Roberto Fontanarrosa hizo un memorable discurso en elCongreso de la Lengua, en el año 2004, sobre las malas palabras. Allí, y de forma sobradamente inteligente, el escritor y humorista propuso una relectura de las malas palabras. Y de alguna manera pidió “una amnistía” de las llamadas malas palabras porque las consideraba necesarias, incluso hasta imprescindibles. Para él, las malas palabras tienen la justeza de hacer expresar una idea en su matiz preciso. Tenía razón: las palabras no pueden ser malas ni buenas, son justas para lo que se busque decir o comunicar. Nadie puede decir “diantres” o “maldito sea” cuando se golpea el dedo pequeño del pie con una pata de silla, ni sería lo mismo decir, en un embotellamiento de tránsito, “sos un estúpido”. El listado y los ejemplos podrían seguir, pero el punto es que la palabra (en este caso las llamadas “malas”) define un sentimiento, una comunicación, una idea.

El problema comienza (y termina) cuando es solamente ese puñado de malas palabras las únicas que se convierten en fuerza expresiva. Y no hay nada más. En serio. Las tecnologías de la comunicación y sus novedosos dispositivos han transformado la escritura. Hoy tiende a ser breve, resumida, acompaña el ritmo vertiginoso de las comunicaciones instantáneas como el chat. Todo tiene el formato de la abreviatura, del recorte, de la condensación por una palabra de quizás todo un mensaje extenso. ¿Cuándo es esto un problema realmente?

Los grandes pensadores de siglos pasados estuvieron interesados en analizar y comprender el rol del lenguaje en la naturaleza humana y su influencia en la organización social. Thomas Hobbes, en su ensayo sobre el habla, sostuvo que a través de las palabras y el lenguaje es que el ser humano desarrolla la capacidad de pensar y recordar. Ya entonces se sabía bien que el pensamiento dependía del uso del lenguaje. John Locke fue un paso más adelante y dijo que el lenguaje es la base del orden social. Según él, la relación entre las palabras, lo que es la relación o interacción simbólica, es la base del orden social. ¿Cuál es la capacidad de reflexión, de representación que tienen las personas que manejan un grupo muy reducido de palabras? Para ellos se trata de palabras, ya ni malas ni buenas, son las únicas que conocen. Y esto es lo que no augura nada bueno: pensar con límites y hacer con límites. Porque las palabras enriquecen o empobrecen, y nos hacen como personas. Ya lo dijo Octavio Paz:

El lenguaje está abierto al universo y es uno de susproductos prodigiosos, pero igualmente por sí mismo es un universo. Si queremos pensar, vislumbrar siquiera el universo, tenemos que hacerlo a través del lenguaje, en nuestro caso, a través del español. La palabra es nuestra morada, en ella nacimos y en ella moriremos; ella nos reúne y nos da conciencia de lo que somos y de nuestra historia; acorta las distancias que nos separan y atenúa las diferencias que nos oponen.

Por otra parte, sería deseable que las instituciones educativaspudieran crear conciencia sobre la necesidad de crecer en el lenguaje y así crecer en pensamiento y acción. Las áreas de estudio que se refieren a la comunicación y la lingüística deberían enseñar que las palabras nos permiten la adecuación de los mensajes a los contextos. No puede hablarse del mismo modo en un chat que en un mail a una autoridad académica. Ni puede escribirse un texto universitario como un mail a un amigo. Los conocimientos que portan las palabras y su riqueza están en su adecuación y eficacia para los fines que se pretendan en cada ocasión. Mientras se pierda noción del valor de las palabras como herramientas de pensamiento y acción sobre la vida, se pierden grandes posibilidades de realización personal y social.

Referencias bibliográficas

M.L De Fleur, S.J Ball Rokeach, (1999), Teoría de la comunicación de masas. Barcelona, Paidós.

Abstract: The linguistic universe everyone has is a treasuretrove of thought and action. The vocabulary and the ability to communicate ideas using it are two keys to social development, as important as financial resources or otherwise. Impoverish language is to impoverish the thought.

Keywords: language - communication - expression - thinking - social development - discursive richness - vocabulary - impovershment of vocabulary.

Resumo: O universo linguístico que possuímos a cada um é um verdadeiro tesouro de pensamento e de ação. O vocabulário e a capacidade de comunicar ideias utilizando-o são duas chaves para o desenvolvimento social, tão importante como os recursos econômicos ou de qualquer tipo. Empobrecer a linguagem é empobrecer o pensamento.

Palavras chave: linguagem - comunicação - expressão - pensamento - desenvolvimento social - riqueza discursiva - empobrecimento discursivo - vocabulario.

(*) Laura Banfi: Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA). Especialización en periodismo. Profesora de la Universidad de Palermo en el Departamento de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.


A buen entendedor muchas palabras. fue publicado de la página 47 a página48 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIII

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