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Comunicación digital. Valor agregado para los medios tradicionales

Giraldo, Sebastián

(Taller de Redacción. Docente: Matías Panaccio)

Escritos en la Facultad Nº97

Escritos en la Facultad Nº97

ISSN: 1669-2306

Marea Digital Ensayos de estudiantes DC sobre negocios, comunicación y tendencias en el mundo digital

Año X, Vol. 97, Julio 2014, Buenos Aires, Argentina | 92 páginas

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Resumen: Internet es un medio de comunicación diferente a todos los otros. Ofrece herramientas y posee características particulares que han logrado una relación única e innovadora con sus usuarios. Para los medios tradicionales (televisión, radio, prensa escrita) puede presentarse como una amenaza, alejando a sus públicos de los mismos y atrayéndolos hacia las maravillas digitales. Sin embargo, existen cualidades y plataformas virtuales que podrían otorgarles elementos de valor agregado, ayudándolos a reinventarse y a acercarse a sus usuarios de manera nueva y diferente, más acorde a las necesidades sociales actuales. La credibilidad es un atributo que se ha perdido en la comunicación y en la transmisión de información, pero que debido a la democracia presente en la Red y al sentido de colaboración de los internautas, puede llegar a recuperarse. Para esto hay que aprender y apropiarse de las herramientas online, al tiempo que se adopta un discurso que promueva una relación más horizontal con los receptores. Darles a estos el poder de participar del proceso de comunicación es la respuesta para muchas problemáticas que afrontan diariamente los medios tradicionales. La solución no es retirarse del campo y dejar que Internet gane la batalla, es entender que no se tiene caso pelear ninguna guerra y que las alianzas son el futuro de los medios de comunicación.


Palabras clave: Blog - Web - prensa - redes sociales - periodismo - mass media

Internet es el nuevo medio de comunicación. La información ha tomado nuevas características cuando se contextualiza en esta moderna era digital. La inmediatez, la fácil accesibilidad y la libertad de compartirla y difundirla la han llevado a un cambio más democrático y colectivo. La plataforma virtual le ha quitado cierto poder a los medios tradicionales, lo cual los ha afectado de distintas formas, y al mismo tiempo se ha presentado como una amenaza para las empresas y su forma de hacer publicidad. La creciente desaparición de diarios impresos debido a la falta de compradores o las crisis online, iniciadas por comentarios negativos o videos amenazantes de la imagen, que atraviesan las empresas, son ejemplos de las repercusiones que ha traído la Red a los modelos de funcionamiento tradicionales. Sin embargo, Internet es un medio conformado por el público y manejado en gran medida por éste, lo cual abre la ventana a oportunidades para que los medios tradicionales recuperen elementos que han perdido a lo largo de su historia. La credibilidad es uno de los valores agregados que aporta la digitalización de la información. Para que se de, es necesaria la colaboración de los usuarios que con sus comentarios y opiniones generan debate, aportan diferentes puntos de vista y le dan una forma más horizontal a la transmisión de la información. Las redes sociales y los blogs son herramientas que pueden servir tanto como armas contra el control mediático, como difusores y potenciadores de veracidad y legitimación de mensajes y comunicados. Mensajes de correo electrónico, que exponen las desventajas o peligros de utilizar cierto producto o servicio, es tan buen ejemplo de lo anterior como fijarse los comentarios sobre una película antes de comprar la entrada para ir a verla al cine. Aunque el público sigue dándole gran importancia a los medios tradicionales, ahora también necesita corroborar lo que se comunica y para esto recurre a Internet, un medio más democrático y que se construyó y se sigue ampliando en base a la colaboración de sus usuarios. Internet no contó con el apoyo de la industria o el gobierno desde sus inicios. Siempre fue un invento adelantado a su época que pocos valientes se atrevieron a explorar, como relata Henry Jenkins en su obra de 2009, Fans, blogueros y videojuegos. El medio se estructuró de forma inversa a los demás medios. En estos las empresas e instituciones gubernamentales tomaron provecho de los avances tecnológicos, por poseer los recursos necesarios para hacerlo, y difundieron sus mensajes a las masas. Siempre estuvieron en la posición privilegiada del emisor y sus ideales e intereses han llegado nublar, en diferentes ocasiones y contextos, su función principal de comunicar e informar. Pero este no es el caso de Internet. Cuando los poderes económicos y políticos dieron la espalda a la Red, generaron que se convirtiera en un espacio de libertad e igualdad para sus primeros usuarios. Estos aventureros vieron la plataforma como una oportunidad, una tierra desconocida y sin conquistar. Como toda aventura o viaje a una tierra nueva e inexplorada aparecen cuadernos de bitácora. Los usuarios principiantes llevaban control de sus descubrimientos, ya fuera de nuevos e interesantes sitios, de claves para el dominio de nuevas técnicas o herramientas o el desarrollo de nuevas funciones. Dentro de la Red todo tiene un nombre nuevo y sofisticado, por eso estos cuadernos no se llamaban bitácoras, tenían un nombre menos aburrido: web logs. Como los internautas iban adoptando características del nuevo medio, la rapidez y necesidad de inmediatez se vio reflejada en la forma de comunicarse, afectando la forma de hablar y escribir. Es por esto que ese primer nombre, web logs, termino cambiándose por blogs. Los primero blogueros eran una especie de Indiana Jones, que ayudaron a comprender aún más los bosques, mares e islas de la informática. Al mismo tiempo, permitieron la entrada de nuevos usuarios, a los que dieron voz y voto en esta tierra de nadie. El momento para que se desarrollara este fenómeno no pudo ser más perfecto, era la etapa descrita por Ramonet (1998) en la que comenzó a surgir una desconfianza y una distancia crítica de los ciudadanos respecto a los medios tradicionales, los cuales empezaban a convertirse en elemento de influencia. Los ciudadanos se mudaron a la Web, donde se sintieron más libres y cómodos y donde construyeron una nueva forma de legitimidad de la información. Citando a Henry Jenkis: “Los blogueros aprovechan la ocasión, aumentando potencialmente la diversidad cultural y reduciendo las barreras a la participación cultural”. (2009). Se convierten, como los llama el autor, en importantes intermediarios culturales, que se dedican a difundir la información de los medios tradicionales dejando abiertos los espacios para la participación. Es verdad que la redifusión de estos mensajes está cargada de subjetivismo y opiniones personales, con la intención en muchos casos de persuadir. Pero al mismo tiempo se abre el escenario de la discusión, y es el vaivén de posiciones y argumentos contradictorios lo que le devuelve el carácter objetivo a los mensajes y a la información. En este medio el receptor pierde la característica de ser pasivo, pero al convertirse en participante activo también adquiere ciertas responsabilidades, como la de desarrollar el carácter crítico a la hora de interpretar y buscar datos faltantes y necesarios para la comprensión total de los temas tratados. Los blogs, a excepción de los periodísticos, no suelen ofrecer a sus lectores el contenido previamente masticado para contextualizarlos. Con el uso de herramientas como los enlaces a las entradas pasadas o a sitios relevantes para el tópico en cuestión, hacen que los usuarios circulen alrededor de estos callejones de datos, aunque en realidad no se hayan movido de sus sillas. De esta forma, después de construirse la estructura base de Internet, con sus personajes y herramientas, es que empiezan a entrar en mayor grado los poderes políticos e industriales. Sin embargo, aunque llegaron a manejar y administrar diversas instituciones digitales, tuvieron que adaptarse a su público y al funcionamiento de la plataforma. 
El discurso utilizado en Internet difiere del usado en los medios tradicionales. El público tiende a ligar la prensa escrita, la radio y la televisión a instituciones económicas y políticas con intereses preestablecidos y a los que responden mientras realizan su trabajo. El poder y la posición en la que se encuentran algunos medios medios levantan sospechas que disminuyen la confianza de sus usuarios y, al mismo tiempo, la credibilidad de los mensajes transmitidos. En La Explosión del Periodismo, Ramonet expone que “los ciudadanos desconfían de una prensa perteneciente a un puñado de oligarcas que controlan además en buena medida el poder económico y que actúan, a menudo, en connivencia con los poderes políticos”. (2011). De la misma forma, se ha venido desconfiando de la comunicación publicitaria porque, como dice el autor, los mensajes son complacientes y aduladores a favor de las empresas o productos que se estén promocionando y posicionando. En la Web, como lo exponen Alonso y Arébalos en La Revolución Horizontal, el discurso tiende a ser más personal, real y objetivo, facilitando un acercamiento mayor a los lectores y usuarios, ya que rompe con los formalismos y la institucionalidad. Crea lazos en la comunidad, los cuales se expanden a medida que los internautas redifunden los mensajes, “la realidad indica que ahora el mensaje -y más aún la narrativa- es una construcción social”. (2009). El espacio de participación, intervención y libertad de expresión de la comunicación digital (características deficientes en los medios tradicionales) crea mensajes con mayor credibilidad y con varios grados de legitimación, ya que no vienen dados desde objetivos comerciales o políticos determinados, o si es éste el caso, su difusión ha sido cargada de comentarios, opiniones, enlaces o referencias, provenientes de los mismos usuarios, que le otorgan al receptor mayor poder de decisión y toma de posiciones. El público digital decide en la selección de la información, algo que lo pone en una situación de poder mayor que la que le ofrecen los medios tradicionales. 
La televisión, la radio y la prensa escrita son diferentes caras del cubo de la información. Como la interactividad no es su característica, sus públicos están expuestos sólo a la parte que muestran, quedando privados de otros datos y puntos de vista diferentes. En Internet, y particularmente en la Web 2.0, la comunicación con el usuario es dinámica, y aunque no sea la intensión del emisor, la plataforma permite al público interactuar con el cubo informático, dándole vueltas y conociendo las caras que no se le habían mostrado. Ya sea porque las masas prefieran informarse exclusivamente de los medios digitales, o que recurran a estos para validar y confirmar los mensajes transmitidos por los medios tradicionales, la plataforma virtual ha adquirido una gran importancia y relevancia en cuanto a temas de comunicación y transmisión de información. Como lo indica el nombre de uno de los capítulos de la ya citada obra de Ramonet, es adaptarse o morir. Los medios tradicionales pueden seguir resistiéndose a los avances digitales, sosteniendo como argumentos las amenazas que estos traen y las heridas que les han generado; o pueden empezar a aprovechar las oportunidades que les ofrecen y apropiarse de las herramientas que manejan para el cumplimiento de sus objetivos. Las cualidades democráticas y colaborativas de la Red pueden traducirse en fortalezas y en valor agregado para las empresas que dependen de los medios tradicionales, ofreciéndoles a sus públicos ventajas y atributos que habían perdido con el tiempo. La televisión, la radio y la prensa escrita no están destinadas a terminarse y morir. Sin embargo, como todos los elementos e instituciones que conforman la cambiante sociedad, tienen la obligación de reinventarse y adaptarse a las nuevas necesidades sociales.

Referencias bibliográficas 
Arébalo, A. y Alonso, A. (2009). La revolución horizontal. Buenos Aires: Ediciones B. 
Ramonet, I. (1998). La tiranía de la comunicación. Madrid: Debate. 
Ramonet, I. (2011). La explosión del periodismo. Buenos Aires: Capital Intelectual.


Comunicación digital. Valor agregado para los medios tradicionales fue publicado de la página 67 a página69 en Escritos en la Facultad Nº97

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