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7 cajas y la globalización

Farias, Melina Barbará; Cao, Francisco; otros

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº64

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº64

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XIII br r nEscritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2014 r n

Año XI, Vol. 64, Noviembre 2014, Buenos Aires, Argentina | 98 páginas

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Introducción

Para la realización de este trabajo se seleccionó la película de origen paraguayo 7 cajas, con el fin de analizar todos los factores de este film haciendo una relación con diferentes visiones de la globalización que proponen Néstor García Canclini en sus textos Los nuevos espectadores, y Consumidores y ciudadanos: conflictos multiculturales de la globalización, Zygmunt Baumann en La globalización: consecuencias humanas, Jorge Saborido en sus textos Sociedad, Estado, Nación: Una aproximación conceptual y El mundo frente a la globalización y por último, Will Kymlicka, en su texto Ciudadanía multicultural: una teoría liberal de los derechos de las minorías. La hipótesis que se sostiene en el marco de este ensayo es que la globalización, un proceso que influye en factores tecnológicos, económicos, culturales y sociales que está basado en el incremento de la comunicación y la interdependencia que se produce entre las diferentes zonas geográficas, unificando sus mercados y culturas, ha contribuido a la construcción de un mural imaginario de alejamiento, relegando a quienes no tienen la posibilidad de poder formar parte de estas transformaciones.

Desarrollo

La película 7 Cajas, premiada a nivel internacional por importantes festivales de cine, se ubica en el 2005 y relata la historia de un joven llamado Víctor de 17 años que trabaja como carretillero en el mercado 4 de la ciudad de Asunción. Este joven un día recibe de parte de un carnicero una propuesta muy extraña: transportar 7 cajas misteriosas por todo el mercado hasta que éste le comunicara el destino final del envío. En el transcurso de la película las historias de los diferentes personajes se van entrelazando con la de Víctor, confluyendo todos en una misma escena. El protagonista de esta historia, Víctor, se presenta como un joven cuyo mayor interés es tener el mejor celular del mercado. Esto permitirá relacionar uno de los temas más relevantes de la película con el texto de García Canclini, llamado La cultura juvenil. Resulta necesario comenzar exponiendo que la gran mayoría de la sociedad permanece en desigualdad por la globalización, en tanto la adquisición de objetos como forma de expresión de carácter de status, ensancha la brecha entre las personas de diferentes franjas sociales, y al no alcanzar sus aspiraciones mediante la adquisición del artículo deseado, las personas tienden a sentirse frustrados. En los estratos sociales más bajos, estas necesidades son las que impulsan a seguir adelante hasta conseguirlo y proponerse una meta a cumplir, aunque sea pequeña, que les permita conseguir una satisfacción propia. Esto les permite encajaren una realidad en la que ellos aspiran a permanecer, pero por diversas variables, no pueden alcanzar fácilmente, como muchas personas que forman parte de la sociedad, pueden.

Los niños de la calle son “los sin memoria, y los fuera de lugar”, ya que para ellos el tiempo pasa diferencialmente. Por no saber qué hacer con el pasado o el futuro, se concentran en el hoy. Chatear, ver videoclips, y escuchar música, sin interesarse por su país y su historia. (García Canclini, 1994, p. 57)

Esta nueva cultura juvenil posiciona a la televisión como vía de escape de su realidad, ya que ahora la cultura se forma a través de las telenovelas. Esto los ayuda a atenuar las pocas posibilidades que este mundo globalizado les ofrece a los de menores recursos, ya que los niños criados en este entorno tienden al fracaso escolar, al aislamiento, al abandono del hogar y a la pobreza. Como sostiene García Canclini: “La televisión combina mediatización, que aleja, y enfría, y la interconectividad, que proporciona cercanía y simultaneidad” (1994, p. 38).

Esta teoría puede ser verificada y ejemplificada con uno de los acontecimientos más importantes de la película. Se puede observar, en muchas partes del film, que el protagonista, que pertenece a la clase social baja de un barrio de Paraguay, desea antes que algún recurso de necesidad básica, tener un celular con cámara filmadora, ya que con él Víctor podría sentirse un poco más cerca de la clase social a la que pretende pertenecer. Por esta razón es que el protagonista se somete a este trabajo que le ofrece Gas. El primer contacto que se genera entre Víctor y el aparato celular, es por intermedio de Gas, cuando le da la mitad de un billete de cien dólares, mientras le dice a Víctor que, si realiza correcta y cautelosamente este trabajo, le daría la otra mitad del billete que resta. La forma de vida que tiene Víctor al momento de ver el poderoso billete verde, pasa a segundo plano y su vida se centra en obtener el tan ansiado celular. El medio por el cual se entera que puede llegar a conseguir el celular que tanto deseó, es su hermana, que justamente se encuentra tratando de vender el celular de una amiga suya del trabajo, ya que necesitaba plata para ir al hospital para poder tener a su bebé en condiciones. En su vida cotidiana, Víctor es un simple carretillero que ayuda a los clientes del mercado 4 a llevar sus compras, pero en sus ratos libres se sumerge en el mundo de las telenovelas imaginándose cómo el protagonista de esa historia fantasiosa casi de otro mundo para él. Transcurre la película y un televisor llama nuevamente su atención. Al pasar por el frente de una tienda de objetos electrónicos, Víctor queda fascinado al verse verdaderamente dentro de una televisión, se encuentra confundido y asombrando a la vez. La influencia que tiene la televisión frente a este tipo de jóvenes se encuentra cada vez más en auge; la devoción que Víctor posee por estar realmente en televisión, parece importarle más que las verdaderas problemáticas que su entorno tiene. La globalización unifica a los países, ya no existen los productos hechos propiamente de un país sino un ensamble de varios. El mundo frente a la globalización de Saborido, se encuentra en su momento de auge. La transformación tecnológica se convierte en una globalización desenfrenada. Esto se da por el hecho de querer mantenerse informado y el deseo de estar conectado con el otro; esta necesidad genera el deseo de querer todo rápido e inmediatamente.

La sociedad vive bajo estos términos y, como resultado de ello, el valor material define cada vez más a las personas. A pesar de que cada uno permanece en condiciones iguales para las mismas oportunidades, no todos alcanzan a relucir debido a este factor clave económico. El Estado, en este nuevo margen que rige por encima de él, debe tornarse omnipresente y no cumple satisfactoriamente su rol frente a la sociedad ya que los encargados de cumplir estas demandas son tercerizadas a otras empresas u organismos para que cumplan esta función. A su vez estos entes operan bajo la globalización, lo que contribuye a una mayor dependencia monetaria.

Una escena de la película que se asimila correctamente a este tópico es cuando uno de los conocidos del protagonista, Nelson, que también trabaja de carretillero, acude a una farmacia para tratar de adquirir de manera urgente un remedio para su hijo que sufre de una enfermedad. Se puede visualizar cómo el personaje, Nelson, intenta comprar el medicamento y se encuentra con que el mismo se encuentra a un valor económico que para él resulta imposible de pagar, y cómo también la farmacéutica permanece en posición de desinterés frente a esta situación de tales características. Es posible analizar este proceso en base al texto de García Canclini: la construcción intercultural del saber permite que en los países se mezclan diferentes etnias y nacionalidades. Esto hace que coexistan varias culturas, convergiendo a la vez todas ellas con características únicas que las definen como tal. Esto lleva al relativismo cultural: reducir las desigualdades entre ellos. Por otra parte, la globalización ha posicionado algunos idiomas como estándares para una comunicación entendible para el mundo. Un ejemplo de esto es el inglés, pero aún entre los que saben hablarlo, hay diferencias. El acceso a las tecnologías permite que las culturas tradicionales y sectores excluidos puedan formar parte de este plano global. Las instituciones encargadas de la transmisión de factores culturales, como la escuela, forman parte de la cultura de un país, ya que replican la identidad del mismo hacia los miembros más jóvenes de la sociedad, otorgando asimismo otros conocimientos necesarios para sobrevivir en el mundi globalizado. Según García Canclini (1995): “el desarrollo democrático de una sociedad del conocimiento debería tener políticas públicas internacionales que habiliten la participación de variadas lenguas y culturas” (p. 90).

En el mercado actual puede encontrarse la mezcla de nacionalidades conviviendo juntas. Esta variedad de nacionalidades que involucran formas de vida como la cultura, la religión, entre otras, tienden a convivir en conflicto debido a este tipo de diferencias. La hermana mayor de Víctor es asistente de cocina en un restaurante de comida china. En este restaurante se pueden notar estas diferencias y choques de culturas y otras variables que se presentan en los grupos sociales, puesto que el único que puede comunicarse sin inconvenientes con ella y el resto de los empleados es el hijo del dueño. Esto puede notarse ya que el padre, que es el jefe de la hermana de Víctor, intenta comunicarse con ella y el choque de culturas no permite la codificación correcta del mensaje. El dueño de la carnicería, por otra parte, es un argentino que posee un carácter fuerte y dominante, y que trabaja haciendo negocios ilegales dentro de su local. Este personaje tiene de empleado a un hombre paraguayo con el cual se asocia perpetrar múltiples negocios turbios. A su vez, este dueto es cómplice de un árabe que desea quedarse con la fortuna de su esposa, y este es el verdadero motivo oculto por el cual comienza la historia de esta película. A este respecto cabe mencionar el aporte de Will Kymlicka en su texto Ciudadanía Multicultural, que sostiene que el final del siglo XX se ha descrito como la era de la migración, porque cantidades ingentes de personas han atravesado las fronteras haciendo que prácticamente todos los países sean actualmente más o menos poli étnicos. Este periodo también se ha descrito como la era del nacionalismo, ya que en todo el mundo es cada vez mayor el número de grupos que se movilizan y afirman su identidad, y a consecuencia de todo ello, en muchos países las normas establecidas de la vida política se ven cuestionadas por una nueva política de la diferencia cultural. Naturalmente en varias partes del mundo los grupos no están motivados por la justicia, sino por el odio y la intolerancia, por lo que no tienen ningún interés en tratar a los demás con buena voluntad. En esas circunstancias, la probabilidad de que los grupos étnicos y nacionales abusen de sus derechos y de sus poderes es muy elevada. Teniendo en cuenta el primer fragmento del texto citado de Kymlicka, en todos los países existen culturas establecidas. Pero es una realidad que en cada país haya grupos de personas que se instalan teniendo diferentes culturas y etnias, y que a pesar de convivir en el mismo territorio, siguen manteniendo su cultura de origen. Esta famosa era de la migración, se muestra en diversas escenas de la película, como cuando la hermana de Víctor discute con su jefe, un hombre de nacionalidad china. Se puede observar a simple vista cómo las dos culturas, paraguaya y china, se comunican y se expresan a su manera. El ruido de emisión y recepción en esta escena es notable al momento del choque de culturas. Para relacionar un fragmento de la película con las reflexiones de Will Kymlicka, se puede analizar que, al reaccionar cada cultura a su manera, el maltrato se hace ver por sí solo. En el país originario de cada una de las personas, la forma de expresión a la que se etiqueta como maltrato, probablemente sea totalmente desapercibido. Zygmunt Baumann encuentra una forma de definir a las personas como vagabundos o turistas, en función de su posición socioeconómica. Siguiendo esta conceptualización, el protagonista de la película aparece como un vagabundo ya que está donde la oportunidad laboral se presenta y no donde él desea estar.

Los turistas se desplazan o permanecen en un lugar según sus deseos. Abandonan un lugar cuando nuevas oportunidades desconocidas los llaman desde otra parte. Los vagabundos saben que no se quedarán mucho tiempo en un lugar por más que lo deseen, ya que no son bienvenidos en ninguna parte. (Baumann, 1999, p. 13)

Se puede ver que este análisis realizado por el autor está reflejado en distintos momentos del film. Esto hace que su estadía en ese lugar, la triple frontera, se vea directamente ligado al momento que la oportunidad laboral le ofrece y que probablemente vuelva a migrar cuando las posibilidades laborales le resulten desfavorables. Otra característica determinante para Víctor es que está en un lugar donde no es bienvenido, sino que por lo contrario, el resto de los carretilleros intentan desmotivarlo y quitarle su trabajo constantemente.

La relación en la película entre los vagabundos y los turistas se puede notar más de una vez, pero sorprende que “el vagabundo es el otro yo del turista. También es su rendido admirador” (Baumann, 1999, p. 14).

Esto se ve literalmente reflejado en el protagonista, que a pesar de ser víctima de discriminación y estar prácticamente alienado de la sociedad, tiene una flagrante admiración y anhelo por esa figura del éxito que la misma sociedad que lo aísla le impone.

Cuando la respuesta lógica podría ser el enojo, la frustración y el rechazo para todo lo que tenga que ver con ese mundo al que no puede pertenecer, el protagonista prácticamente adopta los objetivos que le imponen. Un rol clave dentro del film es esa vulgarmente llamada “caja boba” que aparece varias veces a lo largo de la historia de Víctor, con especial énfasis en el comienzo y en el final de la historia. Paralelamente con la compra de un celular es probable que el segundo elemento con mayor carga crítica hacia la sociedad sea la televisión. En efecto, el protagonista ve un hombre poderoso, en la primera escena, de una forma violenta pero un tanto heroica y justiciera matando a quien aparenta ser una figura malvada. El siguiente encuentro con la televisión le mostraría a Víctor una persona exitosa, conduciendo un auto de alta gama junto a una hermosa mujer. No es sólo lo que el protagonista ve y siente en ese momento, sino la forma en que el resto de las cosas que suceden alrededor de su vida parecieran detenerse mientras dura su hipnosis frente a la televisión. El otro momento clave es el final de la película, donde Víctor se levanta de una camilla vendado, después de haber tenido una experiencia que para cualquier persona podría haber resultado totalmente traumática, y en un hospital con otros pacientes se para y se acerca al televisor. Aquí se lo ve como protagonista de la situación de rehén que lo llevó a estar en el hospital. Para ese momento se hace un primer plano al protagonista y sucede algo inesperado y que no había sucedido en el transcurso de la película: Víctor sonríe. Todo un mensaje, todo resumido en el final de la película, donde sin importar a qué costo, ni por qué razón el protagonista finalmente se ve en la televisión, allí donde anhelaba estar. En ese mismo momento se hace un flash donde se muestran distintos contextos; hogares, bares, restaurantes, donde todas las personas están mirando a Víctor como protagonista. 7 cajas muestra principalmente la realidad de una persona de clase baja, donde sin importar lo poco o mucho a lo que aspire, se ve constantemente presionado por lo que puede o no puede tener, algo a lo que ninguna clase social escapa. Víctor y su aspiración por tener un celular parece inalcanzable al comienzo de la película y a medida que se va desarrollando hace lo que sea necesario para obtenerlo. Esto muestra hasta dónde está dispuesto a arriesgar por algo que él entiende va a definir su felicidad y su identidad. Esto tiene directa relación con el análisis que realiza García Canclini:

Nos vamos alejando de la época en la que las identidades se definían por esencias ahistóricas: ahora se configuran más bien en el consumo, dependen de lo que uno posee o es capaz de llegar a apropiarse. Las transformaciones constantes en las tecnologías de producción, en el diseño de los objetos, en la comunicación más extensiva e intensiva entre sociedades –y de lo que esto genera en la ampliación de deseos y expectativas– vuelven inestables las identidades fijadas en repertorios de bienes exclusivos de una comunidad étnica o nacional. (García Canclini, 1995, pp. 29-54)

El film representa con mucha simpleza cómo todo lo que nos define es lo que cada uno posee y no su historia. Esto en la actualidad es un factor que determina constantemente la posición o el lugar que tiene el individuo dentro de un grupo social, y se hace hincapié en cómo la tecnología, la cultura y otras variantes de la globalización están permitiendo la unión y, al mismo tiempo, el choque de culturas. Las esencias cada vez más ahistóricas hacen que el individuo se encuentre en confort siempre y cuando se encuentre cada vez más cercano a la globalización, quitando importancia a la estabilidad de una identidad que poco a poco, se va fijando más hacia una identidad consumista e innovadora.

Conclusiones

La globalización ha generado un cambio en la comunicación, en los estilos de vida y en las maneras de interrelación que existen entre todos los individuos, que puede ser tomado de manera efectiva como una revolución y cambio positivo, o puede no formar parte de la vida de las personas. Nunca podría no influir, ya que es algo que se encuentra muy cercano a todas las personas y es imposible evitar las consecuencias estructurales que acarrea la globalización. Estos cambios espacio temporales conllevan una transformación en la organización de las relaciones humanas que cada vez se torna más inevitable. Una globalización verdaderamente positiva mejoraría la vida de todo habitante de la comunidad global, pero debería ser igualitaria para todos. En relación a la película 7 Cajas con la globalización, se encuentra un paralelo entre estas personas que tienen la posibilidad de integrarse a este mundo globalizado, y quienes, aunque lo deseen, no forman parte. Los diferentes estilos de vida y formas de ver el mundo se ponen en juego para quienes quieren pasar ser miembros del lado de los globalizados y, en este caso, Víctor pone mucho de sí en juego para poder lograrlo.

Bibliografía

Baumann, Z. (1999).

La globalización: consecuencias humanas. Buenos Aires: FCE. García Canclini, N. (1994).

Los nuevos espectadores. Cine, televisión y video en México. México DF: Imcine-CNCA. García Canclini, N. (1995).

Consumidores y ciudadanos: conflictos multiculturales de la globalización. México DF: Grijalbo. Kymlicka, W. (1998).

Ciudadanía multicultural: una teoría liberal de los derechos de las minorías. Barcelona: Paidos. Saborido, J. (2003a).

Sociedad, Estado, Nación: Una aproximación conceptual. Buenos Aires: Eudeba. Saborido, J. (2003b).

El mundo frente a la globalización. Buenos Aires: Eudeba.


7 cajas y la globalización fue publicado de la página 16 a página18 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº64

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