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Del microscopio a la Mesa Biológica de Pablo La Padula: ¿arte o ciencia?

Galarza Seeber, Dolores; otros

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XV br r nEscritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2014

Año XI, Vol. 65, Diciembre 2014, Buenos Aires, Argentina | 96 páginas

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Introducción

El presente trabajo estudia a Pablo La Padula, un artista latinoamericano contemporáneo emergente, que siendo biólogo busca unir ciencia y arte en cada una de sus obras. Por novedosa que parezca la intención del artista, podemos ver que esto tiene su origen en una de las vanguardias del siglo XX, el dadaísmo. Luego de analizar sus principales características al igual que las del artista, compararemos algunas de las respectivas obras para ver de qué manera están conectadas. El relacionar el artista analizado con las teorías estéticas y artísticas es esencial para comprender la importancia de conocer el arte desde sus orígenes. En efecto, las expresiones actuales tienen un sustento en movimientos anteriores, y el conocerlo es fundamental para la formación de un diseñador. El marco teórico que se utilizará en esta instancia corresponde a reflexiones en torno a las vanguardias.

Desarrollo

Las vanguardias históricas son los estilos artísticos que aparecieron en la primera mitad del siglo XX y constituyen el inicio de una evolución en el pensamiento tanto artístico como político, creando una nueva visión del ser humano y de su realidad que rompe con los estereotipos del pasado. Su mayor característica es que éstas son más un cambio de actitud ante el arte que una estética. También se cambia el objeto sobre el cual se trabaja, abandonando la imitación de la naturaleza para centrarse en el lenguaje de las formas y los colores. Empieza a predominar lo inconsciente, y el rol del espectador se modifica, teniendo éste una actitud más participativa. Los estilos representan a grupos de artistas que los conforman, y no a tendencias internacionales. El origen de la palabra vanguardia proviene de la unión de las palabras francesas avant (adelante) y garde (guardia), y si bien el término se usaba en el lenguaje militar para referirse a un pequeño grupo destacado del cuerpo mayor, que avanza a la lucha, de manera temeraria y enfrenta primero al enemigo, se lo aplicó perfectamente a estos movimientos artísticos que también estaban formados por unos pocos artistas que luchaban contra el orden establecido aceptado por la mayoría en ese momento, y se oponían al academicismo tradicional. Entre estas vanguardias estaban el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, el neoplasticismo, el constructivismo, el dadaísmo (que es la que se analizará en esta instancia), la escuela metafísica y el surrealismo. El dadaísmo es una vanguardia iniciada en 1916 por Tristán Tzara en Suiza, junto con otros artistas, con los cuales inicia una serie de actividades, entre las que estuvo la edición de la revista Dada. El origen de este término es incierto, pero lo más aceptado son dos teorías; la primera, sería obra del azar, y según se dice, Tzara y Ball, la encontraron en un diccionario al abrirlo en una página cualquiera; la otra sería que éste era el término con el cual los mozos del café en el cual se reunían estos artistas identificaban a este grupo, por ser una de las pocas palabras que podían identificar, de las mencionadas porestos extranjeros, siendo da-da, sí-sí en ruso y en otras lenguas. Se extendió por Europa y luego llegó a Estados Unidos.

Se inicia como consecuencia de la Primera Guerra Mundial.

Los intelectuales de la época no consideraban a la sociedad evolucionada y desarrollada, si ese era el resultado al cual habían llegado. Es por esto que se oponen a ella. No surgió como un nuevo movimiento artístico, sino que más bien era como un movimiento anti artístico y contra cualquier orden establecido. Estaban en contra del arte, de los códigos y de las instituciones. Se manifestaban a través de su revista, su manifiesto, escrito en 1918, y de reuniones realizadas en cabarets o galerías de arte. En 1917 se inauguró la galería Dada, caracterizada por una actitud y visión negativa y destructiva. Utilizan con frecuencia la ironía y la provocación. Constituye una expresión más escultórica que pictórica. Si bien Tristán Tzara fue su fundador y uno de los principales exponentes de este movimiento, es Marcel Duchamp quien le pone el sello y se convierte casi en sinónimo de dadaísmo. Este artista de origen francés nacionalizado estadounidense, fue el creador del ready-made, expresión artística con casi nula intervención del creador de la obra, y con la que se intentaba exponer como arte objetos industriales, sólo por ser expuestos en galerías o museos con un nombre y una fecha. En 1913 coloca una rueda de bicicleta sobre un banco de cocina; de esta manera utiliza dos elementos comunes para crear arte. Este tipo de ironía tiene su máximo exponente en La Fuente, obra en la que Duchamp utiliza un mingitorio, lo invierte y lo firma con un pseudónimo, y lo presenta en la primera Exhibición de los Independientes, realizada en Nueva York, en 1917. Esto que en su momento fue considerado un acto anarquista y de mal gusto, representó el inicio de un cambio en la concepción del arte. Entre otras cosas, el dadaísmo se caracterizaba por basarse en lo absurdo y lo de poco valor, en la ironía, en oponerse al orden establecido, en manifestarse contra la belleza, y en considerar más importante al creador que a la obra. Lo más significativo de este movimiento, es que es el que va a dar origen al arte conceptual. En lo que respecta al artista que se estudia en este ensayo, Pablo La Padula, nació en Buenos Aires en 1966 y estudió biología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Inició su formación artística en forma paralela a sus estudios universitarios y ambas actividades siguieron unidas tanto cronológica como artísticamente, ya que arte y ciencia van de la mano en sus realizaciones. En 2001 realizó una muestra en la Galería Arte x Arte, titulada Autodisección. En 2002, expuso en la Sala Uno del Centro Cultural General San Martín, Registro. En 2004 realizó Muestra de Laboratorio, en Palais de Glace, Salas Nacionales de Exposición. En el 2005, la muestra Evolución en el Museo de Ciencias Naturales. En 2013, realizó Vitrina Panopticum en fundación PROA. Actualmente tiene una muestra en el Malba, Lo Contrario de la Magia. La Padula es biólogo y artista. Estos dos aspectos de su vida se combinan no sólo en su persona sino también en varias de sus obras. Como artista tiene más de un estilo, realizando desde fotogramas hasta pintura sobre vidrio. Las obras que más interesan son las que muestran su lado científico. Esta forma de arte es comparable a la utilizada por los dadaístas. La Padula toma elementos de su ciencia para convertirlos en arte con muy poca intervención. En su muestra Mesa Biológica, no se sabe si se está frente a una muestra científica o una de arte. Esto no es raro ya que podría decirse que es ciencia exhibida como arte. Al acercarse a la mesa, se pueden ver varias placas de vidrio pintadas, tapones de frascos de vidrio y tubos o recipientes con animales marinos como estrellas de mar o cangrejos. La forma de presentar esto se puede asemejar a los readymade de Duchamp, en donde se muestra una rueda de bicicleta invertida y montada sobre un banco de cocina. Él tomaba dos elementos existentes y los unía (previa separación de la rueda de la bicicleta) para generar un tercero. ¿Se puede considerar esto arte? Bueno, arte no es sólo hacer una pintura, es también transmitir un sentimiento, una idea. Acá es cuando el rol del observador cambia y empieza a tener una actitud más activa y participativa. Ya no se trata de pararse frente a la obra y decir, me gusta o no me gusta. Acá se movilizan sentimientos y se debe pensar un poco con respecto a lo que se ve. Ya no son tan literales. A través de la instalación de Mesa Biológica, el artista cuenta que intenta relacionar y confrontar el mundo del arte y de la ciencia en una especie de diálogo que permita encontrar propiedades superadoras en ambos campos. Este diálogo al cual se refiere La Padula no está escrito en ningún lugar; es el espectador quien tiene que recrearlo a través de la observación. Para esto debe salir de la comodidad de simplemente mirar la obra, y se ve obligado a tener un rol activo y participativo. Este tipo de exposición se puede ver también en la exposición que hizo en Fundación Proa, Vitrina Panopticum, 2013, que fue parte de la muestra De un tiempo a esta parte. Esta instalación consiste en una vitrina que cuenta con un fondo abierto que daba a una ventana que permitía ver el Riachuelo. Acá la intención del artista era la de confrontar la visión de un dibujo, atravesado por el pensamiento científico, desde de una arquitectura especial como es la de Fundación Proa, sobre un entorno ecológico desbastado. Nuevamente toma elementos ya existentes para utilizarlos en su exposición. El artista es más un director de orquesta que junta los instrumentos para formar su creación. No es la simple observación lo que se pretende, sino el análisis y la reflexión, es la reacción del espectador, que como se afirmó anteriormente fue lo que inició el movimiento dadaísta; de ahí la comparación entre este artista y esta vanguardia. Dos de sus obras resultan fundamentales para comprender esta relación: el fotograma Araña Ensayo (2007) y Erizo (1914). Un fotograma es una imagen obtenida sin cámara fotográfica. Se superpone el objeto a ser captado sobre el material fotosensible de placa o película fotográfica. La obra Araña Ensayo de La Padula puede ser asimilada a la de Duchamp, Erizo. Aunque a simple vista no tienen nada que ver, se puede afirmar que ambos artistas utilizan una misma forma de expresión artística o que corresponden al mismo movimiento. Este tipo de arte sería el de ready-made, en la cual se toma un objeto y con muy poca o ninguna intervención, se lo transforma en una pieza de arte. En el primer caso, se utilizó la técnica de fotograma para plasmar la imagen de una araña y se coloca junto a un tubo graduado. En el segundo, se expone un secador de botellas como una obra del artista. Aunque en la primera de las obras interviene un objeto biológico, también se cuenta con la presencia de la cinta, que hace referencia al mundo de la industria. ¿Cuál sería la obra de arte en estos casos? De alguna manera, ambos artistas le están dando un nuevo significado a estos objetos, están creando una nueva forma de verlos. Como se sostuvo anteriormente, en el dadaísmo la figura del observador tiene un rol activo, y forma parte de la obra misma al darle un nuevo sentido a lo expuesto. Están generando una nueva lectura, y esa sería la obra, no la pieza en sí, sino lo que le trasmiten al espectador, las emociones que logran despertar en ellos.

Estas dos obras, al igual que las anteriores, son exposiciones que los artistas realizan de objetos que ellos no crearon. Nuevamente, La Padula utiliza algo biológico, dada su formación científica, y Duchamp, un elemento industrial, pero lo importante es lo que estos generan. En ambos casos, son cosas cotidianas sobre las cuales no es común que la gente se detenga a pensar, pero estos artistas invitan a hacer un alto, pararse frente a ellas y darles un nuevo significado. La obra de Duchamp es la de seleccionar un objeto común, en este caso un urinal, colocarlo de una manera distinta de la cual es usado, y darle otro nombre. Esto hace que cambie totalmente su significado, con lo cual ya pierde importancia si fue realizado con sus propias manos o no, ya que no se modifica en nada la intención del artista, que es la de transmitir un mensaje. Esto mismo es lo que hace La Padula; no hay diferencia si la hoja que expone fue creada por la naturaleza o es una pintura al óleo. Lo que él busca es que se le de una segunda mirada a algo que no por ser muy común deja de ser una obra de arte.

Conclusiones

En definitiva, lo interesante de la obra de La Padula es que marca otra forma de ver el mundo. Transformando su trabajo como biólogo en piezas de arte, torna más cercano el mundo de la ciencia y obliga a hacer un alto y reflexionar sobre el mundo circundante. Esta es, en efecto, una de las principales funciones del arte, el ser un instrumento de expresión y de comunicación. Así como algunas de las vanguardias del siglo XX se volvieron en contra del arte que se producía en ese momento y buscaron la forma de exclamar lo que sentían, los artistas de hoy en día buscan transmitir un mensaje, como el que logra expresar este biólogo-artista.

Bibliografía

Aristu, J. (1999).

Las Vanguardias del Siglo XX. El dadaísmo. Disponible en: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/dadaismo.html Burger, P. (1974).

Teoría de Las Vanguardias. Barcelona: Península. Costas, C. (2008). Historial de Diseño. El dadaísmo y sus características. Disponible en: http://historialdedisenio.wordpress.com/2008/07/08/el-dadaismo-y-sus-caracteristicas/ Galindo, G. (2006).

Las Vanguardias. Disponible en: http://vanguardiasartisticas.blogspot.com.ar/


Del microscopio a la Mesa Biológica de Pablo La Padula: ¿arte o ciencia? fue publicado de la página 38 a página40 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

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