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El arte como el reflejo de las emociones: colores, grafismos y energía en Clarisa Fisicaro

Di Ciancia, Cinthia; Ighneimin, Mariana

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XV br r nEscritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2014

Año XI, Vol. 65, Diciembre 2014, Buenos Aires, Argentina | 96 páginas

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Introducción

Este ensayo tiene como objeto de estudio central a la artista Clarisa Fisicaro y sus obras, en su mayoría, pertenecientes a la pintura. Sus características principales son el trabajo de colores vibrantes, grafismos, texturas y abstracción, combinados con la intención de canalizar una cierta emoción o energía para transmitirla desde la autora hacia el espectador, a través de la obra. En una posterior instancia, el trabajo de la artista elegida es puesto en relación con algunos movimientos vanguardistas (como el surrealismo, el pop art, el op art y el abstraccionismo orgánico) para construir el marco teórico del presente trabajo. Para ello se utiliza bibliografía como Documentos para la comprensión del arte moderno de Walter Hess o Del arte objetual al arte de concepto de Simón Marchán Fiz. En una segunda instancia, se establecen relaciones entre la producción de la artista elegida y algunos movimientos vanguardistas (como el surrealismo, el pop art, el op art y el abstraccionismo orgánico) para construir el marco teórico del presente trabajo. Para ello se utiliza bibliografía como Documentos para la comprensión del arte moderno de Walter Hess o Del arte objetual al arte de concepto de Simón Marchán Fiz. Finalmente, se analizará la propuesta de la artista, a partir de sus obras y del trabajo de campo relevado, consistente en una entrevista semi-estructurada. A partir de la totalidad del material analizado se desarrollarán las conclusiones personales. En este ensayo se considera que en algunas obras la combinación de los grafismos, las figuras geométricas y colores responde a una fuerte influencia del abstraccionismo orgánico, por el cual busca representar no tanto las emociones, sino la música y elementos de la biología, como las neuronas o los organismos pluricelulares o unicelulares. La elección de esta artista responde al modo en que trabaja los colores, el mix de estilos y texturas con los que trabaja, que generan una imagen abstracta, poniendo todos esos elementos en contacto con un estado de ánimo particular. Asimismo, resulta atractivo cómo Fisicaro arma un balance muy personal entre el arte, el diseño textil, los objetos y la moda. La construcción del marco teórico del ensayo trata de establecer los puntos de contacto entre la producción de Clarisa Fisicaro y las corrientes del arte de las que recibe influencias, como el surrealismo, el pop art, el op art y el abstraccionismo orgánico.

En el marco de este ensayo se sostendrá que la artista toma del surrealismo el contacto esencial de la mentalidad y la emoción de la persona con la imagen que produce, que en este caso resulta en una obra de alto nivel de abstracción. Se sostiene, en consecuencia, que los colores brillantes y plenos que utiliza remiten a aquellos de los artistas del pop art. Por otra parte, el uso de las líneas, las figuras geométricas y las superficies lisas y definidas remiten al op art. Finalmente, la artista misma afirma que toma del abstraccionismo orgánico la temática abstracta de representar elementos de la biología.

Desarrollo

Claudia Fisicaro es diseñadora textil egresada de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y artista plástica. A lo largo de su vida se formó en disciplinas como: pintura, música, danzas, ceremonial y protocolo, diseño de interiores, moda y marketing. Las características principales de sus obras son los colores vibrantes, los grafismos, las texturas y un alto nivel de abstracción, combinados con la intención de canalizar una cierta emoción o energía para transmitirla desde la autora hacia el espectador. Participó en diferentes exposiciones: en el Centro Cultural Rojas y en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA en 2009 con obras abstractas; en el Centro cultural Archibrazos con estampados, telas, diseño de cerámicas y juegos de té en el 2010; en el Encuentro Latinoamericano de Diseño organizado por la Universidad de Palermo (UP) con una conferencia de Psicología del color: su uso en la Publicidad, Diseño y Moda, en BADA (Boutique de Arte directo de Artista), en Open arts en Espacio Pilar y en Gallery Nights en el 2013; y Mirá Festival de Arte en el Centro Cultural Recoleta en 2014. En el 2011, viajó a Londres en busca de nuevas tendencias de moda y diseño. Allí tomó cursos y se especializó en la lengua inglesa, las tendencias y el diseño. Actualmente vive en Buenos Aires, dicta talleres de arte, diseño y moda en la UBA y en diversas instituciones educativas privadas. Ha desarrollado su propia página web y desde 2009 publica en un blog entradas sobre arte, diseño, decoración y moda, compartiendo imágenes, blogs y otras webs de interés. En su sitio Web se define como “una apasionada por los colores, las texturas y los grafismos, los que busco plasmar en cuadros, muebles y objetos intervenidos en general”. Fisicaro trabaja fundamentalmente sobre los colores y su relación con las energías y estados de ánimos. Así es como lo expresa en su blog:

Mi pasión y obsesión por los colores me llevó a abrir clarisafisicaro.com, un espacio que tiene sus tiendas virtuales en bixti.com y etsy.com, objetos y arte llenos de color que expresan diferentes estados de ánimos del Ser Humano.

Cada objeto está diseñado y creado para que cada persona que lo adquiera se lleve una energía diferente de los colores y pueda ubicar aquella energía en el lugar que desee. Los colores transmiten sensaciones, emociones y generan vibraciones en cada persona. A veces nos pregntamos porque nos gusta un color y luego de un tiempo nos gusta otro o un día usamos un color de ropa y luego otro día nos ponemos otro…. eso depende de nuestro estado emocional y de lo que queremos transmitir siendo éste último un proceso inconsciente.

Las obras de Clarisa Fisicaro responden a su concepción del arte como “energía puesta en un lienzo”. Esa concepción la acerca al movimiento del surrealismo, por la necesidad de borrar la distancia respecto al objeto o de la realidad, para poder enfocarse en la expresión de sus propias emociones.

Además, su principal instrumento para realizar esa “transferencia subjetiva” son los colores, a través de los cuales se transmiten sensaciones, emociones y generan vibraciones en cada persona.

Surrealismo

En el texto Documentos para la compresión del Arte Moderno, Walter Hess explica cómo el surrealismo toma el concepto de inconsciente colectivo:

Ernst habla de la región fronteriza en que se borra la diferencia entre el mundo exterior e interior, y el mismo Breton partió de una concepción semejante para llegar al nombre de surrealismo, cuya intención era designar una realidad supraordenada, sobrenatural, en la que debía desaparecer la aparente contradicción entre sueño y mundo real.

En el mismo trabajo se cita al artista André Breton, que habla de la luz de la imagen, “a la que somos infinitamente sensibles”, y éste a su vez toma la voz de Paul Reverdy: “La imagen simbólica es una creación pura del espíritu”. Luego, el creador surrealista establece que una obra perteneciente a ese movimiento es “aquella en la que el artista se ha esforzado por alcanzar lo psicofísico, esa región de la que el campo de la conciencia no es más que una pequeña parte”. Algunos de estos conceptos se encuentran en la obra de la artista elegida, Clarisa Fisicaro, quien trata de borrar la distancia respecto al objeto o la realidad, para poder enfocarse en la expresión de sus propias emociones, volcarlas en el lienzo y transmitirlas al público. Entonces, se trata de una práctica con carga subjetiva que libera los sentimientos desde el interior para dejarlos plasmados de modo externo.

Pop art

En Del arte objetual al arte de concepto, Simón Marchán Fiz (1986) expone que el nombre de este movimiento hace referencia a la expresión inglesa popular art, propuesta en 1955 por Leslie Fieldler y Reyner Banham; y que la misma “se refería a un amplio repertorio de imágenes populares, integrado por la publicidad, la televisión, el cine, la fotonovela, los comics, etc., es decir, por el repertorio icónico de la cultura urbana de masas”. Además, Marchán Fiz destaca que entre las técnicas visuales de mayor relevancia en el movimiento pop figuran las acumulaciones de varios lenguajes y las enumera: escrito-visual, pictórico- fotográfico, manual-mecánico, pintura-collage, etc. Por otra parte, habla de algunos recursos que utilizan los artistas pop, como la fragmentación, ejecutada a través de grandes ampliaciones de un detalle. Por otra parte, el autor enfatiza que “a medida que se ha introducido la imagen popular, los artistas pop se han desplazado hacia la objetividad e impersonalización creativa”. La obra de Fisicaro se diferencia respecto al movimiento pop principalmente debido a que consiste en una labor abstracta y con carga subjetiva, mientras que éste producía una pintura y collages fundamentalmente figurativos en los que el artista se distancia del objeto. Sin embargo, Fisicaro toma los colores brillantes y los trabaja frecuentemente en planos, como hacían los artistas pop influenciados por la estética publicitaria de la sociedad de consumo de masas. Este es el caso de la obra Sueños, en el que se observan superficies de colores rosa, azul, amarillo y naranja, todos en forma saturada y planos, sin claros ni oscuros.

Además, algunas de sus pinturas (como aquellas pertenecientes a las series Sinapsis o Textura) parecen mostrar una imagen que se somete a una fragmentación, ofreciendo al espectador tan sólo un detalle del todo que se mantiene oculto, como solían hacer los artistas pop.

Op art

También llamado optical art, se trata de un estilo de arte visual desarrollado en la década de 1960 que toma como centro una imagen de composición estática y abstracta que crea ilusiones ópticas de dinamismo. En las obras de este movimiento, el observador participa activamente moviéndose o desplazándose para poder captar el efecto óptico completamente, por tanto se dice que no existe ningún aspecto emocional en las mismas. Los elementos dominantes del op art son las líneas paralelas rectas o sinuosas, figuras geométricas simples (por ejemplo: rectángulos, cuadrados, triángulos o círculos), la irradiación, el contraste, la vibración y la iridiscencia de los colores, el juego entre luces y sombras, los cambios de formas o tamaños y la combinación o repetición de figuras. El uso de todos ellos por parte de estos artistas busca crear una estructura cromática que posea un efecto dinámico de movimiento ilusorio. La producción de Clarisa Fisicaro se centra en el empleo de muchos de esos elementos (combinación de líneas rectas y curvas en diferentes direcciones, figuras geométricas, colores contrastantes, etc.).

Además, uno de sus principales materiales es la pintura acrílica, que es empleada al igual que en el op art, para obtener superficies de color limpias y definidas debido a sus componentes sintéticos y libres de aceite. Por ejemplo, en el cuadro Libélula (realizado en acrílico sobre tela) se observa un juego con las figuras geométricas de distintos tamaños y las líneas de distintos grosores que, sumado a los diversos colores empleados, crea cierta sensación de movimiento a partir de la ilusión óptica. Por otra parte, cabe destacar que las obras del op art tuvieron una gran influencia en otras áreas como la publicidad, la gráfica, la decoración y la moda, las cuales coinciden con los intereses de la artista analizada.

Abstraccionismo orgánico

La abstracción orgánica es un estilo de arte que, si bien no se ha constituido formalmente como un movimiento artístico, forma parte del trabajo de muchos artistas. También se le conoce como abstracción biomórfica. La abstracción es una síntesis o reducción en la lectura de una composición, es decir, implica tomar los elementos significativos de un mensaje y reducirlos a su mínima expresión sin que pierdan su sentido. El arte abstracto descompone las imágenes y las sustituyen por un lenguaje visual con los significados del autor. Y lo orgánico se refiere a las representaciones de objetos similares que recuerdan a la naturaleza, siendo formas curvas o figuras geométricas que representan algo natural. La naturaleza no es perfecta, por lo que se emplea la asimetría y el movimiento. El abstraccionismo orgánico se sustenta en formas irregulares, líneas suaves y trazos libres, inspirados en la naturaleza y en la música. Como todo arte abstracto no se busca imitar a la figura, sino representar las cualidades y la esencia del objeto, tema o persona. Clarisa Fisicaro se apoya en este tipo de estilo para crear muchas de sus obras, por ejemplo, en las series Sinapsis y Texturas, en las que intenta representar a neuronas y organismos pluricelulares y/o unicelulares a través de trazos irregulares y figuras geométricas.

Propuesta conceptual de la autora

Clarisa Fisicaro nació en la provincia de Buenos Aires en el año 1985. Su pasión por la pintura se origina de pequeña: “aproximadamente a los 5 años, cuando mi abuela me incentivó a acercarme a la pintura. Salía a jugar por la costanera y, en vez de ir a jugar a la plaza, me quedaba dibujando lo que veía”, declara. Su portfolio actual consta de 25 obras, aproximadamente. Además de cuadros, Fisicaro crea frascos de vidrio, cubos de madera y banquetas a los que imprime su estilo o la estética de sus cuadros. Según explica la artista:

La idea surgió primero por el lado del desarrollo sustentable (...) empezar a concientizarnos como sociedad de que hay que reciclar y de que hay un solo mundo. Partiendo desde esa idea, empecé a intervenir todo aquello que estaba cerca de mí. A su vez, como diseñadora, la idea es unir esos dos mundos tan distintos: el diseño y el arte.

Acerca de su concepción del arte, Fisicaro le imprime un cierto aspecto catártico, en el que el artista transfiere cierta emoción a su obra: “Actualmente considero que el arte es energía puesta en un lienzo. Pienso que cada artista transmite una determinada energía al lienzo a la hora de pintar. Luego, la tarea del espectador será la de interpretar esa energía que el artista quiso transmitir”, desarrolla. Como se mencionó anteriormente en este trabajo, Fisicaro expone sobre su obra y la función de los colores en su propio blog:

Cada objeto está diseñado y creado para que cada persona que lo adquiera se lleve una energía diferente de los colores y pueda ubicar aquella energía en el lugar que desee. Los colores transmiten sensaciones, emociones y generan vibraciones en cada persona. A veces nos preguntamos porque nos gusta un color y luego de un tiempo nos gusta otro o un día usamos un color de ropa y luego otro día nos ponemos otro… eso depende de nuestro estado emocional y de lo que queremos transmitir, siendo éste último un proceso inconsciente.

Esta misma posición la reafirma en la entrevista, cuando explica que considera que “los colores tienen determinada energía y eso lo vemos reflejados en nuestra ropa, en los colores de la comida que comemos, etc. Lo mismo pasa a la hora de pintar un cuadro. Pinto de acuerdo a un estado de ánimo”. Consultada acerca de su propia búsqueda iniciada frente al lienzo en blanco, explica:

Siempre trato de sentir qué me pasa y tratar de transmitir esa sensación en una forma, un color, una pincelada, etc. La idea siempre es transmitir una emoción. (…) Mi método de trabajo es escuchar una linda música que me relaje, meditar y luego transferir esa energía que capto, en el lienzo.

Frecuentemente utiliza materiales en sus obras como la acuarela, el acrílico y la tinta.

Considero que la acuarela es un material muy dócil para pintar... permitiendo que las pinceladas sean más suaves y diferentes del acrílico, que hace que sean más bruscas. Igualmente, pienso que el uso de los materiales depende del tipo de pintura que quiera transmitir.

En cuanto a sus obras, la mayoría se trata de trabajos de un alto nivel abstracto, con la presencia de colores generalmente saturados, el juego visual entre líneas de distintos espesores y figuras geométricas. No existe una temática global, aunque en repetidas veces se menciona al amor en los títulos de las mismas. Por otra parte, se destacan dos series de cuadros altamente influenciados por el abstraccionismo orgánico: Sinapsis y Texturas. La primera está compuesta por ocho cuadros.

Sinapsis surgió luego de dar una charla sobre color en la Universidad de Buenos Aires, que se trataba sobre Neurociencia y color. La idea era realizar cuadros con manchas que simularan neuronas y sus correspondientes conexiones neuronales. Luego de pintar esas obras, las imágenes fueron presentadas en algunos colegios a alumnos de jardín de infantes para ver cuál era su reacción. Como resultado, algunos veían arañas, otros insectos de colores y otros, neuronas.

La segunda serie cuenta con seis obras en las que quizás predomina el trabajo de la línea y los grafismos por sobre el color. Acerca de la misma, Fisicaro cuenta: “Son cuadros de pequeños formato que reflejan el abstraccionismo orgánico. Consisten en pinturas con formas orgánicas similares a la de organismos pluricelulares y/o unicelulares”.

Conclusiones

Las obras de Clarisa Fisicaro responden a su concepción del arte como “energía puesta en un lienzo”. Desde su perspectiva, el artista canaliza sus sentimientos, emociones y energías a través de su creación, y éstos son transmitidos directamente al espectador. Esa concepción la acerca al movimiento del surrealismo, por la necesidad de borrar la distancia respecto al objeto o de la realidad, para poder enfocarse en la expresión de sus propias emociones. Entonces, desde su visión, el arte se trata de liberar los sentimientos desde el interior para dejarlos plasmados de modo externo. Además, su principal instrumento para realizar esa transferencia subjetiva son los colores, a través de los cuales se transmiten sensaciones y emociones y se generan vibraciones en cada persona. Por esto, Fisicaro hace gran hincapié en la función del color en el arte y en la vida cotidiana. En relación con otro aspecto de su porfolio, la combinación de los grafismos, las figuras geométricas y los colores responde a una fuerte influencia del abstraccionismo orgánico, por el cual busca representar no tanto las emociones, sino la música y los elementos de la biología, como las neuronas o los organismos pluricelulares o unicelulares.

Bibliografía

Fisicaro, C. (2014).

Exposiciones artísticas. Disponible en: http://www.clarisafisicaro.com Hess, W. (2000).

Documentos para la comprensión del arte moderno. Madrid: Ediciones Nueva Visión. Marchán Fiz, S. (1986).

Del arte objetual al arte de concepto (1960-1974), Epílogo sobre la sensibilidad “postmoderna”. Antología de escritos y manifiestos. Madrid: Ediciones Akal.


El arte como el reflejo de las emociones: colores, grafismos y energía en Clarisa Fisicaro fue publicado de la página 40 a página43 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº65

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