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¿Cómo aprenden los que aprenden? Las estrategias de enseñanza como valor agregado.

Buey Fernández, Mercedes

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

ISSN: 1668-1673

Año XVI, Vol. 25, Agosto 2015, Buenos Aires, Argentina | 230 páginas

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Resumen:

Los compromisos docentes son múltiples y muy variados, y representan todas las prioridades en el desarrollo integral del estudiante. El docente se enfrenta hoy a escenarios complejos en los cuales pensar y volver a pensar la clase, se vuelve un proceso indispensable. Por esto, la relevancia que tiene reflexionar acerca del significado de las estrategias es enorme y resulta vital para el proceso didáctico. Enseñar es mucho más complejo que simplemente transmitir contenidos. Detenerse a pensar acerca de las contribuciones docentes a la problemática, sirve para aproximarse a los procesos que facilitan u obstruyen ciertos rendimientos. Se pretende pues, con este escrito, que el docente tome conciencia acerca de su rol planificador y mediador del aprendizaje.

Palabras clave: reflexión – pedagogía – didáctica universitaria - proceso de enseñanza-aprendizaje - estrategias - docente - formación.

Pareciera ser tendencia -y bienvenida sea- la inquietud profesional que se observa en los cursos de capacitación y formación docentes. El compromiso por aprender, y aprehender, que demuestran los docentes en formación prueba ser profundo, y los posibles caminos de reflexión para el mejoramiento de las situaciones áulicas y, por tanto, de los sistemas de enseñanza-aprendizaje es un comportamiento que se ha visto en el presente ciclo de capacitación docente. En otra instancia se ha hecho referencia a la trascendencia que tiene capacitarse como docentes con el fin de no ser meros profesionales trasvasadores de información, sino verdaderos docentes transformadores. Variables como la globalización, el desarrollo de las nuevas tecnologías, el paradigma socio-económico, basado en el poder del conocimiento y la masificación de la educación superior, son algunos de los factores que desafían actualmente la labor docente. Nos encontramos ante el complejo tema de la relación entre las propuestas teóricas y la práctica pedagógica. Y es por eso que, el estudio de las estrategias de la enseñanza, en el marco del complejo escenario educativo actual, presenta marcada importancia. Mucho se habla sobre la tarea de enseñar, se escucha a la gente opinar livianamente sobre ser un buen o mal docente, sobre cumplir los objetivos y sobre qué estudiante los alcanza o no. Pero, ¿qué es enseñar? ¿Qué se debe enseñar? ¿Quiénes deben enseñar? ¿Cuáles son los objetivos a cumplir y quién decide? Y ¿con qué vara se mide el conocimiento? Todos aquellos que se dedican a la docencia comparten las mismas preocupaciones, pero el problema radica en que no todo aquél que dirige un curso, se detiene a pensar acerca de sus propias contribuciones a la problemática. En palabras de Carina Kaplan (1992), ese sería el momento de “parar la pelota” y aproximarse a los procesos “que facilitan u obstruyen ciertos rendimientos”. Descontando que todo docente fue formado como tal, además de estar adecuadamente preparado en su disciplina, tomarse un momento para pensar, para analizar los pasos a seguir y las estrategias a desplegar, en vez de sólo mirar los resultados, es el desafío relevante. (p.15). Ken Bain (2007) dice que actualmente los trabajos serios acerca de la educación no se plantean si los estudiantes aprenden tanto como tradicionalmente uno cree que lo hacían. Los estudios actuales, afirma el autor, buscan detectar si la enseñanza que los estudiantes reciben les proporciona una influencia positiva, sustancial y duradera. El autor pone especial énfasis en demostrar que el conocimiento es construido y que los modelos mentales cambian lentamente y que para ayudar a que los estudiantes construyan los nuevos, uno como docente debe desafiarlos intelectualmente. Son vastos los discursos sociales acerca de lo que es o no es la inteligencia. Muchos piensan que la inteligencia no se desarrolla, que es innata en el ser humano, y que la gente es de una determinada manera. Se etiquetan a los estudiantes como inteligentes o torpes, como capaces o incapaces, y son esas mismas etiquetas y categorizaciones las que entorpecen la posibilidad de trabajar de otra manera, e incluso, de enseñar a los alumnos a trabajar de otra manera. Según ésta creencia uno nacería con el coeficiente que tendría toda la vida. Sin embargo, desde una mirada constructivista, el conocimiento es construido y no recibido; y es el estudiante mismo el que construye su saber. Éste se corre de la posición pasiva y reproductiva, para adquirir una activa y modificante. Contreras (1990) dice que enseñar es provocar dinámicas y situaciones en los que pueda darse el proceso de aprender en los alumnos. Por tanto, enseñar implica una intencionalidad. Y, así como en la vida uno elige entre múltiples caminos para lograr un fin, cuando se enseña en el aula también uno debe elegir entre distintos métodos y sistemas de enseñanza para lograr la construcción del conocimiento. Las estrategias pueden ser utilizadas en diferentes áreas del conocimiento y, para evitar las categorizaciones apresuradas y los juicios de valor innecesarios, el docente debería despertar en los estudiantes la motivación intrínseca por el conocimiento. Para Piaget la única forma en la que se da ese aprendizaje es a través de la ruptura cognitiva. El autor argumenta que esa ruptura se centra en los esquemas de pensamiento y genera un conflicto cognitivo. Ese conflicto representa la puja entre el esquema uno –el previo- y el dos –el nuevo-. Cuando el estudiante logra superar un esquema mental con otro, redefiniendo conceptos y cambiando los puntos de partida, es que suceden los procesos de adaptación y acomodación. A través de esa reorganización, el estudiante le da un nuevo sentido al mundo que lo rodea. Se busca entonces la modificación de los modelos mentales para construir nuevos conocimientos ya que es más duradero un modelo mental que un contenido. (Bringuier, 1977). En este sentido, es de nuevo Ken Bain (2007) quien destaca la importancia de la pregunta como promotor de la motivación intrínseca del estudiante. El interés de éste en los contenidos tratados en el aula es crucial para que el aprendizaje sea significativo. Bain reconoce, al igual que Piaget, que los modelos mentales cambian lentamente y al ritmo de cada estudiante, y propone como estrategia para desafiar intelectualmente al estudiante la pregunta. Sostiene que ésta es el primer desafío que el estudiante enfrenta en el aula y si a ésta se le suma una repregunta, el desafío que enfrenta es aún mayor. Poner en crisis las respuestas de los estudiantes no quiere decir ejercer presión sobre ellos y mucho menos cerrar la respuesta a alguna frase acabada y dada por el docente como lo harían los que enseñan bajo los lineamientos tradicionales, conductistas. Muy por el contrario, tanto Piaget como Bain –e incluso Vygotsky- entienden que el debate, generado a partir de la interacción de los estudiantes, es bienvenido en el aula a fin de lograr la motivación intrínseca de los estudiantes y superar el individualismo. “El interés”, afirmaba Piaget, no excluye en nada al esfuerzo. Desarrollar actos pedagógicos apo yados en el interés del alumno, a diferencia de lo que muchos podrían pensar, para Piaget, “de ningún modo conduce al individualismo”, sino, a “una educación de la autodisciplina y del esfuerzo voluntario”. (1969, p.96). Las respuestas contradictorias a una misma pregunta se hacen presentes simultáneamente encarnadas en individuos diferentes; por tanto, cada sujeto se ve obligado a justificar su interpretación frente a los demás, tomando en cuenta de algún modo las acciones o posiciones de sus compañeros y a intentar coordinarlas con las propias. El conflicto sociocognitivo se vuelve entonces, productivo para el progreso del conocimiento y obliga a tomar conciencia de aspectos contradictorios o incoherentes que coexisten en la propia interpretación, aún cuando ninguno de los participantes en la situación tenga la respuesta correcta. Un gran aporte a esta postura, es la propuesta problematizadora de Paulo Freire (1997), opuesta al sistema de educación bancaria. La primera propuesta, la constructivista, a diferencia de la segunda, la conductista, se nutre de la pregunta como desafío constante a la creatividad y se vale de una comunicación de ida y vuelta entre el docente y el estudiante, defendiendo la horizontalidad de la educación, sin renegar de la asimetría docente-estudiante. Por esto, se reconocen a la exposición dialogada y al sistema de enseñanza-aprendizaje del aula taller, como las estrategias madres del constructivismo. El aula ya no sólo posa la mirada en la sociedad docente-estudiantes, sino también en la comunidad de aprendices. Roselli defiende la función socializadora de la relación estudiante- estudiante y, alineado con las propuestas teóricas de Piaget y Vygotsky, reivindica la conveniencia del trabajo en colaboración y cooperación. (Roselli, 1999). El conocimiento resulta de la construcción por intercambios entre los sujetos y el medio. Estos intercambios pueden ser realizados por el sujeto solo o enriquecido mediante la colaboración entre pares. Y la importancia de las interacciones sociales entre pares resulta tan, o aún más relevante, para el progreso del conocimiento como la acción de los docentes. La auténtica colaboración se da entre pares ya que, inevitablemente, la mirada adulta, el poder del docente, actúa como coactivo y ejerce una férrea coerción sobre el pensamiento del estudiante.

Así, pues, si tuviéramos que elegir entre el conjunto de sistemas pedagógicos actuales los que correspondieran mejor a nuestros resultados psicológicos, intentaríamos orientar nuestro método hacia lo que se ha llamado ‘el trabajo en grupos’ {…} {En} la escuelatradicional {…} la clase escucha en común, pero cada escolar escucha sus deberes para sí mismo. {…} El método de trabajo en grupo reacciona contra este estado de cosas: la cooperación se eleva a la categoría de factor esencial del proceso intelectual. (Piaget, 1974).

Pero entonces, ¿cómo definir la enseñanza desde una perspectiva constructivista? ¿Cómo hacer que el poder docente no se use para imponer ideas, sino que se enderece a proponer situaciones problemáticas, que hagan necesaria la elaboración de nuevos conocimientos por parte de los estudiantes? ¿Cuál es el lugar que ocupa el docente en este modelo didáctico en el que el alumno construye su propio conocimiento? En definitiva, ¿cómo aprenden los que aprenden? Quizás estas preguntas no sean las únicas que los docentes se hacen acerca de la problemática planteada en un comienzo, pero definitivamente son el puntapié inicial para generar el debate y para que se tome conciencia de la relevancia que tiene la formación universitaria de la cual se es artífice. Lo importante es buscar elementos que ayuden a reflexionar en el área de la educación, la curiosidad y la investigación deben ser una constante de la vida. Se está lejos de una no participación docente. El trabajo docente consiste pues en modificar prácticas a favor del desarrollo del estudiante. En renegociar el contrato didáctico y transferir al estudiante una cuota de la responsabilidad. Los alumnos ya no son esa tabula rasa de la cual Descartes habló en algún momento, el conocimiento no se orienta hoy en la mera percepción sino, en la acción.

Referencias bibliográficas

Academia Nacional de Educación (Comp.) (1998). La formación docente en debate. Buenos Aires: Academia Nacional de Educación.

Ander-Egg, E. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Magisterio del Río de la Plata. Bain, K. (2007). Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Barcelona: Universitat de València.

Borges, J.L. (1949). El Aleph. Buenos Aires: Losada.

Bringuier, J.C. (1977). Conversaciones con Piaget. Barcelona: Gedisa

Contreras, D.J. (1990). Enseñanza, curriculum y profesorado. Madrid: Ed. Akal.

De Vincenzi, A. (2010). Nuevos desafíos para la docencia universitaria. Universidad Abierta Interamericana.

Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

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Gómez Salazar, L. del C. (2003). La Importancia de promover en el aula estrategias de aprendizaje para elevar el nivel académico en los estudiantes. Disponible en: http://www.congreso.unam.mx/ponsemto/ ponencias/1224.html. Seminarios de diagnóstico locales.

Kaplan, C.V. (1992). Buenos y malos alumnos. Descripciones que predicen. Buenos Aires: Aique didáctica.

Piaget, J. (1969). Psicología y pedagogía. Barcelona: Ariel.

Piaget, J. (1974). A dónde va la educación. Barcelona: Teide.

Roselli, N. (1999). La construcción sociocognitiva entre pares. Rosario: IRICE.

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Piaget, J. (1974). A dónde va la educación. Barcelona: Teide.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: The teaching commitments are many and varied, and represent all the priorities in the development of the student. The teacher is now facing complex scenarios in which to think and rethink the class, it becomes an indispensable process. Therefore, the relevance of reflection on the meaning of the strategies is huge and critical to the learning process. Teaching is much more complex than just stream content. Stop thinking about teaching contributions to the problem, serves to approximate the processes that facilitate or hinder certain performances. The intention with this writing is the teacher to aware about their role as planner and facilitator of learning.

Keywords: reflection - pedagogy - college teaching - teachinglearning process - strategies - teaching - training.

Resumo: Os compromissos docentes são múltiplos e muito variados, e representam todas as prioridades no desenvolvimento integral do estudante. O professor enfrenta-se hoje a situações complexas nos quais pensar e voltar a pensar a classe, voltase um processo indispensável. Por isto, a relevância que tem reflexionar a respeito do significado das estratégias é enorme e resulta vital para o processo didático. Ensinar é bem mais complexo que simplesmente transmitir conteúdos. Deter-se a pensar a respeito das contribuições docentes à problemática, serve para aproximar aos processos que facilitam ou dificultam certos rendimentos. Pretende-se pois, com este escrito, que o docente tome consciência a respeito de seu papel planificador e mediador da aprendizagem.

Palavras chave: reflexão – pedagogia – didática universitária - processo de ensino-aprendizagem - estratégias - professor - formação.

(*) Mercedes Buey Fernández: Diseñadora Industrial (UP).


¿Cómo aprenden los que aprenden? Las estrategias de enseñanza como valor agregado. fue publicado de la página 18 a página21 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

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