1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV >
  4. Evaluar mejor para enseñar mejor.

Evaluar mejor para enseñar mejor.

Flores Lagorio, Valentina

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

ISSN: 1668-1673

Año XVI, Vol. 25, Agosto 2015, Buenos Aires, Argentina | 230 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Evidentemente en lo que se refiere a las prácticas de la enseñanza hay mucho por perfeccionar y un buen comienzo sería por comenzar a investigar el aprendizaje que realizan los alumnos. Si los estudiantes no aprenden nada significativo no puede haber tenido lugar una buena enseñanza. Es por eso que si de verdad interesa la enseñanza hay que preocuparse por el aprendizaje de los alumnos. Justamente es la evaluación la que permite conocer al docente si el alumno está aprendiendo o no y si sus métodos de enseñanza son correctos. Además, hay que tener en cuenta que la instancia de la evaluación empieza mucho antes que cuando se toma el examen. Comienza cuando el profesor se plantea, ¿Qué enseñar?, ¿Por qué esto y no aquello?, ¿Pueden aprenderlo mis alumnos?, ¿Cómo lo van aprendiendo?, ¿Cómo reaccionan ante las dificultades?

Palabras clave: evaluación - enseñanza – aprendizaje - conocimiento académico – modelo pedagógico

Introducción

Enseñar en la universidad es una de las tareas que los profesores encuentran más satisfactorias. Compartir su profesión, observar que pueden despertar interés, crear admiración, comunicar ideas, generar y responder preguntas son algunos de los placeres que la profesión docente engloba. También es cierto que esta profesión es fuente constante de inconvenientes y desafíos concretos, los cuales muchas de las veces se presentan de forma tal que parecen no tener solución. La vida institucional está cargada de dilemas e interrogantes que los docentes suelen buscar respuesta ¿Enseñar contenidos o enseñar a pensar? ¿Cumplir con los tiempos del programa o dedicar el tiempo necesario a que el alumno interiorice los conocimientos? ¿Evaluar para formar o para rendir cuentas? ¿De qué forma evaluar? (Ortiz, Etchegaray y Astudillo, 2006).

Evidentemente queda mucho por mejorar sobre las prácticas de enseñanza. Para ello es imprescindible investigar sobre los procesos de aprendizaje y hacer énfasis en que los alumnos demuestren haber adquirido el conocimiento. Esto se logra a través del proceso evaluador. (Soboleosky, 2007). Este trabajo tiene por objeto reflexionar acerca de la importancia de la evaluación en el proceso de aprendizaje, su función, qué parte del proceso ocupa y de qué forma influye en los estudiantes. “Como tantos otros profesores fallé a la hora de entender que examinar y calificar no son actos de importancia menor que llegan con el fin de las clases, sino aspectos poderosos de la educación, que ejercen una influencia enorme, en todo el proceso de ayudar y animar a los estudiantes a aprender”. (Kein Bain, 2006).

Desarrollo

Para mejorar las prácticas de enseñanza un buen comienzo sería preocuparse por el aprendizaje que realizan los alumnos. Pues, si los estudiantes no aprenden nada significativo, o si debido a la forma en que se enseña acaban despreciando el proceso de aprender no puede haber tenido lugar una buena enseñanza.

Alicia Camillioni (2005) afirma que la evaluación es un recurso indispensable para perfeccionar los recursos de aprendizaje y enseñanza. Define evaluación como un recurso que forma parte del proceso general de la enseñanza, cuyo fin es conocer los procesos de aprendizaje de los alumnos de un curso y sus niveles de logro para emitir juicios acerca de las políticas educativas, el funcionamiento del sistema y de la institución. A su vez, obtener datos acerca de la calidad de la docencia, los logros de cada alumno en particular, y ayudarlos a mejorar en el proceso de aprendizaje. Los programas o diseños de evaluación deben ser válidos, confiables, prácticos y útiles. También señala que así como cada docente es responsable de la elaboración de la programación didáctica, igualmente lo debe ser de su programa de evaluación.

Camillioni (2012) plantea que el principal problema de la evaluación no es la evaluación en sí misma sino entender a la evaluación como parte del proceso de la enseñanza en general. Actualmente se buscan procesos de enseñanza integradores, los cuales sólo se podrán concretar si todas las facetas de la enseñanza y los docentes trabajan en ese sentido. Para lograr una evaluación integrada es fundamental que exista una relación coherente entre el modelo pedagógico enunciado en los planes y los modos en que se evalúa, es decir que en las evaluaciones se intente que el alumno ponga de manifiesto aquellos conocimientos que se potenciaron durante el período de enseñanza y aprendizaje. Es importante tener en cuenta que los alumnos estudian en función a cómo creen que van a ser evaluados. La mejor forma que un profesor puede utilizar para que sus estudiantes desarrollen formas activas y creativas de aprendizaje es ser transparente en los procesos que él mismo utilizó para armar la clase: sus dudas, sus criterios, opciones, etc. (Camillioni, Celman, Litwin, Palou de Mateu,1998). De estas formas los alumnos aprenden actitudes no dogmáticas hacia el conocimiento, enseñanzas y aprendizaje de los procesos de evaluación característicos de la relación de un sujeto crítico con el conocimiento.

Por otra parte, Camillioni señala que un recurso de evaluación no sólo es exitoso si el estudiante logra aprobarlo, sino sobre todo cuando se verifica que el objetivo de formación se ha alcanzado. Ahora bien, para los alumnos, qué es más importante ¿Aprender o aprobar? Santos Guerra (2007) distingue dentro del conocimiento académico el valor de uso y el valor de cambio. El valor de uso es aquel que sirve para conocer la realidad, para aprender a vivir en sus desafíos, sus problemas, y entender sus significados. Aclara que este no siempre está presente, a veces se trasmite un conocimiento inútil, para comprender esa realidad o a uno mismo. El valor de cambio, que inevitablemente tiene el conocimiento académico, es aquel donde el alumno muestra que ha adquirido el conocimiento a través del proceso evaluador. Si el valor de cambio es más importante que el valor de uso, quiere decir que lo importante es demostrar que se ha aprendido y no que el contenido era significativo y relevante, y mucho menos que el modo de aprender resultó interesante y motivador. Un buen estudiante combina el valor de cambio con el valor de uso, es decir, procesos de aprendizaje superficial con procesos de aprendizaje profundos. Lo que cree que es importante y útil lo interioriza, mientras aquello que sabe que va a ser evaluado pero no le encuentra trascendencia lo aprende superficialmente. Esto es lo que llama Camilloni aprendizaje estratégico, y lo define como parte del oficio de ser estudiante.

En definitiva la evaluación condiciona todo lo que se hace en el proceso de enseñanza y aprendizaje, porque la realidad es que lo que se busca es un buen resultado en la evaluación, lo que refleja un buen resultado en el proceso total de la enseñanza y aprendizaje. Pues si se entiende, por buen resultado no sólo una buena calificación, sino que se demuestra que se han alcanzado los objetivos, el resultado final de la evaluación es sólo la constatación de un proceso educativo satisfactorio.

Conclusión:

A modo de conclusión, la evaluación es un acto de comunicación, entre docentes y alumnos, que apunta a recoger información, interpretar resultados previstos, como no previstos, a interpretar procesos, lo que el alumno sabe como lo que no sabe, los efectos observables como los implícitos, compatibles con los métodos de enseñanza y aprendizaje, teniendo como fin último mejorar el proceso educativo.

La evaluación es una etapa que influye con tal magnitud en el proceso de aprendizaje y enseñanza que puede generar en el estudiante motivación y despertar interés por el conocimiento y progreso en sí mismo, o todo lo contario. Si el docente plantea formas de evaluación, en donde lo que va a evaluar va a ser el conocimiento adquirido para salvar ese examen particular, seguramente el alumno aprenda para defenderse en ese examen. En este caso, se estaría educando para salvar exámenes, para obtener una calificación aceptable, aprobar materias, luego el año, y obtener un título. Si en cambio, el docente plantea evaluaciones desafiantes, donde se busca que el estudiante utilice la creatividad, donde según cada individuo hay una solución distinta, etc., el alumno se siente motivado, y para una correcta resolución, no sólo debe apelar a los conocimientos sino a la razón. En definitiva, si los estudiantes estudian según a cómo piensan que van a ser evaluados, entonces es en las evaluaciones donde se debe impulsar los objetivos más importantes de la educación: buscar desarrollar la razón, una actitud de progreso, observadora y crítica, curiosa, reflexiva, analítica, estudiantes que tengan gusto por aprender y a seguir aprendiendo a lo largo de su vida.

Referencias bibliográficas:

Astudillo, Etchegaray y Ortiz (2006). Enseñar en la Universidad. Dilemas que desafían a la profesión. Universidad Nacional de Río Cuarto. Disponible en: http://www.unrc.edu.ar/unrc/academica/pdf/cuadernillo04. pdf

Bain, K. (2006). Lo que hacen los mejores profesores. Citado en: Soboleosky. (2007). La evaluación en el taller de Arquitectura una mirada exploratoria. Buenos Aires: Nobuko.

Camillioni, A. (2005). La evaluación de los aprendizajes. Trabajo presentado al Cuarto congreso internacional de la educación.

Camillioni, A. (2012). Conferencia acerca de los Dilemas, conflictos e interrogantes sobre la evaluación de los aprendizajes en la Universidad. Tuvo lugar en la Facultad de Psicología de la ciudad de Montevideo.

Camillioni, Celman, Litwin, Palou de Mateu (1998). La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Buenos Aires, Barcelona, México: Paidós

Santos Guerra (2007). Prólogo: La evaluación en el taller de Arquitectura una mirada exploratoria. Citado en: Soboleosky. (2007). La evaluación en el taller de Arquitectura una mirada exploratoria. Buenos Aires: Nobuko.

Soboleosky (2007). La evaluación en el taller de Arquitectura una mirada exploratoria. Buenos Aires: Nobuko.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: Obviously in regard to teaching practices there is much to perfect and a good start would be to begin to investigate the learning undertaken by students. If students do not learn anything significant there could occurred a bad teaching. That’s why if you really are interested in teaching to worry about student learning. Just the assessment is what indicates to the teacher if the student is learning or not and whether their teaching methods are correct. It should also be borne in mind that the instance of the evaluation begins much earlier than when you take the exam. It begins when the teacher raises, what to teach?, Why this and not that?, Can my students learn?, How do they learn?, How they react to the difficulties?

Keywords: evaluation - teaching - learning - academic knowledge - pedagogical model.

Resumo: Obviamente no que se refere às práticas do ensino há muito por aperfeiçoar e um bom começo seria por começar a pesquisar a aprendizagem que realizam os alunos. Se os estudantes não aprendem nada significativo não pode ter tido lugar um bom ensino. É por isso que se para valer interessa o ensino há que preocupar pela aprendizagem dos alunos. Justamente é a avaliação a que permite conhecer ao docente se o aluno está aprendendo ou não e se seus métodos de ensino são corretos. Ademais, há que ter em conta que a instância da avaliação começa muito dantes que quando se toma o exame. Começa quando o professor se propõe, ¿Que ensinar?, ¿Por que isto e não aquilo?, ¿Podem aprendê-lo meus alunos?, ¿Como o vão aprendendo?, ¿Como reagem ante as dificuldades?

Palavras chave: avaliação - ensino – aprendizagem - conhecimento acadêmico – modelo pedagógico.

(*) Valentina Flores Lagorio: Diseñadora de Interiores (UP).


Evaluar mejor para enseñar mejor. fue publicado de la página 33 a página35 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

ver detalle e índice del libro