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La motivación y su influencia en el desarrollo académico. Una mirada a través de la inteligencia emocional.

Aguer, Diego

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

ISSN: 1668-1673

Año XVI, Vol. 25, Agosto 2015, Buenos Aires, Argentina | 230 páginas

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Resumen:

Este ensayo presenta un recorrido por la inteligencia emocional, su definición e implicancias en la educación actual y la conexión directa con la motivación intrínseca hacia el aprender por parte de los jóvenes. Se desarrolló un análisis general, prestando especial atención a los vínculos entre estudiantes y docentes, la retroalimentación que genera el buen docente en ellos, y la posible respuesta que puede generar esto en los estudiantes. Se afirma que los estudiantes aprenden de manera auténtica cuando la motivación es intrínseca, y se eliminan los distintos motivadores extrínsecos que distraen del objetivo y se desarrolla el rol del docente y la búsqueda de distintas herramientas motivacionales. El objetivo es reforzar la idea de donde parte cada docente al elegir dicha vocación, y en la que debe encontrarse siempre el punto de partida para motivarse a sí mismo, y también así poder motivar a los estudiantes, transmitiendo todo su conocimiento y logrando distintas competencias en ellos a partir de una auténtica pasión por la docencia.

Palabras clave: inteligencia emocional – motivación intrínseca y extrínseca – pasión – interés – preguntas – objetivos de aprendizaje - profesionales competentes.

A pesar de que usualmente se ha estimado por demás la inteligencia de cada persona en menoscabo de otras competencias de los individuos, el pensamiento empírico ha demostrado que ser cognitivamente inteligente no alcanza para asegurar el éxito en los distintos ámbitos ya sean académicos, profesionales o personales.

Sin embargo, esta teoría ha promovido que en la educación se haya dado prioridad a los rasgos intelectuales y académicos de alumnos, convencidos de que los rasgos emocionales y sociales remiten al ámbito privado y son completamente independientes. Actualmente, la visión racionalista extrema, que etiquetaba a la cognición y la emoción como unidades dispares y tajantemente opuestas, está quedando relegada, ya que las emociones juegan un nuevo rol cultural en la sociedad de hoy.

El término de inteligencia emocional es un constructo psicológico tan rico como controversial, que más allá de ser conceptualizado de maneras muy distintas, constituye uno de los hallazgos psicológicos más recientes referido a las emociones y confiere la interacción adecuada entre emoción y cognición, que permite al individuo un funcionamiento adaptado al medio que lo rodea. A pesar de que en los últimos años, se han contrapuesto numerosas explicaciones del término inteligencia emocional y desde su concepto, su estudio se ha analizado desde diferentes perspectivas, en su mayoría atravesadas por la misma idea rectora de que las competencias emocionales son un punto crucial para explicar el desarrollo de cada sujeto en todas las áreas de su vida.

Sin embargo, entre las definiciones de mayor relevancia en la comunidad científica, se define a la inteligencia emocional como una habilidad mental específica en sí misma.


La inteligencia emocional incluye la habilidad para percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual. (Mayer y Salovey, 1997, p. 10).

Aunque el ámbito académico se propone como el mejor lugar para desarrollar habilidades de inteligencia emocional, es importante destacar que el aprendizaje de las habilidades comienza en el hogar de los estudiantes, los cuales entran al sistema educativo con distintas capacidades. Por esta razón, los docentes enfrentan no sólo enseñar sino, en varios casos, transformar las mismas o las carencias afectivas de sus alumnos. En consecuencia, se hace imprescindible desarrollar las competencias emocionales de los alumnos no sólo para fomentar el aprendizaje, sino también con el fin de asegurar su bienestar y su desarrollo laboral.

Inicialmente, dichas habilidades contribuyen a la adaptación social y académica, facilitando el pensamiento. La tarea y el desarrollo intelectual en la universidad dependen de la habilidad de emplear y regular emociones para que el pensamiento se desarrolle, se incremente la concentración, se controlen las conductas impulsivas y se logre un correcto desempeño en condiciones de alto estrés. También se puede producir un incremento en la motivación intrínseca del estudiante, en donde uno de los componentes fundamentales de la inteligencia emocional que se incluye en la mayoría de definiciones es la habilidad de motivarse a sí mismo.
Según Ken Bain, “la mayoría de los motivadores extrínsecos dañan la motivación intrínseca. También han descubierto que si usan refuerzo verbal y retroalimentación positiva en otras palabras, ánimo o elogios pueden estimular el interés, o al menos evitar que se evapore” (2007, p. 45). Quizás ésta sea la manera a priori del docente para despertar a los estudiantes, motivarlos y lograr que persigan un objetivo mediante las constantes preguntas desde y hacia el contenido, dando varias oportunidades de revisión y logrando que el foco no esté en el error sino en la búsqueda y desarrollo de esas preguntas.

El elogio verbal y apoyo del docente debería estar centrado en la actividad de los estudiantes y su desempeño, más que en la persona misma y su calificación, de modo tal que se logre transferir esa pasión hacia la tarea profesional y la búsqueda de superación en sí misma sin recompensa alguna más que la satisfacción personal.

Siguiendo esta línea Ken Bain afirma, “los estudiantes que creen que pueden llegar a ser más inteligentes aprendiendo (una orientación de dominio) a menudo trabajan esencialmente para incrementar su propia competencia (adoptando objetivos de aprendizaje), no para obtener recompensas.” (2007, p. 46). Dichos estudiantes son los que toman riesgos, desafían los contenidos, enfrentan las tareas más difíciles y aprenden más que cuando se orientan al resultado. Quizás esto parezca muy difícil de lograr, ya que es muy común que los alumnos persigan el éxito en la calificación, pero fomentando la cooperación y colaboración, dando a los estudiantes tanto control como sea posible, dando infinitas posibilidades de mejorar y revisar trabajos, en lugar de medir a unos y otros, es posible superar las expectativas promedio.

A pesar de haber definido el rol docente, lo más difícil de imaginar es de dónde surgen las fuerzas para poner en práctica las estrategias, de dónde proviene la motivación docente para implementar todas las herramientas mencionadas y cómo mantener esa conducta a través de los años de docencia.

Creo que si has escogido adecuadamente tu campo, explicaba un profesor de lenguas y literaturas eslavas, lo has hecho porque responde a lo que yo llamo tu dios interior o, si lo prefieres, tu demonio interior. Si los estudiantes te ven perseguir eso, poniendo todo el corazón, con todo tu ser y con todas tus fuerzas, responderán. (Ken Bain, 2007, p. 47).

En este aspecto, si se quiere fomentar la inteligencia emocional de los estudiantes se necesita desarrollar la misma en los docentes, y en mayor grado aún, recordando la motivación intrínseca que desarrollaron en los primeros años de formación y luego de práctica profesional. Quizás teniendo estos conceptos presentes los estudiantes traten de emularlos, como probablemente ya lo estén haciendo en las aulas, desde hace mucho tiempo. Al fin de cuentas, más allá de cada contenido no se debe olvidar que siempre se está tratando de formar profesionales competentes apasionados por sus disciplinas que no sólo sean aptos sino que además tengan actitud y puedan insertarse en la sociedad.

Referencias bibliográficas

Bain, K. (2007). Lo que hacen los mejores profesores de universidad. Barcelona - Universitat de Valencia.

Mayer J. y Salovey P. (1997). La inteligencia emocional. Recuperado el 16/7/2013 de: http://www.rafaelbisquerra. com/es/inteligencia-emocional/inteligenciaemocional- segun-salovey-mayer.html

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: This paper presents an overview of the emotional intelligence, its definition and implications in education today and direct connection to intrinsic motivation toward learning by young people. We developed a general analysis, with particular attention to the links between students and teachers, the feedback generated by the good teaching in them, and the possible answer that can generate this in students.

It is stated that students learn in an authentic way when motivation is intrinsic and extrinsic motivators distracting different lens are eliminated and the role of teachers is developed and different motivational tools are found.

The aim is to reinforce the idea of which part each teacher to choose that vocation, and which must always be the starting point to motivate yourself, and thus be able to motivate students, while delivering their knowledge and achieving different competencies in them from a passion for teaching.

Keywords: emotional Intelligence - intrinsic and extrinsic motivation - passion - interest - questions - learning objectives - competent professionals.

Resumo: Este ensaio apresenta um percurso pela inteligência emocional, sua definição e implicações na educação atual e a conexão direta com a motivação intrínseca para a aprendizagem por parte dos jovens. Desenvolveu-se uma análise geral, prestando especial atenção aos vínculos entre estudantes e docentes, a retroalimentação que gera o bom docente neles, e a possível resposta que pode gerar isto nos estudantes. Afirmase que os estudantes aprendem de maneira autêntica quando a motivação é intrínseca, e eliminam-se os diferentes motivadores extrínsecos que distraem do objetivo e se desenvolve o papel do docente e a busca de diferentes ferramentas motivacionales.

O objetivo é reforçar a ideia de onde parte a cada docente ao eleger dita vocação, e na que deve ser encontrado sempre o ponto de partida para se motivar a si mesmo, e também assim poder motivar aos estudantes, transmitindo todo seu conhecimento e conseguindo diferentes concorrências neles a partir de uma autêntica paixão pela docencia.

Palavras chave: inteligência emocional – motivação intrínseca e extrínseca – paixão – interesse – perguntas – objetivos de aprendizagem - profissionais competentes.

(*) Diego Aguer: Diseñador Gráfico (UP)


La motivación y su influencia en el desarrollo académico. Una mirada a través de la inteligencia emocional. fue publicado de la página 87 a página89 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

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