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Del dicho al hecho. De la inevitable distancia entre educación y profesión (y cómo acortarla).

Coman Bastarrica, Ana

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

ISSN: 1668-1673

Año XVI, Vol. 25, Agosto 2015, Buenos Aires, Argentina | 230 páginas

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Resumen:

El siguiente ensayo, redactado con los cuestionamientos y aprendizajes de la materia Introducción a la Didáctica en mente, reflexiona sobre lo que significa la Educación Superior en su carácter de puerta de entrada a una profesión particular con prácticas y mecanismos tanto técnicos como sociales que la caracterizan. Tomando este supuesto como punto de partida, analiza un posible enfoque didáctico, basado en la relación entre el aprendizaje significativo y la formación en las competencias técnicas y psicosociales, que -se cree- permitiría propiciar ambientes de trabajo motivados y cooperativos enfocados en las potenciales incertidumbres afrontadas por los prácticos profesionales. Esto le permite al estudiante entrar en contacto con el constante conflicto de su profesión desde su formación formal; acortando así la distancia entre educación y profesión y, a su vez, estimulando en el estudiante la motivación y el sentido de propósito necesarios para que afronte la tarea de estudiar con el compromiso reflexivo para que el conocimiento adquirido sea asimilado de manera duradera y útil.

Palabras clave: educación superior - proceso de aprendizaje - técnica de aprendizaje - ejercicio profesional - aptitud de comunicación interpersonal - incertidumbre – motivación – asimilación.

En nuestro país, el camino de la educación formal comienza a temprana edad y atraviesa gran parte de nuestras vidas, marcando etapas superadas y desafíos por venir para todos los afortunados que lo recorremos. Una vez terminados los estudios primarios y secundarios, algunos de nosotros nos adentramos en la Educación Superior, claramente diferenciada de nuestras experiencias previas, por lo menos en nuestra nación, por el hecho de que apunta explícitamente a lograr para el estudiante la futura inclusión oficial en una comunidad profesional específica, e instruirlo en las prácticas de su profesión. Schön define a la práctica profesional como “la competencia de una comunidad de prácticos que comparten (…) convenciones de acción que incluyen medios, lenguajes e instrumentos distintivos” (1992, s.p.). A su vez, el autor sostiene que lo que destaca a un práctico profesional es su capacidad de utilizar lo asimilado a través de la formación y de la experiencia para resolver eficazmente las situaciones problemáticas o de incertidumbre que su profesión le plantee (Schön, 1992).

La Educación Superior, en su carácter de puerta de acceso a la práctica profesional se ve, entonces, frente al desafío fundamental de acercar al estudiante a esa asimilación de, mínimamente, presentarle las herramientas necesarias que le permitan, una vez inserto en el mundo de su profesión, navegar con habilidad las incertidumbres y el constante proceso de aprendizaje que suponen.

Si bien lograr que no exista distancia entre educación y profesión parece imposible, existen en la actualidad aproximaciones teóricas que señalan recursos y metodologías educativos que pueden ayudar al estudiante a interiorizar conocimientos que le permitan afrontar la práctica profesional con las herramientas necesarias para su correcto desarrollo.

De más está decir que uno de los objetivos primarios de la educación de cualquier nivel es que el estudiante obtenga conocimientos que resulten en un aprendizaje significativo, entendido como el resultado de un proceso de asimilación, reflexión e interiorización que supone el desarrollo de “la actitud crítica y la capacidad de toma de decisiones (Ontoria, 1997).

Perkins (1995) señala al conocimiento frágil como la contracara del aprendizaje significativo. Este tipo de conocimiento, sostiene, es el conocimiento que ha sido olvidado, que es inerte (es decir, que el estudiante no puede aplicar cuando se le presenta un problema), que es ingenuo, o que responde a un ritual que simplemente supone seguirle el juego a la escuela. El concepto de conocimiento frágil está estrechamente relacionado con el de aprendizaje superficial que explora Biggs (2006); un aprendizaje orientado hacia la mera aprobación de una asignatura y que no genera cambios significativos en la estructura cognitiva del estudiante.

En contraposición, el aprendizaje significativo supone un proceso activo y personal con una marcada intencionalidad consciente y responsable del estudiante para aprender (Ontoria, 1997). Varios autores coinciden en señalar que para que se produzca el aprendizaje significativo o profundo, es necesario que el estudiante asuma un compromiso reflexivo (Perkins, 1995), que sienta que aprender es un placer, que entienda que necesita cumplir con la tarea de manera correcta y significativa para su desarrollo personal (Astolfi, 1997). Por supuesto que no solo del estudiante depende que esa necesidad se suscite o no.

Ahora bien, antes de avanzar sobre la compleja cuestión de cómo estimular al aprendizaje significativo, quizá sea conveniente definir de alguna manera qué es exactamente lo que se desea que el estudiante asimile o aprenda.

Para Mastache (2009), lo fundamental es formar personas que cuenten no solo con los conocimientos técnicos que sean pertinentes a su profesión, sino también con las capacidades prácticas o psicosociales requeridas por la situación. Es decir que lo necesario es que los estudiantes interioricen las competencias tecnológicas y psicosociales que les permitan no solo hacer y pensar como miembros de su comunidad profesional, sino también comportarse y manejar las situaciones sociales que la profesión indefectiblemente genera con corrección y a consciencia.

Desde esta perspectiva, la enseñanza se plantea como un espacio en el cual se debe armar al estudiante de conocimientos y estrategias que le permitan ejercitar una articulación efectiva de la teoría y la práctica que lo ponga en contacto tanto con los saberes técnicos como con las maneras de negociación, trabajo en equipo, y comunicación que lo ayuden a afrontar los conflictos de su práctica profesional, y a formarlo como un agente activo y capaz en la toma de decisiones.

La formación en las capacidades que plantea Mastache (2009) resulta relevante para la cuestión del aprendizaje significativo porque establece estrategias claras y recomendables para interiorizar de manera reflexiva conocimientos técnicos y sociales.

Ontoria (1997) sostiene que la asimilación activa es parte fundamental de la interiorización de aprendizajes significativos. Por asimilación activa entiende un proceso a través del cual la nueva información es vinculada con aspectos relevantes y preexistentes en la estructura cognitiva y por el que se generan cambios que permiten que el estudiante teja una red de interconexiones entre los conocimientos existentes y los nuevos. De los conflictos entre lo que el estudiante conoce y cómo eso se relaciona con lo que se le presenta, y del subsiguiente trabajo de conciliación, análisis, y retención, nace entonces la oportunidad de solidificar conocimientos duraderos, relevantes y útiles.

Mastache (2009), por su parte, propone que se promueva en los estudiantes una actitud de reflexión y estrategia ante conflictos e incertidumbres planteados por problemas o casos que sean lo más fieles posibles a la realidad de una práctica profesional. Como resultado de ese contacto con el conocimiento contextualizado de su profesión, el estudiante debería interiorizar aprendizajes que le permitan utilizar los conocimientos, seleccionarlos exitosamente y, fundamentalmente, reestructurarlos cuando presentan desafíos inesperados.

Por otra parte, preocupándose ya por las competencias psicosociales de una profesión, aboga a favor de la estimulación de un análisis reflexivo de la realidad, del ejercicio de la autoevaluación y reflexión, del trabajo en equipo y de la escritura, como estrategias y recursos que ayudan al estudiante a acercarse a los mecanismos sociales que necesitará para desempeñarse con corrección en su comunidad profesional.

El trabajo a partir de problemas, que se centre en la articulación de teoría y práctica como aspectos activamente complementarios, y que estimule el análisis y la reflexión deberá también propiciar ambientes de trabajo motivado y cooperativo que le permitan al estudiante interiorizar y contextualizar los conocimientos con vistas a su futuro profesional. Perkins (1995) sostiene que la gente aprende más cuando tiene oportunidad razonable y motivación para hacerlo.

La conexión que se intenta esbozar en el presente ensayo entre el aprendizaje significativo y la formación en las competencias surge de la creencia de que el tipo de trabajo activo, contextualizado, cooperativo, y centrado tanto en las cuestiones técnicas como sociales de una profesión, puede crear ambientes altamente motivados, inclusivos, y placenteros que propicien la correcta asimilación de relaciones estructurales entre conceptos claves de la profesión.

La Educación Superior puede y debería significar para el estudiante tanto una instancia de formación formal como de disfrute. Finalmente, luego de años de estudiar lo que corresponde, uno puede elegir a qué dedicarle sus esfuerzos y aspiraciones. Sin embargo, la inminencia del salto hacia las prácticas reales puede suponer ansiedades e incertidumbres que obstaculizan el camino si no son correctamente abordadas.

El esfuerzo consciente de crear, en las instituciones educativas que apuntan a formar profesionales de una práctica profesional en particular, ambientes de planteo, resolución y análisis de problemas potencialmente reales y relevantes a la profesión futura, que se planteen en grupos, con fines de educación en la sociabilización exitosa, y en plena consciencia, tanto del cuerpo estudiantil como del docente, de la necesidad de estimular la motivación y el placer de aprender, puede propiciar el trabajo reflexivo, estratégico, y basado en la articulación de la teoría y la práctica. A su vez, propicia la ocurrencia de aprendizaje significativo y ayuda a los estudiantes a sentirse un poco más cerca del espacio simbólico y práctico de su futura profesión.

Referencias bibliográficas

Astolfi, J. P. (1997). Aprender en la escuela. Santiago de Chile: Dolmen.

Biggs, J. (2006). Calidad del aprendizaje universitario. Madrid: Narcea.

Mastache, A. (2009). Formar personas competentes. Buenos Aires: Noveduc.

Ontoria, A. (et. al.) (1997). Mapas conceptuales. Una técnica para aprender. Madrid: Narcea.

Perkins, D. (1995). La escuela inteligente. Barcelona: Gedisa.

Schön, D. (1992). La enseñanza universitaria: de la transmisión del saber a la construcción del conocimiento. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Silvia Meza en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: The following essay, written with questions and learning of the subject Introduction to Teaching, think about what it means to Higher Education in its capacity as a gateway to a particular profession and practices both technical and social mechanisms that characterize. Taking this assumption as a starting point, discusses a possible approach to teaching, based on the relationship between meaningful learning and skills training and psychosocial techniques, which, it is believed, would foster work environments, motivated and cooperative, focused on the potential uncertainties faced by professional. This allows the student to contact the constant conflict of his profession from his formal training, thus shortening the distance between education and profession, and, in turn, stimulate the student’s motivation and sense of purpose that addresses the need for task of studying with thoughtful commitment to the acquired knowledge to be assimilated in a durable and useful way.

Keywords: Higher education - learning process - learning technique - practice - interpersonal communication skill - uncertainty - motivation - assimilation

Resumo: O seguinte ensaio, escrito com os questionamentos e aprendizagens da matéria Introdução à Didática em mente, reflexiona sobre o que significa a Educação Superior em seu caráter de porta de entrada a uma profissão particular com prá- ticas e mecanismos tanto técnicos como sociais que a caracterizam. Tomando este suposto como ponto de partida, analisa um possível enfoque didático, baseado na relação entre a aprendizagem significativo e a formação nas concorrências técnicas e psicosociales, que -se crê- permitiria propiciar ambientes de trabalho, motivados e cooperativos, focados nas potenciais incertezas enfrentadas pelos práticos profissionais. Isto lhe permite ao estudante entrar em contato com o constante conflito de sua profissão desde sua formação formal; encurtando assim a distância entre educação e profissão e, sua vez, estimulando no estudante a motivação e o sentido de propósito necessários para que enfrente a tarefa de estudar com o compromisso reflexivo para que o conhecimento adquirido seja assimilado de maneira durável e útil.

Palavras chave: Educação superior - processo de aprendizagem - técnica de aprendizagem - exercício profissional - aptidão de comunicação interpersonal - incerteza – motivação – assimilação.

(*) Ana Coman Bastarrica: Licenciada en Fotografía (UP)


Del dicho al hecho. De la inevitable distancia entre educación y profesión (y cómo acortarla). fue publicado de la página 151 a página153 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXV

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