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Los cambios en la comunicación de las familias

Rietman, Guillermo; Besada, Agostina; Cañete, Magdalena; Battisti, Belén

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XIV Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2014. Ensayos sobre la Imagen. Edición XVI Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2014

Año XII, Vol. 68, Julio 2015, Buenos Aires, Argentina | 134 páginas

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Introducción

El tema que se abordará en el presente trabajo es la influencia de los medios audiovisuales en las familias. Particularmente, se decidió efectuar un recorte para comprender la esta injerencia en el contexto de las décadas del ’80 y ’90, evaluando asimismo cómo influye en las familias de la actualidad. Los motivos por los cuales se seleccionó esta temática responde a la observación de transformaciones visibles en las familias en su relación con la televisión. En este sentido, una de las principales modificaciones se evidenció respecto del domingo, que pasó de ser un día tradicionalmente utilizado para compartir en familia para dejar de ocupar un lugar predominante de reunión familiar, ya sea por la existencia de padres separados o porque los hijos abandonan el hogar.

El propósito de este trabajo consiste en indagar si la comunicación entre los integrantes de la familia ha sido o no modificada por la presencia del televisor en sus hogares. Para esto se plantearon los siguientes objetivos: Comparar cómo eran las familias en los años ‘80 y las familias de la actualidad, analizar el cambio que la tecnología produjo en las familias y en función de estos cambios o en función de las nuevas tecnologías evaluar si la tradición del domingo sigue vigente en la actualidad.

La hipótesis que sostiene este escrito es que a través del tiempo se puede observar que surgieron cambios en la comunicación y en la unión de la familia, así como en los soportes elegidos para la misma. En la costumbre de mirar la televisión aisladamente cuando tradicionalmente era una actividad familiar, permite reflexionar en torno a las nuevas formas de manifestación de la unidad familiar.

El trabajo está divido en secciones; en la primera se abordará la definición de medios audiovisuales y el concepto de socialización. En la segunda se desarrollará la relación entre las familias y los medios audiovisuales. En la tercera sección se enumerarán las características de la televisión, los efectos y funciones de la misma. En la cuarta sección se explicará cómo es la influencia de la televisión en el rol del niño en la familia. En la quinta y última sección se comparará cómo eran los domingos antes y cómo son ahora.

Para finalizar el trabajo se realizará un análisis de las entrevistas, con el objetivo de obtener y entender cuáles son los diferentes puntos de vista de los individuos. Además de evaluar la hipótesis planteada, buscamos analizar los cambios que se produjeron en las familias para entender mejor los efectos de las nuevas tecnologías.

Desarrollo

Los medios audiovisuales y la socialización

Los medios audiovisuales son vehículos de comunicación social que, con imágenes y grabaciones, sirven para vehiculizar mensajes a diversos públicos. Por su parte, la socialización es un proceso a través del cual un individuo se transforma en miembro de una comunidad y asimila su cultura. La misma se caracteriza por la continuidad, la comunicación y la imitación de valores, reglas y normas que definen un determinado grupo.

Asimismo, la socialización permite a los miembros de un grupo determinar cuáles son los castigos o beneficios que se corresponden con determinadas acciones.

A lo largo de la historia, los agentes socializadores más importantes en la sociedad fueron el hogar y la escuela, pero en la actualidad, la tecnología puede ser considerado un agente socializador.

Esto se debe a que contribuyen al establecimiento de relaciones; los adolescentes conocen nuevos amigos en las redes sociales, e incluso parejas. El cambio ha llegado incluso a los niños, ya que en lugar de juntarse con sus amigos juegan con sus consolas en línea.

La familia también ha sufrido consecuencias respecto a la comunicación y la socialización, ya que en la actualidad, los niños hablan con sus padres por chat, en lugar de hacerlo cara a cara. Pasan mucho tiempo encerrados en sus habitaciones entretenidos con la televisión, o con las consolas de videojuegos, en lugar de pasar el tiempo en familia. Los chicos no se muestran tan interesados en conversar con sus padres y siempre parecen estar pendientes de la tecnología. Por otra parte, los padres parecen haberse vuelto más permisivos, debido a que son ellos quienes permiten que sus hijos tengan un televisor en sus habitaciones, en lugar de fomentar las actividades en familia, los juegos al aire libre o los deportes.

Sin embargo también es posible establecer que las nuevas tecnologías tienen características positivas respecto a la comunicación familiar, y esto se debe a que mediante las mismas, los integrantes tienen la posibilidad de mantenerse en contacto sin importar el lugar donde estén. La tecnología brinda la oportunidad de compartir experiencias con mayor facilidad.

Por lo tanto es posible decir que los avances tecnológicos no han traído únicamente cambios negativos a las familias.

Relación de la familia con los medios audiovisuales

La televisión se impone como el medio de comunicación masivo de mayor importancia, después de 1945, cuando finaliza la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, ya existían transmisiones experimentales desde 1926 en Inglaterra, los Estados Unidos y Alemania. En este último país fue donde comenzaron las primeras emisiones regulares de televisión.

En Argentina, las primeras emisiones televisivas estuvieron estrechamente ligadas al poder político. El 17 de octubre de 1951 se inauguró el canal 7. La primera imagen que se vio en la pantalla fue una fotografía del rostro de Eva Perón. Más tarde nació la televisión privada.

La pauta de uso de la televisión en una familia tiene consecuencias sobre el modo en que ella se construye y mantiene como una unidad social. Cuando se descubrió la incidencia que la televisión podía lograr, surgieron vastos proyectos de moldeado de sus pautas de comportamiento por la política doméstica de sexo y edad, así como por el estímulo a una sensibilidad dada. Así, la televisión comenzó a ser vista como un medio de compañía, una forma de evasión, una instancia mediadora, un marcador de las fronteras individuales dentro de las familias, entre otros.

El componente visual de la televisión obliga al telespectador a encontrarse ante la pantalla sin poder prestar atención a ninguna otra cosa que no sea mirar lo que está ocurriendo en ella. El concentrarse totalmente en una situación explicaría, en parte, el gran atractivo e influencia que ejerce la televisión sobre los individuos, a los que absorbe la mayor parte del tiempo libre con que cuentan.

Es preciso considerar que los programas los componen los productores y no los telespectadores. Estos tratan de ofrecer los programas en conformidad con los deseos y costumbres de la vida cotidiana del público aun cuando a veces resulte imposible satisfacer todos los gustos. Asimismo, la televisión es accesible a todo tipo de público y satisface numerosos deseos y necesidades del hombre, razones por las cuales despierta gran atención entre casi toda la población.

Jennifer Bryce indaga el uso que las familias hacen de la televisión por medio de un marco de temporalidad elaborado por Edward Hall. Hall distingue entre el tiempo monocromático (que da prioridad a los horarios, la segmentación y la puntualidad) y el tiempo poli cromático (caracterizado por la realización simultánea de varias actividades), y esta distinción sienta las bases para un estudio destinado a examinar cómo se integra la televisión en las temporalidades particulares de diferentes familias. Bryce, por su parte, sostiene que comprender la dinámica de la temporalidad propia de cada familia abre el camino para llegar a esclarecer el lugar que ocupa la televisión en la vida familiar.

Las familias se construyen su propio mundo mediático, manifestación de su competencia como consumidoras de medios y de su capacidad para conocer y evaluar programas y tecnologías.

Rogge y Jensen llaman la atención sobre el modo en que los mundos imaginarios de los medios pueden llegar a construir una experiencia primordial, con lo cual sustituyen elementos faltantes en “las esferas emocional e interpersonal” (1988, p. 103). También observan cómo los cambios importantes en la posición social de la familia, por ejemplo, que el padre se quede sin empleo o lo grandes acontecimientos de la vida, pueden afectar el uso que esa familia haga de los medios de comunicación. Un caso al que Rogge y Jensen prestan particular atención es el de las familias monoparentales.

Y sugieren que, para llegar a comprender el uso que hacen las familias de los medios hay que entender dos aspectos esenciales: su contenido y su forma.

Según estos autores los medios son tecnologías que se dan completamente por descontadas. Y como tales llegan a construir una parte funcional del sistema familiar. Los miembros de la familia se sienten incapaces de vivir sin ellos, porque los medios se convierten en el foco de gran parte de la vida emocional. En efecto:

Las personas buscan tomar contacto con los medios en parte porque estos apelan en sentimientos tales como el temor, la alegría, la inseguridad y permiten que el usuario los experimente (…). Los medios brindan remedio para la soledad; se utilizan con el fin de crear “buenos” sentimientos y para definir las relaciones humanas. (Televisión y vida cotidiana, 1988, pp. 72-95)

Así, en un sentido metafórico, la televisión llega a convertirse en un miembro más de la familia, aunque podría decirse que también lo es en un sentido literal en la medida en que se ha incorporado a la pauta cotidiana de relaciones sociales domésticas y constituye el foco de cierta energía emocional o cognitiva que, por ejemplo, libera o contiene tensiones o brinda una sensación de seguridad o comodidad. También puede decirse que es un miembro más de la familia en tanto expresa la dinámica de la interacción familiar, la dinámica de las identidades y relaciones tanto de género como de edad, y la dinámica de la cambiante posición de la familia en el mundo, cuando los niños crecen y abandonan el hogar o cuando el jefe de la familia pierde su empleo o muere (Televisión y vida Cotidiana, 1988, p. 80).

En la historia de la televisión argentina se observa alguna diferencia entre los comienzos del medio (1951) y la actualidad, especialmente en sus producciones destinadas a los niños.

Los cambios en la oferta para el público infantil no se efectuaron sólo en el medio, sino también en el ámbito sociocultural: por ejemplo, “ver televisión” significaba la televisión de un almuerzo o cena familiar y mirar programas de contenido para toda la familia. Hoy en día la cantidad de horas que los niños consumen televisión (cuatro horas en promedio, según estudios internacionales) ha aumentado considerablemente, restando horas a otras actividades (sociales, familiares, educativas, etc).

La televisión es considerada hoy en día el medio de comunicación de mayor fuerza socializadora. Su gran influencia, así como la masiva utilización social que de este medio se hace en nuestros días, lleva a considerar la importancia de revisar sus efectos e influencias. Al mismo tiempo que la televisión puede ofrecer experiencias enriquecedoras para el aprendizaje del niño, mostrándole modelos sociales positivos de conducta, puede también mostrarle modelos antisociales o violentos que puede interiorizar.

La televisión se convierte así en transmisora de una cultura, de una realidad, que el niño adquiere a veces inconscientemente, y que es casi siempre reflejo de su entorno social. Entre la emisión televisiva y sus efectos en el espectador median relaciones interpersonales que actúan como refuerzo social.

La televisión, como cualquier otro medio de comunicación, puede producir efectos positivos o negativos en el espectador dependiendo de las características del contenido que transmita. En cualquier caso, este efecto así como otros efectos antisociales que puede producir en el espectador, serán fruto de una programación o selección de mensajes, muchas veces inadecuados para el público receptor, sus expectativas y capacidad para comprender el contenido y saber valorarlo adecuadamente. Por tanto, la televisión en sí no produce tales efectos negativos. Es importante una cuidadosa selección de los mensajes emitidos, sobre todo si van dirigidos a los niños, por la posibilidad de imitación.

En cualquier caso, es importante no perder de vista que, si bien la televisión influye en las familias, en su entorno y en sus costumbres, no es menos cierto el gran influjo que los hábitos instaurados en el ámbito familiar pueden llegar a tener en la programación televisiva.

Efectos de la televisión

La televisión, como medio de comunicación, ha sido foco de constantes críticas, tanto negativas como positivas, desde el momento de su aparición. En cuanto a las críticas negativas, las más reiteradas están referidas a su programación, calificada por algunos críticos como mediocre. Este aspecto podría considerarse como una influencia negativa para el telespectador y, sobre todo, para el niño y el adolescente que aún no tiene la necesaria capacidad de discernimiento. Sucede, además, que si los padres no controlan qué programación llega a ellos, la pantalla les ofrece muchas veces un concepto prematuro del mundo de los adultos, lo que les hace compenetrarse de sus pensamientos, conflictos y dificultades sin que estén todavía preparados para ello.

Otra crítica que se les hace es que el espectador recibe todo hecho, pues la elaboración de los programas ha pasado antes por manos especializadas y además la gran mayoría de los programas son producidos en el extranjero. También, en cierto modo, la televisión fomenta la holgazanería, pues el telespectador no puede hacer otra actividad mientras ve televisión.

Junto a las críticas negativas que se le pueden hacer hay otras de carácter positivo. Una sería que la televisión tiende a la igualdad, en el sentido que todas las personas, sin importar el nivel social o económico, tienen la misma oportunidad de observar espectáculos, recibir información o simplemente entretenerse.

La televisión, además, abre nuevos horizontes al hombre común al mostrarle países y civilizaciones desconocidas por él y al informarle de los personajes más importantes del mundo.

También este medio permite ampliar los conocimientos y el vocabulario de los jóvenes y es susceptible de convertirse también en un instrumento fundamental de la instrucción pública.

Debido a la gran influencia que ejerce la televisión sobre su público es que se concentran en torno a ella numerosos y variados intereses, desde los de las empresas comerciales privadas hasta los del propio Estado.

Sin embargo, no se puede calificar a la televisión de buena o mala, ya que todo depende de la finalidad que se le quiera dar por parte de sus programadores. Como todas las cosas que el hombre ha creado, ésta puede servir para hacer el bien, lo mismo que para hacer el mal. De ahí la importancia de un adecuado uso por parte de las personas que tienen la responsabilidad de dirigir este medio de comunicación.

Tres funciones básicas cumple la televisión: informar, entretener y difundir cultura. De aquí que las producciones televisivas apunten, en lo posible, a los tres niveles señalados.

Los programas informativos ocupan buena parte de las emisiones de cualquier canal de televisión. Difunden noticias habladas, noticias filmadas y, a veces, noticias “en directo“, siendo estas últimas las que más interesan al telespectador, el que, desde su casa, tiene la posibilidad de participar del acontecimiento.

El nivel de programación de entretenimiento se caracteriza por su heterogeneidad: desde films de largometraje, teatro, circo, variedades y concursos, hasta las retransmisiones deportivas y las veladas musicales.

Las emisiones de la televisión educativa pueden ser complementarias o sustitutivas de la escuela y además, los programas pueden proporcionar los recursos necesarios para que la televisión pueda contribuir al despertar definitivo de aquellos pueblos que aún viven en la miseria y la ignorancia.

Aspectos positivos de la televisión: En primer lugar los hogares se han vuelto un importante consumidor de tiempo de la televisión la cual trae consigo una fuerza cultural y social de gran trascendencia. Dado que la televisión es el medio con mayor potencial para trasmitir la información y las creencias sociales, podría afirmarse que educa, entretiene, culturiza, informa, y no sólo eso sino también desempeña un papel muy importante en la forma en cómo se piensa y se percibe el mundo. Tanto es así que la familia tiene que considerar la riqueza de contenidos que ofrecen los medios de comunicación.

Permite conocer otros países, otras culturas, informa, muestra las hazañas deportivas, permite descubrir las maravillas de la naturaleza, las manifestaciones artísticas, etc.

Aspectos negativos: La TV, no sólo tiene efectos positivos ya que muchas veces el problema que se da, es que en ella se generan muchos efectos devastadores. Entre éstos destacan el crecimiento explosivo de la televisión centrada mayormente en jóvenes y niños ya que son ellos quienes se interesan más en verla y se sienten atraídos por las caricaturas y las comedias que contienen una buena dosis de violencia. En segundo lugar, los padres enfrentan esta problemática porque se preocupan ante la posibilidad de imitación de conductas violentas. En tercer lugar, la televisión ha contribuido al surgimiento de una generación de personas ociosas mostrando una escasa actividad intelectual ya que están muchas horas mirando la televisión, motivo por el cual se evidencia una disminución de sus habilidades académicas.

Respecto a la programación televisiva, una problemática vinculada es que puede provocar conductas antisociales e indeseables en las personas, al punto que puede hallarse un vínculo causal entre la violencia televisada y la conducta agresiva.

Esto permite sostener que la televisión y el cine funcionan como escuelas de violencia; es posible que los niños imiten la conducta violenta que observan en las películas o programas televisivos ya que estos impactan en el dominio de la personalidad de un niño. Finalmente, también ocasiona trastornos alimenticios, cuando se ve la televisión mientras se está ingiriendo alimentos. Todo esto conduce a la adopción de un mal hábito que tiene como consecuencia la mala alimentación.

Los domingos en las familias

La significación del día domingo no es similar en todas las familias.

Hay quienes consideran que los domingos es el momento de la unión familiar, un día para compartir diferentes actividades y sucesos que ocurrieron en la semana. Esta situación era más habitual en el pasado, donde el almuerzo del domingo no sólo era la unión de la familia tradicional (padres e hijos), sino también una mesa larga que incluía primos, tíos y abuelos.

Durante la década del ‘80 existían programas de televisión que se transmitían los días domingo e incluso recibían la denominación de “programas domingueros”. Esto se debe a que eran series, entre las que se puede citar a Los Campaneli, dedicadas a toda la familia. En el caso de la misma, mostraba situaciones de una familia típica de clase media, con un toque de comedia. La familia se reunía para disfrutar de estos programas y es por eso que ver la televisión era una actividad que se realizaba en conjunto.

En la actualidad ya no es tan así. Las familias pueden tener su almuerzo familiar, pero no siempre comparten actividades durante todo el día. En las familias compuestas por adolescentes, es más difícil que el almuerzo del domingo cuente con su presencia, ya que si el día anterior salieron evitan el almuerzo.

Otro problema de las familias de la actualidad es la separación entre los padres, y los hijos deben decidir con quién pasar el día, obstaculizándose así la reunión familiar.

Análisis de entrevistas

A partir del análisis de las entrevistas realizadas a 6 personas en un rango de edad de 21 a 60 años, se pudo observar que principalmente se produjo un gran cambio en las actividades que realizan los niños en la actualidad comparadas con las que hacían en otras épocas, principalmente visible en los cambios en el almuerzo familiar de los domingos. Otras diferencias que se ven reflejadas en las entrevistas son el cambio del rol de la mujer, la importancia de la televisión y los diferentes valores que tiene las familias, ya sean jóvenes o no.

Como se expuso anteriormente, en las entrevistas se observan dos grandes cambios entre la actualidad y los años 80/90; el primero se vincula con las actividades que realizaban las personas en su niñez comparada con los niños de ahora. Antes se jugaba en la calle con los demás chicos del barrio, todos se cuidaban entre ellos. Se jugaba al fútbol, a juegos relacionados con pelotas, a la mancha, escondidas, bombitas de agua hasta que el sol se escondía, y si el clima no acompañaba, se jugaba a juegos de mesas, o se miraba películas en VHS.

En la actualidad los niños en lo último que piensan es jugar en la calle, ya sea por un tema seguridad de los padres, o porque saben que tienen a mano un televisor, una consola de videojuegos o una computadora que los puede divertir de muchas formas y sin moverse de su hogar, ni de su pieza, causando que muchas veces los niños estén todo el día encerrados en su pieza frente a una pantalla sin querer hacer otra cosa. Esto se puede observar en la entrevista N°3, donde el entrevistado comenta que sus primos menores miran mucha televisión.

Creo que muchos niños en la actualidad, como mis primitos le dan una importancia muy grande a la televisión, ya sea a cualquier hora porque tienen televisión en sus cuartos. Es más hasta los padres también cuenta con televisiones en sus piezas hace que las familias se separen y hagan actividades por separado”. (Comunicación personal, entrevista n°3, 2014)

También esto quiere decir que los niños en la actualidad tienen otras libertades, ya que los padres sabiendo que están frente de una pantalla les afecta la realización de actividad física, su vida social y la vinculación cara a cara se lo siguen permitiendo.

En efecto, como se ha sostenido, en cierto modo la televisión fomenta la holgazanería, pues el telespectador no puede hacer otra actividad mientras ve televisión. Esto es radicalmente diferente a las situaciones pasadas en las que los padres, al contar con un solo televisor en la casa “la televisión no era solo entretenimiento como ahora sino que era educativa; yo aprendí a leer con el show de plaza sésamo. (…) El lugar de reunión de la familia era la hora de ver la televisión, y en mi casa había un solo televisor y estaba ubicado en el living”, se hacían respetar los horarios para que todos vieran lo que les gustaba.

Hay un gran cambio que es el domingo en familia. Antes se consideraba el domingo, como el día de reunión familiar, día para salir de la vida rutinaria y descansar, pasarla bien junto a los seres queridos. Era casi una norma familiar, que todos estén ese día desde las 12 o 1 del mediodía para poder disfrutar una charla previa, luego el almuerzo y por último una sobre mesa, que muchas veces duraba hasta la tarde; mientras que los primos jugaban entre sí fuera o dentro de la casa, los adultos contaban los sucesos que le sucedieron en la semana.

Una de las entrevistadas cuenta que cuando ella era chica y su padre no trabajaba los domingos, la madre hacía la comida para todos. Se levantaban temprano e iban a misa vestidos elegantes, y luego, entre todos los hermanos ayudaban a la madre a hacer un almuerzo especial, ya que no era un almuerzo como el de todos los días. Se juntaban todos los parientes. También hace mención que por su edad ella nota el cambio del domingo de antes y como es en la actualidad.

“Era muy bonito todo, siempre nos reuníamos los domingo y por la edad que tengo todo era distinto a como es hoy”.

Observando lo dicho por los entrevistados se puede decir que en la actualidad el domingo sufrió muchos cambios. Ahora muchas familias abandonaron estas costumbres, y prefieren pasar el domingo con su núcleo familiar (dos padres y dos hijos) y no con su familia extendida que serían, además, los tíos, primos, abuelos. Esto implica que en la actualidad no se le da el valor de antes a disfrutar tiempo en familia, ese tiempo en familia que para muchas personas es un recuerdo único de su niñez, ya que era algo especial sentir esa unión con sus seres queridos.

Los temas secundarios que se pueden ver reflejados en las entrevistas es que la tecnología en general, más que nada la televisión disminuye el diálogo entre los miembros de una familia, causando una ruptura en la conexión. Ahora los niños se pasan todo el día en su pieza, sin salir de ella, mientras que el papá está permanentemente en la computadora por temas laborales, la madre para avisarle que está la comida ya no lo hace con uno grito, sino con un simple mensaje de WhatsApp, y luego en la comida no se escucha ni una voz, solamente se escuchan las que salen del programas de televisión que esté viendo la familia.

El tema secundario principal que se relaciona con los demás es el entorno familiar. La familia va cambiado como todo con el pasar de los años; en la actualidad las familias no son como las de antes, ahora la mujer es independiente, estudia, trabaja y participa de las decisiones de la familia, cosa que antes no pasaba, ya que la mujer se relacionaba con la crianza de los niños y las tareas domésticas mientras que lo demás era responsabilidad del hombre; tomar decisiones y llevar el dinero a la casa. Esto es expresado por uno de los entrevistados:

Bueno sí, hoy en día las familias son más modernas, la mujer trabaja y estudia, antes quizá era solamente ama de casa. Hoy en día por cuestiones económicas, creo yo más que nada, y por cuestiones que tienen que ver con la estabilidad de las parejas, las mujeres también salieron a ganarse la vida. Ahí tenés un cambio porque ya no existe en todas las familias, la figura de la madre todo el día en la casa, sino que trabaja a la par del padre.

Para este entrevistado, la tecnología tiene un impacto que todavía no se puede medir, porque está en continuo aumento, por esta razón no se puede decir si es buena o mala. Relacionado con la familia, la tecnología puede tener puntos positivos, como la posibilidad de comunicarse a pesar de estar en ciudades o países distantes en tiempo real escuchando la voz de la otra persona o hasta verse a través de Skype por ejemplo, poder estudiar, o aprender diferentes culturas sin moverse de la casa.

Como sostienen los autores citados, la televisión se convierte así en transmisora de una cultura, de una realidad, que el niño aprende a veces inconscientemente, y que es casi siempre un reflejo de su entorno social. Entre la emisión televisiva y sus efectos en el espectador median relaciones interpersonales que repercuten en la información y en el refuerzo social.

Y como puntos negativos se puede afirmar que contribuye a disminuir el diálogo, ya que todos están atentos a sus artefactos tecnológicos, y muchas veces las cosas se dicen por estos medios, evitando de esta manera los encuentros personales.

También otras de las cosas que cambió en la familia fue la separación de los padres. Esta ahora es mucho más común, mientras que antes era inimaginable que esto sucediera. La separación es algo que afecta completamente a los niños, ya que ellos tienen que acostumbrarse a vivir en dos casas, viviendo una determinada cantidad de días en la casa de la madre y otra similar en la del padre. Por esta razón los niños se separan de la familia más extendida (tíos, primos).

Las familias actuales tienen otros objetivos diferentes a las antiguas; los objetivos en las parejas jóvenes es subir de escala a nivel laboral, poder disfrutar de algunos gustos específicos, como viajar, y por último aparecen los niños. “Las otras prioridades de las parejas jóvenes son viajar, conocer distintos lugares, crecer en el ámbito laboral” y remarcando que no es una prioridad tener hijos sino que ahora hay otras, “No dejo de ser una prioridad, pero no es la única”. (Comunicación personal, entrevista n°4, 2014)

Conclusiones

A partir de la investigación efectuada es posible sostener que las familias han experimentado cambios a lo largo del tiempo.

Esto se ve reflejado principalmente en el domingo, un día que antes se lo consideraba familiar, ya que las familias se reunían y disfrutaban del tiempo juntos.

Con las entrevistas se pudo comprobar que los individuos perciben estos cambios, debido a que notan diferencias con respecto a su infancia, a pesar de que muchos de ellos son personas jóvenes. Entre las actividades que se realizaban en conjunto destacaron algunas como ir a misa en familia, ir a tomar un helado o simplemente disfrutar de una gran comida familiar. Además todos establecieron que los niños en la actualidad pasan mucho tiempo frente a sus televisores o sus computadoras, por lo tanto notan un cambio significativo en la comunicación familiar. Sin embargo, también notan que las nuevas tecnologías han mejorado la interacción en algunos aspectos, ya que permiten mantenerse en contacto sin importar el lugar en el que los miembros se encuentren. Es por ello los entrevistados no pudieron definir realmente los efectos de las tecnologías.

Bibliografía

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Pinto Lobo, M. R. (2014). Televisión y familia. Universidad Pontificia de Salamanca. Disponible en: http://www.conferenciaepiscopal.nom.es/mcs/materiales/GuiaPadres.htm


Los cambios en la comunicación de las familias fue publicado de la página 45 a página49 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

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