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Atomic Style: el contexto social del diseño

Oviedo Choque, José Luis

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XIV Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2014. Ensayos sobre la Imagen. Edición XVI Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2014

Año XII, Vol. 68, Julio 2015, Buenos Aires, Argentina | 134 páginas

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Introducción

En lo que respecta al presente ensayo se propone analizar cómo el contexto hace que el diseño se vincule con las aspiraciones creadas a partir de un programa estatal de propaganda a favor del uso de la energía atómica llamado Átomos para la paz.

Asimismo, el estilo del Atomic Style se influenciaría no solamente del discurso sino también de las nuevas tecnologías, los nuevos materiales y el nuevo contexto social creado en la sociedad Estadounidense de la década de 1950. No obstante, la importancia de la década del 50, está sustentada en el libro: La tercera revolución industrial escrita por Virgilio Roel Pineda, el intelectual y escritor peruano menciona que a partir de los años 50s, los avances que se lograrían son muy significativos, que casi naturalmente se va pasando a la sustitución de la mano de obra en la producción, por virtud de los logros que se alcanzan, prácticamente, en todos los planos del conocimiento y la tecnología. A estos enormes avances, verdaderamente significativos, se les conoce como la Tercera Revolución Industrial o también como La Revolución Científica y Tecnológica. No obstante, con el compromiso de mostrar las bondades del Atomic Style, se ilustraría la década de 1950 con el nombre de la “era atómica” y con un paneo de objetos de diseño resaltantes. Además, se utilizaría un modelo de auto llamado Ford Atmos 1954 para ejemplificar las bondades estéticas del Atomic Style. Finalmente se concluye sobre la investigación y el impacto del Atomic Style en los objetos de diseño de la sociedad estadounidense de 1950.

Atomic Style

Convendría recordar que el diseño de este país adopta desde el principio una actitud sin complejos y también un preeminente sentido práctico. No obstante, a pesar de estar al servicio de la producción masiva para fomentar una sociedad consumista, aportaría un estilo propio llamado Styling cuya influencia es apreciable a la actualidad. Así, los objetos, los edificios, los interiores, las señalizaciones, las paradas de comida rápida, los autobuses, los logotipos, los programas de televisión, los centros comerciales, todo debería ser ejecutado bajo los mismos criterios de un Styling llevado al límite del orgullo Norteamericano y su oposición frente al comunismo durante los años 50.

La Oficina de Programas de Información Internacional (IIP) del Departamento de Estado de Estados Unidos describiría a su sociedad de los años 50 así:

La mayoría de los estadounidenses se sentían confiados en su propio papel en el mundo durante los años 50.

Aceptaron la necesidad de asumir una posición fuerte contra el comunismo mundial y apoyaron los esfuerzos por compartir los beneficios de la democracia con el mayor número posible de naciones. En el país, gozaban de ganancias económicas fenomenales y vivían la transición a una economía de servicios. (IIP Digital, 2008).

En la serie de publicaciones titulada Investigaciones Histórica de la Universidad de Valladolid (2011), se encontraría el ensayo titulado La energía atómica, vista a través de la cultura popular estadounidense el cual narra la política social emprendida desde el estado sobre la percepción de la energía atómica, entre el análisis y sus aproximaciones narran los siguientes párrafos.

En 1953, Eisenhower, el presidente estadounidense de entonces, se dirigiría a la asamblea general de las Naciones Unidas para advertir sobre el peligro de las armas atómicas, pero también para remarcar los usos pacíficos de la energía atómica. En consecuencia, mencionaría a los Estados Unidos como una nación consciente que la carrera armamentística puede ser revertida, y que la mayor de las fuerzas destructivas puede emplearse para el beneficio de toda la humanidad es decir que el poder pacífico de la energía atómica no es un sueño del futuro. Esa capacidad, sería anunciada como un hecho posible para su sociedad. Enmarcado en ese discurso, Estados Unidos lanza una gigantesca campaña publicitaria llamada Atoms for Peace, que pretendía mejorar la imagen de la energía atómica en todo el mundo, mostrando el poder del átomo. Asimismo, Walt Disney quien ya había trabajo de la mano con el gobierno Estadounidense, lanzó un documental llamado Nuestro amigo el átomo, donde el propio Disney muestra las bondades de la energía atómica con una analogía directa al cuento del genio en la botella, capaz de conceder los mejores y los peores deseos. Entre otras herramientas, hubo panfletos, otros documentales, libros, numerosas conferencias, anuncios.

Esta capacidad de influenciar en los medios llevó un discurso positivo de la capacidad que tiene la sociedad Estadounidense del 50 para poder elegir el camino del progreso, el optimismo.

En efecto, la referencia a un desastre nuclear desapareció en los Comics, apareciendo personajes dotados con extraordinarios poderes gracias al contacto con elementos propios de la energía atómica como por ejemplo: Captain Atom, Spider- Man, Doctor Solar, X-Men, Daredevil, Firestorm, entre otros que ponen sus nuevos poderes al servicio de la humanidad.

La influencia del discurso atómico y el Atomic Style estaría influenciada en la capacidad que tendría la sociedad estadounidense de poder permitirse una nueva forma de vida. Por ello el nuevo contexto del discurso atómico tendría que tener argumentos reales:

A pesar de haber sido una enorme campaña publicitaria, Átomos por la paz no había mentido al hablar de los usos civiles de la energía nuclear. Las centrales atómicas se convirtieron en el mejor ejemplo de cómo la ciencia atómica podía tener aplicaciones que beneficiasen a toda la sociedad, ofreciendo una energía barata y prácticamente inagotable. La primera de dichas centrales había aparecido en 1951, y aunque era puramente experimental, en los siguientes años nuevas centrales proliferaron a lo largo y ancho de todo el mundo, funcionando a pleno rendimiento.

Los buenos resultados de años anteriores y la crisis del petróleo de 1973 llevarían al presidente Ford a proyectar la construcción de doscientas nuevas centrales, en un intento de acabar con la dependencia energética estadounidense. (Rodríguez, 2011)

Se consolida entonces una nueva cultura de la imagen sobre el discurso atómico.

De acuerdo a la reflexión de Goytisolo, investigador de la autonomía del lenguaje frente a la cultura de la imagen, refiere que la calidad de vida consumista sería una paradoja:

Cuando del consumo necesario se pasa al consumo superfluo se entra imperceptiblemente en una cadena de sugestiones que llevan a entender la vida como un parque temático de sí misma, lleno de sorpresas que uno recorre hasta que le toca salir. Durante siglos el progreso del ser humano se ha cifrado en un creciente conocimiento de la persona y del mundo, en la creencia de que tal conocimiento permite vivir la vida de la forma más plena posible. (Goytisolo, 2003)

En consecuencia, frente a la calidad de vida de una sociedad victoriosa como la Estadounidense en 1950 y agotada desde la Segunda Guerra Mundial, la exigencia de un discurso de superioridad influenció a los diseñadores del Atomic Style proponer un entorno artificial donde el usuario encuentre respuesta a unas necesidades ficticias como la energía infinita y la supremacía absoluta propulsada por una energía inagotable, el Styling pensado en el lenguaje del futuro vinculado con la velocidad, la aeronáutica y lo atómico. Por ello, Manzini ingeniero y arquitecto, analista de los procesos de innovación y producción en las sociedades post industriales, reflexionaría sobre el papel de los diseñadores en los escenarios en la vida urbana. Los diseñadores no producen sólo artefactos, sino escenarios de vida e ideas de bienestar y, de este modo, alimentan el ‘catálogo’ de imágenes socialmente producidas, con las que cada uno compara la definición del propio proyecto personal de vida. (Manzini y Jegou, 2003) Durante 1950 se abriría paso también a las nuevas tecnologías.

En la construcción de automóviles, el principal material usado sería el Acero y esto conllevaría a un nuevo estilo del automóvil. El Acero mantendría una estructura rígida pero en condiciones de humedad se podía oxidar, como respuesta Chevrolet introdujo el Cromo en su Chevy Bel - Air de 1957.

Muchos automóviles seguían utilizando la madera de la década del 40, pero en los volantes y pintados para que coincidan con el interior del automóvil. También, en materiales habría innovación por parte del Corvette, pues presentaría toda su carrocería a partir de la fibra de vidrio.

Además, el Safety Plate Glass como placa de seguridad para que los cristales al romperse se hagan añicos pero permanezcan en un sola pieza. (Automotriz biz, 2014)

Asimismo, uno de los grandes avances tecnológicos fueron los transistores que permitían operar a toda potencia en un espacio de 30 centímetros cúbicos, luego en 1956 esa potencialidad se había multiplicado en 10 000 y en 1958 ya había llegado a la potencia de un millón. Esto haría, más tarde la posible la inserción de la tecnología robótica en la creación de automóviles.

El ingeniero de sistemas y automática, Pablo Núñez Yáñez, en su tesis narraría la aparición del primer robot industrial:

En 1958, Devol se unió a Joseph F. Engelberger y, en el garaje de este último, construyeron un robot al que llamaron Unimate. Era un dispositivo que utilizaba un computador junto con un manipulador que conformaba una ‘máquina’ que podía ser “enseñada” para la realización de tareas variadas de forma automática. En 1962, el primer Unimate fue instalado a modo de prueba en una planta de la General Motors para funciones de manipulación de piezas y ensamblaje, con lo que pasó a convertirse en el primer robot industrial. Devol y Engelberger fundarían más tarde la primera compañía dedicada expresamente a fabricar robots, Unimation, Inc., abreviación de Universal Automation. (Núñez, 2010)

Finalmente, pero no menos importante, el diseño industrial no podía ignorar la intensiva campaña publicitaria del gobierno estadounidense sobre la liberación de una energía libre, por ello consecuente con las normativas de una sociedad consumista, la tecnología atómica y su discurso cala directamente en la producción de los objetos. Adquiriendo las características de una sociedad impulsada con la energía infinita y el futuro cada vez más posible.

Ramón Benedito, diseñador industrial en su artículo: Artefacto, ¿diseño o Styling?, menciona un panorama de la estética del diseño de la década de 1950, en especial mención al Styling:

Durante muchos años el styling fue combatido por gran parte de los diseñadores europeos y especialistas de los problemas de diseño. El declive de la primera época del styling se inicia en los cincuenta con los exagerados automóviles producidos en Detroit que simulaban los aviones a reacción. Cuando esto acontece, Harley Earl, el director de diseño de la General Motors, ya había influido, desde que se fundó en 1927 el departamento Arts & Color Section dentro de GM, en el diseño de más de treinta millones de automóviles, en consecuencia, durante muchos años el styling fue combatido por gran parte de los diseñadores europeos y especialitas de los problemas de diseño. El volumen de negocio que propone el styling es tan elevado que no deja de ser sintomático que el departamento de diseño del prestigioso fabricante de automóviles adopte el nombre de Porsche Sty- ling cuando ofrece sus servicios para el diseño de artefactos. (Instituto Europeo del Diseño, 2004).

En el contexto del diseño de 1950 de EE.UU., se puede resaltar la aparición del Tail Fin o Cola de jet, cuya aparición se remota en los automóviles producidos en Detroit que simulaban los aviones a reacción.

El Atomic Style es el Styling estadounidense de la década del 50, en donde los objetos producidos compartirían los argumentos del programa propagandístico Atomic For Peace.

En esta estética se puede observar por ejemplo cambios en la arquitectura a partir del diseño de los nuevos diseños de automóviles:

El automóvil fue una influencia muy importante en la década de 1950 en el diseño arquitectónico. En 1956, la película La dinámica de una ciudad estadounidense reveló un gran número de formas de automóviles que provocaron cambios en el diseño arquitectónico. Se diseñaron nuevas estructuras con rampas concéntricas para los estacionamientos, además se daba a las personas un acceso fácil al mismo, sin tener que tuvieran que recibir ayuda de los vigilantes de autos. Los restaurantes fueron rediseñados como autocinemas con estacionamientos cubiertos que rodean el área de servicio principal. Las oficinas bancarias fueron reconstruidas para dar servicio en auto mediante ventanillas. Se diseñaron pequeñas cabañas con estacionamiento al frente de la puerta de entrada, de una sola planta y con servicio de baño privado desde la década de 1920 conocidos como moteles. (Clark, 2014)

No obstante, su influencia en otros objetos de diseño se puede encontrar por ejemplo en la manipulación de la percepción y la publicidad de los objetos. Como sucede con la aspiradora Hoover Constellation de 1956, diseñada en la compañía Hoover con el apoyo del diseñador Henry Dreyfuss. La aspiradora de Hoover, se vendió como la primera aspiradora que podía volar, dotándola de una apariencia tecnológica y de una era espacial. Su funcionalidad de comprensión de aire, le daba una apariencia de ingravidez.

Además, el Atomic Style va a propulsar nuevas estéticas simbólicas a partir de la forma del Boomerang, como una ornamentación de los objetos para así poder llamar la atención de los consumidores estadounidenses. Uno de los representantes de este estilo es Wacky Google.

Conclusiones

Para concluir con el ensayo, se puede inferir que el Styling logra un gran aporte a la cultura estética del diseño de la sociedad estadounidense de 1950 e incluso antes. Además, la estética del styling se manifiesta a través del Atomic Style, adquiriendo una personalidad futurística y optimista al uso de la tecnología de la bomba atómica. No obstante, para lograr un cambio sociocultural de la imagen de la Bomba atómica, se emprendió el programa impulsado por el mismo gobierno de EE.UU. llamado “Átomos para la paz” y recibió el apoyo de diversos medios de comunicación y generadores de información.

El programa “Átomos para la paz” impulsaría las ventajas que logra la manipulación de la energía infinita. El discurso era simple y motivador, la responsabilidad y el progreso se encuentran en manos de la sociedad estadounidense y de ser el primer país en dominarla.

Se puede concluir que los objetos de diseño de la “era atómica” de la década de 1950, se influencian del contexto social, económico y tecnológico de una sociedad estadounidense, inminentemente consumista y privilegiada después de la guerra. Por el contrario, al discurso negativo sobre el uso de las propiedades de la Bomba atómica y la energía nuclear, los medios influenciaron y los diseños fueron sometidos al Styling una vez más para satisfacer los ideales fantasiosos y pasajeros de esta sociedad que soñaba con la energía y el futuro más idílico de aquella época.

Bibliografía

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Benedito, R. (2004). Artefacto ¿Diseño o Stylling?. En Cuadernos del diseño 1: Pensar, proyectar el futuro (pp. 53-73). Madrid: Instituto Europeo del Diseño.

Goytisolo, L. (2003). La calidad de vida como paradoja. Recuperado el: 21/11/2014. Disponible en: http://elpais.com/diario/2003/10/04/opinion/1065218408_850215.html.

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Atomic Style: el contexto social del diseño fue publicado de la página 67 a página69 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº68

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